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El colapso de una agencia de gestación subrogada que dejó a madres gestantes y padres de intención sin sus sueños ni su dinero | Especial OCCRP

Cuando la agencia de gestación subrogada comercial World Center of Baby informó a sus clientes que se declararía en quiebra, los padres de intención y las madres gestantes embarazadas quedaron sumidos en el caos. La opacidad en torno a la propiedad y las operaciones de la agencia plantea interrogantes sobre sus prácticas empresariales y sobre quién fue responsable del sufrimiento humano que dejó a su paso.

  • Redacción AN / MDS
01 Nov, 2026 10:00
El colapso de una agencia de gestación subrogada que dejó a madres gestantes y padres de intención sin sus sueños ni su dinero | Especial OCCRP

Por Ambra Montanari, Beatrice Petrella, Mariia Horban (NGL.media), Kevin G. Hall (OCCRP), Xhesika Tollia (Shteg.org) y Kelly Bloss (OCCRP)

Si usted resultó afectado por lo ocurrido en World Center of Baby y desea hablar confidencialmente con un reportero, comuníquese con OCCRP a través de info@occrp.org.

Hallazgos principales

– Después de que World Center of Baby anunció en febrero de 2026 que se declararía en quiebra, madres gestantes de todo el mundo quedaron sin apoyo y sin recibir sus pagos, mientras que los futuros padres enfrentaron dificultades para llevarse a casa a los niños que les habían prometido o recuperar el dinero que habían invertido en el proceso.

– A los reporteros les resultó difícil determinar cómo operaba World Center of Baby y quiénes eran sus propietarios: sigue sin estar clara información básica como quién es el dueño de la agencia, cuál es su estructura corporativa y qué provocó su colapso.

– Expertos jurídicos afirman que el caso pone de relieve las vulnerabilidades de la industria global de la gestación subrogada comercial debido a la falta de una regulación coherente y a las complejidades legales que surgen de acuerdos que a menudo son transnacionales.

La promesa era un camino sin contratiempos hacia la formación de una familia.

Con servicios anunciados en Ucrania, Albania, Georgia, Chipre y México, la agencia de gestación subrogada comercial World Center of Baby se presentaba como una solución integral que pondría en contacto a padres de intención con madres gestantes y coordinaría los complejos procesos médicos y legales.

Algunos de los paquetes de gestación subrogada de la agencia costaban más de $100,000.

Collage de promociones de World Center of Baby. Capturas de pantalla de worldcenterofbaby.com y youtube.com/@worldcenterofbabysurrogacy3671. Crédito: James O’Brien/OCCRP. Adaptado al español con herramientas de IA por AN.

Pero en febrero de 2026, la agencia envió un correo electrónico a los padres de intención en el que anunció que se declararía en quiebra en Estados Unidos, donde su aparente entidad corporativa principal estaba registrada en Florida como World Center Group Corp.

El anuncio provocó caos. Los foros en línea se llenaron de padres de intención que buscaban ayuda y afirmaban que la agencia los había abandonado, en ocasiones cuando se encontraban a mitad de su proceso de gestación subrogada. Los reporteros hablaron con seis parejas y dos padres de intención solteros que dijeron haber sufrido pérdidas económicas de decenas de miles de dólares. Para algunos, eso significó el fin de su sueño de convertirse en padres.

Mientras tanto, madres gestantes que estaban recibiendo tratamientos de fertilidad o que ya estaban embarazadas quedaron sin apoyo y sin recibir sus pagos.

World Center of Baby había coordinado las compensaciones que los padres de intención debían proporcionar a las madres gestantes en forma de pagos mensuales, cobertura de atención médica y un pago importante después del nacimiento del niño.

Sin embargo, seis madres gestantes y la familia de otra dijeron a los reporteros que la agencia había dejado de hacerles los pagos mensuales desde noviembre de 2025.

Es probable que sus casos sean solo la punta del iceberg. Aunque no está claro cuántas madres gestantes resultaron afectadas en total, una exempleada afirmó que, tan solo durante una semana de diciembre, siete mujeres dieron a luz en México sin recibir su compensación.

Para comprender las consecuencias del colapso de World Center of Baby, los reporteros hablaron con:

– Los familiares de una joven madre gestante ucraniana que llevaba en su vientre al hijo de un padre de intención residente en Reino Unido y que murió en Albania semanas después de que la agencia anunciara que planeaba declararse en quiebra. Su familia expresó dudas sobre si recibió una supervisión médica adecuada mientras la agencia se desmoronaba. Fiscales albaneses abrieron una investigación sobre las circunstancias de su muerte.

– Una pareja brasileña y la madre gestante ucraniana que gestó a sus gemelos. Dijeron a los reporteros que los miles de euros que la pareja había pagado a la agencia para el nacimiento de los niños nunca fueron entregados a la madre gestante. La pareja permaneció varada durante un mes en Ucrania, un país en guerra, mientras intentaba cubrir los pagos que la agencia no había hecho a la madre gestante. Para ello, pidió dinero prestado a su familia, de modo que ella pudiera cederles legalmente a los bebés y ellos pudieran regresar a casa.

