Día Internacional del Desperdicio Cero: Guterres urge reducir alimentos
El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió sobre la magnitud del desperdicio de alimentos a nivel global y llamó a acelerar acciones coordinadas para transformar los sistemas alimentarios.
- Redacción AN / SH

En el marco del Día Internacional del Desperdicio Cero, el secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió sobre la magnitud del desperdicio de alimentos a nivel global y llamó a acelerar acciones coordinadas para transformar los sistemas alimentarios.
Cada año, el mundo desperdicia cerca de mil millones de toneladas de alimentos comestibles, lo que equivale a casi una quinta parte de los alimentos disponibles para los consumidores, de acuerdo con estimaciones del sistema de Naciones Unidas. Este fenómeno tiene implicaciones directas en la seguridad alimentaria, el cambio climático y la degradación de los ecosistemas.
El Día Internacional del Desperdicio Cero, proclamado por la Asamblea General de la ONU en 2022 y conmemorado cada 30 de marzo, es impulsado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y ONU-Hábitat. En su edición 2026, la conmemoración se centra en el desperdicio de alimentos y en la necesidad de avanzar hacia modelos de producción y consumo más circulares.
En su mensaje oficial, António Guterres señaló: “Cada día, tiramos a la basura suficiente para preparar mil millones de comidas, mientras que el 9% de la humanidad pasa hambre”.
Añadió que esta práctica “pone en riesgo el clima, los ecosistemas y la salud”, además de comprometer la capacidad futura de producción de alimentos. El secretario general subrayó que el problema se concentra principalmente en los hogares, donde se genera alrededor del 60% del desperdicio, aunque también intervienen factores estructurales en la cadena de suministro, desde la producción hasta la comercialización.
Guterres destacó que la reducción del desperdicio alimentario puede contribuir a disminuir las emisiones de metano —un gas de efecto invernadero de alto impacto— hasta en un 7% para 2030, además de evitar pérdidas económicas estimadas en hasta un billón de dólares anuales.
Asimismo, hizo un llamado a distintos sectores a implementar medidas concretas. Entre ellas, mencionó la necesidad de que los gobiernos integren políticas de reducción de desperdicios en sus planes climáticos y de biodiversidad; que el sector privado optimice sus cadenas de suministro; y que los consumidores adopten hábitos de compra, almacenamiento y consumo más eficientes.
El pronunciamiento de Naciones Unidas sitúa el desperdicio de alimentos como un problema sistémico que requiere acciones coordinadas a múltiples escalas. La reducción de estos residuos se plantea no solo como una medida ambiental, sino como un componente clave para la seguridad alimentaria y la sostenibilidad global en el marco de la Agenda 2030.


