Enrique Mijares y Gabriela Ynclán reciben el Premio Nacional de Dramaturgia Juan Ruiz de Alarcón
Los reconocimientos corresponden al 2020 y 2021 respectivamente.
- Redacción AN / HG

Los dramaturgos Enrique Mijares Verdín y Gabriela Ynclán, recibieron el Premio Nacional de Dramaturgia Juan Ruiz de Alarcón correspondiente a las ediciones 2020 y 2021, que otorgan el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura y la Secretaría de Cultura de Guerrero. En la ceremonia virtual cada uno recibió un diploma y la cantidad de 500 mil pesos mexicanos.
Trayectoria de 38 años dedicados a la dramaturgia
Mijares Verdín, seleccionado el 20 de mayo de 2020 por decisión unánime del jurado, integrado por las dramaturgas Ximena Escalante Muñoz y Petrona de la Cruz, y el dramaturgo Ricardo Pérez Quitt, agradeció a Víctor Hugo Rascón Banda, quien le dijo: “Lo que no sucede en la Ciudad de México, simple y sencillamente no existe”.
El Premio internacional Tirso de Molina de 1997, otorgado por el gobierno de España, dijo, es el que considero mi acta de nacimiento, porque antes de esto, después de 30 años haciendo teatro en Durango, había permanecido prácticamente invisibilizado”.
El autor de El árbol de la esperanza, pieza ganadora del Premio Emilio Carballido 1995, ha escrito más de 100 obras, así como numerosos libros y ensayos sobre dramaturgia y teoría teatral, y ha impartido más de medio centenar de talleres en México, Costa Rica, Colombia, Argentina, Irlanda y España.
“El nombre Juan Ruiz de Alarcón es un hito mexicano del siglo áureo español, y para fortuna nuestra, sirve como presea que distingue las trayectorias dedicadas a la dramaturgia nacional, y como divisa de la celebración anual de las jornadas que llevan su apellido y dan lustre a ese hermoso refugio urbano arquitectónico, enclavado en las montañas, que es Taxco. Me congratula en especial estar en compañía de Víctor Hugo Rascón Banda y Antonio González Caballero, entrañables amigos y maestros ejemplares”, señaló el galardonado.
Vida dedicada a la escritura, la promoción, difusión y enseñanza teatral
Gabriela Ynclán, quien obtuvo el premio el pasado 22 de abril, agradeció al jurado integrado por la crítica de teatro Reyna Barrera López, la investigadora Olga Martha Peña Doria y el escritor Luis Antonio Rincón García.
“Nací en el teatro, así que, desde siempre, fue sin saberlo, mi opción. Crecí en el teatro y durante muchos años no hice más que ver obras dramáticas. Por fortuna no me dio por ser actriz, pues así abracé la literatura dramática. Conocí al teatro antes de aprender a leer”, indicó.
Por último, recordó a uno de sus grandes maestros: Hugo Arguelles, quien fue importante para su formación como dramaturga.
Los galardonados recrean historias y dan vida a la escena mexicana
La directora general del INBAL, Lucina Jiménez, externó la importancia de reconocer a dos grandes personalidades dedicadas a la dramaturgia, a la docencia, a la promoción de la cultura mexicana, especialmente de la cultura escénica en su dimensión de la escritura.
Afirmó que el Premio Nacional de Dramaturgia Juan Ruiz de Alarcón es uno de los reconocimientos más importantes que se otorga a quienes recrean historias y dan vida a la escena mexicana al señalar que por ello “lleva ese nombre para honrar a la figura fundacional de la historia literaria de nuestro país, y se entrega siempre en el marco de las Jornadas Alarconianas, porque constituyen un referente importante de la vida del estado de Guerrero y un espacio de encuentro cultural que cuenta con una alta valoración nacional e internacional”.
Resaltó en Gabriela Ynclán y Enrique Mijares la generosidad en que han compartido sus experiencias y trayectoria con las nuevas generaciones. Y agregó: Las Jornadas Alarconianas son un espacio excelente para reconocer y promover la dramaturgia nacional.
Destacó la trayectoria de Gabriela Ynclán, quien “todo el camino que ha recorrido no solo desde la escritura y a través del gran número de obras que de usted han cobrado vida en la escena, sino porque su trayectoria también está marcada por esa generosidad y por ese acto amoroso que implica compartir con las nuevas generaciones una formación para la escritura teatral y también para el acercamiento a esos análisis literarios que ha realizado”.
De su faceta como promotora cultural, resaltó que “ha creado espacios para que haya una mayor cercanía entre la literatura, entre el teatro, entre la literatura dramática y nuevos lectores y lectoras, y jóvenes que se acercan a este fenómeno que usted ha abierto”.
De igual manera, al referirse a Enrique Armando Mijares, externó que es un dramaturgo, ensayista y director de escena que se ha comprometido, desde la docencia, a la formación de muchas nuevas generaciones, “no sólo se destaca por la prolífica producción dramatúrgica que ha realizado, y que ha tenido la posibilidad de cobrar vida en muchos teatros nacionales e internacionales, sino que ha contribuido a la compilación, divulgación y análisis de las obras de muchos otros dramaturgos de México”.