– Una pareja de Reino Unido que pagó cuotas por adelantado semanas antes del anuncio de la quiebra y que nunca recuperó su dinero, pese a que el proceso no avanzó. Desde entonces, presentó una demanda civil ante un tribunal estadounidense en la que alega incumplimiento de contrato y fraude, y acusa a la agencia de saber que no podría cumplir sus promesas. Los documentos judiciales muestran que World Center Group Corp. y sus representantes no han respondido, y para octubre está programada una audiencia para dictar una “sentencia definitiva en rebeldía”.

Mientras las personas afectadas buscan respuestas y rendición de cuentas, los reporteros descubrieron que las operaciones de World Center of Baby estaban envueltas en opacidad corporativa, lo que plantea interrogantes sobre sus prácticas empresariales y sobre quién fue responsable del costo humano que dejó a su paso.

Ni siquiera está clara información básica como quién era el dueño de la agencia y cuál era su estructura corporativa. Los reporteros también descubrieron que las personas que aparecían en registros corporativos y otros documentos de la empresa parecían ser representantes nominales que afirmaban tener un conocimiento o una participación mínimos en World Center of Baby. Y aunque afirmó que presentaría de manera inminente una solicitud de quiebra, no existe registro de que alguna vez se haya presentado esa petición.

Carta enviada por correo electrónico por World Center of Baby a los padres de intención en febrero de 2026, en la que les informaba que la empresa se declararía en quiebra en Estados Unidos. Crédito: Material proporcionado.

El empresario ucraniano Vladyslav Natochii, quien figura en distintas versiones anteriores del sitio web de la agencia como su fundador, propietario y director general, dijo a los reporteros que World Center of Baby había “atravesado una grave crisis financiera y operativa”, y negó haber cometido irregularidades. (Su nombre fue eliminado del sitio web el año pasado y no aparece en los registros corporativos de Florida. Natochii no respondió a las preguntas de los reporteros sobre cuál era su función específica en la agencia cuando esta colapsó).

“Las deudas y las obligaciones incumplidas no acreditan, por sí mismas, fraude ni intención delictiva. Reconozco que clientes, madres gestantes, empleados y socios atravesaron graves dificultades durante este periodo, y lo lamento profundamente”, afirmó.

“World Center of Baby operó durante más de siete años, y más de 350 niños nacieron mediante programas asociados con la marca. Reducir toda la historia de la empresa únicamente a su periodo de crisis produce un relato incompleto y distorsionado de sus actividades”, dijo Natochii.

También está en duda qué ocurrirá con los embriones y otros materiales genéticos que estaban bajo resguardo de la agencia.

Una pareja que había sido cliente de World Center of Baby dijo a los reporteros que una agencia distinta se había puesto en contacto con ellos para informarles que su material genético estaba almacenado de forma segura y ofrecerles un nuevo paquete de gestación subrogada por decenas de miles de dólares. Una exempleada de World Center of Baby dijo que estaba pagando personalmente el almacenamiento de parte del material genético, pero que no sabía durante cuánto tiempo podría seguir haciéndolo.

Qué es la gestación subrogada comercial

En la gestación subrogada comercial, una mujer recibe un pago superior al de sus gastos médicos por gestar y dar a luz a un niño para otra persona o pareja.

Aunque algunos países han prohibido la gestación subrogada con fines de lucro, esta todavía está permitida en muchos estados de Estados Unidos, así como en Ucrania, Georgia y algunas partes de México, todos ellos lugares centrales para World Center of Baby.

En esas jurisdicciones existen distintos parámetros legales respecto de para quiénes pueden gestar bebés las madres gestantes. En Ucrania, por ejemplo, esta opción solo está disponible para parejas heterosexuales casadas, mientras que en Estados Unidos la gestación subrogada también está abierta a parejas homosexuales y personas solteras.

No existe una regulación internacional general sobre la gestación subrogada. Este año, la Conferencia de La Haya de Derecho Internacional Privado, una organización intergubernamental que trabaja en la elaboración de tratados, suspendió sus trabajos sobre un marco para la filiación y la gestación subrogada transfronterizas debido a diferencias de política pública entre los países del grupo de trabajo.

Expertos jurídicos advirtieron que lo ocurrido en World Center of Baby pone de relieve las vulnerabilidades de la industria de la gestación subrogada comercial debido a la falta de una regulación coherente y a las complejidades legales de acuerdos que a menudo son transnacionales.

Kirsty Horsey, profesora de Derecho en la Universidad de Loughborough y especialista en regulación de la gestación subrogada, señaló que los padres de intención que enfrentan una prohibición de esta práctica en su país de origen, o que creen que habrá una larga espera debido a las normas locales, en ocasiones recurren a agencias internacionales que operan en países con reglas menos estrictas.

Aunque existen agencias responsables, las operaciones menos éticas suelen garantizar que los clientes volverán a casa con un bebé, en menos tiempo, por menos dinero y con menos burocracia, pero no son transparentes sobre la manera en que trabajan ni sobre los problemas legales que pueden enfrentar los padres de intención. Entre estos se encuentran los procesos que deberán realizar para convertirse en los padres legales del niño en sus países de origen, explicó Horsey.

“Estas agencias saben que el mercado existe. Se aprovechan de la desesperación”, añadió.

En países como Albania, que según se informa es un destino cada vez más popular para los centros internacionales de fertilidad, la gestación subrogada no está regulada y opera en una zona legal gris. Pero incluso donde existe legislación, como en Estados Unidos, si los procedimientos médicos se realizan en otro lugar, puede resultar difícil para las madres gestantes y los padres de intención saber dónde buscar recursos legales cuando algo sale mal, indicaron los expertos.

