A 50 AÑOS DEL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL

2 DE OCTUBRE NO SE OLVIDA

1968

Fuente: Gaceta Digital UNAM

Octubre 3

Titulares de los principales diarios nacionales: El Universal: “Tlatelolco, campo de batalla”; Novedades: “Balacera entre francotiradores y el Ejército, en Ciudad Tlatelolco; El Sol de México: “El objetivo, frustrar los XIX Juegos”; La Prensa: “Balacera del Ejército con estudiantes”; Excélsior: “Recio combate al dispersar el Ejército un mitin de huelguistas”; Ovaciones: “Sangriento tiroteo en la Plaza de las Tres Culturas”; El Heraldo de México: “Sangriento encuentro en Tlatelolco”; El Día: “Muertos y heridos en grave choque con el Ejército en Tlatelolco”. En la parte superior de la página 7-A del diario Excélsior aparece publicado el cartón de Abel Quezada. Lleva por título “¿Por qué?” y es un rectángulo completamente negro. La zona donde ocurrió ayer la matanza presenta un panorama desolador. Los vidrios y las fachadas de los edificios Chihuahua, 15 de Septiembre, Aguascalientes, Tamaulipas, Atizapán e ISSSTE 11 están destrozados por los miles de proyectiles que se dispararon. Y en la Plaza de las Tres Culturas se ven tanquetas y grupos de soldados armados. La Unidad Nonoalco-Tlatelolco continúa acordonada por el Ejército y, al igual que en la madrugada, siguen los cateos y detenciones en los edificios que rodean la Plaza de las Tres Culturas. Algunos vecinos, asustados y temerosos, abandonan sus departamentos. El número oficial de muertos que arrojó la masacre aumenta a 30; en los hospitales se reportan 53 heridos graves. Y se calcula que el número de detenidos en el Campo Militar Número Uno asciende a dos mil. A las afueras de la Tercera Delegación, del Servicio Médico Forense, de la Cruz Roja, del Hospital Rubén Leñero, del Hospital de Balbuena, de la Jefatura de Policía y de la Procuraduría del Distrito y Territorios Federales se agolpa una gran cantidad de personas en busca de sus parientes o amigos muertos, heridos o detenidos. En un documento firmado por 30 legisladores de la Gran Comisión, el Senado de la República denuncia “actos graves de agresión en contra de la policía y del Ejército mexicano mediante el empleo de armas modernas de alto poder, cuyo uso permite presumir fundamentalmente la participación de elementos nacionales y extranjeros que persiguen objetivos antimexicanos de extrema peligrosidad”. Además, justifica “plenamente” la intervención de la fuerza pública en los sucesos de ayer en la Plaza de las Tres Culturas, “para proteger no solamente la vida y la tranquilidad de los ciudadanos, sino, al mismo tiempo, la integridad de las instituciones del país”; y considera que la actuación del Ejecutivo Federal se ha apegado a la Constitución política del país y a las leyes vigentes, “que le señalan como deber el mantenimiento de la seguridad interna”. Más adelante, los senadores puntualizan: “Queremos insistir en que el país ha venido disfrutando de un clima de libertades, de garantías constitucionales y que nuestro gobierno ha sido un defensor de nuestras instituciones democráticas que son el resultado de la evolución política del pueblo mexicano”. Durante un homenaje que le brindan los representantes del comercio organizado de la Ciudad de México, Miguel Alemán, expresidente del país, reprueba los actos de violencia y exhorta a todos los mexicanos a “sostenernos unidos y a luchar por México”. “Sostengamos esa unidad y concordia labradas durante muchos años, conjugando nuestros esfuerzos en torno al guía de la nación, el presidente Gustavo Díaz Ordaz”, subraya. En una conferencia de prensa, Luis Cueto Ramírez, jefe de la Policía Preventiva del Distrito Federal, señala que, en parte, los padres son culpables de la tragedia de ayer “por no aconsejar debidamente a sus hijos ni conminarlos a abandonar la actitud que hasta ahora han seguido”. A petición de la mayoría de las delegaciones deportivas que participarán en los próximos Juegos Olímpicos, son retirados casi todos los soldados que resguardaban la Villa Olímpica, ubicada al sur de la Ciudad de México. El Comité Olímpico Internacional declara que “no hay ningún motivo para suspender la Olimpiada”. Una decena de camiones de pasajeros, trolebuses, tranvías y vehículos oficiales resultan quemados, con los cristales rotos o apedreados en la vía pública, y hacia las 21 horas estalla un petardo en un respiradero del Viaducto Miguel Alemán, a la altura del paso elevado para peatones que se localiza entre las calles de Manzanillo y Klondike, en la colonia Roma.

Octubre 2

En el cine Tlatelolco se exhibe la película La trampa (The trap), con las actuaciones estelares de Oliver Reed y Rita Tushingham. Gilberto Guevara Niebla, Luis González de Alba y Anselmo Muñoz, portavoces del Consejo Nacional de Huelga, se reúnen por primera vez, en la casa del rector Barros Sierra, con Andrés Caso y Jorge de la Vega Domínguez, representantes presidenciales, y así se inician las negociaciones para establecer el diálogo entre los estudiantes en huelga y el gobierno. La reunión termina al mediodía, con la propuesta de los representantes presidenciales de continuar las pláticas al día siguiente en Casa del Lago. Dos horas después, durante una sesión del CNH celebrada en la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (ESIME), en Zacatenco, los tres integrantes de la comisión negociadora informan que los resultados de la entrevista con los representantes presidenciales han sido positivos, pues, aunque las tres condiciones previas al diálogo no fueron aceptadas de inmediato por éstos, dejaron ver la posibilidad de que el gobierno ceda en varios puntos. A continuación, el CNH resuelve que esa tarde sí se realizará el mitin en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, pero se suspenderá, por considerarla peligrosa, la manifestación final hacia el Casco de Santo Tomás, todavía ocupado por el Ejército. Además, se pide a los miembros del CNH que, por razones de seguridad, no se presenten en el balcón del tercer piso del edificio Chihuahua, donde únicamente deberán estar los oradores y el maestro de ceremonias. Por último se leen los discursos para que se aprueben. Bajo un cielo nublado, el mitin da comienzo. Unas 10 mil personas llenan la Plaza de las Tres Culturas. La multitud está conformada no sólo por estudiantes, sino también por padres de familia, niños, vecinos, vendedores ambulantes y curiosos. En el tercer piso del edificio Chihuahua hay periodistas nacionales, corresponsales y fotógrafos extranjeros, enviados para cubrir los Juegos Olímpicos, así como los oradores estudiantiles. Desde el edificio de la Secretaría de Relaciones Exteriores –ubicado a un costado y a donde llegó en las primeras horas de la mañana en compañía de camarógrafos y técnicos, y con ocho cámaras de cine de 35 milímetros–, el cineasta Servando González dirige la filmación del mitin, obedeciendo las órdenes de Luis Echeverría, secretario de Gobernación. Cuando un contingente de trabajadores aparece por el sendero que corre a un lado de la Vocacional 7, llevando en lo alto una manta con las siglas que los identifican, el maestro de ceremonias –Anselmo Muñoz– dice al micrófono desde el balcón principal del edificio Chihuahua, utilizado como tribuna: “¡Recibamos con un gran aplauso, compañeros, a la delegación Pantaco de los trabajadores ferrocarrileros!” A las 18:10 horas, después de que dos oradores ya han hablado y se ha avisado a la multitud que la manifestación hacia el Casco de Santo Tomás se canceló, de uno de los dos helicópteros que han estado sobrevolando la plaza caen dos luces de Bengala –una verde y otra roja– junto a la iglesia de Santiago Tlatelolco. Entretanto, una columna de soldados avanza a bayoneta calada hacia la plaza, a través de las ruinas prehispánicas ubicadas a un costado de ésta. Sócrates Amado Campos Lemus, uno de los líderes del CNH, le arrebata el micrófono a Anselmo Muñoz, y grita: “¡Calma, compañeros, no corran, es una provocación!” Un instante más tarde se oyen detonaciones de arma de fuego… La multitud, aterrorizada, empieza a dispersarse y a correr en todas direcciones, al tiempo que los soldados suben las escalinatas de las ruinas (otros salen también de la parte inferior del edificio Chihuahua) y llegan a la plaza, donde intentan cercar a la gente. De pronto, los soldados comienzan a ponerse pecho a tierra y a disparar hacia la multitud y hacia los edificios que rodean la plaza. La confusión es total. Varios jóvenes vestidos de civil, de cabello corto, sin documentos de identificación y con un guante o pañuelo blanco en la mano izquierda –que integran el Batallón Olimpia, grupo paramilitar destinado a labores de seguridad durante la próxima Olimpiada y que llegaron a Tlatelolco en la mañana– son quienes disparan hacia la plaza, apostados en la azotea de los edificios Chihuahua, 2 de Abril, 15 de Septiembre, ISSSTE 11 y Revolución de 1910, en la iglesia de Santiago Tlatelolco, en departamentos del edificio Chihuahua y en el balcón del tercer piso de éste, mientras otros de sus compañeros se dedican a someter, a punta de pistola, a los que encabezaban el mitin y a otros miembros del Consejo Nacional de Huelga. La balacera se generaliza y caen los primeros heridos (entre ellos el general José Hernández Toledo, quien comanda un batallón de fusileros paracaidistas y quien meses antes había reprimido a los estudiantes en Morelia y guiado la toma de San Ildefonso) y muertos… Cientos de personas se guarecen, unas sobre otras, entre las ruinas prehispánicas; otras buscan refugio en la iglesia de Santiago Tlatelolco (pero nadie les abre); y otras más logran esconderse en departamentos de los edificios aledaños o escapar por los pasillos de la unidad habitacional. Las ráfagas de ametralladora y las detonaciones de los fusiles y pistolas, y los gritos y lamentaciones de las víctimas llenan el aire. En el tercer piso del edificio Chihuahua, la periodista italiana Oriana Fallaci, quien se encuentra en el país con motivo de los Juegos Olímpicos y fue invitada al mitin por el periodista mexicano Rodolfo Rojas Zea, recibe dos balazos –uno en la espalda y otro en una pierna– y pide ayuda… El tiroteo desencadena varios incendios en distintos pisos de ese mismo edificio y perfora los tinacos y las tuberías, de tal modo que el agua empieza a escurrir y a inundar algunos departamentos. Conforme la noche cae, los disparos se van espaciando cada vez más, pero no cesan del todo. Los soldados peinan la zona (incluso ingresan por la fuerza en muchos departamentos de la unidad habitacional) en busca de más estudiantes y miembros del CNH. La Unidad Nonoalco-Tlatelolco, sin luz y sin servicio telefónico, permanece acordonada por el Ejército. El fotógrafo de Luis Echeverría, Manuel Gutiérrez Paredes, Mariachito, registra con su cámara lo que sucede en el balcón del tercer piso del edificio Chihuahua. Las cámaras de los fotógrafos de diversos medios nacionales e internacionales son confiscadas por los militares. Poco a poco, algunos integrantes del Batallón Olimpia, auxiliados por elementos del Ejército, de la Dirección Federal de Seguridad, de la Policía Judicial Federal y del Servicio Secreto, bajan por las escaleras a los que detuvieron en el tercer piso del edificio Chihuahua y, luego de obligarlos a quitarse los pantalones y la camisa, los colocan frente a las paredes de la planta baja, con los brazos en alto. Muchos detenidos lucen muy golpeados, como Florencio López Ozuna, uno de los oradores en el mitin. Varios dirigentes del CNH son detenidos. Los capturados en el edificio Chihuahua son identificados por policías infiltrados en el movimiento estudiantil y conducidos al Antiguo Convento de Santiago Tlatelolco. Los heridos son trasladados por las ambulancias, que ululan sin cesar, a diferentes hospitales. En la Plaza de las Tres Culturas y entre las ruinas prehispánicas se aprecian manchas de sangre, bolsos de mujeres, zapatos desperdigados y prendas de vestir también ensangrentadas. A las 23 horas, cuando un grupo de detenidos es sacado de la zona por la parte posterior del Antiguo Convento de Santiago Tlatelolco, estalla una nueva balacera entre francotiradores y soldados. Hay muertos en la Tercera Delegación, en la Cruz Roja, en el Hospital Rubén Leñero, en el Hospital de Balbuena, en el Hospital Central Militar…Los detenidos son concentrados en el Campo Militar Número Uno. A medianoche, ante periodistas extranjeros, Fernando M. Garza, director de prensa y relaciones públicas de la Presidencia de la República, declara extraoficialmente que el saldo de la contienda es de cerca de 20 muertos, 75 heridos y más de 400 detenidos. Y agrega que se quiso acabar con el “foco de agitación” y que la tranquilidad durante los Juegos Olímpicos está garantizada. Marcelino García Barragán, secretario de la Defensa Nacional, dice en otra rueda de prensa que el Ejército intervino en Tlatelolco, a petición de la policía, para sofocar un tiroteo entre dos grupos de estudiantes; que la tropa fue recibida a balazos por francotiradores; y que aquél duró aproximadamente una hora. También precisa que la operación militar la encabezó el general Crisóforo Masón Pineda, comandante del 44 Batallón de Infantería; que se sabe que hay muertos y heridos tanto del Ejército como de los estudiantes y que el Ejército uso armas reglamentarias y los estudiantes metralletas. Y asegura: “El comandante responsable soy yo. No se decretará el estado de sitio; México es un país donde la libertad impera y seguirá imperando”. Luis Echeverría, secretario de Gobernación, señala que el diálogo con el Comité Nacional de Huelga quedó establecido una vez que el presidente Díaz Ordaz contestó los seis puntos del pliego petitorio en su IV informe. Y añade: “La situación en México equivale a realidades complejas respecto a las cuales nosotros mismos tenemos que hacer minuciosas reflexiones y análisis”.

Octubre 1

La UNAM reanuda sus actividades administrativas, de investigación y de planeación. Las autoridades continúan haciendo inventarios en las instalaciones universitarias, para cuantificar daños y pérdidas. Mientras tanto, los estudiantes en huelga celebran asambleas informativas y dos mítines –uno a las 12 y otro a las 17:30 horas– en Ciudad Universitaria. En la página cinco de la sección Sociales del diario Novedades, debajo de una pequeña fotografía del rostro de una mujer de pelo largo y negro, se lee: “Elvia Alcaraz Astudillo contraerá matrimonio con el señor Ezequiel Chávez Barrios mañana a las 18:30 horas en la iglesia de Santiago Tlatelolco”.

Septiembre 30

Previo acuerdo, a las 12:30 horas, el general José Hernández Toledo, en representación del Ejército, entrega las instalaciones de Ciudad Universitaria a Ernesto Patiño Hernández y Octavio Roca Marín, director general de Administración y director de Patrimonio Universitario, respectivamente. Poco después, todos los elementos del Ejército comienzan a desocupar CU. Los directores de escuelas, facultades e institutos de la UNAM, así como los administrativos, se presentan en sus sitios de trabajo. Hacia las 14 horas, el rector Barrios Sierra, acompañado por Fernando Solana, secretario general de esta casa de estudios, llega a sus oficinas en Rectoría. En un comunicado, la UNAM dice que se espera el informe que rinda cada uno de los directores y funcionarios para conocer el estado en que el Ejército entregó los planteles y oficinas. Añade: “El rector Barros Sierra convoca a todos los investigadores, técnicos, personal de difusión cultural y administración a que de inmediato reanuden sus labores y reitera la exhortación que implícitamente hizo a todos los miembros de la comunidad universitaria en su último discurso a la Junta de Gobierno de la UNAM”. Las organizaciones Unión Nacional de Mujeres Mexicanas y Mujeres de México emprenden una marcha desde el Monumento a la Madre hasta la Cámara de Diputados, y, ya frente al recinto parlamentario, hacen un mitin en el que demandan la amnistía general para todos los presos políticos y exigen la inmediata desocupación de los centros escolares en poder del Ejército. Al anochecer, ocho representantes del CNH reiteran, en una conferencia de prensa efectuada en el auditorio de la Facultad de Ciencias, que no están dispuestos a retornar a la normalidad hasta que no sean satisfechos cada uno de los seis puntos de su pliego petitorio. Además, establecen tres condiciones para que pueda iniciarse el diálogo con las autoridades: 1) El cese inmediato de toda forma de represión. 2) La libertad inmediata de todos los detenidos durante los recientes sucesos. 3) La salida de las fuerzas del orden de los planteles educativos. También sostienen que nunca se han propuesto boicotear los Juegos Olímpicos, pero que éstos “no pueden mediatizar el movimiento estudiantil ni postergar sus justas demandas populares”. E invitan a los periodistas a que comprueben personalmente “los destrozos y robos que los miembros del Ejército cometieron en bibliotecas, laboratorios, aulas, etcétera”. A la pregunta de si tienen suficiente poder para forzar al gobierno al diálogo, responden: “Lo único que sabemos es que nos asiste el derecho de pedirle que nos atienda. Esto es un clamor popular”. Y a la pregunta, formulada por un reportero de Los Angeles Times, de si el rector Barros Sierra apoya el movimiento estudiantil, alegan: “La lucha estudiantil no pertenece a ninguna autoridad educativa; pertenece a los estudiantes y al pueblo”. El secretario de Educación Pública, Agustín Yáñez, da a conocer el enunciado general del plan para restructurar integralmente la educación en el país, en todos sus niveles. Y aprovecha la ocasión para reiterar a la juventud una recomendación que le hizo durante largos años en el magisterio: entre el impulso y el acto debe haber reflexión. Hacia las 20:30 horas, unos 500 estudiantes de la UNAM y del IPN se reúnen sorpresivamente frente al Hemiciclo a Juárez y dan inicio a un mitin para protestar contra la represión que están sufriendo. De pronto, un contingente de granaderos aparece por la calle de Luis Moya. Los jóvenes suspenden su mitin y se dispersan rápidamente, sin que los granaderos logren detener a nadie. Estudiantes de la Universidad de Nuevo León toman los edificios de las facultades de Derecho, Medicina, Ciencias Biológicas y Agronomía, en apoyo al movimiento estudiantil que encabeza el CNH en el Distrito Federal.

