‘El alma de Gardel’, Mario Levrero en plena forma
Desde hace unos años es reeditada la obra del escritor uruguayo fallecido en 2004.
(DeBolsillo).

Por Héctor González

En América Latina circulan mejor los escritores que los libros. La globalización no parece haber alcanzado de lleno a la industria editorial. No es difícil –y ahora con las redes sociales menos aún-, leer entrevistas de autores que se citan unos a otros; autores que generan culto más por sus opiniones que por su literatura. Entre el ruido mediático nos perdemos de narradores y poetas que desde la marginalidad o el underground, de vez en cuando emergen con la luminosidad de una joya escondida.

Entre ellos, me vienen a la mente tres nombres: Julio Ramón Ribeyro, Rodolfo Fogwill y Mario Levrero, los tres sudamericanos y los tres muertos. Si encuentra alguno de sus libros en México y puede comprarlo, hágalo porque no le garantizo que tendrá una segunda oportunidad de hacerlo.

Para el crítico latinoamericano Ángel Rama, Mario Levrero (Montevideo, 1940-2004) estaba dentro de la categoría de “los raros”, es decir autores inclasificables y que no necesariamente se ubicaban dentro de la tradición del boom.

Ejemplar en este sentido es su obra El alma de Gardel, título con un aire de novela, pero que también se mueve en el género del ensayo o disertación, del tipo del francés Montaigne o del estadounidense Henry David Thoreau.

Cada que alguien pone un disco del tanguero argentino evoca su alma y ésta regresa clamando porque la dejen descansar. Entre los elegidos por Gardel para manifestar su presencia se encuentra el protagonista del libro, un hombre mayor enamorado de una joven y envuelto en una especie de proceso de ajuste de cuentas.

El escurridizo relato de Levrero escapa al encasillamiento genérico y se inserta en un juego lingüístico donde la palabra es el río dentro de lo que todo fluye. Publicada en 1995, cuando Levrero rondaba los 55 años, la obra se puede entender como una disertación ficcional sobre el método creativo. “Pero al final todo es agua que corre, todo es pensamiento que fluye, todo es literatura que se escribe o palabras que se piensan, la Historia humana, las gotas de lluvia, todo se vuelve palabra consciente, o se pierde para siempre; aunque también se perderán las palabras. Y si todo este juego tiene al fin algún significado, eso no lo sabemos”, escribe en lo que parece antes que cualquier otra cosa, la confirmación de principios de un extraño y provocador autor.

Mario Levrero. El alma de Gardel. Literatura Random House. 119 pp.

libros



Temas relacionados:
Cultura
Libros





Escribe un comentario

Nota: Los opiniones aquí publicadas fueron enviadas por usuarios de Aristeguinoticias.com. Los invitamos a aprovechar este espacio de opinión con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación. Cualquier comentario que no cumpla con estas características, será removido.