“Vemos cada vez más casos que abarcan múltiples jurisdicciones”, afirmó Bianca Jackson, abogada británica especializada en casos de gestación subrogada.

“Lo que se tiene es una madre gestante que vive en una jurisdicción, da a luz en otra, una clínica ubicada en una tercera jurisdicción y los padres de intención en una cuarta. Evidentemente, eso complicará las cosas, en especial cuando la ley es diferente en todas las jurisdicciones”, dijo Jackson.

Cyra Akila Choudhury, profesora de Derecho en la Universidad Internacional de Florida y experta en gestación subrogada comercial transnacional, dijo que, aunque muchos países cuentan con leyes que regulan las relaciones entre madres gestantes y clínicas, o entre agencias y padres de intención, las propias agencias, a las que describió como intermediarias o mediadoras, están reguladas como empresas ordinarias. Esto significa que no se reconocen las implicaciones humanas en juego.

“Las consecuencias de que quiebre una empresa que organiza gestaciones subrogadas no son las mismas que las de la quiebra de cualquier otra empresa”, afirmó. “En una situación de este tipo, las madres gestantes son las personas más vulnerables. Su único recurso es demandar para exigir el pago. Por lo general, eso no ocurre cuando una empresa colapsa”.

Un hackeo una investigación y una directora difícil de localizar

Aunque World Center of Baby informó a sus clientes que había quebrado, los reporteros no pudieron obtener registros financieros que pudieran esclarecer qué provocó el colapso de la agencia. Conseguir otros documentos resultó igualmente difícil.

Mientras los reporteros reconstruían la historia reciente de World Center of Baby, descubrieron que incluso su situación actual era difícil de definir.

A pesar del correo electrónico enviado en febrero, en el momento de la publicación no existía ningún registro en tribunales federales de que World Center Group Corp. hubiera presentado alguna vez una solicitud de quiebra. La empresa seguía apareciendo como “activa” en el registro de Florida y consignaba como contacto un domicilio de registro masivo en St. Petersburg, Florida, utilizado por decenas de miles de empresas.

El sitio web de la agencia también ha permanecido en línea, con un aviso que indica que no acepta nuevos clientes porque “la empresa está completamente enfocada en cumplir y concluir los programas existentes”.

Página de inicio de worldcenterofbaby.com con un aviso que señala que no acepta nuevos clientes. Crédito: Captura de pantalla/worldcenterofbaby.com.

Sin embargo, los números telefónicos de World Center of Baby publicados en internet ya no funcionan, y los padres de intención que ya trabajaban con la agencia dijeron a los reporteros que no han recibido nuevas actualizaciones sobre el procedimiento de quiebra ni sobre los pasos siguientes.

Algunos padres han formado grupos de apoyo para buscar respuestas y rendición de cuentas. En mayo, además, el sitio web de World Center of Baby fue tomado brevemente por hackers desconocidos que amenazaron con exponer sus prácticas, sin proporcionar más detalles.

Página de inicio hackeada del sitio web de World Center of Baby en mayo de 2026. Crédito: Grabación de pantalla/Wayback Machine/worldcenterofbaby.com.

Mientras tanto, autoridades de otros países examinan las actividades locales de la agencia. En la República de Chipre, donde la gestación subrogada comercial es ilegal, la policía de Limassol confirmó que mantiene una investigación sobre acusaciones contra World Center of Baby, entre ellas la publicidad de prácticas ilegales como la selección del sexo de los embriones y la transferencia de múltiples embriones a una madre gestante. La investigación comenzó el año pasado y, hasta agosto, no se habían presentado cargos.

La policía de Limassol también señaló que no existe ninguna empresa registrada en Chipre con el nombre de la agencia y que tampoco había oficinas en dos direcciones que esta había proporcionado.

En términos más generales, la estructura corporativa de World Center of Baby y la propiedad de las distintas entidades que operaban bajo la marca son difíciles de determinar, lo que complica rastrear cómo funcionaba realmente la agencia.

Natochii, el empresario ucraniano que para 2019 aparecía en el sitio web de la agencia como su fundador y director general, fue propietario hasta mayo de este año de Alice Clinic, la clínica de World Center of Baby en Kyiv que ahora está cerrada, y todavía es dueño de otra clínica de fertilidad con el mismo nombre en Tbilisi, la capital de Georgia.

(Según documentos del registro mercantil público de Georgia, la clínica reportó adeudos fiscales pendientes en abril de 2026. Aunque la clínica arrendó un edificio en Tbilisi entre 2023 y 2024, una visita a esa dirección reveló que en su lugar había un consultorio dental. Natochii no hizo comentarios cuando los reporteros le preguntaron por el adeudo fiscal).

Una biografía archivada del sitio web de World Center of Baby señala que Natochii comenzó a trabajar con su madre en la organización de adopciones entre personas españolas y ucranianas antes de registrar la empresa. La biografía describe su compromiso de ayudar a formar familias como su “misión de vida”. Las marcas registradas en Estados Unidos y la Unión Europea bajo el nombre “World Center of Baby” están a nombre de Natochii.

Sin embargo, aunque World Center Group Corp., registrada en Estados Unidos, redactó los contratos de gestación subrogada de la agencia y aparece como titular de los derechos de autor de su sitio web, Natochii no figura en sus registros corporativos de Florida.