Septiembre 29

El CNH declara que continuará su lucha en forma pacífica hasta obtener la solución de su pliego petitorio, y anuncia que el próximo miércoles 2 de octubre realizará, en punto de las 17 horas, un mitin en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, y luego una marcha hacia el Casco de Santo Tomás. Sobre la avenida Insurgentes, entre CU y la Villa Olímpica, se reanuda el tránsito, el cual había quedado interrumpido desde el pasado día 18 como consecuencia de la entrada del Ejército en los recintos universitarios. El Ejército otorga permiso al personal de intendencia de Ciudad Universitaria para que, junto con soldados, lleve a cabo labores de limpieza en las escuelas, facultades e institutos, y en los edificios administrativos. Un grupo de estudiantes incendia un tranvía en la esquina que forman la calzada de Guadalupe y la avenida Noé, en la colonia Guadalupe Tepeyac. La rápida intervención de los bomberos de la estación Saavedra impide que el fuego lo consuma.

Septiembre 28

La Dirección General de Averiguaciones Previas de la Procuraduría General de la República consigna a Luis Tomás Cervantes Cabeza de Vaca, representante de la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo ante el Consejo Nacional de Huelga. Está acusado de invitación a la rebelión, asociación delictuosa, sedición, ataques a las vías generales de comunicación, daño en propiedad ajena, robo y despojo. Al rendir su declaración en el juzgado décimo penal, los 57 consignados por la Procuraduría del Distrito Federal a raíz de los disturbios que culminaron la noche del lunes 23 y la madrugada del 24 en las instalaciones del Instituto Politécnico Nacional, niegan ser responsables de los delitos que se les imputan: robo, daño en propiedad ajena y lesiones (estos dos últimos en contra de agentes de la autoridad), homicidio, disparo de arma de fuego, secuestro, acopio de armas y asociación delictuosa. La mayoría son estudiantes del IPN.

Septiembre 27

Luis Echeverría, secretario de Gobernación, anuncia que la orden para que el Ejército salga de Ciudad Universitaria ha sido dada, y agrega: “Las tropas se retirarán en el momento en que se presente el personal autorizado para recibir la Universidad”. Por su parte, el general Alonso Aguirre Ramos, jefe de la sección segunda del Estado Mayor de la Secretaría de la Defensa, asegura que, en cuanto reciba la orden de retirar las tropas de CU, el Ejército procederá en consecuencia “y restituirá sus contingentes a los servicios normales”.

Septiembre 26

En respuesta a la resolución de la Junta de Gobierno de no aceptar su renuncia, el rector Barros Sierra decide no abandonar el cargo y en una carta dirigida al máximo órgano universitario afirma que ante el unánime apoyo que recibió de la comunidad universitaria continuará, “convencido una vez más, de que este puesto implica el más alto honor y la mayor responsabilidad que pueda recibir un universitario”. Y manifiesta que las tareas inmediatas serán “restablecer el orden universitario y demandar al gobierno la desocupación de nuestros recintos por las fuerzas militares, para reanudar cuanto antes las labores de investigación, las culturales, las administrativas y las de planeación”. Se efectúa un mitin de protesta en la Plaza de las Tres Culturas, donde se reitera que el rector merece el respaldo estudiantil por su actuación, si bien no representa al movimiento.

Septiembre 25

En la noche, después de dos horas de deliberaciones en la Biblioteca Nacional –y en un hecho nunca visto antes en la historia de la UNAM–, la Junta de Gobierno, presidida por el doctor Raoul Fournier Villada, resuelve por unanimidad no aceptar la renuncia presentada por el rector Barros Sierra. En el comunicado que emite, agrega: “La graves condiciones a que se enfrenta la Universidad obligan a que todos los universitarios recapaciten, más que sobre los hechos y circunstancias que la han llevado a tales condiciones, sobre los medios de superarlas, sobre las formas y actitudes que permitan en el menor tiempo volver a la normalidad. Cabe poner de relieve que la solución del conflicto que en estos momentos la aqueja, como la de todos los problemas que a ella conciernen, sólo puede ser lograda mediante la comprensión y los esfuerzos de todos sus componentes”. Al mismo tiempo, la Junta exhorta a todos los universitarios “a mantener la unidad y a atender los llamados que haga el rector a los maestros, a los alumnos, a los funcionarios y a los empleados de nuestra Casa de Estudios, para retornar a la vida ordinaria y a reanudar sus actividades”. En su artículo “El rector y los diputados”, publicado en el diario Excélsior, José Alvarado escribe: “Si el ingeniero Javier Barros Sierra hubiera aceptado la ocupación militar de la Universidad, no habría merecido los ataques de los diputados, pero sí el repudio de todos los universitarios honorables. Los señores representante populares no han encontrado hasta hoy el más diminuto error en ninguno de los funcionarios, quienes sin duda les parecen infalibles y perfectos; pero, celosos del bien público y dueños de una esbelta gallardía, hallaron muchas fallas en un rector por no avenirse a la supremacía de las culatas sobre los libros”. Y añade: “Y eso es lo malo: los diputados se oyen ellos solos, pero no los escucha el pueblo, ni nadie les hace caso. No han podido justificar, a pesar de sus alardes oratorios, la ocupación militar de la Universidad y lo único obtenido con sus ataques al ingeniero Barros Sierra es despertar mayor simpatía en torno de éste. El problema sigue y se ha agravado primero por la intervención de los soldados y luego por las arengas de los diputados”.

Septiembre 24

En punto de las 0 horas de hoy, dos compañías del Cuerpo de Granaderos y un grupo de agentes especiales toman por sorpresa la Vocacional 7 sin detener a un solo estudiante. Los vecinos de la Unidad Nonoalco-Tlatelolco, donde se localiza aquélla, se organizan y les reclaman airadamente su acción. A esa misma hora, el Ejército ocupa la Unidad Profesional de Zacatenco del IPN y las vocacionales 6 y 3, e intenta entrar en el Casco de Santo Tomás, pero los estudiantes, bien pertrechados, siguen defendiéndose con bravura. Finalmente, al cabo de varias horas de lucha encarnizada, las fuerzas militares también toman estas instalaciones politécnicas. El jefe de la policía, Luis Cueto, dice que “los elementos de la jefatura de la policía están ya armados y tienen instrucciones de actuar donde sea necesario”. Hay muertos, heridos y detenidos. Profesores de las preparatorias 3, 4, 5, 6 y 8 piden que bajo ningún concepto se acepte la renuncia del rector Barros Sierra y dan “absoluto apoyo y plena solidaridad a su valiosa directiva exclusivamente universitaria, humanística y comprensiva de los problemas de la juventud”. Por otro lado, el Consejo Técnico de Humanidades condena las violencias de todo género ejercidas contra la UNAM y su representante legal, y hace patente a éste “su más completa y cabal solidaridad”.

Septiembre 23

Dos años, cuatro meses y 17 días después de haber sido elegido para el cargo de rector de la UNAM, Javier Barros Sierra renuncia. En un comunicado enviado a la Junta de Gobierno señala: “Ustedes conocen de sobra los últimos hechos que han afectado a nuestra casa de estudios. Sin necesidad de profundizar en la ciencia jurídica, es obvio que la autonomía ha sido violada, por habérsenos impedido realizar, al menos en parte, las funciones esenciales de la Universidad”. Agrega: “Me parece importante añadir que, de las ocupaciones militares de nuestros edificios y terrenos, no recibí notificación oficial alguna, ni antes ni después de que se efectuaron. Cabe insistir en que la Universidad no engendró el llamado conflicto estudiantil, sino que éste repercutió sobre aquélla. “Repetidamente dijimos a los jóvenes que debían seguir en sus luchas los caminos de la razón, de la fe y del diálogo, sin incurrir en provocaciones ni en actos violentos. En esta tarea nos tropezamos con la incomprensión y aun con el encono de algunos, tanto adentro como afuera.” Puntualiza: “Los problemas de los jóvenes sólo pueden resolverse por la vía de la educación, jamás por la fuerza, la violencia o la corrupción. Ésa ha sido mi norma constante de acción y el objeto de mi entrega total, en tiempo y energías, durante el desempeño de la rectoría. Mas la situación presenta ahora una nueva fase: estoy siendo objeto de toda una campaña de ataques personales, de calumnias, de injurias y de difamación. Es bien cierto que hasta hoy proceden de gentes menores, sin autoridad moral; pero en México todos sabemos a qué dictados obedecen”. Y concluye: “En virtud de las consideraciones anteriores me veo en la imperiosa necesidad de presentar a ustedes mi renuncia irrevocable como rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, con la súplica de que sea aceptada de inmediato”. Los directores de escuelas, facultades e institutos, los coordinadores de Ciencias y Humanidades, y los directores generales de las dependencias administrativas de la UNAM demandan a la Junta de Gobierno de esta casa de estudios que no sea aceptada la renuncia del rector Barros Sierra. A esta demanda se suman más tarde los profesores y la Asociación de Trabajadores Administrativos de la UNAM, así como el Colegio de Profesores de la Escuela Nacional de Economía, la Preparatoria Popular y miles de alumnos. En el Salón Verde de la Cámara de Diputados, David Alfaro Siqueiros vuelve a manifestarse a favor de la derogación de los artículos 145 y 145 bis, y solicita que se libere a los presos políticos. A las 17 horas, cientos de granaderos y agentes de la Policía Montada atacan el Casco de Santo Tomás, con la intención de apoderarse de él, pero los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional pelean con piedras, palos, resorteras, bazucas hechizas y bombas molotov, resisten y se niegan a rendirse.

Septiembre 22

Hacia las 2 horas de hoy, efectivos del 43 batallón de infantería y nueve unidades blindadas del Ejército entran en Tlatelolco, concretamente en la Vocacional 7, y se hacen cargo de la situación, con órdenes precisas de patrullar la zona. El saldo de las más de seis horas de refriega es de numerosos detenidos, golpeados e intoxicados por gas lacrimógeno, y tres granaderos heridos de bala y uno muerto por un balazo de una pistola calibre 45. Un grupo de enmascarados ataca con metralletas la Preparatoria 4, ubicada en la avenida Observatorio, en Tacubaya. El estudiante Germán Álvarez Díaz de León, representante de ese plantel ante el Consejo Nacional de Huelga, resulta herido. Un escrito de más de 180 reporteros y redactores de los diarios de la capital, que ninguno de éstos publica, se da a conocer a la población mediante circulares. Está dirigido a Díaz Ordaz, al Congreso de la Unión y a la Suprema Corte de Justicia, y, en él, los que lo suscriben solicitan: 1. El restablecimiento del orden constitucional. 2. El respeto absoluto a las garantías individuales, traducido en: a) el retiro de las tropas que ocupan la Ciudad Universitaria y los planteles del Instituto Politécnico Nacional, b) el cese de los actos de represión y c) el respeto al derecho de reunión, asociación y expresión. 3. El cese de la campaña de desprestigio que se ha desatado en contra de la UNAM y de la elevada investidura de su rector.

Septiembre 21

El diputado priísta Joaquín Gamboa Pascoe sostiene que al rector Barros Sierra nadie lo ha acusado de ser un delincuente que haya incurrido en delitos del fuero común, “pero sí se le ha señalado como responsable de una negligencia culpable frente a las responsabilidades que le señala la ley orgánica de la Universidad”. Otro diputado priísta, Humberto Acevedo Astudillo, declara que el Estado no puede tolerar que, junto a la ciudad, exista una zona vacía de poder y autoridad, y que “si un trozo de territorio está sujeto a la anarquía, el Estado debe suplir la falla y restablecer el orden”. Luis M. Farías, líder priísta en el Congreso, acusa al rector Barros Sierra de adoptar una conducta pasiva en el conflicto estudiantil, “que mucho tiene de criminal y no poco de delictuosa”. Durante una reunión del Consejo Universitario Centroamericano, los rectores de las universidades de Centroamérica y Panamá condenan la ocupación de Ciudad Universitaria por parte de las fuerzas armadas. Profesores de la UNAM aseguran que los edificios e instalaciones de CU son propiedad de la Universidad, de acuerdo con el artículo 15 de su ley orgánica, y como persona moral tiene su domicilio establecido en ellos. Y añaden: “El artículo 16 de la Constitución protege el domicilio, al que sólo podrán penetrar las autoridades competentes con orden de cateo, y ésta únicamente puede ser expedida por la autoridad judicial”. Y al referirse al artículo 129 de la Constitución, recuerdan que establece que ninguna autoridad militar puede ejercer más funciones que las que tengan exacta conexión con la disciplina militar. Al mediodía, más de un centenar de jóvenes intentan hacer un mitin en La Ciudadela, pero 25 de ellos son detenidos por la policía. Hacia las 14 horas, estudiantes y granaderos escenifican una batalla campal en los alrededores de Zacatenco. Varios jóvenes son detenidos. Más tarde, varias decenas de estudiantes se apropian de 16 camiones de pasajeros y, luego de poncharles las llantas, levantan barricadas con ellos en el cruce de San Juan de Letrán y Manuel González, y se preparan para encarar a las fuerzas del orden. Otros grupos de estudiantes se enfrentan, en las inmediaciones de la Vocacional 7, en Tlatelolco, a los granaderos. Los jóvenes vuelcan e incendian dos patrullas con bombas molotov. En algunos momentos, los granaderos deben replegarse debido a que no pocos habitantes de Tlatelolco se suman a los estudiantes y les arrojan piedras, palos e incluso agua hirviendo desde los departamentos y las azoteas de los edificios. Cerca de las 23 horas ocurre un incendio en el segundo piso de la Secretaría de Relaciones Exteriores, pero pronto es controlado. También, por la acción de una bomba molotov, se incendia un departamento de uno de los edificios de la unidad habitacional.

Septiembre 20

Con cautela, cambiando de lugar constantemente para evitar que sus miembros sean detenidos por la policía, el Consejo Nacional de Huelga se reúne en distintos planteles del Instituto Politécnico Nacional y en otros sitios, y reitera su propósito de no claudicar en la lucha. En la Casa del Lago de Chapultepec, el rector Barros Sierra continúa entrevistándose con directores de escuelas, facultades e institutos, y con miembros del Consejo Universitario, para fijar la postura que asumirán oficialmente las autoridades de la UNAM ante la ocupación de CU por parte del Ejército. En la Cámara de Diputados, el panista Rafael Preciado Hernández culpa a Agustín Yáñez, secretario de Educación Pública, de ignorar y sabotear el ofrecimiento presidencial de promover la reestructuración total de la educación en el país. En su artículo “El orden es equilibrio”, publicado en el diario Excélsior, Alfonso Noriega escribe: “La amargura de mi corazón –debo confesarlo– no me suscitó sino angustia, rabia, impotencia y una sola y reiterada pregunta subía hasta mis labios: ¿Por qué todo esto?, ¿para qué invadir, tocar tan rudamente, estos augustos edificios? Cierto es que ellos, en su realidad de cemento y ladrillos, no son la Universidad; ésta, por su propia esencia, es una comunidad de profesores y estudiantes, una institución viva y humana; pero sus edificios son su sede, su asiento material, la academia, el gimnasio, en donde se reúnen y vinculan los maestros y los discípulos y son, por ello, los elementos visibles que representan la institución misma. Y volvía una y otra vez la pregunta: ¿Por qué ofender, lastimar, violar a nuestra amada, a nuestra madre? ¿Por qué herirnos con tan dura violencia a millares de universitarios mexicanos, en las fibras más delicadas y sutiles de nuestros sentimientos y nuestras ilusiones juveniles más puras?”

