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La IA devuelve la voz a los manuscritos sepultados por el volcán Vesubio

Un proyecto internacional utiliza inteligencia artificial para descifrar los papiros de Herculano, conservados desde la erupción del Vesubio hace casi 2,000 años.

  • Redacción AN / MDS
05 Jul, 2026 01:29
La IA devuelve la voz a los manuscritos sepultados por el volcán Vesubio
Imagen generada por IA.

Por Julio García G. / Periodista de Ciencia

Un evento histórico que marcó para siempre a tres ciudades europeas ocurrió en el año 79 d.C cuando el Monte Vesubio –y durante el reinado del emperador Tito– protagonizó una de las erupciones más devastadoras de la Antigüedad, la cual mató a varios miles de personas en Pompeya, Herculano y Estabia.

Pompeya fue la ciudad que mejor conservó un retrato de la vida cotidiana romana gracias a la rapidez con la que quedó sepultada. De hecho, hoy se sabe que quedó enterrada tan velozmente que preservó edificios, objetos cotidianos e incluso los cuerpos de muchas personas, de tal suerte que uno de los retratos más fehacientes de la vida cotidiana del mundo romano de aquel entonces está plasmada ahí.

A pesar de que esta información histórica es de dominio público, y que se conoce desde hace bastante tiempo, es apenas ahora cuando gracias a la inteligencia artificial y a técnicas avanzadas de imagen, un grupo de investigadores ha logrado reconstruir de forma consistente –íntegra y no invasiva– lo que contiene un rollo cerrado hallado en la ciudad de Herculano. 

Resulta que este rollo contiene en su interior un manuscrito carbonizado luego de suceder tan potente erupción, la cual tuvo lugar hace casi 2000 años.

El hallazgo fue dado a conocer por el Vesuvius Challenge, una iniciativa internacional que reúne arqueólogos, informáticos, especialistas en imágenes e investigadores en inteligencia artificial. 

Un pedazo de papiro que fue digitalizado y analizado. Imagen: scrollprize.org

Debido a que ha pasado tanto tiempo, y a que estos manuscritos han estado expuestos a condiciones ambientales realmente extremas, los investigadores han tenido mucho cuidado a la hora de manipularlos ya que en su momento pudieron haberse desintegrado si se hubiese intentado desenrollarlos sin los cuidados pertinentes. 

Hasta el momento los científicos han logrado escanear unos 45 rollos y algunos fragmentos de papiro. Además, más de 600 rollos permanecen aún sin abrir. La colección, se calcula, está conformada por más de 1,800 documentos que todavía no han sido explorados. 

Los textos fueron encontrados desde el siglo XVIII en la llamada Villa de los Papiros. Esta Villa es considerada una de las residencias romanas más extraordinarias jamás descubiertas porque se le considera como la única biblioteca completa que ha podido sobrevivir al periodo denominado Antigüedad Clásica. De hecho, los papiros fueron alcanzados por el calor extremo de la erupción y, afortunadamente, no se quemaron por completo. Eso sí: quedaron carbonizados, como cilindros negros muy frágiles. 

Hoy se sabe que estos papiros contienen textos filosóficos, especialmente del filósofo epicúreo Filodemo de Gadara. Aunque también hay escritos sobre música, ética, retórica, política y filosofía griega. 

Pero la historia de esta Villa no termina aquí porque algunos arqueólogos creen que podrían existir más habitaciones y una segunda biblioteca aún sin excavar, quizá con textos en latín. 

Aquí los científicos realzaron la señal de la tinta utilizando IA, revelando el título y la atribución de autoría del texto, lo que identifica a este rollo como “Sobre los dioses”, libro 8, de Filodemo. Imagen: scrollprize.org

Afortunadamente, con la IA como aliada, y gracias al hecho de que muchas personas sin demasiados conocimientos de informática pueden hoy en día ponerse a trabajar en cuestiones que antes estaban limitadas y hasta vedadas, la organización Vesuvius Challenge ha decidido que pondrá a disposición del público toda la información referente a estos papiros. 

Por ejemplo, cualquier persona podrá acceder a datos, códigos y modelos para descifrar el contenido de los documentos. Inclusive, la organización ha anunciado premios que, en conjunto, alcanzan un millón de dólares y el dinero será otorgado a la primera persona, o equipo, que logre descifrar íntegramente alguno de los otros rollos que faltan. 

La diferencia que actualmente existe con la inteligencia artificial (comparado con lo que se podía hacer en el pasado) es que ahora es posible desplegar en la pantalla de una computadora todo un rollo completo y obtener alrededor de 140 columnas de texto. Antes, solamente se lograba leer alrededor del 10% de la información que estaba contenida en uno de estos rollos.

En los documentos más relevantes que los arqueólogos acaban de descifrar, destacan 70 columnas de una parte de la obra del filósofo Filodemo, cuyo título es Sobre los vicios, libro 1. Desafortunadamente el Libro 1 no se conserva completo y solamente existen fragmentos, muchos de los cuales están bastante deteriorados por la carbonización que sufrieron durante la erupción. 

Además del trabajo de Filodemo, los investigadores han podido descifrar textos que corresponden a un rollo de la ciudad de Herculano que se considera uno de los más antiguos y el cual aborda asuntos de ética, arte y comportamiento humano.

La semana pasada, en este mismo espacio, escribí sobre cómo la IA está transformando la manera en la que se interpretan nuestras emociones a través de los datos biométricos que son recabados a través de relojes inteligentes y otros artilugios. 

Ahora, nuevamente la IA vuelve a ser noticia y no por un tema menor, sino porque ya funciona como un instrumento fundamental para rescatar nuestro pasado, aun cuando dicho pasado esté reducido casi a cenizas, como los rollos encontrados en la Villa de los Papiros. 

En astronomía, por ejemplo, también se está utilizando la IA para interpretar la ingente cantidad de información que llega a los telescopios a través de la luz de objetos que se encuentran a cientos, miles o millones de años luz. Comprender dicha información requiere de una tremenda capacidad computacional porque a un solo grupo de seres humanos le llevaría décadas comprenderla (con la inteligencia artificial estos tiempos se pueden reducir a meses o semanas).

Imagen generada por IA.

El mundo está cambiando y con él nosotros mismos, nuestra especie. El acelerado cambio tecnológico de las últimas décadas pone un punto y aparte a lo que conocíamos. 

Esperemos que estos cambios sean para bien, a pesar de que muchos de los recursos naturales utilizados para desplegar la inteligencia artificial –como el agua– ponen en riesgo nuestra propia supervivencia; porque el problema no únicamente se reduce al alto consumo del agua para mantener en pie a los sistemas que requieren ser enfriados permanentemente, sino también el calentamiento de la Tierra provocado por la gran cantidad de dióxido de carbono que es emitido a la atmósfera debido al alto consumo de energía eléctrica para sostener granjas de servidores especializados en IA.  

Por otro lado, hace casi dos mil años el Vesubio sepultó no solamente una biblioteca, sino vida cotidiana e historias contadas por gente que actualmente ya no se encuentra entre nosotros. Hoy, gracias a la inteligencia artificial, estos mismos rollos comienzan a hablarnos de nuevo. Y, quizá, esta es una de las mejores demostraciones de que la tecnología no únicamente sirve para mirar hacia el futuro, sino también para recuperar una parte del pasado –del lugar de donde venimos– y que creíamos definitivamente perdida.  

Y ese es justamente la paradoja: crear una IA que, a pesar de que nos ayuda, no se convierta a la vez en un factor de destrucción de nuestra propia especie, de sus propios creadores.

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