No respondió a las preguntas de los reporteros sobre su función en la empresa, la causa de su fracaso financiero ni por qué World Center of Baby no se había comunicado con las madres gestantes y los padres de intención desde que envió el correo electrónico sobre su inminente quiebra.

“A la luz de los asuntos legales en curso, no haré comentarios públicos sobre casos individuales, transacciones financieras, asuntos médicos ni las estructuras internas de las entidades jurídicas pertinentes”, afirmó.

El empresario ucraniano Vladyslav Natochii, quien anteriormente aparecía en el sitio web de la agencia como su fundador y propietario. Crédito: Captura de pantalla/Wayback Machine/worldcenterofbaby.com/our-team.

Otras personas que aparecían en los registros corporativos afirmaron haber tenido una participación mínima.

Yuri Star, ciudadano estadounidense que figura como presidente de World Center Group Corp., registrada en Estados Unidos, dijo a los reporteros que había sido contratado como consultor para registrar la empresa y que no sabía nada sobre ella ni sobre las razones de su colapso. Afirmó que no era accionista, inversionista ni beneficiario, y que aún le debían dinero por sus servicios.

“No tengo absolutamente nada que ver con la empresa. Nunca he firmado ningún documento. Nunca he firmado ningún contrato”, dijo Star a los reporteros por teléfono. En un correo electrónico posterior escribió: “No sabía quiénes eran sus empleados. No sabía cuántos clientes tenía. Sus operaciones reales, incluidos clientes, clínicas, personal y programas, se llevaban a cabo completamente fuera de la entidad jurídica cuyos registros y operaciones bancarias yo administraba”.

Star dijo que Natochii le había ordenado abrir cuentas bancarias en Estados Unidos para World Center Group Corp. y que, después de hacerlo, transfirió a Natochii el acceso a las cuentas. Según Star, Natochii realizaba las transacciones bancarias o daba instrucciones a otros empleados para efectuar los pagos.

Señaló que su último contacto con Natochii había sido “aproximadamente ocho meses atrás”, cuando este le pidió abrir una nueva cuenta bancaria para la empresa después de que una anterior fuera “desbancarizada”. (Natochii no respondió a las solicitudes de comentarios sobre la función de Star).

Los reporteros no pudieron localizar a Malvina Jonas, quien figura como directora de la entidad estadounidense y cuya firma aparecía en el correo electrónico de World Center of Baby que anunciaba la quiebra inminente, así como en otros correos y documentos enviados a los padres de intención.

Cinco empleados que hablaron con los reporteros dijeron que nunca habían conocido ni hablado con Jonas, y uno de ellos afirmó que su firma era automatizada. Los reporteros no pudieron localizar a Jonas, pero descubrieron que las direcciones IP asociadas con su firma digital sí procedían de múltiples lugares del mundo.

El representante nominal georgiano

Un documento de Términos de Servicio que todavía se encontraba en el sitio web de World Center of Baby en el momento de la publicación identificaba como persona de contacto de la agencia a un hombre georgiano de Tbilisi llamado Zurab Shvelidze. Junto a su nombre aparecía la dirección de una empresa con una denominación ligeramente distinta: Global Center of Baby.

Esa empresa fue registrada en marzo de 2025 en un domicilio residencial de Tbilisi que también se ha utilizado para registrar múltiples negocios.

Pero cuando los reporteros hablaron con Shvelidze, este dijo que no sabía que su nombre y sus datos de contacto aparecían en el sitio web y afirmó que no tenía idea de que figuraba como representante de una agencia de gestación subrogada.

Dijo que un amigo se había puesto en contacto con él y le había explicado que podía ganar $100 al mes. Como necesitaba el dinero, aceptó convertirse en el “titular nominal” de Global Center of Baby y después ayudó a abrir una cuenta bancaria a nombre de la empresa.

Shvelidze compartió un acuerdo de marzo de 2025 entre él y un despacho de abogados llamado Georgia Business and Residential Law. Según sus términos, Shvelidze debía proporcionar a su cliente “servicios de director y accionista nominales”. Más adelante ese mismo mes, firmó una declaración en la que constaba como director y accionista nominal de Global Center of Baby. (Georgia Business and Residential Law dijo que no podía responder a las preguntas de los reporteros debido a la confidencialidad de sus clientes).

Los mensajes entre Shvelidze y el despacho georgiano, que él compartió con los reporteros, indican que Bank of Georgia había bloqueado para diciembre de 2025 el acceso a la cuenta de Global Center of Baby, así como a las cuentas personales de Shvelidze en esa institución. El banco confirmó a los reporteros que actualmente no mantiene cuentas para la empresa ni para Shvelidze.

Daniel Epshtein, quien es ucraniano y confirmó a los reporteros que era el director de operaciones de World Center of Baby, dijo que, pese a ostentar ese cargo, no tenía acceso a las cuentas bancarias de la empresa ni autoridad sobre las decisiones financieras o la asignación de los fondos de los clientes.

“Mis responsabilidades eran de naturaleza operativa: gestionar los equipos de coordinadores y encargados de seguimiento, mantener las relaciones con las clínicas y los proveedores de servicios asociados, y presentar solicitudes de gastos operativos al departamento de finanzas”, afirmó.