Septiembre 19

En los primeros minutos de este día, en nombre del rector Barros Sierra, Jorge Ampudia, secretario general auxiliar de la UNAM, hace entrega de las instalaciones escolares al general Gonzalo Castillo, jefe de la operación militar. Entretanto, siguen sumándose soldados a las tropas de ocupación y, en los alrededores de CU, un gran número de padres de familia y parientes de los estudiantes trata de averiguar el paradero de éstos. A las 2:30 horas, CU queda totalmente en posesión de los soldados, que ya suman poco más de 10 mil. En las calles cercanas y en los accesos a las instalaciones universitarias se pueden ver vehículos blindados. El rector Barros Sierra se reúne en privado con algunos miembros del Consejo Universitario para analizar el giro que han tomado los acontecimientos. Los directores de escuelas, facultades, institutos y oficinas administrativas de la UNAM le notifican al rector que dedicarán todo su empeño a la defensa moral y a la reconstrucción de su casa de estudios. También se establece que la estructura legal de la Universidad Nacional está en pie y que los más altos funcionarios de esta institución, “dentro de las dificultades que el movimiento actual les impone, continúan prestando sus servicios y cumpliendo con su deber”. Luis Echeverría, secretario de Gobernación, declara en una rueda de prensa: “La fuerza pública saldrá de la Ciudad Universitaria y ésta será entregada a las autoridades universitarias inmediatamente después de que lo soliciten”. Marcelino García Barragán, secretario de la Defensa Nacional, sostiene que el Ejército actuó en la UNAM “de acuerdo con las razones expuestas por la Secretaría de Gobernación”, que los estudiantes se entregaron “sin oponer resistencia” y que el Ejército no tiene ningún interés en conservar por tiempo indefinido las instalaciones universitarias. Anuncia que contingentes de tropas han sido destacados en diversos escenarios olímpicos. “Forman parte del Batallón Olimpia, que se encargará de proteger y dar amplias seguridades a esos centros”, agrega. En la mañana, el rector Barros Sierra declara: “La ocupación militar de la Ciudad Universitaria ha sido un acto excesivo de fuerza que nuestra casa de estudios no merecía. De la misma manera que no mereció nunca el uso que quisieron hacer de ella algunos universitarios y grupos ajenos a nuestra institución”. Y puntualiza: “Habrá que repetir que el conflicto estudiantil no fue engendrado por la Universidad. La atención y solución de los problemas de los jóvenes requieren comprensión antes que violencia. Seguramente podría haberse empleado otro medio. De las instituciones mexicanas y de nuestras leyes y tradiciones se derivan instrumentos más adecuados que la fuerza armada. Por otra parte, los universitarios que con arbitrariedad y obstinación hicieron uso de recintos y bienes de la Universidad para su acción política, reflexionarán ahora en el grave daño que han causado a su casa de estudios”. Finaliza: “Así como apelé a los universitarios para que se normalizara la vida de nuestra institución, hoy los exhorto a que asuman, dondequiera que se encuentren, la defensa moral de la Universidad Nacional Autónoma de México y a que no abandonen sus responsabilidades. La Universidad necesita ahora más que nunca de todos nosotros. La razón y la serenidad deben prevalecer sobre la intransigencia y la injusticia. La Universidad debe ser reconstruida, una vez más, porque es parte esencial de la nación. Los universitarios sabremos cumplir con este deber. Esperemos que los deplorables hechos que confrontamos no afecten irreparablemente la democracia en la República”. “Ante el hecho vergonzoso, anticonstitucional de la invasión y ocupación militares de la Ciudad Universitaria”, 200 intelectuales se dirigen en un desplegado al C. Presidente de la República para denunciar el uso anticonstitucional del Ejército apoyando actos también anticonstitucionales: la suspensión de hecho de las garantías individuales; la cesación de la autonomía universitaria; el ejercicio de medidas represivas en sustitución del diálogo democrático; la clausura oficial de todo proceso democrático en el país; y la detención ilegal, arbitraria y totalmente anticonstitucional de funcionarios, investigadores, profesores, intelectuales, empleados, estudiantes y padres de familia. Además, “como Presidente de México y Jefe Nato del Ejército”, le demandan “el acatamiento irrestricto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”. En su artículo “La fuerza otra vez”, publicado en Excélsior, Gilberto Keith escribe: “Grave decisión ha tomado el Gobierno de la República al desalojar, mediante la fuerza pública, varios recintos de la Universidad Nacional Autónoma de México. Este hecho, ominoso no sólo para los universitarios, afecta a la serenidad, la confianza, la concordia de los mexicanos. Se pidió generosidad, apertura, a ambas partes. No se hizo todo lo posible para conciliar los puntos de vista divergentes. La fuerza sólo se emplea cuando la política queda rebasada. Y a la falla de los universitarios cuidadosos, demócratas, sigue ahora la falla de los que, ciertamente, deben cuidar el orden público, pero también las aspiraciones de la ciudadanía. No se podrá alegar, en este caso, que todo estaba perdido. No hubo consultas, solicitud de pacificación, términos para lograrlas. La decisión es unilateral. Las manifestaciones últimas de los universitarios se habían caracterizado por no seguir cometiendo desacatos jurídicos y morales”.

Septiembre 18

Minutos antes de las 21 horas, desplazándose lenta, sigilosa, furtivamente, tropas y vehículos (camiones, jeeps, tanquetas…) del Ejército se concentran en los alrededores de Ciudad Universitaria, sobre todo en las avenidas Insurgentes y Universidad. Una hora después, desde su despacho de la Secretaría de la Defensa Nacional, el general Gonzalo Castillo, diplomado del Estado Mayor, se comunica con el general Masón y los coroneles Cruz, Arrieta y Moreno, y les da la orden de avanzar… Las unidades del Ejército entran a CU, ocupan todas las instalaciones universitarias y aprehenden, a bayoneta calada, a estudiantes, profesores, investigadores, funcionarios, empleados e incluso padres de familia que participaban en una asamblea. Entre los funcionarios universitarios detenidos se encuentran Ifigenia Martínez de Navarrete, directora de la Escuela de Economía; Julio González Tejada, director de Orientación y Servicios Sociales; Pablo Marentes, director de Información y Relaciones; Rafael Moreno Montes de Oca, director de Publicaciones, y Armando Sayas, director de la Orquesta Sinfónica de la Universidad. Tanto en las facultades y escuelas como en los edificios administrativos, los soldados rompen las cerraduras de aulas, oficinas, archivos, gavetas y escritorios, en busca de propaganda subversiva y armas, y se apoderan de documentación oficial universitaria. Cunde el desconcierto. En uno de los pisos de la Torre Uno de Humanidades, la poeta uruguaya Alcira Soust Scaffo, aterrada por la llegada de los militares, se esconde en un baño, donde permanecerá hasta la desocupación de CU (ella quizás ignora que ese día, en la misma Ciudad de México, ha muerto el poeta español León Felipe, a quien le guarda reverencia). A las 22:25 horas, Radio Universidad deja de transmitir su programación sin previo aviso. Cinco minutos después, la Secretaría de Gobernación hace público un boletín de prensa: “Hubo necesidad de hacer uso de la fuerza pública para desalojar de los edificios universitarios a las personas que no tenían derecho a permanecer en ellos, con el fin de hacer su entrega, a la brevedad posible, a los funcionarios correspondientes, así como para restablecer la autoridad interna y salvaguardar la autonomía universitaria, ahora sí violada por quienes han interferido en el ejercicio de las facultades de sus órganos de gobierno legítimamente constituidos e impedido el cumplimiento de la elevada función pública que tiene a su cargo nuestra máxima Casa de Estudios.” Los detenidos son conducidos a la explanada de Rectoría con las manos detrás de la cabeza. Luego de ser cacheados, se sientan en el suelo y con los dedos índice y medio hacen la V de la victoria bajo la vigilancia de los soldados. A las mujeres se les permite quedarse de pie y formar un grupo aparte. Algunos jóvenes protestan por la acción del gobierno y proclaman que es un atentado a la autonomía universitaria. Las mujeres se quejan de que los soldados las tratan como si fueran delincuentes. Alguien dice en voz alta: “¡Ahora sí los integrantes del Ejército podrán decir que pasaron por las aulas universitarias!” A las 22:50 horas, un puñado de soldados empieza a arriar la bandera nacional que se hallaba a media asta desde el 29 de julio, cuando el rector Barros Sierra la colocó en esa posición en protesta por la violación de la autonomía universitaria. En ese momento, los detenidos se ponen de pie, entonan el Himno Nacional y lanzan “vivas” a México, a la libertad y a la UNAM. Una vez finalizado el acto, los soldados les ordenan sentarse de nuevo. Conforme avanza la noche van llegando más detenidos a la explanada de Rectoría. Posteriormente, todos ellos –unos 650– son subidos a vehículos del Ejército y camionetas panel de la policía, y trasladados a la Cárcel Preventiva de Lecumberri, a la Procuraduría del Distrito Federal y a la Jefatura de Policía, donde son interrogados sobre su presunta participación en el movimiento estudiantil.

Septiembre 17

En asambleas realizadas en la UNAM, así como en un mitin organizado frente a Rectoría –al que asisten unos 5 mil estudiantes, profesores y empleados universitarios–, se decide continuar la huelga hasta que se resuelvan los seis puntos del pliego petitorio. Miembros del MURO y porros de las Preparatorias 2 y 7 se apoderan de la Preparatoria 1 y luego agreden a una brigada estudiantil en la Prepa 2, donde el estudiante Hugo Alvarado Monterrubio, de la Facultad de Ciencias de la UNAM, resulta herido de un balazo.

Septiembre 16

Se lleva a cabo, sin incidentes, el tradicional desfile militar en el Zócalo y los alrededores del centro de la Ciudad de México, presidido por Gustavo Díaz Ordaz desde el balcón principal de Palacio Nacional.

Septiembre 15

Estudiantes en lucha celebran, con festivales populares, el Grito de Independencia en la UNAM, Zacatenco, el Casco de Santo Tomás y la Vocacional 7, mientras que, en la plancha del Zócalo, en plena ceremonia, el presidente Díaz Ordaz recibe abucheos y silbidos de millares de personas. En Ciudad Universitaria, el ingeniero Heberto Castillo da el Grito y en su alocución pide a los estudiantes mantenerse firmes en sus demandas.

Septiembre 14

Al ser confundidos con unos estudiantes que supuestamente colocarían una bandera rojinegra en la iglesia del lugar, varios empleados de la Universidad de Puebla son linchados por habitantes del pueblo de San Miguel Canoa, en el estado de Puebla. Éstos obedecen instrucciones del sacerdote católico Enrique Meza Pérez, quien afirma que los excursionistas son “comunistas enviados por el demonio”; les cortan las manos a machetazos, los golpean y los queman vivos. Tres de ellos, junto con un campesino que les había permitido permanecer en su casa hasta el día siguiente, fallecen y otro queda gravemente herido. René Capistrán Garza, ex cristero y dirigente de la Liga para la Defensa Religiosa, justifica la actitud del sacerdote y de los ejecutores. El Ejército y la policía entran al pueblo. En su artículo “Lo que sí dijo el rector”, publicado en el diario Excélsior, Pedro Gringoire escribe: “La palabra de maestro, de guía de la juventud, que extrañábamos y esperábamos, la ha dicho al fin el señor rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, en su ‘Llamado a los universitarios’, fechado el 9 de los corrientes. Nosotros, que antes recalcábamos lo que no dijo la otra vez el rector, nos complacemos ahora en remarcar esta palabra serena, sensata e impregnada de sincera preocupación por su casa de estudios, que ha pronunciado ahora. El rector ha dicho que las demandas realmente universitarias ‘han quedado satisfechas, en lo esencial, por el ciudadano presidente de la República en su último informe’. Eso mismo fue la impresión de cuantos, al margen de incitaciones subversivas y de compromisos políticos, escuchamos la palabra sincera, acertada y llena de emoción patriótica del Primer Mandatario. Después de ese informe, ya no queda sitio para la agitación tozuda y el escándalo público. ¿Y cuál ha sido la respuesta de los agitadores, empeñados en mantener en pie un movimiento que ya no tiene, si alguna vez la tuvo, siquiera en mínima parte, alguna razón de ser? Sencillamente han dicho nyet. ¡Perdón! Han dicho no”. Decenas de estudiantes que participaron en la manifestación del silencio –cuyos automóviles, que dejaron en el estacionamiento del Museo Nacional de Antropología, fueron dañados por desconocidos– se reúnen en la Facultad de Derecho de la UNAM para ser asesorados por estudiantes de leyes y formular las denuncias que presentarán ante las autoridades judiciales correspondientes contra quienes resulten responsables.

Septiembre 13

A las 17:15 horas, bajo la consigna de que “nadie deberá abrir la boca”, se inicia la manifestación del silencio en el Museo Nacional de Antropología, con una avanzada de vehículos y motocicletas que van abriendo paso a los contingentes conformados por unas 250 mil personas, entre estudiantes, profesores, empleados y gente del pueblo. Algunos estudiantes se ponen esparadrapos en la boca para cumplir al pie de la letra la mencionada consigna y, con un brazo en alto, hacen la V de la victoria con los dedos índice y medio. Se forman vallas a lo largo del recorrido para evitar que personas ajenas o provocadores se infiltren en la marcha y alteren el orden. Este día, además, se conmemora el aniversario de la Batalla de Chapultepec de 1848. La PGR da cuenta de la ceremonia oficialista del gobierno: “Los jóvenes oradores de la ceremonia cívica central ubicaron a los ‘Niños Héroes’ como ejemplo de virtudes patrióticas ante la juventud, exhortándola a deponer su rebeldía estéril y a unirse a la causa del progreso nacional”. Sólo se escuchan murmullos y los pasos firmes de los jóvenes, y sus pancartas tienen consignas pidiendo diálogo público. Los estudiantes y la gente del pueblo en general portan carteles en donde se lee: Libertad a la verdad, ¡diálogo!, El pueblo nos sostiene, por el pueblo es que luchamos, Líder honesto igual a preso político, Luchamos por los derechos del pueblo mexicano, Mi raza ha sido pisoteada y a mi espíritu no se le permite hablar, ¡Tierra para todos!… En la marcha ondean grandes pancartas con las efigies de Morelos, Hidalgo, Villa y Zapata. Miles de ciudadanos, ubicados principalmente en las aceras del Paseo de la Reforma, forman una enorme valla a lo largo de todo el recorrido. Aplauden y alientan a los estudiantes, trabajadores y padres de familia, que en compactas filas exigen el cumplimiento de la Constitución. En el volante del CNH de ese día se lee: “Pueblo mexicano: puedes ver que no somos unos vándalos ni unos rebeldes sin causa, como se nos ha tachado con extraordinaria frecuencia. Puedes darte cuenta de nuestro silencio, un silencio impresionante, un silencio conmovedor, un silencio que expresa nuestro sentimiento y a la vez nuestra indignación”. Los manifestantes avanzan, ante la admiración y el apoyo entusiasta de la población, por el Paseo de la Reforma, dan vuelta en la avenida Juárez y se internan por Madero y 5 de Mayo rumbo a la Plaza de la Constitución. A las 19 horas comienzan a entrar en ésta y dejan de hacerlo hacia las 21 horas, cuando ya ha comenzado el mitin. Con la plancha del Zócalo totalmente ocupada por los manifestantes, tres oradores del Consejo Nacional de Huelga (de la Universidad de Chihuahua, de la Facultad de Derecho de la UNAM y de la Escuela de Economía del IPN) hablan a la multitud. En los discursos se argumenta, básicamente, sobre tres puntos: no se dará un paso atrás en la lucha; el diálogo con las autoridades, de celebrarse, tiene que ser público y el pliego petitorio debe ser resuelto íntegramente. Se anuncia que el 15 de septiembre se dará el Grito de Independencia en Ciudad Universitaria, Zacatenco, el Casco de Santo Tomás y la Plaza de las Tres Culturas. Entre las 20 y las 20:15 horas, un centenar de automóviles de diferentes modelos y marcas –la mayoría pertenecientes a estudiantes que participan en la manifestación del silencio– son destrozados en el estacionamiento del Museo Nacional de Antropología por unos 40 individuos que huyen del lugar en tres camionetas. El estudiante Rodolfo Oliveros Ángeles es agredido a tiros y, de acuerdo con la clínica particular a donde se le llevó para atenderlo, pierde el ojo izquierdo. Al respecto, Manuel Alonso Aguerrebere, presidente del Movimiento Universitario de Renovadora Orientación (MURO), declara: “No es la primera vez que los comunistas utilizan la violencia y el terror para atemorizar a aquellos que se oponen a sus apátridos objetivos”.

Septiembre 12

Varios helicópteros dejan caer sobre la ciudad volantes firmados por supuestas uniones y sociedades de padres de familia de la UNAM y del IPN. En ellos se informa que la manifestación convocada para el día siguiente por el CNH “será reprimida por el Ejército”. En el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, a una pregunta que le hace un periodista sobre los disturbios que pudieran ocasionar los estudiantes o elementos alborotadores en los próximos días, Marcelino García Barragán, secretario de la Defensa Nacional, responde: “El Ejército está preparado para todo”. Numerosos grupos sindicales independientes externan su solidaridad con el movimiento estudiantil. En su artículo “Decisiones y riesgos”, publicado en Excélsior, Pablo González Casanova escribe: “El gobierno tiene la alternativa de aceptar el diálogo y resolver las seis demandas del pliego petitorio o usar de su poder represivo, cuidando sólo de que las formas sean legales. Por lo pronto no parece previsible un golpe de Estado. Si acepta el diálogo el gobierno tendría que inaugurar un nuevo estilo político y cambiar las formas de gobernar que rigen al país desde la época de Calles, lo cual supone para él mismo una serie de riesgos en cuanto al control de las organizaciones gubernamentales y del aparato de poder dominante: PRI, CTM, CNC, etc”.

Septiembre 11

En dos mítines –uno efectuado en la explanada de Ciudad Universitaria y otro en el Casco de Santo Tomas–, estudiantes de la UNAM y del IPN, respectivamente, respaldan la decisión del CNH de proseguir con la huelga. En su artículo “Llama la UNAM”, publicado en Excélsior, Froylán M. López Narváez escribe: “Es importante y definitorio el llamado del rector de la UNAM a sus compañeros profesores, estudiantes y trabajadores. En él se hacen aclaraciones, se toman posturas y puntos de partida trascendentales. Destaca, para empezar, la llamada de atención sobre la circunstancia que aqueja a la casa de estudios. La Universidad ha cumplido, se está viendo, con la misión de preparar cuadros nuevos, conscientes de sus deberes, con respeto a las distintas tendencias ideológicas y políticas. Sus varios enemigos tratan de que se pierdan las facultades de autonomía y libre discusión, para imponer rigideces dogmáticas y esterilizar sus afanes democráticos. Sin abandonar la lucha, en modo alguno, siguiendo las tácticas eficaces, cuidando lo logrado –la autonomía de la UNAM, sobre todo–, los jóvenes deberán modificar rumbos, precisamente para ganar, reparar, fuerzas y no ser colaboradores de las tendencias reaccionarias que acechan a sus instituciones y a sus pretensiones democráticas”.

