Attolini y 'Sin Filtro', de Televisa, hoy en la prensa - Aristegui Noticias
opinión*
Attolini y ‘Sin Filtro’, de Televisa, hoy en la prensa
por Redacción AN
(Fotos: archivo)

Estrellitas

Roberto Zamarripa, Reforma

29 de octubre 2012

#YoSoy132 marcó la diferencia. Su centro de gravedad no fue la protesta sino la respuesta. Ante una evidente manipulación informativa y el engaño con el que fue tratada su manifestación luego de la visita del entonces candidato presidencial del PRI y del Partido Verde, Enrique Peña, a la Universidad Iberoamericana, el movimiento respondió con la generación de sus propios mensajes. Ese fue su sello: prescindir de los medios tradicionales y obligar a que fuesen vistos desde sus plataformas aparentemente artesanales pero tremendamente efectivas.

Nada extraño en función de lo ocurrido en otras latitudes. Los movimientos árabes, españoles o latinoamericanos también tuvieron su savia en las redes sociales pero particularmente en un uso inteligente de las mismas. En algunos casos para desafiar la censura, en otros para confrontar las manipulaciones y, en todos, con la creatividad necesaria para empoderar a jóvenes y estudiantes hasta entonces excluidos de decisiones de vida pública.

#YoSoy132 marcó su ruta con el uso inteligente de los medios apropiados, tanto en el sentido de la apropiación como de la utilidad. La convocatoria a un debate entre candidatos presidenciales en respuesta al boicot de los concesionarios de las televisoras a las confrontaciones de candidatos presidenciales, y su realización y transmisión por internet sembraron una gran lección a los grandes medios al demostrar que además de producción se necesita imaginación, tolerancia y respeto por audiencias para conducir plataformas comunicativas.

La ruptura lograda por #YoSoy132 desde las plataformas de acceso abierto -aún cuando internet siga siendo un privilegio en un país de monopolio en el servicio telefónico, de red y de televisión- significó el encuentro con lo que Chris Anderson ha denominado la Tercera Revolución Industrial. Desde un escritorio es posible producir grandes innovaciones, diseñar estrategias, productos y contenidos. Se expanden y se comparten. Un creador solitario enlazado en la red (internet) es capaz de convertir sus ideas en movimiento. (La nueva Revolución Industrial. Crown Business. 2012) #YoSoy132 no requirió de un estudio de televisión ni de un canal concesionado para hacerse escuchar y para insertarse de lleno en la política y en la vida común de la sociedad.

Si bien enarboló -y enarbola- la demanda de “democratización de los medios de comunicación”, #132 simboliza la era de la democratización de las herramientas de difusión. La expansión de la red ha permitido la democratización de la comunicación. Los grandes medios sufren y se ven obligados a supeditar sus contenidos tradicionales al uso de redes sociales como facebook o twitter para sobrevivir. Trasplantan sus contenidos de televisión o audio a las páginas de internet para encontrarse con aquellos que han decidido cambiar de pantalla y rehúyen a la de la televisión para encontrarse con la de la computadora o de su teléfono celular.

En los hechos #YoSoy132 -como el resto de movimientos juveniles de la época- ha ejercido la democracia en los medios alternativos para desafiar a los tradicionales. Redes (sociales) contra redes (de poder mediático). Gozan, usan, usufructúan y disfrutan de las plataformas que les permiten generar videos, mensajes, debates y crítica. Por eso, lo suyo fue prescindir de la televisión.

Eso no quiere decir que no puedan -y deban- intervenir en los medios concesionados. Una tormenta en un tarro de cerveza se formó con el anuncio de que algunos destacados dirigentes de #132 irían a dar a las pantallas de Televisa -emblema de la exclusión, el monopolio y el agravio- para participar en un programa presuntamente puro, sin filtro.

La joven generación que simboliza #132 no necesita de una hora en televisión en horarios infumables. Vaya, no le sobra ni le hace daño. Los concesionarios sí necesitan de jóvenes diferentes que les otorguen legitimidades perdidas. Esas seducciones van y vienen, y siempre regresan con el fracaso y el domesticamiento.