“Planteé inquietudes internamente cuando quedó claro que no se estaban realizando los pagos a socios, madres gestantes y proveedores de servicios, pero esas decisiones no estaban dentro de mis facultades”, añadió.

Página de LinkedIn de Daniel Epshtein. Crédito: Captura de pantalla/LinkedIn/daniel-epshtein-558149216.

Mientras las personas vinculadas con la agencia niegan ser responsables de su colapso, familias de todo el mundo intentan reconstruir sus vidas después de sus tratos con World Center of Baby.

Las madres gestantes

Yana se encontraba a cientos de millas de su hogar en Ucrania, recluida en un departamento en Tirana, la capital de Albania, cuando ella y el bebé nonato que gestaba para un hombre residente en Reino Unido murieron en abril de 2026, dos meses después de que World Center of Baby enviara a sus clientes el correo electrónico en el que anunció que se declararía en quiebra. Tenía ocho meses de embarazo.

Mediante conversaciones con su novio y su hermana, así como la revisión de acuerdos de gestación subrogada redactados por World Center of Baby, los reporteros reconstruyeron sus últimos meses mientras la agencia se desmoronaba.

Yana, un seudónimo utilizado a petición de su familia, tenía veintitantos años, un hijo pequeño en Ucrania y veía la gestación subrogada como un camino hacia la seguridad económica. Su novio dijo a los reporteros que ella quería comprar una casa e invertir ese dinero en su negocio.

Había viajado a Albania en agosto de 2025 para someterse con éxito a un procedimiento de transferencia de embriones. Una vez de vuelta en Ucrania, Alice Clinic, la clínica de World Center of Baby en Kyiv, dio seguimiento a su embarazo, dijo su hermana a los reporteros.

Pero para febrero de 2026, según el novio de Yana, ella había dejado de recibir sus pagos mensuales a través de la agencia. La comunicación con su coordinadora médica de World Center of Baby también se fue interrumpiendo, dijo el novio de Yana. Su hermana afirmó que la clínica “se vino abajo”. (Cuando los reporteros visitaron la clínica de Kyiv, la encontraron cerrada y con llave. Las llamadas ya no entran y los correos electrónicos son devueltos).

Alice Clinic, la clínica de World Center of Baby en Kyiv, Ucrania, actualmente cerrada. Crédito: NGL.media.

Un contrato sin firma entre Yana y el padre de intención, redactado por la entidad estadounidense World Center Group Corp. y proporcionado a los reporteros por el novio de ella, indicaba que el padre de intención debía pagarle un total aproximado de $25,000 si todo salía bien. Esto incluía entre $600 y $700 mensuales durante el embarazo y $15,400 dentro de los cinco días posteriores a que fuera dada de alta del hospital después del parto.

No está claro si este era el contrato definitivo entre Yana y el padre de intención, ni si ella llegó a firmarlo.

El acuerdo estipulaba que todas las comunicaciones entre Yana y el padre de intención debían realizarse a través de la agencia. Pero, a medida que el apoyo desaparecía, Yana comenzó a comunicarse directamente con él, según su hermana. (El padre de intención no respondió a las solicitudes de comentarios de los reporteros).

En lugar de enviarle dinero a través de la agencia, el padre de intención comenzó a pagar directamente sus gastos, según el novio de Yana. Estos incluían visitas médicas al hospital en Albania y el departamento rentado en Tirana donde fue encontrada muerta el 22 de abril.

El contrato sin firma de Yana especificaba Albania como destino para el parto. Aunque los reporteros no encontraron ninguna empresa registrada en Albania con el nombre de la agencia, World Center of Baby anunciaba allí sus servicios y afirmaba que la falta de legislación en el país abría un camino hacia la gestación subrogada para “parejas casadas y no casadas, parejas homosexuales y hombres solteros”.

El sitio web de World Center of Baby anunciaba servicios en Albania. Crédito: Captura de pantalla/worldcenterofbaby.com/countries/albania.

Yana viajó a Tirana a principios de marzo, donde su hermana dijo que se sometió a revisiones médicas en American Hospital 3. (El hospital no respondió a una solicitud de comentarios de los reporteros).

Los mensajes de texto revisados por los reporteros muestran que, durante las horas previas a su muerte, se había quejado repetidamente con su novio de un dolor de cabeza terrible.

La policía la encontró después de que sus familiares dieron la alarma porque no podían comunicarse con ella por teléfono.

Todavía no está claro qué le ocurrió a Yana, cuyo certificado de defunción simplemente indica: “muerte súbita”. Según los fiscales, el informe oficial de la autopsia en Albania todavía está en proceso. Añadieron que se había registrado una denuncia penal por la muerte de Yana y que el caso se encontraba en la etapa de investigación preliminar.

La hermana de Yana dijo que el personal de la morgue a la que fue trasladado su cuerpo le informó que había muerto debido a niveles elevados de azúcar, lo que la llevó a preguntarse si eso debió haberse detectado durante las visitas al hospital.

Yana no quería ir a Albania para los procedimientos de gestación subrogada, pero tuvo que hacerlo debido al acuerdo que había celebrado, afirmó su hermana.

“Ella solo quería regresar a su país, donde había personas que la amaban”, dijo su hermana a los reporteros.

Natochii, de World Center of Baby, afirmó que no existía una “relación causal” entre sus acciones y la muerte de la madre gestante en Albania.