Septiembre 10

El Comité Coordinador de Huelga de la UNAM se entrevista en la tarde con el rector Barros Sierra y le comunica que la decisión de los alumnos de esta casa de estudios, manifestada en asambleas generales que se llevaron a cabo en todos los planteles de la institución, es la de permanecer en huelga hasta que las autoridades den una solución satisfactoria a los seis puntos del pliego petitorio. Más tarde informa que la posición del rector “está condicionada por las presiones de que ha sido objeto por parte de las autoridades federales, que en este momento pretenden confundir a la opinión pública, aislar nuestro movimiento y facilitar una posible represión”. David Alfaro Siqueiros, presidente en turno de la Academia de Artes, se pronuncia en contra del delito de disolución social. El Senado de la República da su apoyo total al Presidente de la República para que, cuando sea necesario, disponga del Ejército, de la Aviación y de la Marina, en defensa de la seguridad interna y externa de México. En su artículo “Los maestros estudiantes”, publicado en Excélsior”, Ricardo Garibay escribe: “El lenguaje, la conducta estudiantil, han hecho que, de pronto, los mexicanos sintamos que somos mexicanos, hombres en íntima relación con el resto de los hombres, obligados a cosechar sus enseñanzas, sus ejemplos, y a aplicarlos dentro de nuestro territorio, dentro de nuestras tareas, a nuestra urgente necesidad de oreo político, de verdadera democracia. Los estudiantes han hecho consciente el ser obrero de muchos obreros, el ser ama de casa de muchas casas, el ser burócrata de muchos burócratas, y han hecho consciente la participación que cada obrero, cada ama de casa, cada burócrata, debe tener y no tiene en el diálogo de la colectividad; diálogo entre dos extremos igualmente necesarios: el pueblo y el Gobierno”.

Septiembre 9

Luego de calificar de “delicada en extremo” la situación de la UNAM, el rector Javier Barros Sierra dice que “nuestras demandas institucionales, contenidas en la declaración del Consejo Universitario publicada el 18 de agosto, han quedado satisfechas, en lo esencial, por el ciudadano Presidente de la República en su último informe”. Y agrega: “Por lo que respecta a las bien conocidas demandas formuladas al Gobierno de la Nación por agrupaciones de profesores y de estudiantes, esperamos que sean resueltas en justicia a la brevedad posible”. Expresa que el paro de clases ya no sirve de apoyo a dichas peticiones y que es “necesario y urgente el retorno a la normalidad en la vida universitaria, lo que requiere la presencia activa de toda la comunidad”. Más adelante exhorta a todos los universitarios a que asuman sus responsabilidades, y puntualiza: “No tratamos en absoluto de oponernos a que profesores y estudiantes lleven adelante su lucha cívica, mas no podemos estar de acuerdo con ninguna intransigencia, de dondequiera que provenga”. También aclara que el problema estudiantil “es síntoma de problemas sociales y políticos que nuestra nación, en conjunto, no ha resuelto todavía”. Concluye: “De nuestras decisiones y acciones en los próximos días dependerá que la autonomía universitaria no sufra en el futuro más ataques. Más aún: no sólo está en peligro la autonomía, sino también la vida misma de la Universidad Nacional”. El Consejo Nacional de Huelga anuncia que hará una manifestación silenciosa el próximo viernes 13.

Septiembre 8

Luego de permanecer 11 días hospitalizado en el Centro Médico Universitario a causa de los golpes que le propinaron varios agentes de la policía, el profesor universitario Heberto Castillo asiste al festival artístico en apoyo al movimiento que se efectúa en CU. Miembros y simpatizantes de la Coalición de Organizaciones para la Defensa de los Valores Nacionales y del Movimiento Universitario de Renovadora Orientación (MURO) realizan mítines en la Basílica de Guadalupe y la Plaza México para rechazar la “profanación” de la Catedral Metropolitana a manos de “guerrillas estudiantiles” y “desagraviar” a la bandera nacional. Profieren vítores a Cristo Rey, a Díaz Ordaz, al Ejército y a la Virgen María. Tres episodios de una película experimental sobre el conflicto estudiantil, filmados por el Departamento de Actividades Cinematográficas de la UNAM a instancias del Comité Nacional de Huelga de esta misma casa de estudios, se exhiben en diferentes facultades. Los estudiantes consideran que podrán llegar a tener un gran valor histórico.

Septiembre 7

Ante unos 25 mil estudiantes se realiza en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco, un mitin convocado por el CNH. Ahí, los oradores califican de “soluciones parciales” las respuestas de las autoridades a su pliego petitorio y afirman que el movimiento continuará ganando las calles. También anuncian que ese mismo día se pondrá en marcha la “Operación perro”, que consistirá en colocar en los cuellos de canes letreros alusivos a la huelga y en contra de las autoridades. Entretanto, grupos de jóvenes se dedican a recabar firmas entre los asistentes para apoyar la derogación de los artículos 145 y 145 bis del Código Penal (disolución social), utilizados durante muchos años para perseguir y encarcelar sin fundamento real a luchadores sociales, al tiempo que enarbolan como banderas la democracia real y la justicia social.

Septiembre 6

Por instrucciones de la Presidencia de la República, la Secretaría de Gobernación, la Procuraduría General de la República, la Procuraduría de Justicia del Distrito y Territorios Federales, y el Departamento del Distrito Federal dan respuesta por escrito al Consejo Nacional de Huelga, en relación con los seis puntos de su pliego petitorio. En la contestación de la Secretaría de Gobernación se lee: “La libertad de las personas que ustedes llaman presos políticos deberá tratarse ante las autoridades judiciales competentes, por estar dichas personas sujetas a proceso; o hacerse las gestiones correspondientes por la parte legítimamente interesada, ante la Procuraduría General de la República o la del Distrito y Territorios Federales según el caso, o ante los agentes del Ministerio Público que directamente tengan intervención. El Poder Ejecutivo no tiene facultades para modificar las resoluciones de carácter judicial y su intervención en los procedimientos penales se limita a la que puede ejercer a través del Ministerio Público.” En cuanto a la derogación del artículo 145 del Código Penal, señala que “el Poder Ejecutivo también carece de facultades para derogar leyes”, y añade: “El H. Congreso de la Unión, órgano constitucional para la expedición, reforma y derogación de las leyes, se ha servido atender la petición del C. Presidente de la República y va a realizar una serie de audiencias públicas en que los interesados podrán exponer las razones que desean aducir”. Por su lado, el DDF indica que el llamado Cuerpo de Granaderos “no constituye una corporación independiente del resto de la policía preventiva del Distrito Federal” y que, por lo tanto, “una ciudad no puede quedarse sin policía preventiva que garantice, en la medida de sus posibilidades y capacidades, tanto el orden como la libertad, los bienes, la integridad de las personas, etcétera, previniendo la posibilidad de la comisión de delitos”. Con todo, concede que está “en la mejor disposición de escuchar razonamientos y sugerencias para mejorar el funcionamiento de la policía y reglamentar sus intervenciones”. Sobre la destitución de los generales Luis Cueto y Raúl Mendiolea Cerecero, jefe y subjefe de la policía, respectivamente, apunta que está “en la mejor disposición de realizar investigaciones para deslindar responsabilidades”. En lo que atañe a la indemnización de los familiares de las víctimas, el DDF dice que también está “en la mejor disposición de hacerlo, pero siempre que se presenten los directamente interesados o sus representantes legalmente acreditados, que se aporten pruebas de los daños, que éstos hayan sido causados por agentes de la autoridad y que sean debidamente y justamente cuantificados”. La Secretaría de la Defensa Nacional asegura que el patrullaje que hacía en la ciudad cesó completamente y que, en cambio, ha reforzado la vigilancia en carreteras e instalaciones claves, como torres de corriente eléctrica, refinerías y aeropuertos, para evitar posibles actos de sabotaje. Diez estudiantes de la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo y nueve del IPN son consignados y trasladados a la Cárcel Preventiva de la Ciudad. Se les acusa de haberse apoderado de dos autobuses de esas instituciones. El Congreso del Trabajo faculta a sus dirigentes para que, en caso de emergencia, lleven a cabo manifestaciones obreras de repudio al movimiento estudiantil, no sólo en la capital del país, sino también en los estados. En su artículo “Instituciones juveniles oficiales”, publicado en el diario Excélsior, Hugo Hiriart escribe: “El movimiento se levantó y organizó al margen del Gobierno de la República; y aun, opuesto a él. Toda organización extragubernativa tiene apariencia extraña, singular: no estamos muy acostumbrados a contemplar públicas y gritonas oposiciones al Gobierno de la Nación. Sin embargo, los estudiantes se organizaron rápidamente; prueba de su poder de asociación y unidad fueron las multitudinarias demostraciones callejeras. Si tuvo [el movimiento] la virulencia y la agresividad que mostró ello se debe, en buena medida, a la cerrazón de los canales oficiales, a la no participación de las instituciones creadas con el propósito de tratar con los jóvenes. “La negativa a participar de los diputados, por ejemplo, creó un sentimiento de desencanto, propició que los estudiantes sintieran que el aparato entero de la vida política mexicana estaba contra ellos, que todas las puertas conocidas se cerraban y que, por consecuencia, no quedaban sino las extraoficiales, las manifestaciones efímera y levemente insurreccionales. Entre la multitud y el presidente de la República no hubo, pues, nadie o casi nadie. Y tuvo que verse el enfrentamiento de su suma autoridad, en el más solemne de los momentos, y los estudiantes. Creemos que, francamente, así debe ser muy difícil gobernar…”

Septiembre 5

Tres estudiantes entregan en la Oficialía de Partes de la Presidencia de la República una copia del desplegado publicado hoy mismo en la prensa por el CNH. En el escrito, los jóvenes reafirman su disposición al diálogo, reiteran las condiciones de que éste sea público y cese la represión de las fuerzas públicas, y establecen que las pláticas con las autoridades deberán iniciarse el próximo lunes a las 17 horas en el Centro Médico del IMSS y ser transmitidas por Radio Cadena Nacional y Telesistema Mexicano. En su artículo “Disolución social”, publicado en Excélsior, Gilberto Keith escribe: “La retórica usual habla de atentados contra ‘la integridad nacional’ y por ésta se quiere entender, solamente, el pasado, las prácticas recientes y nunca las promociones, los cambios. “Rigurosamente hablando la aplicación, la invocación del delito de disolución social se utiliza contra los que se declaran insatisfechos y agredidos por el orden prevaleciente. Y esto no vale, hablando con justicia. “Los políticos con poder se sienten constantemente ofendidos y en peligro cuando se habla de cambios o de quejas. Es a ellos a quienes protegen los textos tan equívocamente manejados. “En el fondo se da la situación conocida como ‘anomia’ o disolución de las convicciones y valores sociales en un país o lugar dados. Y esto empieza a ocurrir en México. “Nada de raro tiene, aunque sí mucho de injusto, que se hable de la disolución social como argumento represivo. Pero es el movimiento social e histórico el que la impone. “El Estado Mexicano habrá de defenderse y progresar en la medida en que preserve las conquistas políticas y sociales y, sobre todo, cuando asimile y conduzca, democráticamente, con la participación amplia de los ciudadanos, las formas sociales que reclama el progreso nacional.” Por la noche, el CNH acuerda que el próximo sábado, a las 11 horas, se efectúe un mitin en la Vocacional 7, ubicada en Tlatelolco, para informar en qué situación se encuentra el movimiento estudiantil; y comunica, además, que hace dos días se inició una campaña en todo el país que busca recolectar un millón de firmas para apoyar la derogación de los artículos 145 y 145 bis del Código Penal, que se refieren al delito de disolución social. La Agrupación Nacional de Egresados y Estudiantes del IPN, la UNAM y los Internados de Segunda Enseñanza para Hijos de Trabajadores dice en un boletín de prensa que “los compromisos y las negociaciones en nada comprometen la limpieza y los alcances del movimiento estudiantil, sino por el contrario le dan fuerza ante la opinión pública, derrumbando una campaña de interpretaciones falsas”.

Septiembre 4

El CNH acuerda invitar al presidente Díaz Ordaz –mediante un desplegado publicado en los diarios– a que designe a los funcionarios que podrían dialogar con los estudiantes para resolver el conflicto que se inició hace ya más de 40 días. En su artículo “La cuestión estudiantil”, publicado en el diario Excélsior, José Alvarado escribe: “A partir del Informe el conflicto estudiantil ha entrado en una nueva etapa. Hasta antes del 1 de septiembre, sólo eran conocidas las demandas juveniles, expresadas por diversos medios y sostenidas en las dos grandes manifestaciones, sin precedentes en la vida mexicana, del 13 y el 27 de agosto. Pero se ignoraba el punto de vista oficial, pues ningún funcionario había hecho pública su opinión. Ahora se conoce el pensamiento del Gobierno y sus proposiciones para una posible solución del problema. “Hay quienes desearían, ciegamente, la derrota total de los muchachos y el empleo inmediato y enérgico de la fuerza pública para establecer, según dicen, un escarmiento y regresar al orden a una ciudad intranquila y angustiada. Ello, empero, no sería precisamente victorioso para el poder público ni benéfico para el desarrollo político nacional. Lo verdaderamente importante es hallar una salida decorosa y fecunda para que los estudiantes, con la seguridad de haber hecho un servicio a la nación, vuelvan a sus escuelas y tornen a la lectura de sus libros.” Estudiantes de la Escuela Nacional de Artes Plásticas San Carlos, donde se elabora una gran parte de la propaganda del movimiento estudiantil, aseguran que defenderán su escuela “a capa y espada”.

Septiembre 3

Participantes en una mesa redonda realizada en el Auditorio Justo Sierra (Che Guevara) de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM concluyen que el IV informe presidencial denota el endurecimiento contra el movimiento estudiantil y que, sin bien no ofreció bases para la solución del conflicto, dejó una estrecha abertura para una eventual discusión del pliego petitorio del Consejo Nacional de Huelga. Monseñor Francisco Orozco Lomelín, obispo auxiliar y vicario general del Arzobispado de México, declara que no hubo ninguna profanación de la Catedral Metropolitana durante el mitin celebrado en el Zócalo el pasado 27 de agosto. La delegación sindical número 163, que agrupa a los profesores de la Vocacional 7, dirigen a Díaz Ordaz un telegrama en el que le solicitan el esclarecimiento del atentado sufrido por esta escuela y el castigo de los culpables, mientras la presencia del Ejército se hace más visible tanto en las calles de la ciudad y en algunas Vocacionales y Preparatorias. Guillermo Massieu, director general del Instituto Politécnico Nacional, anuncia que se estudia la posibilidad de la descentralización administrativa de esta institución y que el resultado se pondrá a la consideración de los diversos sectores que constituyen la comunidad politécnica. Se niega el amparo solicitado, un día antes, tanto por Heberto Castillo como por 89 estudiantes perseguidos. Los 220 pasantes de medicina, internos del Hospital General de la Secretaría de Salubridad y Asistencia, continúan su paro en solidaridad con el movimiento estudiantil, el cual iniciaron el 29 de agosto. La comisión de prensa y propaganda de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) niega categóricamente que pretenda formar grupos de choque para enfrentarse a los estudiantes en huelga.

Septiembre 2

El CNH indica que el informe presidencial demuestra que no hay una verdadera voluntad de diálogo por parte de las autoridades para solucionar los seis puntos de su pliego petitorio. Por otro lado, dice que no dejará las calles y que la solución del conflicto estudiantil sólo se alcanzará en un diálogo público y bajo la condición de que todas las fuerzas represoras sean retiradas. Ante la versión oficial de que en las cárceles no permanece ningún preso político, insiste en que en el DF hay 86; además, asegura que el juez Eduardo Ferrer McGregor negó el amparo a 200 estudiantes detenidos. Por último, anuncia que en los próximos días mantendrá el contacto con el pueblo mediante el volanteo y que posiblemente organizará otra manifestación para protestar contra la violación de la Constitución. Fidel Velázquez, líder de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), da todo su apoyo al presidente Díaz Ordaz y pide que continúen las acciones necesarias para evitar la anarquía en el país. La Procuraduría del Distrito Federal pone en libertad a 96 estudiantes detenidos durante los disturbios del pasado fin de semana. “Es recomendable –les dice un funcionario en presencia de sus padres, tutores y amigos– que lean el informe del señor Presidente de la República porque en el mismo encontrarán una clara exposición sobre lo que es y debe ser la conducta del joven en el seno de nuestra sociedad; porque en él hallarán una sana orientación para que reflexionen y rectifiquen su comportamiento que tanto daño ha causado al país y a sus instituciones.” La Coalición de Profesores de Enseñanza Media y Superior proLibertades Democráticas exhorta a sus miembros y simpatizantes a que intensifiquen la labor de orientación para que los estudiantes examinen científicamente el fenómeno social y político que se vive en estos días, y denuncien ante la conciencia estudiantil y popular a las personas o grupos que tratan de exacerbar los ánimos contra la doctrina y línea política expuesta por Díaz Ordaz en su IV informe.

Septiembre 1

Durante su IV informe de gobierno, el presidente Díaz Ordaz afirma que defenderá, con las facultades que le otorga la Constitución, la estabilidad del país. También sostiene que es obligación de todos evitar que aumente el desprestigio de México en el exterior y, en lo interno, contribuir a que no se prolongue más la intranquilidad, el desasosiego y la desconfianza. En su alocución, Díaz Ordaz dice: “La injuria no me ofende, la calumnia no me llega, el odio no ha nacido en mí”. Y exclama, en alusión a Herbert Marcuse: “¡Qué grave daño hacen los modernos filósofos de la destrucción que están en contra de todo y a favor de nada!” Más adelante sostiene: “Se ha llegado al libertinaje en el uso de todos los medios de expresión y difusión; se ha disfrutado de amplísimas libertades y garantías para hacer manifestaciones ordenadas en ciertos aspectos, pero contrarias al texto expreso del artículo 9° constitucional; hemos sido tolerantes hasta excesos criticados; pero todo tiene un límite y no podemos permitir ya que se siga quebrantando irremisiblemente el orden jurídico, como a los ojos de todo el mundo ha venido sucediendo; tenemos la ineludible obligación de impedir la destrucción de las fórmulas esenciales, a cuyo amparo convivimos y progresamos. No quisiéramos vernos en el caso de tomar medidas que no deseamos, pero que tomaremos si es necesario; lo que sea nuestro deber hacer, lo haremos; hasta donde estemos obligados a llegar, llegaremos”.

