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Los cárteles mexicanos están creando flotas de lujo robando coches de alquiler en Estados Unidos | Especial Puente News Collaborative

En este reportaje, colaboración de Los Angeles Times y Puente News Collaborative, el periodista Steve Fisher documenta cómo grupos delictivos mexicanos sustraen vehículos de agencias de alquiler en EE.UU. y los trasladan a México, donde algunos terminan en manos de integrantes de los cárteles.

  • Redacción AN / MDS
11 Oct, 2026 09:26
Los cárteles mexicanos están creando flotas de lujo robando coches de alquiler en Estados Unidos | Especial Puente News Collaborative
Fotografía de David Castañeda-Molina para Puente News Collaborative

Por Steve Fisher / Puente News Collaborative*

Los cárteles mexicanos están robando automóviles y camionetas de agencias de alquiler estadounidenses a un ritmo alarmante, trasladando miles de vehículos al otro lado de la frontera cada año para que los principales capos conduzcan modelos recientes de BMW y Cadillac.

Las fuerzas del orden y las empresas encargadas de recuperar vehículos robados señalan que, si bien gran parte de los robos ocurre en estados fronterizos —particularmente en Texas—, los cárteles han sustraído vehículos en lugares tan lejanos como Nueva York, Chicago y Miami. No obstante, California sigue siendo el objetivo principal.

El sargento Juvey Mejía, del Departamento de Policía de Los Ángeles e integrante del Grupo de Trabajo Regional para la Prevención del Robo de Vehículos, afirmó que los cárteles tienen predilección por las camionetas de gran potencia y los vehículos Jeep.

“Cualquier vehículo capaz de transitar por terrenos difíciles para eludir a la Patrulla Fronteriza y así transportar droga”, explicó Mejía.

Además de las Chevy Suburban, Ford Raptor y camionetas Toyota, entre los vehículos preferidos figuran las Cadillac Escalade y los SUV de BMW, según los especialistas dedicados a su recuperación. Para enfrentarse a cárteles rivales o a las autoridades, los grupos criminales a veces transforman estas camionetas en vehículos blindados artesanales —conocidos como “monstruos” o tanques mutantes—, añadiéndoles pesadas placas de acero antibalas, troneras y soportes para armas.

Los robos no requieren gran sigilo: agentes de los cárteles alquilan los vehículos y luego los conducen a través de la frontera. California registra un alto índice de robos, en parte debido a sus restrictivas leyes de privacidad sobre el rastreo por GPS de vehículos de alquiler, según Sharky Laguana, propietario de Bandago Van Rentals, empresa con sede en San Francisco.

A diferencia de otros estados, California exige a las agencias de alquiler que esperen a activar el rastreo por GPS hasta que haya vencido el plazo de devolución del vehículo y se haya notificado al arrendatario. Para entonces, la mayoría de los vehículos robados ya se encuentran dentro del territorio mexicano.

“California permite que los delincuentes se aprovechen de que no tenemos autorización para ver la ubicación del vehículo hasta que ya es demasiado tarde”, señaló Laguana. La American Rental Cars Association, una organización del sector, declaró que las leyes de California dificultan la recuperación de los vehículos.

“Nuestros miembros reportan un marcado aumento en el robo de vehículos de alquiler trasladados de California a México; allí, la legislación californiana impone restricciones únicas que impiden a los operadores de flotas acceder a la tecnología necesaria para proteger y recuperar sus activos”, afirmó la asociación en un comunicado. “El resultado son costos anuales de millones de dólares relacionados con robos”.

Se desconoce la cantidad de vehículos de alquiler robados en Estados Unidos y llevados a México cada año, pero se estima que la cifra se cuenta por miles. Las empresas encargadas de recuperar los vehículos calculan que solo se encuentra un pequeño porcentaje de ellos.

Sin embargo, las estadísticas recopiladas por la Patrulla de Caminos de California (CHP, por sus siglas en inglés) ofrecen una idea de la magnitud del problema. Según la CHP, desde 2023 se han recuperado en México unos 850 vehículos robados en California cada año. Las cifras no distinguen entre vehículos de alquiler y de propiedad privada, pero los representantes del sector de alquiler estiman que muchos de ellos son alquilados.

A principios de este año, grupos delictivos robaron 10 camionetas Ram nuevas de los aeropuertos de Oakland, Los Ángeles y Las Vegas, según investigadores privados. Las camionetas terminaron en el estado de Jalisco, en zonas controladas por el violento Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Los investigadores privados recuperaron una de ellas con ayuda del ejército mexicano. Las fuerzas de seguridad también incautaron un arsenal de armas Browning y Barrett de calibre .50.

