Fuga en pozo Krem-1 de Pemex: el gas quemado habría abastecido a la mitad de las casas en México
Además de las afectaciones ambientales, los habitantes enfrentan incertidumbre económica debido a que dependen de la agricultura y la ganadería.
- Redacción AN/ SBH

Entre marzo y julio de 2026, un pozo exploratorio accidentado en una zona rural de Veracruz quemó aproximadamente 300 millones de metros cúbicos de gas natural. Se trata del pozo Krem-1, operado por Pemex cerca de Las Choapas, que registró una fuga e incendio durante cuatro meses antes de que la empresa del gobierno pudiera controlarlo.
De acuerdo con las estimaciones de Mikhail Zhizhin, investigador del Instituto Payne de Políticas Públicas de la Escuela de Minas de Colorado, elaboradas mediante el sistema satelital VIIRS Nightfire, el volumen real podría ubicarse entre 250 y 450 millones de metros cúbicos al considerar los periodos con nubosidad y las múltiples lecturas obtenidas durante casi cinco meses de quema continua.
Los 300 millones de metros cúbicos de gas quemados estimados equivalen a casi la mitad del gas natural consumido por los hogares mexicanos en 2023, según cálculos de Reuters basados en datos de la Secretaría de Energía de México.
En la comunidad de Ignacio López Rayón, el incendio modificó por completo la vida cotidiana. La intensidad de la llama y la densidad del humo mantuvieron el cielo iluminado durante la noche y provocaron que el sol adquiriera una tonalidad rojiza.
Tras la explosión inicial, los habitantes reportaron un fuerte estruendo, malos olores y emisiones de ceniza y petróleo. Posteriormente, la caída de sal y residuos aceitosos afectó de forma considerable la vegetación, dejando árboles secos y sin follaje en una temporada que normalmente se caracteriza por su abundancia. Los pobladores también señalaron la desaparición temporal de fauna local, como aves y mariposas.
La quema continua de gas despertó preocupación por sus posibles efectos en la salud de la población. Habitantes de la comunidad afirmaron que, desde el inicio de las emisiones, aumentaron los problemas de salud entre las familias.
Entre los testimonios recabados figura el de Reina Torres Sánchez, quien considera que la contaminación del aire generada por el pozo pudo contribuir al deterioro y posterior fallecimiento de familiares que ya padecían enfermedades previas.
Además de las afectaciones ambientales, los habitantes enfrentan incertidumbre económica debido a que dependen de la agricultura y la ganadería.
Productores como Marco Palma Torres señalaron que, mientras el personal de Petróleos Mexicanos (Pemex) desplazado a la zona mantiene un ingreso fijo, las familias de la comunidad registran pérdidas en sus cosechas y en la productividad del ganado, sin contar con fuentes alternativas de empleo ni información sobre posibles mecanismos de indemnización.
Créditos: Oscar Martínez, Stefanie Eschenbacher, Andrea Rodríguez (REUTERS)

