“La realidad está compuesta no solo por hechos sino por lo que hay adentro de cada quien”: Daniel Castro Zimbrón
El cineasta habla en entrevista de ‘Tus dos muertos’, película basada en la novela homónima de Jorge Alberto Gudiño.
- Redacción AN / HG

Por Héctor González
El policía Cipriano Zuzunaga (Gerardo Trejoluna) recibe un nuevo encargo: resolver el caso del secuestro del hijo de un diputado. A la par de que intenta aclarar el misterio, el personaje se confronta con sus propios temores y fantasmas, marcados por relaciones filiales complejas y cuarteadas.
Basado en la novela homónima del narrador Jorge Alberto Gudiño, el cineasta Daniel Castro Zimbrón, nos invita a pensar en el crimen, la redención y la impunidad, en Tus dos muertos, una película que aborta temas como la ausencia y la soledad, todo contado en tono de thriller psicológico.
¿Por qué pasaron nueve años para el estreno de Tus dos muertos?
Fue una película bastante compleja de hacer pues tiene distintas capas, muchos personajes y una producción ambiciosa. Además, me tomó tiempo la adaptación y la posproducción fue larga.
¿Qué te llamó la atención de la novela de Jorge Alberto Gudiño?
Me parece una novela interesante, con una crítica al sistema de poder que invisibiliza a determinados grupos sociales. A nivel personal me interesó el tema de las relaciones de poder y las relaciones rotas entre padres e hijos. Vemos a un hijo no reconocido de un diputado famoso que ha sido secuestrado; a un policía judicial que empieza una investigación para encontrarlo y al mismo tiempo tiene una relación rota con su hija, así como una serie de traumas que lo persiguen por el abuso que sufrió por parte de su padre. El conjunto de estas relaciones filiales me llamó la atención.
Las relaciones filiales están presentes en tus películas anteriores, ¿por qué?
Me gusta explorar las relaciones entre padres e hijos y los espacios primarios, digamos, las casas. Suele pasar que este espacio que debería ser un lugar de protección, cuidado y enseñanza muchas veces termina siendo lo contrario, y se convierte en el sitio donde surgen los traumas. Creo que hacer un retrato de estos espacios y de estas relaciones nos puede dar respuestas sobre lo que está pasando en el mundo. Muchas de las crisis que atravesamos como sociedad surgen de experiencias que vivimos en nuestra propia casa. Y no solo me refiero a cuestiones sociales, sino también a circunstancias personales que yo mismo viví.
¿En qué sentido el cine te ayuda a resolver o lidiar con tus traumas personales?
Para mí el cine es un espacio casi que terapéutico. Además de exorcizar lo que uno trae desde la infancia por cuestiones familiares, también permite plantear escenarios distintos. A través de una historia contenida en dos horas se puede desarrollar un proceso incluso de sanación. Aunque los personajes no alcancen a resolver sus conflictos, una película plantea la posibilidad de tomar decisiones que puedan cambiar el rumbo de nuestro destino.
¿Tú qué resolviste con esta película?
Antes de hacer esta película no era padre y ahora ya lo soy. Mi hijo tiene siete años y a través de hacer Tus dos muertos me identifiqué con muchas cosas del personaje, como la lejanía entre un padre y una hija, y lo que puede causar en un ser humano. Ha sido terapéutico en el sentido de que el personaje hace cosas que no pienso replicar. A nivel personal el cine me ha sanado y curado mucho, te puedo decir que, de mi película anterior a hoy en día, soy una persona distinta.
A lo largo de tu carrera te has centrado en el cine de género o el thriller. ¿Qué posibilidades encuentras en este tipo de cine para explorar la condición humana?
El cine de género me da muchas posibilidades para explorar la condición humana. Es verdad que la realidad es lo que vivimos, sin embargo, para mí la realidad está compuesta no solo por hechos y por los seres de carne y hueso, sino por lo que hay adentro de cada quien. Lo que ocurre en tu imaginación es parte de la realidad. El cine de género me permite jugar con eso a través de la fantasía, ya sea la ciencia ficción o ahora el thriller psicológico. Finalmente, yo crecí en una casa donde el arte era la forma de entender el mundo. Mi mamá, mi papá y mis tíos son pintores que entendieron y aprendieron a expresar su realidad a través del arte.
Como dices, creciste en una familia de artistas, ¿ser parte de la familia Castro Leñero supuso un peso para ti?
No, por medio del arte pude conectar con mi papá. Él no fue precisamente cariñoso, no era alguien que me expresara su afecto de manera física, lo hacía por medio de su creación artística y de interesarse en lo que me pasaba. Para mi primer cortometraje en el Centro de Capacitación Cinematográfica le pedí que hiciera el personaje de un monstruo y realmente creo que mi papá lo disfrutó.
¿Crecer entre pintores y escultores de qué manera influyó en tu forma de hacer cine?
Para mí la parte pictórica en el cine es fundamental. Entiendo al cine como una tela en la que se dibujan imágenes constantemente. La pantalla es como un lienzo donde me expreso, además me gusta mucho dibujar. Al margen de mi trabajo como director me he dedicado a la docencia y al arte gráfico, hago acuarela, de modo que la parte gráfica me resulta muy disfrutable.
¿Haces storyboards?
Sí, para todas mis películas y para algunos colegas. Me gusta que sean super detallados. A mi papá le encanta lo que hago, dice que tengo un sentido muy claro de la perspectiva y la proporción. He dado clases de storyboard en el CCC. A veces incluso, las películas surgen a partir incluso de dibujos que hago.
¿Has pensado en exponerlos?
Sí, me gustaría en algún momento hacer exposición de storyboard y dibujos. No obstante, soy consciente de que en el cine el dibujo es una herramienta, no es la obra de arte. Hitchcock y Akira Kurosawa fueron cineastas que hicieron del storyboard un arte y en ese sentido son inspiradores.
¿Seguirás trabajando dentro del cine de género?
Sí, aunque no me gusta encasillarme en géneros. Ahora estoy trabajando en un documental sobre mi abuelo y que tiene la relación directa con mis películas y mi paternidad. Aunque es un documental me interesa buscar composiciones y formas que puedan darle una dimensión onírica. También estoy trabajando en un guion que es para una película de terror. Es decir, me interesa explorar distintos planos de realidad, pero siempre relacionados con los sueños.