Más que considerar traidores a quienes decidieron salir a cuadro en la televisora que denostaron, debe exigirse para esa joven generación, cuya capacidad intelectual, técnica, política e imaginativa no está en duda, un pleno acceso a canales de televisión y emisoras de radio no como locutores o patiños. Darles opciones libres no solo a un movimiento político sino sobre todo a los artistas, a los estudiantes, a las escuelas de comunicación donde participa la joven generación para que sean creadores, administradores, impulsores y productores. Desde emisoras universitarias hasta canales concesionados. Mucho ganaría el país si se les permite crear y emitir lo suyo desde varias emisoras, entregándoles canales locales y nacionales -hay varios disponibles, concesionados, públicos y universitarios- articulándolo con la viralización de redes sociales. Su crítica y creatividad pueden oxigenar y renovar. Abatir el anquilosamiento.

 

Attolini y nuestros juicios absolutos

Salvador Camarena, La Razón

29 de octubre 2012

Advertencia: esta entrega fue redactada antes de que se emitiera anoche en Foro TV el primer programa de Sin Filtro. Ya habrá tiempo para analizar esa emisión. Sobre todo porque para evaluar alguna nueva propuesta mediática hace falta dejarle respirar, que se desenvuelva un poco, pues con los nuevos productos comunicativos pasa lo que con los bebés: casi todos nacen arrugados y feos, que los veamos bonitos es otra cosa.

Antonio Attolini me cae bien. Incluso cuando se pone “totalizante” me cae bien. En parte me simpatiza por entrón. Su decisión de incorporarse a un programa de Televisa le ha hecho el blanco de comentarios, críticas que más allá de referirse al ex vocero de la asamblea Yo soy 132 del ITAM creo que hablan de nuestra afición por los juicios absolutos.

Esperaré con algo de divertido morbo a ver en qué se traduce eso que dice Attolini en el promocional de Sin Filtro, donde nos promete que “en un país que está hundido en el drenaje es hora de que alguien se atreva a decir el emperador está desnudo”. Drenaje. Hundido. Atreverse. Desnudo. Este muchacho sí sabe de publicidad, ahora falta ver el programa para entender de qué rey hablan, cómo es que está desnudo y por qué nadie supuestamente lo ha dicho antes.

En todo este asunto hay por el momento un solo ganador. Los ex 132 reconocen a quien antes descalificaron. Televisa gana de arranque, pero eso ni invalida las demandas para que los medios en general ni Televisa en particular respondan a las críticas que se les han formulado, como tampoco hace traidores o incongruentes a quienes aceptaron participar.

Es curioso que a Attolini y compañía se les reclame que acepten “tan pronto” pasar de la protesta a la participación en un medio formal (“La gran estafa”. Rubén Cortés 25/10/12). Porque no sólo es cuestión de tiempos nuevos —lo que en el pasado tomaba años hoy pasa en días—, sino que antes se les reclamaba precisamente que prefirieran la calle y los bloqueos a la mesa de debates.

Otro compañero de estas páginas (“La Kidzania del periodismo”. Julián Andrade 25/10/12) pidió a Attolini y al 132 en general que “asuman sus propias responsabilidades, y sobre todo las que tienen que ver con el enrarecimiento del ambiente político”. ¿Protestar es enrarecer?

Usaron la protesta callejera para expresarse como ahora algunos de ellos usarán el medio que cuestionaban para… expresarse. Y otros seguirán en la toma de calles y casetas de peaje, cosa legítima que sin embargo desquiciará a aquellos que incluso han calificado al 132, desde medios como la radio, como “una franquicia para delinquir”. Ahora sucede que el verdadero peligro para México son los jóvenes inconformes.

Pero al juego de los juicios absolutos también entró Genaro Lozano, moderador de Sin Filtro, quien tachó de “libelo” a una carta de Rafael García Lobato que cuestiona a Attolini. ¿Si es a favor es libertad, pero si es cuestionándolos es libelo?

Sin Filtro no será un espacio de información. Será uno de opinión. Los estudiantes de periodismo deberían darse cuenta de cómo fueron rebasados otra vez. Sean bienvenidos estos jóvenes al mundo de “la vieja clase periodística” (Gisela Pérez de Acha dixit), trincheras en donde muchas veces sí prevalecen los que tienen algo que decir. Ojalá sea el caso.

Redacción AN

*La opinión aquí vertida es responsabilidad de quien firma y no necesariamente representa la postura editorial de Aristegui Noticias.


Temas relacionados:
#Yosoy132
Opinión
Recomendación
Escribe un comentario

Nota: Los comentarios aquí publicados fueron enviados por usuarios de Aristeguinoticias.com y han sido editados en orden de llegada. Invitamos a los usuarios a aprovechar este espacio de opinión con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación. Cualquier comentario que no cumpla con estas características, será removido.

Si encuentras algún contenido o comentario que no cumpla con los requisitos mencionados, escríbenos a [email protected]