Imagen: Archivo Reuters. Tratamiento: IA/AN

En otro incidente ocurrido este año, unos ladrones robaron seis Jeep Wrangler modelo 2026 en Oakland y Las Vegas. Hasta ahora se han recuperado cuatro. Los investigadores privados creen que los vehículos tenían como destino el Cártel de Sinaloa.

La semana pasada, estos mismos investigadores recibieron solicitudes para recuperar una docena de camionetas Ram robadas que habían sido localizadas en Sinaloa y otras siete en el estado de Durango.

“Para el cártel, es la forma más barata de hacer negocios”, afirmó Kevin Carter, propietario de Collateral Consultants, una empresa de recuperación de vehículos de alquiler con sede en Texas. “No tiene sentido que compren un coche cuando pueden alquilar uno por unos cientos de dólares y quedárselo para siempre”.

Además de California, Texas y Arizona son otros de los principales objetivos de los grupos delictivos mexicanos. Una de las tácticas consiste en que los cárteles contratan a personas en Estados Unidos a través de las redes sociales para alquilar un vehículo durante cinco días —contratando la exención de responsabilidad por daños, que incluye la cobertura en caso de robo— y luego dejar las llaves dentro del vehículo, en el estacionamiento de la empresa de alquiler. Un operador llega, recoge el coche y lo conduce hacia el sur, hasta México. En otros casos, los ladrones alquilan el vehículo por internet o en un quiosco utilizando una identidad robada, señaló Mejía, el agente del LAPD. Desde la pandemia, es habitual que la gente lleve cubrebocas, por lo que quien alquila el vehículo utiliza una para ocultar su identidad a la cámara del quiosco. “Saben que no se podrá rastrear hasta ellos”, afirmó Mejía.

El procedimiento para denunciar el robo de un vehículo de alquiler varía según el estado, pero suele ser tedioso. Pueden pasar tres días desde la desaparición del vehículo hasta que la empresa prepara una carta de requerimiento dirigida al arrendatario para exigir la devolución del mismo. Dicha notificación es un requisito previo para poder denunciar el robo del vehículo y el envío de la carta por correo certificado puede tardar otros dos días.

Dependiendo del estado, una empresa podría tener que esperar hasta nueve días para denunciar el robo a la policía. Solo entonces puede aparecer el caso en la Base de Datos Nacional de Incidentes Delictivos de EE. UU., el sistema gestionado por el FBI donde se registran los vehículos robados.

Pasarán más días antes de que el número de identificación del vehículo (VIN) se registre en la base de datos de vehículos robados de México. Si el automóvil o la camioneta se alquiló en un estado, debía devolverse en otro y cruzó a México a través de un tercero, la coordinación necesaria entre las fuerzas del orden de los tres estados puede complicar aún más la recuperación oportuna del vehículo.

Muchos vehículos nunca llegan a registrarse en la base de datos de automóviles robados de EE. UU.

Foto: Archivo Pexels

Carter, de Collateral Consultants, señaló que, de los cerca de un millón de casos que ha visto en sus 15 años recuperando vehículos de alquiler en EE. UU. y otros lugares, menos de la mitad llegaron a figurar en la base de datos estadounidense.

Un vehículo no se considera oficialmente robado hasta que aparece en el registro. Las grandes agencias de alquiler a menudo no se molestan en recuperar los vehículos que desaparecen al cruzar la frontera y consideran la pérdida como un costo operativo más, afirmó Carter.

“Para la mayoría de las grandes empresas, es un riesgo calculado”, dijo.

Si bien las compañías de seguros protegen a las agencias de alquiler contra daños en los vehículos, no cubren el robo, según Luguana, de Bandago Van Rentals. La mayoría de las agencias se autoaseguran, lo que significa que la pérdida de un vehículo afecta directamente a sus resultados financieros, explicó.

Aunque a veces el objetivo es un solo vehículo, las autoridades también han descubierto operaciones de robo a mayor escala.

