Noroña acusa 'connivencia' con la oposición en elección de Higinio Martínez
El senador morenista advirtió que su partido 'camina a pasos agigantados al verticalismo', una de las prácticas del sistema autoritario que, recordó, el movimiento combatió durante décadas.
- Redacción AN / MDS

El senador de Morena Gerardo Fernández Noroña acusó que la próxima elección de Higinio Martínez como próximo presidente de la Mesa Directiva del Senado responde a un acuerdo de “connivencia” con la oposición y advirtió que esa decisión puede fortalecer lo que calificó como una ofensiva contra la Cuarta Transformación.
En una carta publicada en sus redes sociales, Fernández Noroña explicó su ausencia de la reunión plenaria de Morena en la que este domingo fue elegido Martínez para encabezar la Cámara alta y sostuvo que decidió no participar porque, a su juicio, se utilizó el concepto de consenso para referirse a una decisión que no fue unánime.
“Las palabras cada vez más, pierden su esencia y se habla de consenso, donde no lo hay”, afirmó el legislador, quien recordó que el significado de consenso implica un “acuerdo producido por consentimiento entre todos los miembros de un grupo o entre varios grupos”.
Fernández Noroña señaló que habló con senadores para pedirles su respaldo ante una eventual votación y dijo que algunos le expresaron su apoyo, mientras que otros le manifestaron que respaldarían su candidatura únicamente si no existía una decisión “extramuros” del Senado. También indicó que algunos legisladores le dijeron que ya habían asumido un compromiso con otro integrante de la bancada.
El morenista, quien presidió la Mesa Directiva durante el primer año de la actual legislatura y aspiraba nuevamente al cargo, sostuvo que una elección libre habría permitido definir entre distintas formas de hacer política y de enfrentar la coyuntura.
“No digo que es mejor o peor, digo que sería la valoración colectiva, una definición política de coyuntura”, escribió.
En su carta, consideró que la presidencia del Senado tendrá un papel determinante ante lo que describió como “la ofensiva de la ultraderecha a nivel mundial”, la presión del gobierno de EE.UU. y una supuesta ofensiva contra Morena.
Por ello, sostuvo que quien encabece la Cámara alta debe actuar como “un valladar de nuestro movimiento” y cuestionó que se haya optado por una presidencia que, según su valoración, mantendrá una relación de acercamiento con la oposición.
“Se decide una presidencia de connivencia con la oposición, no de respeto a la oposición, sino de connivencia. Lo considero un yerro mayúsculo y no deseo guardar silencio al respecto”, afirmó.
Fernández Noroña también sostuvo que detrás de los llamados consensos pueden diluirse decisiones políticas de las que posteriormente nadie asuma responsabilidad. Añadió que el tiempo determinará si sus advertencias fueron acertadas, pero consideró necesario dejar constancia de su desacuerdo.
“Debe quedar evidencia de que sí hubo quien alertara de los riesgos que se corría con el camino decidido”, escribió.
El senador vinculó además la definición de la Mesa Directiva con el escenario político de cara a las elecciones intermedias de 2027, cuando se renovarán 17 gubernaturas, la totalidad de la Cámara de Diputados y los congresos locales, además de la mayoría de los ayuntamientos del país.
Aseguró que una presidencia que establezca una relación de “connivencia con la derecha” podría, desde su perspectiva, fortalecer la ofensiva contra la Cuarta Transformación.
Cuestiona agresión y respaldo a sus adversarios
Fernández Noroña también hizo referencia a su anterior periodo al frente de la Mesa Directiva y sostuvo que, aunque Morena no ha realizado un balance colectivo de su gestión, considera que tuvo un desempeño positivo.
Entre los resultados de ese periodo mencionó la aprobación de la reforma constitucional al Poder Judicial de la Federación y afirmó que condujo los trabajos de manera “seria, respetuosa y firme”, con debates abiertos.
Sin embargo, señaló que al final de su presidencia fue víctima de una agresión de legisladores del PRI encabezados por su dirigente nacional, Alejandro Moreno, y por los coordinadores parlamentarios de ese partido en ambas cámaras.
“Esa cobarde acción fue celebrada por los medios que no han dejado de promover la violencia en contra de nuestro movimiento. Lamentablemente a la fecha, la agresión sigue impune. Además a los agresores se les premia con espacios por nuestro propio movimiento”, sostuvo.
Después de Fernández Noroña, la Mesa Directiva fue presidida por la senadora morenista Laura Itzel Castillo Juárez, de quien destacó que tuvo una conducción “seria, respetuosa y moderada” y que no se vio involucrada en controversias. No obstante, afirmó que la oposición no reconoció su desempeño y que fue criticada durante su ausencia por una fractura.
Advierte contra el “verticalismo” en Morena
El senador también rechazó que su inconformidad esté relacionada con una disputa por posiciones. “Ahora, ya no tengo aspiración alguna dentro del Senado. Estamos hablando de una definición política clara y sin fisuras”, afirmó.
Sostuvo que la presidencia de la Mesa Directiva debe representar la pluralidad del Senado, pero consideró que esa pluralidad no debe traducirse en respaldo a posiciones que calificó como de “traición a la Patria y la traición al Pueblo”.
En ese contexto, llamó a Morena a adoptar una posición “clara y contundente” contra el injerencismo, la violencia de la ultraderecha y las campañas contra el gobierno y su movimiento.
También cuestionó que Morena avance hacia una toma de decisiones más centralizada. “Lo que me preocupa es que nuestro movimiento camina a pasos agigantados al verticalismo y hasta donde recuerdo, esa fue una de las taras que combatimos del sistema político autoritario dominante”, escribió.
Fernández Noroña concluyó que su ausencia de la plenaria constituye precisamente una ruptura con el acuerdo alcanzado y reiteró que no forma parte de él: “No soy parte de ese acuerdo y conscientemente rechazo serlo”.


