'La ONU no está cumpliendo un papel de mediación': Grossi
Grossi destaca el peligro de la proliferación nuclear y la falta de mediación.
- Redacción AN / KC

Rafael Mariano Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) y candidato a la Secretaría General de la ONU, advirtió que las Naciones Unidas enfrentan una “ausencia de mediación” en conflictos internacionales y alertó sobre el aumento del interés global en armas nucleares.
En entrevista para Aristegui en Vivo, Grossi subrayó que la solución a tensiones como las de Irán, Rusia-Ucrania y Oriente Medio requiere diplomacia, control de armas y coordinación internacional, y criticó la dispersión de mandatos de la ONU que limita su efectividad en la resolución de crisis.
Grossi también explicó que los conflictos recientes reflejan debilidades estructurales de la ONU y cuestionan su capacidad de intervención.
Las Naciones Unidas no están cumpliendo un papel de mediación o mitigación de conflictos como lo hicieron en otros momentos históricos.
Según Grossi, muchas personas consideran que la ONU no ha cumplido un papel efectivo en la mediación de conflictos, y atribuyó esto a retrasos en el pago de cuotas, polarización de Estados miembros y un mandato que ha abarcado demasiados temas sin concentrarse en su función central que es la de mantener la paz y la seguridad internacional.
Asimismo, el director del OIEA sostuvo que la elección del próximo secretario general será decisiva para recuperar la centralidad de la ONU en la paz mundial.
Reiteró que la organización debe actuar de manera más concentrada en mediación y prevención de conflictos, sin dejar de lado otros pilares como los derechos humanos y el desarrollo sostenible.
La centralidad de la ONU en la paz y seguridad internacional es esencial; eso es lo que busco fortalecer.
Grossi también habló sobre proliferación nuclear y señaló que la reciente eliminación de tratados de control de armas entre potencias como Estados Unidos y Rusia ha generado incertidumbre global.
Te puede interesar > FAO y ONU impulsan agenda global sobre pastizales y comunidades pastoriles en 2026
Indicó que la fabricación de nuevas armas nucleares y la reconsideración de políticas de autorrestricción en algunos países industrializados incrementan el riesgo estratégico.
Las armas nucleares son capaces de destruir la Tierra y nuestra civilización tal como la conocemos; la centralidad de la ONU en estos temas es indiscutible.
Respecto al programa nuclear iraní, Grossi consideró que ese país ha enfrentado dos episodios bélicos —atribuidos a Estados Unidos e Israel— que afectaron su infraestructura nuclear.
El primero, dijo, conocido como la “guerra de los doce días” del verano boreal del año pasado, dañó significativamente instalaciones en Isfahán, Natanz y Fordow, reduciendo la capacidad de enriquecimiento de uranio.
El segundo, iniciado en febrero de 2026, impactó tanto objetivos nucleares como civiles, incluyendo víctimas entre miembros del gobierno iraní.
“El sistema nuclear iraní se ha visto sumamente degradado”, indicó Grossi, y precisó que estas instalaciones tienen importancia estratégica por su potencial uso militar y enfatizó que la supervisión internacional del OIEA es clave para garantizar que los programas nucleares cumplan con normas de no proliferación.
Somos un organismo de paz; los que van a la guerra, van a la guerra, nuestra misión es verificar y garantizar que los programas nucleares cumplan con las normas internacionales.
Asimismo, declaró que, a pesar de los conflictos, la diplomacia y la negociación internacional son la única vía sostenible para evitar escaladas y garantizar la seguridad global.
El director del OIEA recordó que Irán ha tenido antecedentes de incumplimiento de obligaciones internacionales y desarrollos clandestinos, y que los acuerdos negociados en distintas administraciones estadounidenses han fracasado.
El uso de la fuerza refleja la ausencia de confianza acumulada durante años de negociaciones fallidas; la diplomacia sigue siendo la única vía para una solución duradera.