Agosto 31

La Vocacional 7 del IPN es atacada nuevamente por 200 personas armadas que golpean a medio centenar de estudiantes y transeúntes. Los agresores llegan en autos, camiones de redilas y camionetas. Causan incendios, rompen vidrios e incluso entran en edificios cercanos a la Unidad Nonoalco-Tlatelolco, pero los vecinos, desde balcones y azoteas, los repelen lanzando macetas, agua y piedras. El grupo agresor se dirige a la Prevocacional 4, donde sigue haciendo destrozos. Los vecinos solicitan la intervención de los granaderos que se hallan cerca del lugar. No lo hacen, aduciendo que sólo pueden actuar si lo ordena la superioridad. El Comité de Lucha de la Facultad de Medicina informa que hay tres heridos de bala calibre 45. La Asamblea de Intelectuales, Artistas y Escritores publica un manifiesto dirigido a la opinión pública en el que, “con indignación ante los recientes acontecimientos padecidos por los habitantes del Distrito Federal a raíz de la manifestación del 28 de agosto”, expresa su enérgica protesta por la continuidad de las represiones gubernamentales; la urgencia del diálogo público sobre las bases propuestas por el Consejo Nacional de Huelga; y la denuncia y el rechazo de las calumnias y falsedades propaladas por la prensa y demás órganos informativos, a fin de desvirtuar los sanos propósitos del movimiento estudiantil. En su artículo “Palabras de concordia”, publicado en el diario Excélsior, Alejandro Gómez Arias escribe: “La ciudad pudo contemplar uno de los más memorables espectáculos de su reciente historia; el desfile y la final concentración de una masa humana cuya magnitud es difícil precisar. El largo torrente, en su mayor parte juvenil, que corrió para remansar al fin en la plaza cardinal del país, es un fenómeno cuya significación parece imposible ocultar. No fue una manifestación de forzados sino una presencia de voluntarios. Para quienes dudamos, tantas veces, del interés del mexicano por los problemas políticos, sociales, la marcha organizada por los jóvenes demuestra –es lo relevante– que todavía la ira, la fe o la desesperanza pueden mover al pueblo mexicano. Y esto encierra posibilidades infinitas. Todo parece entregarnos, si no nos nubla el odio, una final conclusión humilde: que hemos cometido graves errores, que hemos roto el paisaje hasta ayer supuestamente idílico de la patria; que no hemos sabido decir ni tampoco escuchar; que es preciso ya poner claridad en las mentes y en las almas; que urge detener la violencia y la sangre. Que todavía, en este último minuto, es posible tender palabras de concordia”. La gran mayoría de los estudiantes de la UNAM integra brigadas políticas que recorren la ciudad. Mientras tanto, la presencia del Ejército en las cercanías de Ciudad Universitaria mantiene tenso el ánimo de los escasos jóvenes que permanecen en ella.

Agosto 30

El Consejo Nacional de Huelga ordena a los comités de lucha de las 70 escuelas en paro que no realicen ningún acto contra el gobierno el próximo 1 de septiembre, cuando el presidente Gustavo Díaz Ordaz presentará su IV informe, y afirma que no está en contra de la celebración de los Juegos Olímpicos y que quiere dialogar pacíficamente, sin la presión de la fuerzas del Ejército y de la policía. Da a conocer cinco puntos: 1. El día del Informe Presidencial no habrá manifestaciones en el Zócalo. 2. El CNH está dispuesto a iniciar el diálogo con las autoridades, con la condición de que sea público y cese la represión policiaca y del Ejército. 3. Están integradas las comisiones estudiantiles que negociarán con las autoridades. 4. Se intensificará la acción política estudiantil en los sectores populares y se evitará el enfrentamiento con las fuerzas represivas. 5. El movimiento no desea entorpecer las Olimpiadas. La policía detiene a 170 estudiantes en diferentes puntos de la ciudad y a 26 más dentro de algunas fábricas mientras llevaban a cabo mítines en los que invitaban a los obreros a unirse a su movimiento. En la plaza de La Ciudadela, grupos de estudiantes pretenden desviar el tráfico con el fin de que los pasajeros de los camiones presencien un mitin relámpago en la Vocacional 5, pero los granaderos los dispersan.

Agosto 29

En una entrevista publicada en el diario El Universal, Marcelino García Barragán, secretario de la Defensa Nacional, declara: “Hay muchos rumores, pero yo creo que nadie debe dejarse sorprender, menos el pueblo y la prensa, pues estaremos prontos a colaborar para mantener el orden y la seguridad pública”. Y luego de precisar que el Ejército y otras fuerzas de seguridad vigilan y patrullan el Distrito Federal, añade: “La situación está dominada totalmente; cumplimos con nuestra misión de garantizar el orden y por ello tenemos la convicción de que el pueblo nos apoya, porque está cansado de tantos alborotos”. Los granaderos impiden un mitin en la Plaza de las Tres Culturas. El CNH protesta contra la represión y pide el cese del virtual estado de sitio, reitera que no se trata de boicotear los Juegos Olímpicos y afirma que “no se permitirán intermediarios en las conversaciones con las autoridades”. El CNH y la Coalición de Maestros, en conferencias de prensa, coinciden en que hay disposición para iniciar el diálogo con el gobierno y condenan el ataque de que fue objeto el ingeniero Heberto Castillo, quien declara: “La agresión que sufrí es un grave error de quienes la ordenaron. Yo no tengo más armas que las ideas… debe reestablecerse la vigencia de la Constitución”. Por la mañana, la Vocacional 7 –en Tlatelolco– sufre el ataque de un grupo de individuos no identificados, quienes disparan contra los edificios de la escuela, mientras que la Prevocacional 4 es asaltada por un grupo de enmascarados, armados de varillas de acero, piedras y tubos. En apoyo al movimiento estudiantil, cinco escuelas de la Universidad de Puebla y la Vocacional de Enseñanza Especial decretan un paro de 10 días. El CNH exhorta a los ciudadanos y a los estudiantes guardar una actitud prudente y serena y evitar cualquier tipo de enfrentamiento con las fuerzas armadas y policiacas.

Agosto 28

Cuando faltan 10 minutos para la una de la mañana, por los altavoces de la Plaza de la Constitución se pide a los tres mil estudiantes que hacen guardia ahí, a la espera de que las autoridades resuelvan las peticiones plasmadas en el pliego petitorio del CNH, que la desalojen pacíficamente. Como los estudiantes no hacen caso a éste y a dos avisos más, a la una con siete minutos, miembros del Ejército, de la Policía, de la Dirección General de Tránsito y del Cuerpo de Bomberos entran en acción y, apoyados por seis tanques ligeros, un centenar de patrullas y una docena de motocicletas, los obligan a abandonar el Zócalo, correteándolos por las calles 5 de Mayo, Madero y 16 de septiembre. Toda la operación no dura más de 12 minutos. En la Plaza de la Constitución sólo queda ondeando al viento la bandera rojinegra izada en el asta monumental y unas cuantas fogatas donde se consumen algunos carteles y pancartas exhibidos durante el mitin de la noche anterior. En la esquina de Isabel la Católica y Madero, los estudiantes en fuga detienen un tranvía y lo atraviesan a media calle para impedir el paso de los soldados que los persiguen. Posteriormente, en la esquina de San Juan de Letrán y Madero, varios jóvenes improvisan un mitin, durante el cual despotrican contra las autoridades y llaman al pueblo a unirse a su lucha. Un grupo de soldados ingresa en el Hotel del Prado y golpea estudiantes, pero ante las protestas del público opta por abandonar el local. Bajo la amenaza de golpearlos y romperles sus cámaras, los soldados detienen a algunos fotógrafos de prensa y les quitan sus rollos. Corretean a los jóvenes hasta la glorieta de El Caballito, donde a culatazos le rompen los cristales a una camioneta de la UNAM y golpean a sus ocupantes, la mayoría mujeres. Finalmente reciben la orden de regresar al Zócalo. Al mediodía, miles de burócratas son obligados a ir al Zócalo a una manifestación oficial de desagravio a la bandera. Mientras son transportados en camiones, van gritando: “¡No vamos, nos llevan! ¡No vamos, nos llevan!” Muchos estudiantes también se hacen presentes y piden poner la bandera nacional a media asta, por lo que el Ejército interviene, otra vez, violentamente; incluso agreden a los burócratas que asisten al acto. En toda la zona se suscitan numerosos choques entre grupos de jóvenes y tropas y policías, y se escuchan disparos procedentes de la esquina de Donceles y Argentina. Durante el resto del día continúan los enfrentamientos y los arrestos. A las 23 horas, unidades mecanizadas del Ejército son colocadas frente a Palacio Nacional, con órdenes de disparar si algún grupo intenta avanzar sobre ese edificio. Entretanto, Heberto Castillo es atacado por agentes de la policía frente a su casa, en el sur de la ciudad. Ese mismo día, en un congreso realizado por la Confederación Nacional Campesina (CNC) en Bellas Artes, su líder, el priísta Augusto Gómez Villanueva, pronuncia un discurso en el que subraya que los campesinos mexicanos enarbolan con mano firme la bandera y califica a los estudiantes de traidores a la patria, delineando los parámetros desde los cuales el gobierno trata a la disidencia política.

Agosto 27

En camiones de pasajeros de todas las líneas, miles de jóvenes llegan por la avenida Paseo de la Reforma a los alrededores del Museo Nacional de Antropología y se suman a sus contingentes. En punto de las 17 horas, la manifestación convocada para hoy sale con rumbo al Zócalo. El recorrido hasta la Plaza de la Constitución y el mitin posterior se prolongan cuatro horas con 30 minutos (el último contingente arriba a las 21 horas). Según el diario El Día, marchan unas 400 mil personas, más del doble de quienes asistieron a la manifestación del pasado 13 de agosto. Al llegar frente a Palacio Nacional, los estudiantes increpan a gritos al presidente Díaz Ordaz. Llueve. La multitud grita a coro: “Sal al balcón, chango hocicón…” “Díaz Ordaz, buey, buey, buey…”. Y entonan, con la melodía de la canción Di por qué, de Francisco Gabilondo Soler: Di por qué, dime Gustavo, di por qué eres cobarde, di por qué no tienes madre, dime Gustavo por qué. En el mitin participan seis oradores: tres estudiantes (uno de la UNAM: Roberto Escudero, otro del IPN: Arnulfo Barrón y otro más de la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo: Luis Tomás Cervantes Cabeza de Vaca), dos representantes de la Coalición de Profesores de Enseñanza Media y Superior proLibertades Democráticas (Heberto Castillo y Fausto Trejo), un obrero de Naucalpan y una madre de familia. Desde el techo de un camión del IPN, casi todos arremeten contra el gobierno, los líderes obreros y los representantes de los poderes Legislativo y Judicial. Se lee una lista de 87 detenidos y una carta de Demetrio Vallejo, líder ferrocarrilero encarcelado. Un policía se sube a la tribuna, afirma que él tiene dignidad, se quita el uniforme y lo pisotea, llorando. Roberto Escudero toma el micrófono y habla acerca de “la tiranía, la dictadura y la injusticia”; exige que Díaz Ordaz comparezca ante el pueblo. Varios estudiantes piden permiso en la Catedral Metropolitana y, con la autorización de la Mitra, un grupo entra en ella, sube a las torres y hace repicar las campanas. Después, otros jóvenes izan una bandera rojinegra en el asta de la Plaza de la Constitución. Hacia el final del mitin, un dirigente del CNH, Sócrates Amado Campos Lemus, toma el micrófono y pregunta a la multitud si está de acuerdo en que las pláticas con las autoridades sean públicas, con la presencia de la radio y la televisión. La respuesta es unánime: “¡Sííí!” A continuación, la gente corea “¡Zó-ca-lo!, ¡Zó-ca-lo!” y “¡pri-me-ro!, ¡pri-me-ro!”. Entonces, en medio de una gritería ensordecedora, Campos Lemus anuncia que, “por acuerdo”, el diálogo con el gobierno será ahí, en el Zócalo, el día primero de septiembre, a las 10 de la mañana. Luego propone dejar una guardia permanente en ese sitio hasta el día señalado, a lo cual accede la multitud… Y como cierre del mitin, el estudiante pide a todos cantar “nuestro glorioso himno nacional”. Se forman campamentos en la plancha del Zócalo. Horas después, las puertas de Palacio Nacional se abrirán para dejar salir no a representantes que dialoguen con ellos, sino a tanquetas repletas de soldados.

Agosto 26

El CNH deja a un lado su deseo de ir cuanto antes a un diálogo con las autoridades y, en cambio, enfoca todo su interés en la manifestación que habrá de partir mañana del Museo de Antropología, en Chapultepec. Por la tarde, sus dirigentes declaran que, en todo caso, el diálogo será después de la manifestación, puesto que necesitan el tiempo necesario para diseñar mejor la defensa de sus demandas. Luego de llegar en camiones del Instituto Politécnico Nacional, cientos de estudiantes se congregan en la noche frente a la entrada principal de la Cárcel Preventiva de la Ciudad –el Palacio de Lecumberri– y piden la libertad de los presos políticos, encabezados por Demetrio Vallejo, líder de los ferrocarrileros. Durante el mitin celebrado en ese lugar, una joven oradora se dirige al sector obrero y le pide que se sacuda “a la camarilla que lo está explotando”. Otro orador dice que el sector campesino ha ofrecido su apoyo al movimiento estudiantil y que participará activamente en él. En su artículo “Lección de los jóvenes rebeldes”, publicado en el diario Novedades, José Muñoz Cota escribe: “No todo ha sido ruido y tumulto en los últimos acontecimientos estudiantiles: hay una lección permanente de tipo juvenil que los adultos no debiéramos arrojar al viento. Porque los jóvenes tienen razón en inconformarse cuando los mayores en edad y gobierno practican la ética de la agresión, de la violencia, del despojo, de la rapiña, del imperialismo feroz, como en el caso de Checoslovaquia, y cuando hay un estadista que justifica el crimen oponiendo ‘la razón de la política’ a la razón del Derecho, de la moral, de la justicia, pisoteando lo que le resta al hombre de dignidad y de decoro: el amor a la libertad.” Y agrega: “¿No será, entonces, que los padres y los maestros no hemos sabido escuchar el crecimiento de la inconformidad juvenil? ¿No será esto, más que un problema de autoridad, un problema de carácter pedagógico? Quizá, quizá, hemos sabido impartir instrucción y no hemos iniciado el ejercicio de la educación. Los jóvenes nos han mostrado la impaciencia de su corazón y esta impaciencia, con sus raíces creadoras de nuevos valores, puede exagerar sus expresiones, pero no hay que desoír su noble esencia.”

Agosto 25

En la explanada de Ciudad Universitaria se efectúa un nuevo festival en el que participan varios artistas. Miembros del CNH anuncian que, de conformidad con los acuerdos tomados en la sesión que celebraron en la noche del sábado y que terminó esta madrugada en Zacatenco, mañana comunicarán a los secretarios de Gobernación y de Educación Pública, así como al jefe del Departamento del Distrito Federal, que están dispuestos a dialogar. Por otra parte, el CNH recomienda que los carteles y mantas que se están pintando en varias escuelas para exhibirse en la manifestación del próximo martes 27 no lleven la imagen del Che Guevara ni de Mao Tse Tung, como hasta ahora ha sucedido, porque la simpatía popular hacia el movimiento estudiantil podría disminuir. En su lugar, indicó, “deben llevar los retratos de Hidalgo, Morelos, Juárez y Zapata, por razones tácticas de la lucha”. A la salida de las funciones de cine y teatro, grupos de estudiantes siguen realizando mítines relámpago en los que hablan de la “liberación de los presos políticos y del restablecimiento de la libertad en México”. Provistos de pequeños botes, no dejan de detener a los automovilistas o de subirse a los camiones de pasajeros para solicitar apoyo económico.

Agosto 24

El CNH anuncia que, de darse el diálogo con las autoridades, asistirán a él los 210 representantes de las 70 escuelas en paro. El Sindicato Mexicano de Electricistas emite una declaración en la que considera de “urgente necesidad” que las autoridades y los “auténticos estudiantes” den inicio, sin intransigencias, a las pláticas tendientes a solucionar el conflicto estudiantil. En un comunicado de prensa, el CNH se dirige a El Colegio Nacional, a la Academia de Artes y Ciencias, a la Sociedad de Geografía y Estadística, a la Academia Mexicana de la Historia, a la Sociedad Mexicana de Antropología, a la Comunidad Latinoamericana de Escritores de México y al PEN Club de México, pidiendo a sus directores o presidentes en turno apoyo al movimiento estudiantil y manifestando extrañeza ante “el silencio injustificado e injustificable de dichas organizaciones, cuya función esencial es la demanda de la libertad de expresión y la cultura”.

Agosto 23

La Secretaría de Gobernación se comunica por teléfono con representantes del Consejo Nacional de Huelga y la Coalición de Profesores de Enseñanza Media y Superior proLibertades Democráticas, y les informa que acepta las condiciones fijadas por los paristas para dar inicio a un diálogo público. Heberto Castillo, dirigente de los profesores en huelga, dice que es conveniente que la aceptación al diálogo, por parte de las autoridades, se haga por escrito, señalando lugar y fecha, “para no sembrar la desconfianza entre los estudiantes”. Tanto los estudiantes como los maestros exigen que el diálogo sea transmitido, en vivo, por radio y televisión, y en presencia de periodistas. Sugieren que se realice en el Auditorio Nacional, la explanada de CU o Zacatenco. El CNH asevera que, de todas maneras, la manifestación anunciada para el martes 27, con dirección al Zócalo, no se suspenderá. Espera reunir un contingente de medio millón de personas, entre estudiantes, profesores, padres de familia, obreros y campesinos. Estudiantes universitarios montan guardias simbólicas en las embajadas de la URSS y Estados Unidos para pedir la desocupación de Checoslovaquia y Vietnam, países invadidos por aquellas naciones, respectivamente.

