“Es indiscutible el cambio climático, pero a estas alturas, ¿como sociedad podríamos vivir sin la automatización?”: Carlos Amorales
El artista mexicano presenta en la Galería Kurimanzutto, la exposición ‘Anteparaíso’, donde explora los límites de la inteligencia artificial.
- Redacción AN / HG

Por Héctor González
Imágenes creadas con inteligencia artificial, dibujos hechos a mano y animaciones, coinciden en Anteparaíso, la nueva exposición del mexicano Carlos Amorales (Ciudad de México, 1970) que se puede ver hasta el 6 de diciembre en la Galería Kurimanzutto (Rafael Rebollas, 94. Col. San Miguel Chapultepec).
Protagonista central del arte contemporáneo en el país, Amorales alguien para quien el diálogo con su época es motivo de reflexión y creación. “Me interesa generar algo, para que el espectador sea quien haga su propia crítica”, explica.
Representante de México en la Bienal de Venecia en 2016, el artista ha llevado su trabajo a la Tate Modern, de Londres; al Centro Georges Pompidou, de París; y al Museo de Arte Moderno de San Francisco, entre otros espacios. A lo largo de su carrera, ha cuestionado y explorado los límites del video, la plástica y la narrativa, para plantear opciones que en lugar de separarlos los hagan converger.
Eres un artista que siempre ha dialogado con tu época, pero ¿qué te llevó a interesarte en la inteligencia artificial?
Es algo que ya está en todas partes. Se extendió más después de la pandemia y ha invadido nuestra vida privada. Todavía no acabamos de ver su impacto, incluso en el arte, pero es algo que ya está en nuestra actualidad.
Como artista, ¿hasta donde te interesa involucrarla en tu proceso creativo?
Desde que era estudiante me ha interesado lo digital. Primero con los sitios web, las redes sociales y ahora la inteligencia artificial. Me interesa cómo nos afecta en lo social, desde una perspectiva más existencial. A finales de los noventa comencé a experimentar con Illustrator, Photoshop, escaneando, siempre lo he tenido a la mano. No es que la computadora o la inteligencia te hagan la obra, son herramientas y en ese sentido posibilitan ciertas cosas. Puede hacer cosas sorprendentes, pero hay cosas que no. El artista es en este sentido un editor, tal como sucede con la fotografía: tomamos muchas fotos y luego uno decide cual usar. Son procesos que hay que conocer, entender y también criticar.
¿Por qué nos preocupan tanto ya sea en lo laboral o creativo?
Supongo que es el mismo miedo que generó la revolución industrial o la invención de la imprenta. Sí desplazan fuentes de trabajo y cambia el panorama laboral porque son procesos de automatización cada vez más sofisticados. La cuestión es encontrar un balance.
Uno de los apartados de tu exposición, This Person Does Not Exist, reflexiona sobre esto.
Me interesaba juntar dos cosas muy opuestas como son la inteligencia artificial y las crayolas que se usan en los sistemas Waldorf. Hice unos dibujos y los articulé por medio de IA. No es que esté en contra de una y a favor de la otra, sino plantear algo para que el espectador haga su propia crítica.
La exposición abre con una sección llamada Anteparaíso y cierra con otra llamada Paraíso. ¿Cómo se pasa de la una a la otra?
Cuando le mostré las primeras imágenes a un amigo me comentó que le parecían como algo anterior al paraíso y eso me hizo recordar el poemario Anteparaíso, de Raúl Zurita a quien admiro mucho. La exposición muestra 200 dibujos hechos con frottage, después encuentras un ciclorama que presenta dibujos que no sabes si son rostros o máscaras y que están inspirados en lo que hace el sitio web This Person Does Not Exist. Y en la tercera sala, Paraíso, se pueden ver los dibujos que hice animados con Inteligencia Artificial mientras escuchamos una banda sonora compuesta por la artista de música electrónica, Daniela Huerta.
Siempre articulas música, literatura y lo plástico…
Me gusta mucho hacer video y eso involucra imagen, música y narrativa. En principio soy muy visual, tengo colegas o amigos cineastas que parten de la palabra o la literatura, yo no.
Al trabajar con IA, ¿qué descubriste sobre sus alcances?
Este año estuve muy metido en este proyecto y en un cortometraje para el que animé muchas imágenes que hice en los noventa. A nivel personal pude bordear los límites de su uso. Me parece que en principio es una herramienta que necesitas domar. No sé si ya concluí algo o si seguiré dándole vueltas. Es interesante, pero tampoco sé si me quedaré ahí más tiempo.
¿Te interesa o te preocupa el tema de la autoría?, es decir, ahora mismo alguien se puede pedirle hacer un panóptico cercano a la obra de Carlos Amorales y saldrá algo parecido a lo que tú haces.
Es probable. Hace mucho hicimos una disquera llamada Nuevos Ricos justo cuando había un tema del copyright porque podías bajar discos underground por torrents. Nosotros nos burlábamos un poco de la piratería y lo digo porque tengo una relación menos seria con eso. Como artista me interesa que mi trabajo incida en la sociedad y se vuelva parte del vocabulario universal de las imágenes. En ese sentido no soy aprensivo. A veces esta discusión me parece más de primer mundo y yo me siento como uno más de quienes están en la fila de los países alejados de Silicon Valley.
¿Y el tema ecológico?, ¿el agua que consume la inteligencia artificial?
Eso sí suena espantoso y es difícil lidiar con eso. Querámoslo o no todos somos partícipes porque la usamos todo el tiempo. Ya es indiscutible el asunto del cambio climático, sin embargo, habría que preguntarnos si como sociedad a estas alturas podríamos vivir sin la automatización.
Puede parecer contradictorio que te preocupe y al mismo tiempo para tu exposición la uses tanto.
Entiendo, pero es que ya estamos muy metidos en esto. Para venir a la exposición tomé un Didi, antes hice un pago y por la mañana compré algo. Ya está muy fusionada en mi vida y sí, creo hay que ponerla en discusión. Por un lado, es difícil prescindir de la IA, pero por otro, tenemos que buscar nuestra manera de subsistir. Respeto a quienes no la usan, pero en lo personal me considero alguien que tiene que entenderla porque de lo contrario será imposible distinguir la realidad de lo creado por IA.