Sobre el armamento nuclear y la seguridad global, Grossi mencionó la experiencia histórica de México en desarme nuclear, citando al embajador Alfonso García Robles y el Tratado de Tlatelolco como referencias internacionales.
Sin embargo, advirtió que la tendencia actual de los países nucleares y algunas potencias industrializadas muestra un interés creciente en armamento nuclear y revisiones de políticas de restricción previa.
Estamos lejos del desarme nuclear que tantas generaciones han buscado.
En cuanto a la reciente condena del Consejo de Derechos Humanos de la ONU sobre la ley de pena de muerte en Israel, Grossi aclaró que se trataba de opiniones de relatores independientes y no de la posición oficial del organismo.
“Hay que distinguir entre la opinión de un relator y la postura de la organización; es un tema delicado y requiere cuidado en su interpretación”, explicó y precisó que la ONU no ha tomado una decisión institucional sobre el asunto.
Sobre su candidatura a la Secretaría General, Grossi afirmó que su experiencia práctica frente al OIEA lo diferencia de otros aspirantes, como Macky Sall, Rebeca Greenspan y Michelle Bachelet.
“Mi perfil se ha marcado por una actividad pública en temas de paz y seguridad; eso me permite ofrecer una contribución específica a las Naciones Unidas”, dijo.
Además, destacó que la mediación en conflictos y la supervisión de programas nucleares son áreas donde puede aportar directamente.
Grossi señaló que, aunque se mantenga contacto con Estados miembros tras anunciar su candidatura, su enfoque se centra en mostrar cómo su trabajo actual demuestra capacidad de liderazgo y gestión internacional.
“Naturalmente se establecen contactos, pero mi estrategia se basa en el trabajo que he desarrollado y cómo demuestra mi capacidad para liderar la ONU”, indicó.
El director del OIEA enfatizó que la efectividad de la ONU depende de la cooperación de los Estados y de la claridad de su mandato.
“No se trata de un gobierno mundial; somos todos, los Estados, la Secretaría y los organismos especializados; la efectividad depende de que los Estados permitan que la ONU cumpla su rol”, dijo.
Sobre energía nuclear, Grossi destacó que su uso como fuente de energía está creciendo a nivel mundial, impulsado por preocupaciones de seguridad energética, autonomía de los países y volatilidad de precios de combustibles fósiles.
“Hay un renovado interés en la energía nuclear en prácticamente todos los países”, dijo y que recalcó que el crecimiento de esta energía convive con riesgos geopolíticos y de seguridad.
Por ello, Grossi mencionó que la supervisión internacional de instalaciones nucleares es esencial para prevenir conflictos y accidentes, y para mantener la confianza en el cumplimiento de normas de no proliferación.
“El trabajo del OIEA demuestra que la cooperación internacional es posible incluso en contextos complejos”, comentó, y resaltó la labor diplomática del organismo frente a actores en conflicto.
Sobre la eficacia de la ONU, Grossi afirmó que la dispersión de mandatos y la politización han limitado la capacidad de respuesta frente a crisis recientes.
Señaló que es necesario concentrarse en la paz y la seguridad internacional, sin descuidar otros pilares como derechos humanos y desarrollo.
Grossi también hizo un llamado a fortalecer los mecanismos de verificación y control de armas nucleares, ante el riesgo de proliferación global.
“Las armas nucleares representan un riesgo existencial; la centralidad de la ONU es indispensable para gestionarlo”, insistió y dijo que los tratados internacionales y la diplomacia son instrumentos esenciales para prevenir escaladas.
Finalmente, Grossi indicó que su trabajo en el OIEA ha sido reconocido incluso por actores en conflicto, y que su propuesta se centra en reforzar la capacidad de la ONU para mediar y prevenir crisis.
“Mi trayectoria demuestra que es posible gestionar conflictos complejos y mantener la cooperación internacional, eso es lo que ofrezco a las Naciones Unidas”, concluyó.