Agosto 22

El secretario de Gobernación, Luis Echeverría, declara estar “en la mejor disposición” de recibir a los representantes de los estudiantes y profesores de la UNAM, del IPN y de otros centros educativos vinculados al problema existente para conocer en forma directa las demandas que formulen y las sugerencias que hagan a fin de resolver, en definitiva, el conflicto que ha vivido nuestra capital”. Al conocer la declaración, estudiantes y profesores de las instituciones escolares en huelga anuncian: “Confiamos en que ahora el diálogo público en el que desde un principio hemos insistido no sea de nuevo rehuido, y que para ello el Poder Ejecutivo designe a los funcionarios que considere competentes”. Echeverría asegura: “Estimamos que un diálogo franco y sereno desembocará en el esclarecimiento de los orígenes y el desarrollo de este lamentable problema”. Y puntualiza: “Nuestro régimen constitucional es receptivo y dinámico. Ha crecido un orden social que permite el acelerado desarrollo del país, a condición de que las libertades y oportunidades que asegura sean siempre en beneficio de México.”

Agosto 21

Telesistema Mexicano transmite por el canal 2, en el programa Anatomías, una mesa redonda sobre las causas del movimiento estudiantil, con la conducción del periodista Jorge Saldaña y la participación del abogado Iñigo Laviada, la economista Ifigenia Martínez de Navarrete, el ingeniero Heberto Castillo, el abogado Víctor Flores Olea y el abogado y filósofo Francisco López Cámara. Todos ellos coinciden en que el conflicto debe resolverse mediante el diálogo entre estudiantes y autoridades. Iñigo Laviada asegura que el movimiento tiene varias causas, como la inconformidad social, la inquietud de los jóvenes y los inadecuados sistemas docentes, pero son notorios los actos de delincuencia juvenil. Según la profesora Ifigenia Martínez, directora de la Escuela Nacional de Economía de la UNAM, uno de los factores del movimiento es el afán de los jóvenes por remediar injusticias, y el problema “debe atacarse no con represión, sino con orientación y canalizando los ímpetus juveniles”. Y remata: “El movimiento no está dirigido contra el gobierno, sino contra los actos de algunos funcionarios que se han excedido en sus funciones.” Para el ingeniero Heberto Castillo, profesor de la UNAM y el IPN, el movimiento estudiantil no es obra de delincuentes ni tiene propósitos de subversión del orden institucional, y dice: “Los líderes estudiantiles están dispuestos a entablar un diálogo con las más altas autoridades del país”. En opinión de Francisco López Cámara, “en estudiantes y profesores hay la conciencia de que el problema debe resolverse lo más pronto posible mediante el diálogo entre estudiantes y autoridades”. Profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, Víctor Flores Olea asegura que un movimiento como el actual “no puede estar inspirado por delincuentes juveniles y menos aún tratarse de una conspiración contra las autoridades. La capacidad organizadora de los jóvenes se ha demostrado, los estudiantes se han unificado y se han hecho merecedores de ser atendidos en todas aquellas demandas que sean justas”.

Agosto 20

Bajo la conducción del filósofo Eli de Gortari, en representación de la Coalición de Profesores, y con la presencia de unas 20 mil personas y representantes del CNH, la Asociación de Padres de Estudiantes del IPN, la Unión Cívica de Padres de Familia de la UNAM y miembros de las Juventudes Panistas se inicia el debate público en la explanada de Ciudad Universitaria, sin la presencia de legisladores y autoridades gubernamentales. Los estudiantes han pedido un diálogo público con los diputados e intensificado el brigadeo y la repartición de volantes, con la finalidad de contrarrestar a la “prensa vendida, que engaña y calumnia”. El gobierno se niega a enviar representantes a hablar públicamente con los estudiantes. Ningún diputado acude al debate. Los temas propuestos son: “¿Hubo o no brutalidad por parte de los cuerpos policiacos contra los estudiantes, profesores y ciudadanos? ¿Hubo o no violación de la Constitución? ¿Son justas y operantes las demandas del movimiento? ¿Qué solución plantean diputados y senadores al presente conflicto estudiantil?” EIi de Gortari afirma que los estudiantes, en representación del pueblo, piden que no haya presos políticos y que el movimiento es una continuación del iniciado en 1956 y representa fundamentalmente una protesta porque la Constitución no sólo se ha violado desde el primero hasta el último artículo, sino también se ha proscrito; e informa que se pedirá al Consejo Universitario que modifique el calendario escolar, a fin de que puedan cubrirse los progra-mas académicos. Luis Tomás Cervantes Cabeza de Vaca, de la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo, crítica al gobierno y lo califica de “impopular”, y añade que el movimiento es una lucha conjunta obrero-campesina-estudiantil, además de que los diputados son nombrados por dedazo, a la usanza de la política mexicana. Marcelino Perelló, de la Facultad de Ciencias de la UNAM, afirma que el estudiantado acepta la responsabilidad que la sociedad delega en él y, por lo tanto, debe asumirla sin indecisiones. Sostiene que el gobierno tiene una forma sencilla de terminar el conflicto: aceptando los puntos que reclama el movimiento. En su turno, el politécnico Ernesto Escalante anuncia que se celebrará una manifestación ante la Cámara de Diputados, “pues si ellos no vienen a nosotros, nosotros iremos a ellos”. José Rodríguez, campesino del estado de Morelos, declara que los campesinos apoyan a los estudiantes con una condición: que ayuden al pueblo. Diego Fernández de Ceballos, dirigente de las Juventudes Panistas, anuncia que los legisladores de su partido plantearán el problema estudiantil en la Cámara y argumenta que los diputados y senadores del PAN no han hecho acto de presencia “porque no querían violar la autonomía universitaria ni capitalizar el movimiento”. Afirma que quienes hoy se dicen hijos de la Revolución, niegan ésta, arremete contra lo que califica “la mafia del gobierno” y remata: “El movimiento tocó al fin uno de los tabúes en México: el presidencialismo”. Por su parte, Heberto Castillo manifiesta que, ante la reticencia de los diputados y senadores a debatir en CU, los estudiantes insistirán en el diálogo. “El diálogo se sostendría en donde quieran y como quieran; pero no a solas: ha de ser público”, apunta, y pide que la televisión privada (Telesistema Mexicano) les proporcione un programa en el que la Coalición y el CNH expongan sus puntos de vista. El ambiente en la explanada universitaria es festivo, en completo orden. Hay cantos, porras, aplausos a los oradores. Las mantas ondean. Hay imágenes del Che y consignas varias: Soldado no dispares, tú también eres pueblo. La imaginación al poder. Prohibido prohibir. Haz el amor, no la guerra. Libertad y justicia, verdad y razón…

Agosto 19

El Movimiento Revolucionario del Magisterio, disidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, llama a hacer suyas las demandas estudiantiles. La Academia de la Danza Mexicana de Bellas Artes y profesores de la Universidad Iberoamericana se adhieren al movimiento. El Sindicato de Trabajadores de la Universidad de Nuevo León se solidariza con él. Mientras en la Facultad de Medicina se realiza una asamblea de padres de familia, el Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM efectúa en varias zonas de la ciudad una encuesta para indagar la opinión de la gente acerca del movimiento estudiantil. En su artículo “Una juventud que reclama”, publicado en el diario Excélsior, Diego Valadés escribe: “Participación efectiva. Ésa es la verdadera motivación que impele a la juventud mexicana a manifestarse. Para dar cauce a esa participación efectiva contribuirá notablemente la reducción de la edad ciudadana a dieciocho años, como se quiere hacer ahora en Inglaterra y Estados Unidos; pero no bastará porque de nada vale un instrumento sin tener quien lo maneje: la juventud tendrá voto y querrá darlo a jóvenes sin ataduras situacionistas. Será menester considerar un día la posibilidad de reducir también la edad mínima de elegibilidad, así como habrá que borrar la ominosa edad límite de sesenta y cinco años que impide a hombres con preparación prestar sus servicios en numerosas funciones públicas”. Y plantea: “Nuestra sociedad está sana; tan perfectamente sana que posee una juventud insurgente y brillante ansiosa de tomar el timón para conducirla a la superación. Pero nuestra sociedad se enfermará si impide a esa juventud cumplir con su designio: participación ciudadana”.

Agosto 18

En la explanada de Ciudad Universitaria se realiza un festival popular, con la participación de numerosos jóvenes, intelectuales y artistas. Un acto semejante se lleva a cabo en Zacatenco. En las láminas que cubren la estatua del expresidente Miguel Alemán Valdés, a un costado de Rectoría, en CU, diversos artistas pintan figuras alusivas a la represión policiaca y al allanamiento de los planteles escolares. Entretanto, la Universidad Benito Juárez de Oaxaca se declara en huelga indefinida en solidaridad con el movimiento estudiantil. Los alumnos se apoderan, de manera pacífica, de todas sus instalaciones. El Consejo Nacional de Huelga invita a diputados y senadores a celebrar un debate público en CU el próximo martes 20, en punto de las 11 horas. Los legisladores rechazan la invitación pues la consideran una trampa para secuestrarlos. En la Alameda Central, al término de la actuación del cantautor mexicano Armando Manzanero –quien interpretó sus más sonados éxitos: Adoro, Somos novios, Contigo aprendí, Esta tarde vi llover, No…–, miembros del CNH efectúan un mitin en el que informan de la evolución del movimiento y aseguran que a la fecha se han realizado 250 mítines en centros populares. Otros grupos de estudiantes asisten al Estadio Azteca, al Parque del Seguro Social y a sitios concurridos, como mercados y cines, para obtener apoyo moral y económico del pueblo.

Agosto 17

Voceros de la Comisión de Información del Comité Coordinador de la Huelga Universitaria declaran que el movimiento estudiantil no tiene la intención de sabotear los Juegos Olímpicos que habrán de inaugurarse en la ciudad el próximo 12 de octubre. Respecto a las informaciones que han circulado en los últimos días sobre mexicanos muertos durante los recientes acontecimientos, indican: “Es claro que los estudiantes, aun teniendo pruebas, no las entregaremos al Estado para que las haga desaparecer; además, parientes y amigos están amenazados”. En la Voca 5, el Comité de Lucha organiza una asamblea de padres de familia y ante más de 500 personas se explica la naturaleza del movimiento. Los paterfamilias expresan su solidaridad con la huelga y condenan el allanamiento del plantel por parte de soldados y policías. Mientras la Alianza de Intelectuales, Escritores y Artistas, en CU, reitera su protesta por la violación de la autonomía universitaria y por el uso de armas contra personas indefensas, el Partido Obrero Revolucionario declara que “la alianza de obreros, campesinos y estudiantes es una necesidad objetiva”.

Agosto 16

En escrito dirigido al regente Alfonso Corona del Rosal, el director del IPN, Guillermo Massieu, informa de la designación de cinco profesores para integrar la comisión que el propio jefe del DDF sugirió “para deslindar responsabilidad de algunos funcionarios de la policía”. Massieu declara que los profesores y él mismo piensan que la oferta de Corona del Rosal “implica una puerta abierta para resolver algunos de los problemas que se han planteado”. Corona del Rosal afirma que la FNET ya designó a seis estudiantes para integrar la comisión mixta que se encargaría, según su dicho, de hacer una amplia investigación “de los lamentables sucesos acaecidos en la ciudad recientemente para sancionar, en su caso, a quienes puedan resultar culpables”. En su artículo “Frente a los hechos, examen de conciencia”, publicado en el diario Excélsior, Daniel Cosío Villegas escribe: “Lo cierto es que el panorama resulta bien desalentador. De un lado una gran masa estudiantil que no estudia ni trabaja; que no sabe lo que quiere y menos cómo puede conseguirlo; que se burla de sus propias autoridades y que desprecia a las oficiales. Por el otro lado, unas autoridades educativas que desconocen lo que los estudiantes apetecen y que no tratan de averiguarlo; que carecen de imaginación y audacia para abrir un surco ancho en que se encauce esa inquietud juvenil. Y encima de toda esta confusión, un gobierno que quiere disiparla con el solo peso de una autoridad tozuda. ¿No estamos a la deriva?” El Conservatorio Nacional de Música se declara en huelga solidaria con el movimiento estudiantil y su comité de lucha decide unirse al CNH, mientras que en la Universidad Iberoamericana se inician paros en el ciclo preparatorio. En apoyo de los estudiantes se integra la Alianza de Intelectuales, Escritores y Artistas, en cuya directiva figuran, entre otros, José Revueltas, Juan Rulfo, Carlos Monsiváis y Manuel Felguérez.

Agosto 15

En sesión extraordinaria, el Consejo Universitario debate durante más de cuatro horas y elabora un documento en el que demanda: 1. Respeto irrestricto a la autonomía universitaria y el reconocimiento de que la libertad de expresión es esencial para el cabal cumplimiento de las funciones propias de todos los centros de enseñanza superior del país. 2. No intervención del Ejército y de otras fuerzas del orden público para la solución de problemas que son de la exclusiva competencia de la Universidad y demás centros de educación superior. 3. Reparación de los daños materiales sufridos por los planteles universitarios que fueron ocupados por fuerzas públicas. Apoya las siguientes demandas planteadas por amplios sectores de la comunidad universitaria y de otros centros de educación superior: 1. Respeto a las garantías individuales y sociales que consagra la Constitución. 2. Libertad de los estudiantes presos e indemnización de las víctimas de los recientes acontecimientos. 3. Determinación de las responsabilidades de las autoridades involucradas y aplicación de las sanciones correspondientes. 4. Sujeción de las funciones de las fuerzas públicas a los lineamientos de la Constitución, supresión de los cuerpos policiacos represivos y derogación de los artículos relativos al llamado delito de “disolución social”. 5. Libertad de los ciudadanos presos por motivos políticos o ideológicos.

Agosto 14

En carta abierta dirigida al presidente Díaz Ordaz, la Confederación de Jóvenes Mexicanos apunta: “El problema fue suscitado por los estudiantes de la capital y fuerzas represivas que abusaron de su función estrictamente preventiva, creando por su ausencia de tino un conflicto cada vez más profundo cuando en su origen pudo haber sido simplemente motivo de sanción escolar”. Y remata: “Como hasta el momento no se han resuelto las peticiones de los estudiantes, venimos ante usted para que se aboque a dialogar personalmente con ellos”. En su artículo “En el fondo, confusión”, publicado en el diario Excélsior, Enrique Maza escribe: “Es absolutamente cierto que se ha despertado un ‘oleaje de murmuraciones’. Y es absolutamente cierto que tenemos un derecho inviolable a ser informados. Pero la información no resplandece. Hace ya unas dos semanas que estamos en la oscuridad. Sobre algo que nos es vital. Gente ha habido que se ha visto amenazada. Gente que ha tenido que caminar por falta de transportes urbanos. Y no sabe por qué. No es la primera vez que en México sucede una cosa así. Hay rumores que fácilmente se desmienten. Por ejemplo, ha corrido la voz de que estos disturbios fueron provocados para deshacernos de las Olimpiadas, ante la imposibilidad de terminar a tiempo los preparativos y enfrentarnos a un fracaso. Evidentemente es absurdo. Pero, cuando el pueblo está en tinieblas, se lanza a pensar lo que puede. Y eso hace mucho más daño que conocer la verdad”.

Agosto 13

Alrededor de 150 mil personas, entre estudiantes y profesores de la UNAM, el lPN, Chapingo, normales y público en general, marchan de manera ordenada desde el Casco de Santo Tomás hasta el Zócalo. Durante el trayecto, la multitud grita consignas en contra del gobierno, exige castigo a los responsables de la agresión a los estudiantes el pasado mes de julio y corea: “¡Libros sí, bayonetas no!”, “¡Libros sí, granaderos no!”, “Al hombre no se le doma, se le educa”, “Éstos son los agitadores: ignorancia, hambre y miseria” y “¡México, libertad! ¡México, libertad!” Después de la manifestación se realiza un mitin donde se reitera la demanda de solución a los seis puntos del pliego petitorio del Consejo Nacional de Huelga y se repudia a la Federación Nacional de Estudiantes Técnicos. Orador en el acto, Fausto Trejo, de la Coalición de Profesores de Enseñanza Media y Superior proLibertades Democráticas, señala que está ahí por propia voluntad y conciencia. Agrega: “Es absurdo que a los dirigentes de un movimiento que defiende las libertades constitucionales se les tache de agentes de la CIA”. lnterviene Eduardo Valle, de la UNAM. Dice que el conflicto demostró que es falso que México sea un país con estabilidad política y llama caduco al régimen, el cual no permite libertades sindicales. “El movimiento tiene ahora carácter de lucha popular”, asegura y recomienda “vigorizar las brigadas políticas para ir a fábricas y a colonias proletarias y explicar al pueblo los motivos del movimiento”. Félix Gamundi, del IPN, afirma que la reunión “es la repuesta a la falta de atención de las autoridades hacia las legítimas demandas del pueblo de México por las atrocidades cometidas por los granaderos y el Ejército”, en tanto que José Tayde, de Chapingo, acusa a la prensa reaccionaria y asegura que “en un país con 10 millones de analfabetos y 10 millones de hambrientos, una camarilla que está en el poder impone su ley y su verdad”. En su turno, Ariel Contreras, de la Escuela Nacional de Maestros, dice: “A la juventud le corresponde luchar por formas de vida racionales y libres”. En una “Carta al regente”, publicada en Excélsior, Ricardo Garibay escribe: “Si usted dijo que gracias a la intervención del Ejército no tenemos ahora que lamentar matanzas, que los desórdenes estaban planeados con anticipación y estallaron antes de tiempo e iban encaminados contra el porvenir de los jóvenes pobres de México, ¿quiénes son esas personas que buscaban dar al traste con el orden y la estabilidad de la República?, ¿a qué partido, asociación o secta pertenecen?, ¿de quién reciben órdenes o consignas?, ¿qué elementos enfermizos o extranjeros debemos soportar dentro de nuestra organización social y política?, de acuerdo con la ideología de los emboscados, ¿debemos esperar un nuevo ataque?, ¿por qué se dice que cuanto ha ocurrido no es sino el principio de cosas realmente importantes?” Marcelino García Barragán, secretario de la Defensa Nacional, declara en entrevista publicada en El Heraldo de México: “El Ejército Mexicano nada tiene contra ningún ciudadano mexicano o extranjero que radique en el país, mucho menos contra los estudiantes, nuevas generaciones de la patria a las que vemos con simpatía no tan sólo por ser ellos el mañana de nuestro México, sino también porque la gran mayoría de los soldados tenemos hijos, especialmente en la Universidad y en el Politécnico”. Agrega: “La Secretaría de la Defensa Nacional desmiente categóricamente que en los pasados acontecimientos en que se enfrentaron los soldados con los estudiantes haya habido muertos”. Manifestaciones estudiantiles se realizan en las ciudades de Puebla, Cuernavaca y Durango, en solidaridad con el movimiento encabezado por el CNH.