Además de trabajar con madres gestantes en Ucrania, World Center of Baby trabajaba con madres gestantes en México y publicaba anuncios en redes sociales para buscar madres gestantes en Armenia y Georgia, descubrieron los reporteros. En ocasiones lo hacía a través de MamaTak, su marca operada en redes sociales (“Mamá, sí” en ucraniano).

Página de Facebook de MamaTak en Georgia. Crédito: Captura de pantalla/Facebook/Company-Mamatak-კომპანია-მამატაკი/61554024173756.

El sitio web de World Center of Baby afirmaba que sus madres gestantes “recibían la mejor atención posible para lograr un periodo de gestación exitoso”.

Pero una mujer ucraniana de 27 años, que pidió utilizar el seudónimo de Maria para proteger su identidad, dijo que la experiencia truncó su sueño de tener algún día una casa propia.

Dijo a los reporteros que en febrero no recibió los $20,800 que World Center of Baby estaba obligado por contrato a entregarle después de que diera a luz a gemelos para una pareja residente en Brasil.

Aunque la pareja brasileña está cubriendo el dinero que se le adeuda, además del que originalmente había pagado a World Center of Baby para compensarla y que nunca recuperó, lo está haciendo en parcialidades. Esto significa que todavía se le deben miles de dólares.

“Mi intención era comprar una casa. No una grande, no una enorme… para que mis hijos pudieran sentir que tenían algo propio. Así que esa es mi mayor pérdida”, afirmó Maria.

Los padres de intención

Roberta y Felipe Martins son la pareja brasileña a la que la agencia puso en contacto con Maria y ahora son padres de los gemelos que ella dio a luz en Ucrania. Dijeron que decidieron recurrir a la gestación subrogada después de que problemas de salud impidieran a Roberta, que ahora tiene 28 años, tener hijos.

Describieron a las personas con las que trataron en World Center of Baby como amables, cálidas y atentas. Pero a principios de febrero, cuando ya estaban en Ucrania preparándose para llevarse a los niños a casa, dijeron que percibieron que algo estaba mal.

Roberta y Felipe dijeron que su coordinadora les indicó que debían hacer el pago final en efectivo, en lugar de enviarlo al banco que aparecía en su factura, debido a problemas bancarios no especificados. Incómodos con esas instrucciones, decidieron ceñirse a los datos de pago de la factura y enviaron 14,500 euros, el equivalente a unos $17,000, en dos transferencias realizadas mediante Wise a la cuenta de la agencia en First Horizon Bank, como liquidación del saldo pendiente.

Roberta y Felipe Martins con los gemelos. Crédito: Cortesía de Roberta y Felipe Martins.

La pareja y Maria dijeron a los reporteros que, pocos días después del nacimiento, debían reunirse para firmar un documento que permitiera a los brasileños registrar a los bebés como hijos propios, tal como exige Ucrania. En ese momento, la agencia debía haber entregado el pago final, dijo Maria.

Pero al menos 10 días después del nacimiento, la cita todavía no se había concertado. Maria dijo que también le faltaba su último pago mensual, correspondiente a enero, y que para entonces escuchaba rumores de otras madres gestantes acerca de que la agencia atravesaba problemas económicos.

Maria y la pareja comenzaron a comunicarse directamente. Roberta y Felipe también confrontaron a su coordinadora por los retrasos y ella les dijo que la agencia tenía problemas económicos y que tampoco había recibido su salario durante dos meses. (Los mensajes de los reporteros a la coordinadora no obtuvieron respuesta).

La pareja intentó revertir los pagos que había hecho mediante Wise, pero la empresa le informó que las solicitudes habían fracasado debido a “la falta de respuesta del banco beneficiario y la naturaleza de la disputa con el tercero, factores que se encuentran fuera del control de Wise”, según correspondencia revisada por los reporteros. Wise dijo a los reporteros que, debido a restricciones legales, no podía compartir detalles relacionados con casos específicos de clientes. First Horizon Bank declinó hacer comentarios.

Finalmente, la pareja dijo que pidió prestados $5,000 a su familia para pagar directamente a Maria y aceptó enviarle pagos mensuales de $1,000 para cubrir el dinero que todavía se le debía, de modo que ella pudiera firmar el documento en el que aceptaba que registraran a los recién nacidos como hijos de la pareja. Pasaron más de un mes en Ucrania mientras intentaban concluir los trámites.

Los gemelos de Roberta y Felipe cuando eran recién nacidos. Crédito: Cortesía de Roberta y Felipe Martins.

“Había muchos ataques en la región, ¿saben? Y también donde estábamos nosotros”, dijo Roberta al describir una bomba colocada en un bote de basura que explotó en la ciudad de Lviv, donde recogieron a sus hijos recién nacidos.

Durante una llamada con los reporteros les mostraron la colorida habitación de sus gemelos, decorada alegremente con un mural pintado a mano de un paisaje campestre, lejos de la zona de conflicto donde nacieron. Pero todavía sienten que se cometió una injusticia contra Maria.

“Nos gustaría recuperar el dinero que pagamos y que ella nunca recibió. Queremos resolver la situación de Maria: que reciba su dinero, que todo se arregle, que la empresa pague la deuda que tiene con ella”, afirmó Roberta.

