“Colombia se juega el todo por el todo en estas elecciones”: Laura Restrepo
Este 31 de mayo se celebran comicios presidenciales en el país sudamericano.
- Redacción AN / HG

Por Héctor González
Este 31 de mayo hay elecciones presidenciales en Colombia. Iván Cepeda (izquierda), Abelardo de la Espriella (derecha radical) y Paloma Valencia (centro-derecha) son quienes en principio tienen más posibilidades de relevar a Gustavo Petro.
Para la escritora Laura Restrepo lo que está en juego durante estos comicios es la continuidad entre un proceso de democratización y paz, y un retroceso en términos de lucha contra la desigualdad y la violencia.
Sin descartar la opción de una segunda vuelta, la autora de libros como Hot Sur, Delirio y La multitud errante, se reconoce preocupada por la posibilidad de que su país se sume a la tendencia de derechización en Latinoamérica.
¿Qué está en juego en estas elecciones en Colombia?
Te diría que el todo por el todo. Es muy dramático el contraste entre los candidatos que se presentan aquí en Colombia. Hay un juego muy decisivo entre una derecha muy ultra y una vía democrática, respetuosa de los derechos humanos, atenta a las víctimas, cuidadosa con las medidas que se necesitan para la pobreza.
Las elecciones se han leído también como una especie de plebiscito sobre la gestión de Gustavo Petro. ¿Qué piensa de esta lectura?
Es exagerado decirlo así. Los candidatos tienen una identidad fuerte y su propia trayectoria. Lo que sí se puede decir es que el estar a favor o en contra del gobierno de Petro sí es uno de los puntos claves de diferenciación entre los candidatos. Por un lado, está Iván Cepeda, el candidato de la izquierda, que pertenece al mismo partido del presidente y que apoya el proceso que ha vivido el país bajo el gobierno de Gustavo Petro. Por el otro lado, hay dos candidatos que van punteando: Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia, ambos son radicalmente opuestos al gobierno. Creo, no obstante, que el propio Iván Cepeda, tiene su propia visión, y si bien retomará políticas lo hará a su manera y con las correcciones necesarias.
¿Qué diferencias ve entre Iván Cepeda y Gustavo Petro?
En este momento lo fundamental son las similitudes: la política hacia la pobreza, el énfasis en una política de paz, en la reivindicación y reparación de las víctimas, las políticas sociales, en todo eso coinciden. Yo te diría que Iván Cepeda es un hombre más medido, reflexivo y pragmático que el presidente.
¿Cuáles son las rupturas políticas más drásticas que representan los candidatos opositores?
Los dos representan a la ultraderecha. Paloma está haciendo una campaña hacia al centro, pero creo que es más bien una maniobra electoral porque ella es la candidata del expresidente Álvaro Uribe. Paloma avala las políticas represivas del gobierno de Uribe que significaron un número enorme de víctimas y de sufrimiento en el país. Por el otro lado, de la Espriella es el hombre de la mano dura, el de los símbolos prácticamente paramilitares, se presenta como el tigre. Además, a propósito, fue Iván Cepeda quien tras 13 años de proceso judicial logró ganarle el juicio a Álvaro Uribe y llevarlo a la cárcel.
Por ahora las encuestas dan ventaja a Iván Cepeda, pero ante una eventual segunda vuelta, ¿la derecha tiene oportunidad real de ganar las elecciones?
Bajar la guardia siempre es peligroso. Sacando un promedio de las seis principales encuestadoras, los resultados serían así: 39 por ciento de intención de voto para Iván Cepeda, un 29% para Abelardo de la Espriella y un 19% para Paloma Valencia. Obviamente, el sector pro-Cepeda hace la apuesta a jugársela toda por ganar en primera vuelta. En lo personal lo veo difícil. Según estas tendencias en la segunda vuelta quedarían Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella. Como ciudadana y escritora me parece que entre ellos dos, en la segunda vuelta, Cepeda tiene más posibilidades de ganar. Aunque hay un porcentaje alto de indecisos, está entre 20 y 25 por ciento. Otros puntos a considerar son la política internacional y la ecológica. Los candidatos opositores están con Israel. Mientras que Iván Cepeda, apuesta a hacer alianzas y acuerdos con gobiernos progresistas de América Latina, como son los de Lula y Claudia Sheinbaum. De las Espriella, no es un hombre con trayectoria política, es un millonario a la Trump.
¿Cuál es la posición de los candidatos frente a Estados Unidos?
Se mueven con cuidado por el gran poder que tiene todavía el señor del norte. Obviamente Paloma y de la Espriella no tienen problema con eso. Al presidente Petro le hicieron pasar las duras y las maduras en Estados Unidos con todo tipo de acusaciones, desde jefe de cartel de la mafia hasta terrorista, además de los aranceles. Creo que en eso, la presidenta Claudia Sheinbaum ha sido sumamente hábil para tratar con firmeza y al mismo tiempo con buena muñeca el tema tan complicado del señor Trump.
¿Qué lugar tiene la violencia del narcotráfico en estas elecciones?
Colombia viene de un proceso de 40 años. En los ochenta comenzó una profunda transformación democrática con la primera negociación de paz que se hace en América Latina entre grupos insurgentes y el gobierno. Han sido procesos muy difíciles que han dejado por el camino mucho muerto, pero que han ido de alguna manera imponiendo una modalidad, un amor de los colombianos por la paz. Hay negociaciones más complicadas con el ELN, que aún no se resuelven. Colombia, pese a su violencia, es un país que negocia y que tiene una trayectoria en la paz. En su época como parlamentario Gustavo Petro, dio una lucha muy valiente contra el uribismo y sus nexos con el paramilitarismo y las mafias. El proceso de paz y democratización culmina con la elección de Gustavo Petro, entonces lo que está en juego en este momento, es dar un paso más en ese proceso de democratización que lleva 40 años, o un retroceso que puede ser bárbaro. De todas maneras, ya hubo una elección parlamentaria previa, donde las fuerzas progresistas obtuvieron mayoría. Mi apuesta personal ahora y toda la vida ha sido hacia la igualdad, la justicia, el bienestar y una felicidad de los colombianos que pase por educación, por techo, por salud.
No obstante, hay una posibilidad real de que Colombia se sume a la derechización, sobre todo en la segunda vuelta, en América Latina.
Cepeda le apuesta a una relación de cercanía y complicidad con presidentes como Claudia Sheinbaum y Lula. Los ídolos de la Espriella son Milei, Bukele, Trump y el propio Netanyahu. Afortunadamente, creo que son fenómenos posiblemente espectaculares momentáneamente, pero recortados en duración. La falta de programa, apostarle a la represión no dura mucho. Ahí las mujeres tenemos mucho que decir porque de la Espriella representa también al patriarcado. Algo muy importante es que la vicepresidenta de Iván Cepeda, es Aida Quilcué una mujer indígena del Cauca, del suroccidente del país, dirigente, miembro de las principales organizaciones indígenas del país, eso abre la posibilidad de que los indígenas, habitantes ancestrales y originarios de nuestra tierra puedan llegar al gobierno y puedan enseñarnos a los colombianos los conocimientos ancestrales de manejo de la naturaleza.