Agosto 12

La Federación de Colonias Proletarias y la Cámara de Comercio firman y distribuyen volantes en donde censuran al movimiento estudiantil. La FNET asegura que seguirá apoyando la huelga mas no participará en la marcha anunciada para el día 13. La Coalición de Profesores de Enseñanza Media y Superior pro-Libertades Democráticas acepta encabezar la manifestación del día siguiente, en tanto que la UNAM y el Poli continúan en huelga, realizando asambleas en sus aulas.

Agosto 11

En declaración escrita a la prensa, los directores de 26 escuelas del IPN expresan su respaldo total a las directrices marcadas por Massieu y señalan que hacen suya la exhortación para que los estudiantes, sin hacer a un lado la lucha por las demandas justas y factibles, se presenten al periodo de exámenes. De acuerdo con información proporcionada por jóvenes universitarios, estudiantes normalistas y de escuelas de agricultura, así como de otros niveles de enseñanza superior se están uniendo al movimiento. La Federación Nacional de Estudiantes Técnicos anuncia que en asambleas auscultará a la población escolar para saber si acepta o no la propuesta de Corona del Rosal.

Agosto 10

Durante la inauguración de la Asamblea Nacional Juvenil de la Confederación Nacional Campesina, Alfonso Martínez Domínguez, presidente del PRI, conmina a los estudiantes a regresar a las aulas “y a retribuir con estudios y con ejemplos de civismo el esfuerzo que realiza el país para darles educación”. También condena la agitación y los paros en los planteles, y afirma: “El estudiantado es una clase privilegiada en México, ya que goza de todo tipo de beneficios, entre ellos el acceso a la cultura, por el esfuerzo y la contribución de todo el pueblo”. Por su lado, Augusto Gómez Villanueva, el líder de la Confederación Nacional Campesina, se dirige a los representantes juveniles de todas las ligas de comunidades agrarias y sindicatos campesinos del país: “Ustedes son protagonistas y testigos del desarrollo generado por la Revolución Mexicana, que es el primer intento sostenido por eliminar la pobreza que registra nuestra historia. Ustedes pueden entender por ello lo que el presidente Díaz Ordaz dijo en Guadalajara. Tenemos una patria generosa, cuya integridad debe ser preservada a toda costa, porque es el bien común que millones de mexicanos disfrutan y comparten”. En una asamblea efectuada en el auditorio Che Guevara (antes Justo Sierra) de la Facultad de Filosofía y Letras, en CU, los estudiantes desconocen a cinco líderes de la huelga en el IPN “por servir a organizaciones y a intereses ajenos al estudiantado y al país”. Se publica el primer número de la Gaceta. Boletín Informativo del Comité Coordinador de Huelga de la UNAM.

Agosto 9

Brigadas de estudiantes salen a los estados de Veracruz, Guanajuato, Michoacán, Querétaro, Hidalgo, Chiapas, Durango, Tamaulipas, Zacatecas, San Luis Potosí, Aguascalientes, Baja California, Nayarit, Morelos, Tabasco, Oaxaca, Sinaloa y Puebla, para informar a la población en qué punto se encuentra el movimiento estudiantil y pedir su adhesión a él. Alumnos y maestros se reúnen en los salones de las facultades de Filosofía y Letras, Economía, Ciencias y Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, para organizar lo que llaman “seminarios revolucionarios”, en los que se toman acuerdos sobre la actual situación. En su artículo “Los recientes disturbios”, publicado en el diario Excélsior, Alfonso Noriega escribe: “Se ha hablado insistentemente de un problema estudiantil, pero nadie, absolutamente nadie, ha pedido –ni podrá– precisar cuál fue la causa o el motivo, derivado de los estudiantes, que desató la tormenta. Existió agitación, desorden, se cometieron desmanes y atentados a las personas y a las propiedades; pero –insisto en ello– no fueron por cierto los estudiantes quienes prendieron la mecha e hicieron estallar el polvorín. Los estudiantes –los universitarios y los politécnicos– cargados subconscientemente de una gran inquietud e insatisfacción, no hicieron sino repercutir la agitación desatada por otros y dar salida, de esta manera, a sus frustraciones y a su desorientación. Las cosas, por lo menos como dato histórico, deben quedar en su lugar justo: los recientes acontecimientos no fueron, en verdad, un conflicto estudiantil; los jóvenes no enarbolaron ninguna bandera, no formularon protestas o peticiones previas. Otras fuerzas –¿sociales o políticas?– los envolvieron y los lanzaron, posteriormente, a la aventura.” En un documento entregado a la prensa, el Consejo Nacional de Huelga considera insatisfactoria la propuesta hecha por el regente Corona del Rosal de crear una comisión que deslinde las responsabilidades en los recientes acontecimientos ocurridos en la Ciudad de México. Entre otros argumentos, el CNH señala que esa propuesta sólo se refiere a una de las demandas de los huelguistas y que, por estar dirigida solamente al director general del IPN, pretende ignorar que el problema afecta a universitarios, politécnicos, normalistas y pueblo en general. En el mismo documento, el CNH cita a una manifestación que habrá de llevarse a cabo el martes 13 de agosto desde la Plaza del Carillón en el Casco de Santo Tomás hasta el Zócalo. Guillermo Massieu, director general del IPN, declara que los exámenes de fin de curso se efectuarán a partir del próximo día 15 y hasta el 31 de agosto, y que, de no presentarlos dentro de ese lapso, los estudiantes de todos los niveles podrán perder el año.

Agosto 8

Mediante un oficio, Alfonso Corona del Rosal, jefe del Departamento del Distrito Federal, le propone a Guillermo Massieu, director general del IPN, la integración de una comisión en la que participen las autoridades, maestros y estudiantes del Instituto, con el fin de investigar los cargos que se han hecho. Esta comisión deberá aportar pruebas para sancionar a los responsables e investigar los rumores sobre la posible ocurrencia de decesos. En casi todas las escuelas y facultades de la UNAM se efectúan asambleas para determinar la actitud que se tomará en caso de que las autoridades no resuelvan satisfactoriamente los seis puntos del pliego petitorio. Las transmisiones de Radio Universidad se interrumpen abruptamente a las 14:30 horas, debido a sospechosos desperfectos en el suministro de la energía eléctrica. El Consejo Nacional de Huelga –al que ya se sumaron la Universidad del Valle de México, la Escuela Nacional de Antropología, la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, la Escuela Nacional de Artes Plásticas San Carlos, las universidades de Tabasco, Baja California y Sinaloa, el Tecnológico de Veracruz y las Normales Rurales– expresa su decisión de seguir la lucha hasta la solución de sus peticiones, y reitera que desconoce toda gestión que entable otro organismo, concretamente la FNET. Anuncia que próximamente organizará una manifestación. En su artículo “La peregrina paloma de la paz”, publicado en el diario El Día, Francisco Martínez de la Vega escribe: “La simbólica paloma de Picasso será –informa la prensa– el signo que presida las ya inmediatas fiestas olímpicas para las que se viste y aliña nuestra capital, después de tan broncas y guerreras exhibiciones. “Esa paloma ya no encuentra dónde hacer su nido. ¿Seremos capaces los mexicanos, gobernantes y gobernados, de convertir el México olímpico en un refugio de la paz, en un templo de fraternidad humana y no en un muestrario de hostilidades, rencores y turbios afanes? La paz es muy frágil, tímida, asustadiza. Cuesta mucho fortalecerla y garantizarla, pero es de una inverosímil facilidad desterrarla. La paz de México no es la del soldado sustituyendo al maestro en el aula; no puede ser la de abarrotar cárceles. La paz de México sólo puede estar en el orden moral, en el respeto de los gobernantes para el gobernado y viceversa. La paz mexicana sólo podrá apoyarse en la dignidad colectiva.” Al referirse a los acontecimientos de los últimos días en la capital del país, Corona del Rosal señala durante el festival del Día del Barrendero que “afortunadamente estallaron antes de lo que habían previsto las gentes que los organizaron, que los habían planeado para atacar a México en su tranquilidad, en su orden, en su estabilidad y, lo que es peor, en el porvenir de todos los jóvenes pobres de México”. Más adelante, ante unos 10 mil trabajadores de limpia, explica que, “después de un análisis reflexivo de la situación y sus consecuencias, muy a nuestro pesar, decidimos solicitar la intervención del Ejército, porque de no haber terminado el desorden esa madrugada (con el bazucazo a San Ildefonso), seguramente al día siguiente hubiéramos tenido que lamentar muchos muertos y daños a la ciudad”.

Agosto 7

Mientras la FNET informa que este día se vence el plazo otorgado a las autoridades del DDF para destituir a los jefes policiacos y castigar a los responsables de la agresión a estudiantes, el IPN desautoriza a cualquier organismo que no sea el CNH a realizar acuerdos para solucionar el conflicto e insiste: sus resoluciones deben ser públicas. Guillermo Massieu, director general del IPN, se dirige al “verdadero maestro y al verdadero estudiante para que, olvidando resentimientos y sin abandonar banderas justas, ayuden a normalizar la situación actual, ya que todavía es tiempo de volver a conducir al Instituto a su cauce normal y a que siga cumpliendo la alta misión que le está encomendada, no por una persona o un grupo de personas, sino por los ciudadanos mexicanos que lo alientan y lo sostienen”. Integrantes del MURO irrumpen en una asamblea en la Facultad de Ingeniería de la UNAM y agreden a varios alumnos.

Agosto 6

En su artículo “Reafirmación de la autonomía universitaria”, publicado en el diario Novedades, Leopoldo Zea, director de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, escribe: “Los hacedores de la opinión pública poco se han preocupado por analizar la situación real de la Universidad y ayudar a restablecer la fortaleza del orden que les es propio. Lejos de esto se ha venido criticando, tanto en México como en el exterior, la fragilidad del orden universitario, achacándola a simples deficiencias universitarias y hablando, inclusive, de la anulación de la autonomía”. Y prosigue: “La autonomía universitaria ha sido gravemente lesionada, no sólo por el bazucazo que violó sus puertas y la inusitada violencia hecha a sus estudiantes, sino también por los provocadores que dieron origen a esa situación e insisten en mantenerla. Provocadores que intentan ahora, como en 1966, crear un ambiente de desorden, ya extrauniversitario, que haga necesaria y hasta justificable la cancelación de la autonomía universitaria, con todas las consecuencias de este acto. La unidad universitaria que se ha hecho patente en esta protesta puede ser inicio de la posibilidad de la única forma de pleno orden universitario, el moral, que descansa en la capacidad de todos y cada uno de sus miembros para respetarlo y hacerlo respetar”. La Federación Nacional de Estudiantes Técnicos (FNET) acusa a los líderes del Consejo de Huelga del IPN de estar infiltrados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos y por el comunismo internacional. La Agrupación Nacional de Egresados del IPN, la UNAM y los Internados de Segunda Enseñanza para Hijos de Trabajadores va más allá: acusa a la CIA de ser la provocadora de la violencia y la Confederación de Jóvenes Mexicanos asegura que el clima de agitación ha sido ocasionado por grupos de derecha apoyados por la CIA y el FBI. Maestros y alumnos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales acuerdan en una asamblea conjunta que la UNAM y el IPN se unifiquen plenamente, que las aulas se abran y se inicien discusiones adjuntas, que se integre un tribunal universitario para juzgar a los responsables de la represión y que Radio Universidad informe del movimiento. En apoyo de los estudiantes, representantes de la UNAM y del IPN crean la Coalición de Profesores de Enseñanza Media y Superior proLibertades Democráticas.

Agosto 5

En protesta por la represión policiaca que han sufrido en los últimos días, 100 mil estudiantes del IPN, de la UNAM y de la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo, entre otros centros educativos, llevan a cabo, sin incidentes y sin la presencia de la policía, una manifestación desde Zacatenco hasta el Casco de Santo Tomás. Con porras, gritos y cantos, los estudiantes manifiestan sus peticiones y proclamas, atacan a la prensa, a los granaderos y al gobierno, e invitan al pueblo a unírseles. Al término de esta manifestación, durante un mitin en la plaza del Carrillón, se acuerda otorgar 72 horas de plazo a las autoridades para que solucionen las demandas estudiantiles. En caso contrario estallaría una huelga nacional. La Universidad informa que todas las escuelas y facultades, excepto las de Ciencias y Ciencias Políticas y Sociales, reanudarán sus actividades normales. Los estudiantes, en asambleas, proponen que el periodo de clases se prorrogue hasta el 28 de octubre. En un manifiesto, el Partido Popular Socialista (PPS) ofrece pleno apoyo al presidente Gustavo Díaz Ordaz y responsabiliza de los hechos ocurridos a las fuerzas imperialistas, los agentes de la CIA, los grupos de extrema derecha y los seudoizquierdistas.

Agosto 4

Se percibe una gran actividad de los estudiantes por todos los rumbos de la ciudad, dando información sobre sus demandas y anunciando la manifestación que llevarán a cabo mañana. Las actividades artísticas de la UNAM son suspendidas debido al duelo declarado por la violación de la autonomía universitaria. Guillermo Massieu, director general del IPN, notifica que no podrá asistir a la manifestación programada.

Agosto 3

Guillermo Massieu, director general del IPN, acepta encabezar la manifestación anunciada para el lunes, a condición de que ninguna organización estudiantil aparezca como patrocinadora; pide, además, que ésta sea una prueba de la unidad politécnica y que el contingente esté formado por maestros y alumnos exclusivamente del IPN y no por grupos de otra organización estudiantil. Alfonso Martínez Domínguez, presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PRI, declara en una asamblea de la juventud de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares que los jóvenes que asisten a las escuelas superiores son la minoría; una minoría que por muy limpia o muy grande que sea su bandera no tiene derecho a desperdiciar el tiempo o a ocupar un lugar que bien podría ser para hijos de campesinos, de obreros o miembros del sector popular. Los principales dirigentes del Partido Comunista Mexicano, acusados de los delitos de sedición, asociación delictuosa, ataques a las vías generales de comunicación y daños en propiedad ajena a bienes de la nación, niegan tener participación en los sucesos estudiantiles que han ocurrido en la Ciudad de México en los últimos días. En su artículo “Un movimiento sin bandera”, publicado en el diario El Universal, Rubén Salazar Mallén escribe: “La falta de bandera, más que la intensidad de la represión, hizo que los estudiantes depusieran la actitud que adoptaron durante los disturbios registrados, hace pocos días, en la Ciudad de México. Los muchachos no supieron justificar su violencia ni definieron deseos o aspiraciones de magnitud suficiente para que su conducta fuera y pareciera adecuada a las circunstancias. “Los motivos que los orillaron a amotinarse dieron la impresión de ser harto insignificantes.” Por su parte, Emilio Portes Gil, quien como presidente de México dio vigencia a la autonomía universitaria en 1929, escribe en El Heraldo de México: “Los escándalos de los últimos días provocados por agitadores extranjeros, mal llamados comunistas, entre quienes figuran españoles, que en su tierra no se les permite provocar desórdenes; puertorriqueños, franceses y algunos norteamericanos, y que han arrastrado a miles de estudiantes a cometer actos delictuosos, como el incendio de camiones, destrucción de automóviles particulares, rotura de cristales; revelan muy claramente la existencia de una conjura para desprestigiar a México y poner dificultades al régimen revolucionario en su programa nacionalista que tiende a beneficiar, principalmente, a los trabajadores, a los campesinos, a la clase media y a numerosos núcleos de población, que necesitan una mejoría económica, social y cultural.”

Agosto 2

Con representantes de la UNAM, el IPN, El Colegio de México, la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo, la Normal Superior, la Universidad Iberoamericana, la Universidad La Salle y otros centros educativos del interior de la República se constituye el Consejo Nacional de Huelga (CNH) bajo tres principios: 1. Sólo estarán representadas las escuelas en huelga, no en paro activo. 2. Habrá tres representantes por escuela, elegidos en asamblea. 3. No se admite la representación de federaciones, confederaciones, partidos o ligas, sólo de escuelas. Su formación es en repuesta a los acontecimientos en contra de la comunidad estudiantil, como la intervención del Éjército en un enfrentamiento entre los alumnos de las Vocacionales 2 y 5 del IPN y la Preparatoria Isaac Ochoterena incorporada a la UNAM, con la aprehensión de estudiantes de las tres escuelas; y la destrucción que causó el Ejército en la puerta de la Escuela Preparatoria de San Ildefonso por medio de un bazucazo. Se da a conocer el primer desplegado del CNH, en el que se incluyen los seis puntos de su pliego petitorio: 1. Libertad a los presos políticos. 2. Destitución de los jefes de la policía y de los granaderos. 3. Extinción del Cuerpo de Granaderos 4. Derogación de los artículos 145 y 145 bis del Código Penal Federal, relativos al delito de disolución social. 5. Indemnización a los familiares de los muertos y heridos desde el inicio del conflicto. 6. Deslinde de responsabilidades de los actos de represión y vandalismo por parte de las autoridades mediante la policía, los granaderos y el Ejército.