No estaban seguros de la jurisdicción en la que podían presentar una reclamación legal porque el contrato se firmó en Ucrania, pero el dinero se envió a una cuenta en Estados Unidos, explicó Felipe.

A pesar de esos obstáculos, otros padres de intención han logrado emprender acciones legales.

Una pareja de Reino Unido presentó en Florida una demanda contra World Center Group Corp. por cinco causas de acción, entre ellas incumplimiento de contrato y fraude, y reclama una indemnización por daños y perjuicios. La demanda acusa a la empresa de llevar a cabo “un esquema calculado y coordinado” para obtener pagos cuantiosos por servicios prometidos, pese al agravamiento de sus problemas financieros y operativos.

La pareja, que habló con los reporteros pero pidió no ser identificada, pagó $87,415 por el “Double VIP Guarantee Surrogacy Program” de World Center of Baby, que debía proporcionar la asignación de una madre gestante, coordinación médica y gestión del programa hasta el nacimiento de dos niños. Al final, no recibió ninguno de esos servicios, según alega la demanda.

Su demanda refleja experiencias similares que otros clientes de World Center of Baby compartieron con los reporteros.

“La conducta descrita en el presente documento no es un incidente aislado, sino parte de un patrón más amplio de prácticas engañosas y desleales”, señala la demanda.

La demanda nombra a Yuri Star y Malvina Jonas como demandados individuales, junto con World Center Group Corp.

“Mi posición está siendo atendida por medio de mis representantes legales y no considero apropiado debatir el fondo del asunto a través de la prensa”, dijo Star a los reporteros. Natochii señaló que las acusaciones formuladas en un litigio civil “no deben presentarse como hechos establecidos”.

La pareja dijo a los reporteros que, cuando su contacto en World Center of Baby les informó que su programa ya no podía continuar, pidieron la devolución de su dinero, pero les respondieron que solo quedaban 450 euros en la cuenta bancaria de la empresa.

“Estábamos devastados porque habría sido lo mismo tomar ese dinero y tirarlo por el desagüe”, dijo uno de los integrantes de la pareja a los reporteros. “Pero tenemos suerte de no haber descubierto a mitad del proceso que había una madre gestante llevando a nuestro bebé y que no le habían pagado”.

“No puedo imaginar lo que debe ser para todas esas mujeres vulnerables que no han recibido su pago mientras llevan en el vientre al hijo de otra persona, ni para todos esos padres de intención que habían comenzado su camino para formar una familia. Se nos rompe el corazón por ellos”. Persona de Reino Unido que buscaba convertirse en padre o madre y que presentó una demanda contra World Center Group Corp.

Ya desde 2024 había señales de que no todo marchaba bien en World Center of Baby, según la pareja residente en California formada por Jennifer Rastegar y su esposo, Hector Barocio.

Pagaron más de $100,000 a la agencia por su paquete “Unlimited Double”, un plan costoso que permitía realizar múltiples intentos para tener un hijo.

La pareja dijo a los reporteros que decidió recurrir a la gestación subrogada después de que a Jennifer le practicaran una histerectomía durante una operación para extirparle un quiste ovárico. Afirmaron que habían optado por buscar el tratamiento en México porque está cerca de su hogar en California y porque Hector tiene doble nacionalidad estadounidense y mexicana.

Habían leído reseñas positivas de World Center of Baby en internet y pronto comenzaron a revisar opciones de donantes de óvulos como primer paso del proceso con la agencia. Sin embargo, pese a las promesas de que ya se había seleccionado a una donante y a un médico, la correspondencia revisada por los reporteros mostró que la agencia aplazó el proceso y dio excusas durante meses, hasta que la pareja pidió la devolución de su dinero. Los correos electrónicos y documentos compartidos con OCCRP confirmaron sus pagos y la frustración posterior.

Jennifer Rastegar y Hector Barocio esperaban convertirse en padres por medio de World Center of Baby. Crédito: Cortesía de Jennifer Rastegar y Hector Barocio.

En octubre de 2024, un correo electrónico firmado por Malvina Jonas ofreció devolverles apenas $22,000 de los más de $100,000 que habían pagado, con el argumento de que el envío de una muestra de esperma a una clínica de Ciudad de México contaba como una visita al consultorio. Más tarde recibieron otro correo electrónico de World Center of Baby que les ofrecía $90,000 en virtud de un acuerdo confidencial y les pedía eliminar cualquier comentario negativo que hubieran hecho sobre su experiencia. Pero la pareja dijo a los reporteros que quería el reembolso completo.

Ahora llevan el caso en México por medio de un abogado.

“Seguimos intentando tener hijos por otra vía. Cuando cumpla 50 años, desistiré”, afirmó Jennifer, quien cumplió 49 años en junio.

La misteriosa agencia que ofrece ayuda a cambio de un precio

Mientras continúan las dudas sobre World Center of Baby, otra empresa de gestación subrogada se ha puesto en contacto con algunos de sus antiguos clientes para alentarlos a continuar su camino mediante el gasto de aún más dinero.

En junio, una pareja que dijo haber tenido embriones preservados anteriormente en Alice Clinic, en Kyiv, recibió un correo electrónico de un representante de Blue Oak Fertility, quien afirmaba que sus biomateriales estaban “seguros y criopreservados”.

El correo electrónico indicaba que la agencia se estaba asociando con “la clínica en Ucrania” para un “Special Sibling Transition Program”, de modo que los clientes pudieran ampliar sus familias utilizando el material preservado, por un costo superior a 40,000 euros.