En 2024, la oficina del fiscal general de Colorado presentó cargos contra 17 personas vinculadas al Cártel de Sinaloa, acusándolas de robar 190 camionetas Ford F-150 y modelos Suburban de lujo nuevas cerca del aeropuerto de Denver. Los miembros del cártel condujeron los vehículos robados —valorados en casi 10 millones de dólares— hacia el sur, hasta México, según documentos judiciales, y los intercambiaron por cocaína, fentanilo y metanfetaminas. En la ciudad fronteriza de Laredo, Texas, el subjefe de policía Timothy Tubbs informó haber observado un aumento del 50 % en el robo de vehículos de alquiler: alrededor de 10 al mes.

“Han visto lo fácil que es robar un coche de alquiler y el proceso necesario para denunciarlo”, comentó Tubbs refiriéndose a los grupos delictivos. Además, señaló que estos vehículos facilitan el tráfico de drogas hacia Estados Unidos. “Estos vehículos robados fortalecen a los cárteles”, afirmó Tubbs. “Son una herramienta más para que continúen con el contrabando y la violencia”.

Foto: Archivo Reuters

Una vez que los vehículos llegan a México, los operadores contactan a funcionarios mexicanos corruptos, sustituyen las placas estadounidenses por mexicanas y registran los vehículos en la plataforma digital de registro vehicular de México, según expertos en recuperación de automóviles. Las autoridades instalan un chip que es escaneado por dispositivos situados a lo largo de las carreteras federales. Se supone que estos chips deben detectar los coches y camionetas robados, pero como las placas mexicanas son válidas, los vehículos nunca aparecen registrados como robados.

En Estados Unidos, es mucho más probable que se identifiquen los vehículos robados —señalaron los expertos— debido a diversos factores: una revisión de mantenimiento rutinaria o el escaneo por parte de una cámara de lectura de placas en carretera podrían activar una alerta. Sin embargo, una vez que el vehículo llega a México, prácticamente desaparece.

“Cruza la frontera y se convierte en un coche nuevo”, dijo Carter.

Los cárteles roban más coches y camionetas cuando estallan disputas territoriales, ya que requieren más recursos, según un funcionario de las fuerzas del orden de Estados Unidos. En los últimos años, los cárteles se han fragmentado cada vez más a medida que sus líderes han sido detenidos.

Uno de los ejemplos más notables es el Cártel de Sinaloa, fundado por Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien actualmente se encuentra en prisión. Sus hijos, conocidos como “Los Chapitos”, luchan contra una facción rival por el control del grupo delictivo.

El despiadado Cártel Jalisco ha luchado por expandir su territorio enfrentándose a grupos desde Baja California hasta los estados de Michoacán y Chiapas, librando guerras en múltiples frentes en su intento por ampliar su presencia.

Aunque muchos vehículos robados desaparecen, algunos logran recuperarse. El pasado mes de noviembre, en el estado de Guerrero, el ejército mexicano incautó una Toyota TRD Pro y otros vehículos cargados con armas de alto calibre y casi media tonelada de metanfetamina.

Según fuentes conocedoras de otra operación de recuperación, en agosto un miembro del Cártel Jalisco Nueva Generación acudió a la ciudad fronteriza de Mexicali para recoger un tractocamión que transportaba en su interior una Cadillac Escalade modelo 2026 y una camioneta Ram de modelo reciente; al parecer, el objetivo era eludir el sistema de detección de vehículos robados hasta que pudieran equiparse con placas mexicanas.

Foto: Archivo Pexels

Sin embargo, investigadores privados contratados para recuperar la Cadillac comenzaron a rastrearla. Solicitaron que no se revelaran sus métodos de seguimiento para evitar alertar a los delincuentes. Los investigadores notificaron al ejército mexicano y facilitaron el número de placa.

Su método de rastreo les permitió observar que el vehículo estaba en movimiento, pasando por casetas de peaje y puestos de control militar sin activar ninguna alarma. En uno de los puestos de control, efectivos de la Guardia Nacional abrieron el remolque y, al encontrar una pared de pacas de heno, permitieron que continuara su camino.

Sin embargo, en el siguiente puesto de control, los soldados apartaron los fardos y dejaron al descubierto el Cadillac y la Ram. El conductor declaró que iba a cobrar cerca de 1,500 dólares por el viaje y admitió que los vehículos estaban destinados a capos de la droga.

 

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* Este reportaje contó con el apoyo de una subvención del Fund for Investigative Journalism. Fisher es corresponsal especial. Este artículo es una colaboración entre Los Angeles Times y Puente News Collaborative, una redacción bilingüe sin fines de lucro. La elaboración de este reportaje contó con el apoyo de una subvención del Fund for Investigative Journalism.

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