Troker, la banda mexicana que une al jazz con el rock progresivo
Samo González, baterista del conjunto tapatío habla de ‘Imperfecto’, su nuevo disco.
(Act Media).

Por Héctor González

Suele suceder que en medio de una gira, los grupos se den tiempo para componer nueva música. Es una forma de aprovechar los espacios muertos. Así fue como Troker comenzó a pensar Imperfecto, su nuevo disco.

Entre viajes y entre conciertos, la banda conformada por Samo González, Christian Jiménez, Frankie Mares, Chay Flores, DJ Sonicko y Diego Franco, encontró momentos para hacer una serie de canciones que estiran un género como al jazz hasta los bordes con rock progresivo.

Producido por Alonso Arreola, Imperfecto abre con “Ofrenda”, una suerte de marcha por la que se filtran voces que parecen de ultratumba. “Siempre esperamos que los discos nos lleguen de una forma natural. Surgen cuando sentimos que es momento de decir algo. Imperfecto nació en medio de giras y de dos años agitados en el extranjero”, explica en entrevista, el bajista Samo González.

Hasta ahora, el grupo formado originario de Guadalajara había trabajado con Jerry Rosado para la producción de sus placas. Por cuestionas de agenda, en esta ocasión convocaron a un viejo amigo de Troker: Alonso Arreola. “Es alguien que nos conoce perfectamente. Supo transmitirnos sus conceptos y sacar lo mejor de cada uno de nosotros”.

A diferencia de discos anteriores, el grupo muestra temas con letras y con una preocupación social más explícita. En “Coyote”, no solo cuentan con la colaboración de Freedom Bremner, vocalista de los Screaming Headless Torsos, también insertan un discurso de Andrés Manuel López Obrador. “Queríamos hablar de la problemática de los desplazamientos, de la gente que abandona a sus familias y a sus tierras. Al final, el resultado fue muy interesante como Freedom vive en Estados Unidos y nosotros en México, creo que es una canción a través de la cual hacemos un llamado a la libertad y a volar sobre las fronteras”.

Nuevos rumbos

Otro tema donde la voz tiene un papel central es “One Thousend Million Eyes”, aquí la cantante Renee Mooi es quien lleva mano. “Decidimos temas cantados porque nos interesaba ser más claros en el mensaje. Además, era una curiosidad musical que teníamos desde hace tiempo. Nos interesaba ver cómo sonaba la banda apoyando una voz y a la vez era algo que la gente nos pedía continuamente”, añade el bajista.

Si bien el jazz es la columna vertebral de Troker, han sabido encontrar rutas alternas para ejercerlo. “Chicano”, es un tema que se apega al sentido más clásico del género, en tanto que “Escarlata” o “Chip”, incorporan elementos del free jazz. “Nos gusta movernos entre disco y disco; buscar nuevas direcciones y llegar a otros puntos. Con la mano de Alonso y nuestras inquietudes, Imperfecto se construyó entre pláticas y creemos que dio otra profundidad a nuestra música”.

A lo largo de quince años de carrera y con cinco discos sobre su espalda, la banda ha pisado festivales del calado de Glastonbury (2013 y 2014) y escenarios de diecisiete países. “Ver actos en vivo, visitar otras culturas y conocer a otros músicos, sin duda impacta en nuestra forma de componer. Cada vez somos más viejos, más gordos y pelones, y por tanto las ideas van cambiando, creo que eso se plasma en nuestra música. Quizá este disco puede parecer hasta cierto punto oscuro, pero la realidad es que no pierde la picardía de Troker. La experiencia y las tablas nos han ayudado a ir encontrando una voz más clara, directa y particular. Si en el extranjero llama la atención es porque se siente lo mexicano dentro de los elementos de jazz y progresivo. Después de grabar Imperfecto, sentimos que el sonido de la banda cada vez es más compacto”.

libros



Temas relacionados:
Cultura
Libros





Escribe un comentario

Nota: Los opiniones aquí publicadas fueron enviadas por usuarios de Aristeguinoticias.com. Los invitamos a aprovechar este espacio de opinión con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación. Cualquier comentario que no cumpla con estas características, será removido.