Pero, como ocurre con World Center of Baby, es difícil obtener información sobre quién está detrás de Blue Oak Fertility.

El sitio web de Blue Oak Fertility afirma que tiene su sede en Estados Unidos y que fue registrada por primera vez como entidad jurídica en 2017, antes de lanzar este año la marca Blue Oak Fertility. Ofrece programas internacionales de gestación subrogada que cuestan hasta $200,000 y afirma que da “prioridad al depósito en garantía” para realizar pagos seguros.

En la firma de sus correos electrónicos aparece un número telefónico de Florida, pero los reporteros no encontraron ninguna entidad registrada en ese estado con el nombre Blue Oak Fertility. Cuando los reporteros se pusieron en contacto con la agencia, esta inicialmente se ofreció a enviar documentación del registro corporativo que confirmara su trayectoria, pero no lo hizo pese a las reiteradas solicitudes.

Los reporteros tampoco encontraron nombres comerciales ni marcas registradas bajo el nombre Blue Oak Fertility en una base de datos administrada por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, una agencia de Naciones Unidas que reúne datos de propiedad intelectual de 194 países.

Sin embargo, los reporteros sí encontraron varias coincidencias de personal entre Blue Oak Fertility y World Center of Baby.

Los registros de dominios web revelan que Yuri Star, quien figura en los registros como presidente de World Center Group Corp., es el titular del dominio del sitio web de Blue Oak Fertility, creado en abril de 2026. Además, en julio un padre de intención recibió un correo electrónico firmado por Daniel Epshtein, exdirector de operaciones de World Center of Baby, con una lista de los posibles países y precios que ofrecía la agencia.

Sitio web de Blue Oak Fertility que anunciaba programas internacionales de gestación subrogada con precios de hasta $200,000. Crédito: Captura de pantalla/blueoakfertility.com.

En una conversación telefónica con los reporteros, Star describió a Blue Oak Fertility como “un tercero totalmente independiente que lleva 10 o 12 años operando” y negó cualquier conexión con World Center of Baby. En un correo electrónico posterior escribió que no conocía a la empresa detrás de la marca. “No fui parte de ningún acuerdo con empresa propietaria alguna ni se me proporcionó información sobre ella”, afirmó Star, quien añadió que había sido contratado como consultor para registrar el dominio de Blue Oak Fertility y realizar labores administrativas relacionadas.

Epshtein dijo a los reporteros que no existía “ninguna conexión corporativa ni financiera” entre Blue Oak Fertility y World Center of Baby, y que desde el colapso de World Center of Baby también había trabajado como especialista independiente con otras agencias. Afirmó que ninguno de los clientes de World Center of Baby con los que se había puesto en contacto había acudido finalmente a Blue Oak Fertility.

Blue Oak Fertility también dijo a los reporteros que la agencia no tiene ninguna relación corporativa, financiera ni operativa con World Center of Baby o World Center Group Corp.

Tanto Epshtein como Blue Oak Fertility afirmaron que intervinieron después del colapso de World Center of Baby para intentar ayudar a las personas cuyos biomateriales habían quedado abandonados. Blue Oak Fertility indicó que era una de varias agencias que se habían puesto en contacto con antiguos clientes de World Center of Baby para saber si estaban interesados en otro programa de gestación subrogada, entre otras opciones.

Pero una antigua clienta de World Center of Baby, que pidió permanecer en el anonimato para proteger la privacidad de su familia, dijo que recibir inesperadamente un correo electrónico de Blue Oak Fertility había sido profundamente perturbador.

“Cuatro años después de que naciera nuestra única hija tuvimos que tomar la decisión de destruir los embriones que nos quedaban. Fue una decisión desgarradora que nos tomó meses”, dijo a los reporteros.

“Firmamos los formularios de consentimiento y no volvimos a tener noticias, así que supusimos que habían sido destruidos, hasta que recibimos un correo electrónico de una empresa nueva que nos ofrecía un descuento para realizar otra gestación subrogada con los embriones por los que ya habíamos hecho duelo”.

La antigua clienta de World Center of Baby dijo que respondió al correo electrónico para solicitar confirmación de que los embriones habían sido destruidos, pero no recibió respuesta.

“Estamos consternados, confundidos y molestos porque no sabemos si los embriones fueron realmente destruidos o vendidos a una empresa para ser utilizados en otro lugar”, afirmó. (Blue Oak Fertility no respondió a una solicitud de comentarios sobre su caso).

Mientras tanto, Iryna Myronova, exdirectora interina de Alice Clinic, la clínica de World Center of Baby en Kyiv, dijo que había instado a antiguos empleados de la agencia a ayudar a los padres de intención a trasladar su material genético. También estaba pagando personalmente la conservación de parte del material genético en nuevas instalaciones, pero no sabía durante cuánto tiempo podría mantenerlo allí.

“No sé cuándo podrían simplemente cambiar las cerraduras y eso sería todo: se perdería todo”, afirmó.

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The Governance Monitoring Center (GMC), Finance Uncovered y Cyprus Investigative Reporting Network (CIReN) contribuyeron a esta investigación.

La verificación de datos estuvo a cargo del OCCRP Fact-Checking Desk. OCCRP ID realizó labores de investigación para esta historia.

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