Ante Trump, defensores de migrantes replantean estrategias
Los grupos de activistas han comenzado a buscar cómo evitar las deportaciones masivas y otras amenazas sobre los inmigrantes de la nueva administración federal.

La elección de Donald Trump como presidente de Estados Unidos obligó a las organizaciones hispanas y a los grupos defensores de los inmigrantes, a cambiar sus agendas para adoptar estrategias de resistencia y protección, en vez de pugnar por reformas y derechos.

“Las reglas de juego han cambiado tras la elección de Trump; ahora tenemos que estar a la defensiva, en vez de la ofensiva”, dijo Adam Luna, vocero de United We Dream, la mayor organización de jóvenes inmigrantes indocumentados en este país.

“La prioridad ahora es la defensa, impedir las deportaciones y las separaciones de las familias”, explico el joven activista.

Antes de la elección de Trump, United We Dream había estado dedicada a promover los programas de acción ejecutiva del presidente Barack Obama en inmigración, especialmente el Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).

El DACA, promulgado por Obama en 2012, ha protegido a unos 700 mil jóvenes indocumentados de la deportación, otorgándoles permisos para permanecer en el país y trabajar hasta por dos años con derecho a renovación.

Sin embargo y tras la elección de Trump como presidente, el DACA parece tener sus días contados. Trump ha amenazado con derogar las acciones ejecutivas de Obama y los beneficios del DACA podrían desaparecer para decenas de miles de jóvenes inmigrantes.

Ante ello, las prioridades de United We Dream se han transformado, dijo Luna.

United We Dream está dedicada ahora junto con otras organizaciones a promover la creación de redes de protección y santuario para los indocumentados que podrían estar pronto amenazados con la deportación.

La organización se ha unido a otras en la convocatoria a una “movilización nacional” para el próximo 14 de enero a fin de impulsar redes de defensa de deportación y establecer santuarios de seguridad para migrantes en ciudades, escuelas e iglesias.

La movilización, que se prevé una semana antes de la asunción presidencial, forma parte de un movimiento de resistencia y desafío a las amenazas de Trump de separar a familias con deportaciones y políticas como “stop and frisk” (detención y cateo).

“Ahora nos tenemos que preparar para el peor de los escenarios”, dijo Carlos García, de la organización Movimiento Puente, un grupo de defensa de los migrantes en Phoenix, Arizona.

“Tenemos que estar listos para poder responder y defender lo que tanto ha costado obtener hasta ahora”, indicó.

Explicó que a los grupos proinmigrantes corresponde ahora el coordinar esfuerzos para combatir y resistir el embate de las políticas amenazantes de Trump, tanto legalmente como a través del activismo comunitario.

La resistencia a esas políticas que pudiera decretar el próximo presidente de Estados Unidos, no es sólo de parte de grupos y organizaciones promigrantes, sino también involucra a algunos gobiernos locales.

Decenas de ciudades de Estados Unidos han reafirmado que continuarán sus políticas santuario de protección a inmigrantes, a pesar de la amenaza Trump de combatirlas, recortando el financiamiento federal a los gobiernos locales que mantengan este tipo de resguardos.

Trump dijo que en sus primeros 100 días de gobierno cancelará todo el financiamiento federal a las ciudades santuarios”, que prohíben a sus policías y autoridades el cuestionar a las personas sobre su estatus migratorio o reportar indocumentados a las autoridades de inmigración.

A pesar de la amenaza, ninguna ciudad ha anunciado hasta ahora públicamente una reconsideración de sus políticas de “santuario”.

En cambio, desde la elección de Trump, funcionarios de al menos 37 ciudades han reafirmado sus políticas o prácticas santuario, en declaraciones públicas, de acuerdo con un análisis de Político, el sitio de noticias e información política en Internet.

Autoridades de múltiples universidades y colegios públicos han expresado que resistirán medidas antiinmigrantes que amenacen a sus estudiantes.

El movimiento de ciudades santuario se ha comenzado a extender a campus universitarios para proteger a sus estudiantes en caso de que se elimine el Programa DACA que ha permitido a decenas de miles de jóvenes indocumentados continuar sus estudios.

Funcionarios de más de una veintena de universidades y colegios han expresado que no variarán sus políticas de admisión, aun cuando esto signifique confrontar las disposiciones federales, y varios de los planteles se han declarado santuarios tras la elección de Trump.

La Asociación Americana de Profesores Universitarios (AAUP), que agrupa a unos 47 mil maestros en 500 universidades y colegios de Estados Unidos, otorgó su respaldo al movimiento santuario urgiendo a las instituciones el adoptar políticas de protección a estudiantes indocumentados. (NTMX)






Escribe un comentario

Nota: Los opiniones aquí publicadas fueron enviadas por usuarios de Aristeguinoticias.com. Los invitamos a aprovechar este espacio de opinión con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación. Cualquier comentario que no cumpla con estas características, será removido.

Si encuentras algún contenido o comentario que no cumpla con los requisitos mencionados, escríbenos a [email protected]