Agosto 1

Antes de encabezar una marcha de 80 mil personas que irá de Insurgentes hasta Félix Cuevas y de regreso a CU, Barros Sierra señala: “Quiero decir que confío en que todos sepan hacer honor al compromiso que han contraído. Necesitamos demostrar al pueblo de México que somos una comunidad responsable, que merecemos la autonomía, pero no sólo será la defensa de la autonomía la bandera nuestra en esta expresión pública; será también la demanda, la exigencia por la libertad de nuestros compañeros presos, la cesación de las represiones. “Será también para nosotros un motivo de satisfacción y orgullo que estudiantes y maestros del Instituto Politécnico Nacional, codo con codo, como hermanos nuestros, nos acompañen en esta manifestación. Bienvenidos. “Sin ánimo de exagerar, podemos decir que se juegan en esta jornada no sólo los destinos de la Universidad y el Politécnico, sino las causas más importantes, más entrañables para el pueblo de México. “En la medida en que sepamos demostrar que podemos actuar con energía, pero siempre dentro del marco de la ley, tantas veces violada, pero no por nosotros, afianzaremos no sólo la autonomía y las libertades de nuestras casas de estudios superiores, sino que contribuiremos fundamentalmente a las causas libertarias de México. “Vamos pues, compañeros, a expresarnos. Y no necesito repetirles una vez más que estemos alertas sobre la actuación de posibles provocadores. “Los provocadores, lo señalo desde ahora, si los hay –espero que no, confío en que no–, serán objeto del repudio mayoritariamente abrumador de la comunidad universitaria. Y yo, lo digo desde ahora y sin ambages, seré el primero en denunciarlos ante nuestra Universidad y ante la opinión pública.” Al regresar a CU, el rector de la UNAM declara: “Jamás en mi vida me he sentido más orgulloso de ser universitario, porque nadie, en ningún momento, ha tenido la grave responsabilidad de estar al frente de los problemas, de los conflictos, pero también de los triunfos del espíritu y de la energía, demostrada hoy como nunca. Han respondido ustedes maravillosamente y mucho más allá de lo que todos hubiéramos podido esperar. “Por supuesto, no termina nuestra lucha con esta gloriosa jornada de hoy, pero hemos demostrado la fuerza que tiene el uso de las vías de razón y de ley, sin menoscabo de la energía con que hay que sostener nuestras convicciones más arraigadas. Por eso nuestra lucha, en adelante, se desarrollará en nuestras asambleas, en nuestros mítines, en nuestras aulas, en nuestros laboratorios, trabajando, como siempre, por el progreso de México. Señores, ya no puedo agregar sino esto: ¡Viva nuestra Universidad! ¡Viva el Politécnico! ¡Vivan las instituciones hermanas! Pero por encima de todo: ¡Viva México!” En Guadalajara, el presidente Gustavo Díaz Ordaz hace alusión a los “deplorables acontecimientos de los últimos días en la capital de la República”, y puntualiza: “No quiero decir que a nadie le han dolido más que a mí, porque nunca he pretendido ser el primero en nada ni significarme frente a todos quienes son mis iguales, pero estoy entre los mexicanos a quienes más les haya herido y lacerado la pérdida transitoria de la tranquilidad en la capital de nuestro país por algaradas en el fondo sin importancia. […] Una mano está tendida: es la mano de un hombre que a través de la pequeña historia de su vida ha demostrado que sabe ser leal. […]” Los estudiantes responden: “A la mano tendida, la prueba de la parafina.”

Julio 31

“Culmina así una serie de hechos en los que la violencia de la fuerza pública coincidió con la acción de los provocadores de dentro y de afuera de la Universidad. “La autonomía de la Universidad es, esencialmente, la libertad de enseñar, investigar y difundir la cultura. Estas funciones deben respetarse. Los problemas académicos, administrativos y políticos internos deben ser resueltos, exclusivamente, por los universitarios. En ningún caso es admisible la intervención de agentes exteriores y, por otra parte, el cabal ejercicio de la autonomía requiere el respeto a los recintos universitarios. “La educación requiere de la libertad. La libertad requiere de la educación. “La comunidad universitaria debe darse cuenta de la importancia decisiva de mantener el régimen de legalidad en la Universidad y fuera de ella. Nada favorecería más a los enemigos de la autonomía que la acción irreflexiva. Hoy más que nunca es necesario mantener una enérgica prudencia y fortalecer la unidad de los universitarios. Dentro de la ley está el instrumento para hacer efectiva nuestra protesta. Hagámosla sin ceder a la provocación. “Las autoridades universitarias se mantendrán al servicio de la Universidad y cumplirán con las responsabilidades contraídas ante el país, contando con la unidad de los estudiantes, los profesores, los investigadores y los empleados.” Los directores de facultades, escuelas e institutos de la UNAM respaldan la posición del rector.

Julio 30

Luis Echeverría, secretario de Gobernación, llama al presidente Gustavo Díaz Ordaz –de gira por Jalisco, con el secretario de la Defensa Nacional, el general Marcelino García Barragán– y le describe el escenario, sosteniendo que el país está al borde del desastre por culpa de los estudiantes. Echeverría solicita la intervención del Ejército, argumentando que la policía preventiva del Departamento del DF es impotente para someter a los estudiantes, quienes supuestamente alteran el orden de la ciudad y amenazan con asaltar las armerías del Centro. Díaz Ordaz da luz verde. Los soldados salen de sus cuarteles a bordo de jeeps militares y tanques ligeros para tomar escuelas, y en la madrugada irrumpen en las preparatorias 1, 2 y 3. Hay cerca de 400 estudiantes heridos y cientos de detenidos. Y al mando del general José Hernández Toledo, de un bazucazo destruyen la puerta colonial barroca de la Preparatoria 1 de San Ildefonso, labrada en el siglo XVIII y que había sobrevivido a las guerras de lndependencia, Reforma y Revolución, y donde, cien años antes, el presidente Benito Juárez había inaugurado la Escuela Nacional Preparatoria. Además del bazucazo la policía toma otra Prepa, la 5, así como la Vocacional 5 del IPN. Horas después, en CU, el rector Javier Barros Sierra iza la bandera nacional a media asta por la violación a la autonomía universitaria. En un discurso ante la comunidad unamita dice: “Hoy es un día de luto para la Universidad; la autonomía está amenazada gravemente. Quiero expresar que la institución, a través de sus autoridades, maestros y estudiantes, manifiesta profunda pena por lo acontecido. La autonomía no es una idea abstracta; es un ejercicio responsable que debe ser respetable y respetado por todos. “En el camino a este lugar he escuchado un clamor por la reanudación de clases. No desatenderemos ese clamor y reanudaremos a la mayor brevedad posible las labores. “Una consideración más: debemos saber dirigir nuestras protestas con inteligencia y energía. ¡Que las protestas tengan lugar en nuestra casa de estudios! “No cedamos a provocaciones, vengan de afuera o de adentro; entre nosotros hay muchos enmascarados que no respetan, no aman y no aprecian a la autonomía universitaria. “La Universidad es lo primero, permanezcamos unidos para defender, dentro y fuera de nuestra casa, las libertades de pensamiento, de reunión, de expresión y la más cara: ¡nuestra autonomía! ¡Viva la UNAM! ¡Viva la autonomía universitaria!”

Julio 29

Se suspende el transporte público en el centro de la ciudad. Es disuelto un mitin que estudiantes pretendían realizar en el Zócalo y se inician violentos choques entre ellos y la policía. Estudiantes de la Prepa 7 bloquean la avenida de La Viga y aprehenden a dos policías, mientras que, en Nonoalco, alumnos de la Voca 7 capturan camiones y bloquean avenidas. Entretanto, la Prepa 1 acuerda hacer un paro indefinido, acción a la que se suman las vocacionales 2, 4 y 7. El secretario de Educación Pública, Agustín Yáñez, decide suspender clases en el Politécnico “hasta que la situación se normalice”. Esa noche hay violentos choques entre estudiantes y granaderos en las prepas 1, 2 y 3.

Julio 28

Por vez primera se reúne el Comité Coordinador de Huelga del IPN con representantes de varias escuelas de la UNAM, de la Escuela de Agricultura de Chapingo y de la Escuela Normal. Discuten la posibilidad de efectuar una huelga en todos los planteles hasta que sean satisfechas las siguientes demandas: 1. Desaparición de la FNET, de la Porra Universitaria y del MURO. 2. Expulsión de los estudiantes miembros de las citadas agrupaciones y del PRI. 3. Indemnización por parte del gobierno a los estudiantes heridos y a los familiares de los que resultaron muertos. 4. Excarcelación de todos los estudiantes detenidos. 5. Desaparición del Cuerpo de Granaderos y demás policías de represión. 6. Derogación del artículo 145 del Código Penal, que sanciona los delitos de disolución social. El PCM niega que esté preparando una conjura para alterar el orden público y, por el contrario, se dice víctima de persecución.

Julio 27

Los propios estudiantes ocupan las preparatorias 1, 2 y 3 de la UNAM, en señal de protesta por la represión y el encarcelamiento de sus compañeros. La Escuela Superior de Economía del IPN se declara en paro y convoca a los alumnos politécnicos a una huelga general a partir del lunes 29. Las vocacionales 1, 2, 4, 5, 6 y 8, así como varias escuelas superiores del IPN, se pronuncian por un paro indefinido que no se suspenderá hasta que se resuelvan las siguientes demandas: 1. Renuncia del jefe y subjefe de la Policía Preventiva del Distrito Federal, generales Luis Cueto Ramírez y Raúl Mendiolea Cerecero, respectivamente; y 2. Extinción del Cuerpo de Granaderos. Los estudiantes del IPN desconocen a la FNET. Los dirigentes del Partido Independiente Estudiantil de la Facultad de Derecho de la UNAM informan al rector Javier Barros Sierra que tienen en su poder cuatro autobuses de la línea Tlalpan-San Ángel, en garantía del pago de una indemnización de 300 mil pesos para los deudos de José Manuel Pereyra, alumno de la Secundaria 23, muerto por un autobús el miércoles anterior. Se suscitan enfrentamientos entre la policía y los estudiantes en los alrededores de San Ildefonso, que dejan un saldo de varias decenas de detenidos acusados de lesiones, secuestro, robo, pandillerismo, daño en propiedad ajena, daño a la nación y ataque a las vías generales de comunicación. La mayoría pertenece al PCM. El Movimiento Universitario de Renovadora Orientación (MURO) condena “los hechos vandálicos cometidos por sujetos escudados en los estudiantes para lograr su fines”, y sostiene que el movimiento estudiantil ha caído en manos de “agitadores comunistas”. Luis Cueto Ramírez, jefe de la Policía Preventiva del Distrito Federal, hace un llamado a los padres de familia para que ejerzan control sobre sus hijos y así eviten enfrentarse a problemas graves, por ejemplo, que los muchachos sean consignados penalmente. También invita a todas aquellas personas que han sufrido daños físicos o en sus propiedades a que presenten una denuncia para que se castigue a los responsables.

Julio 26

La manifestación convocada por la Federación Nacional de Estudiantes Técnicos (FNET) parte de La Ciudadela hacia el Casco de Santo Tomás para protestar contra la represión policiaca; y otra organizada por la Central Nacional de Estudiantes Democráticos (CNED) y la Juventud Comunista, entre más organizaciones de izquierda, sale del Salto del Agua hacia el Hemiciclo a Juárez para conmemorar el décimo quinto aniversario del asalto al Cuartel Moncada, en Cuba. Una vez que termina el mitin de la FNET, sus dirigentes deciden continuar la marcha hasta el Zócalo. En el Hemiciclo a Juárez se suman algunos manifestantes de la CNED. En Palma y Madero se dan choques con la policía y la lucha se generaliza en el centro de la ciudad. La batalla entre estudiantes y policía se prolonga durante una hora y media. Hay destrozos en los escaparates de comercios de la avenida Juárez y calles adyacentes, y decenas de heridos, principalmente estudiantes, algunos policías y también transeúntes que pasan por la zona. Posteriormente, agentes de la Dirección Federal de Seguridad y del Servicio Secreto allanan las oficinas del Comité Central del Partido Comunista Mexicano (PCM), ubicadas en la calle de Mérida, en la colonia Roma, así como los talleres de la Voz de México, y aprehenden a varios de sus miembros. La FNET declara que su manifestación se desarrolló pacíficamente y que en ella se infiltraron provocadores que pertenecen a la Juventud Comunista. Por su parte, la Jefatura de Policía informa que su intervención obedeció a la petición hecha por los propios directivos de la FNET para expulsar a los provocadores, y que reprimió a grupos de manifestantes cuando empezaron a romper aparadores de comercios.

Julio 25

Alumnos del IPN, encabezados por líderes de la Federación Nacional de Estudiantes Técnicos (FNET), de corte oficialista, se entrevistan con Rodolfo González Guevara, secretario general del Departamento del Distrito Federal, para anunciarle que al día siguiente realizarán una marcha en protesta por la agresión policiaca contra estudiantes de la Voca 5. En la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, durante el desarrollo de una asamblea, los alumnos sorprenden a un policía militar con volantes impresos de la Facultad de Filosofía, domicilios de estudiantes y fechas de reuniones en apoyo a la huelga de hambre que lleva a cabo Demetrio Vallejo, líder de los ferrocarrileros.

Julio 24

Más de 4 mil alumnos de prevocacionales, vocacionales, tecnológicos y escuelas superiores del Instituto Politécnico Nacional suspenden sus clases y efectúan un mitin en el Casco de Santo Tomás para protestar contra la agresión de que fueron objeto los estudiantes de la Voca 5 por parte de los granaderos. Reciben el apoyo del Comité Ejecutivo de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, la cual se declara en huelga indefinida. El IPN, mediante su Departamento de Divulgación e Información, indica: “Hay intervenciones de extraños al plantel que están interesados en desprestigiar al Instituto, que por varios años ha laborado en un ambiente de paz y superación”. En este mismo sentido, los directores de las vocas 2 y 5 dicen que los recientes sucesos violentos fueron provocados por Los arañas y Los ciudadelos, que en otras ocasiones se han hecho pasar por alumnos de esos planteles. La UNAM, por medio de La Semana Universitaria, informa que una vez más se inicia una ofensiva contra su autonomía, encabezada por una revista extranjera, un periodista local que firma con seudónimo y grupos con intereses manifiestos. Agrega: “Profesores y estudiantes, sobre todo estos últimos, deben meditar en los propósitos del desprestigio que buscan contra su Casa de Estudios quienes han desencadenado esta campaña difamatoria”. La Secretaría de Educación Pública asegura que hay manos extrañas que tratan de agitar al Instituto Politécnico Nacional. Por otra parte, en la zona de conflicto se reparten volantes en los que “se hace un llamado al estudiantado del Politécnico para que defienda el prestigio de su institución y no permita que se mancille el respeto a los planteles como ocurrió en tiempo pasado, cuando intervino el Ejército”.

Julio 23

Los alumnos de la Isaac Ochoterena, en revancha, apedrean la Voca 2. En respuesta, los de las vocas 2 y 5 marchan hasta aquélla para ajustar cuentas con sus adversarios. Cuando los jóvenes politécnicos regresan a sus respectivos recintos académicos, granaderos y la 19 compañía de policía, que hasta entonces no habían intervenido, cargan contra ellos y les propinan una golpiza. Los de Voca 5 corren para refugiarse en su escuela, pero los granaderos los persiguen e incluso allanan las instalaciones y golpean también a profesores y profesoras. Hay decenas de jóvenes detenidos. Además de granaderos y policías, en el lugar de los hechos también están presentes 25 agentes de los servicios especiales de la Jefatura de Policía, al mando del mayor Celso Peña Zúñiga. Según declaraciones de los directores de la prepa Isaac Ochoterena y de las vocas 2 y 5, el zafarrancho fue la culminación de varios pleitos ocurridos entre los alumnos desde hace más de un año. En un artículo publicado en El Heraldo de México bajo el título “La rebelión de los estudiantes”, Ermilo Abreu Gómez escribe: “Hay que estar ciego del espíritu para no ver esta realidad. Hay que estar ciego o vivir en el Limbo. Los estudiantes de hoy viven en latente actitud de rebeldía. Todos los días podemos enterarnos de los actos de protesta que realizan. […] Los jóvenes sienten que algo no funciona bien en la organización social de los pueblos. Sienten que la justicia no se satisface con cabal justicia; que existen núcleos de privilegiados que disponen de toda riqueza y de todo poder, que a su lado yacen inmensas masas que carecen hasta de lo más indispensable. […] Así, es preciso oír y atender la voz de los estudiantes porque el instinto de la juventud nunca se equivoca. Tras ella está la razón de la justicia, la razón misma de la vida actual y futura”.

Julio 22

En la plaza de La Ciudadela –el mismo lugar que 55 años antes se cubrió de cadáveres durante la llamada Decena Trágica–, en el centro de la Ciudad de México, alumnos de la Preparatoria Isaac Ochoterena (incorporada a la UNAM) y de las vocacionales 2 y 5 del Instituto Politécnico Nacional (IPN) disputan un partido de futbol americano y, en un momento dado, azuzados por los miembros de dos pandillas –Los arañas y Los ciudadelos–, escenifican una gresca. Posteriormente, las instalaciones de la Preparatoria Isaac Ochoterena, ubicada en la esquina de Lucerna y Versalles, a unas cuadras de La Ciudadela, son atacadas por los estudiantes politécnicos y sufren daños. La policía no interviene.

Fuente: Gaceta Digital UNAM