¿Por qué necesitamos el ingreso ciudadano universal? - Aristegui Noticias
opinión*
¿Por qué necesitamos el ingreso ciudadano universal?
por Araceli Damián
(Foto: Reuters)

Por Araceli Damián

Las contradicciones del capitalismo están llevando a la humanidad a un punto sin retorno, que pone en riesgo su existencia. Una de estas contradicciones, es que el aumento de la robotización está desplazando gran cantidad de mano de obra. Ello dificulta la incorporación de los jóvenes al mercado laboral y reduce las posibilidades de que los trabajadores mantengan su empleo, enfrentándose ya grandes dificultades para mantener un flujo de ingreso constante que permita tener una vida austera, pero digna.

Asimismo, se observa una mayor concentración del ingreso y de la riqueza incluyendo la natural sobre la cual se sustenta la vida (agua dulce, tierra fértil, bosques, minerales, etc.). El calentamiento global está siendo provocado por la acción humana, basada en un desarrollo tecnológico que destruye los recursos naturales y genera gases efecto invernadero.

Las consecuencias de la robotización se hacen manifiestas a través de la existencia del fenómeno de los ninis que, aunque suele presentarse como un fenómeno anecdótico, es ya un problema grave en muchas partes del mundo. De acuerdo con la OCDE, en 2015, 14.6% de los jóvenes de 15 a 29 años de los países miembros no tenían empleo ni estaban inscritos en el sistema educativo o de formación profesional, porcentaje que en México llegaba a 22.4%. 

La automatización genera una tendencia al rompimiento del vínculo capital-trabajo, base del sistema capitalista, y forma casi única mediante la cual los trabajadores y sus familias tiene garantizada la existencia. Una de las salidas que ha encontrado el capitalismo ante la ruptura de la relación capital-trabajo es el aumento del trabajo por cuenta propia, que en Estados Unidos representa ya 34% de la fuerza de trabajo (53 millones de personas) y que, en Inglaterra, explica dos terceras partes del crecimiento del empleo observado desde 2008. Sin embargo, esta alternativa tiene límites y no solucionará el problema de la sobrevivencia de las mayorías.

La acelerada pérdida de empleos producto de la robotización ha sido señalada por Oxford Martin School de la Universidad de Oxford, que plantea que el avance tecnológico está poniendo en riesgo hasta 77% del empleo en China, 65% en Argentina, 47% en Estados Unidos, y entre los países de la OCDE este riesgo representa 57% en promedio. Al respecto cabe recordar que el año pasado Foxconn, fabricante de los iPhones e iPads de Apple anunció que pretende robotizar por completo su producción en China, eliminando un millón de empleos. De igual forma, la empresa de taxis Uber inició en 2016 una prueba piloto en varias ciudades de Estados Unidos para probar autos sin conductor. Se estima que entre 4 y 5 millones de conductores de autos y camiones perderán su empleo, una vez que se desarrolle completamente esta tecnología.

Pero no sólo se sustituye trabajo humano en el sector de las manufacturas, sino que, como actualmente ya está sucediendo, la robotización aumentará de manera acelerada en el sector servicios. En nuestro país lo más evidente es el crecimiento en el número de cajeros automáticos mediante los cuales retiramos dinero, así como que cada día existen más robots recibiendo los pagos de diversos servicios. El McKinsey Global Institute ha señalado que, por ejemplo, en la rama de elaboración de alimentos se puede eliminar 73% del empleo, al sustituir mano de obra por robots en la limpieza, preparación, elaboración y al servir los alimentos y bebidas, de igual manera en las áreas de limpieza para recoger y lavar trastes. También se estima que muchos empleos de la burocracia y en las áreas de educación y salud serán sustituidos por robots.

De forma paralela a la robotización, observamos un crecimiento en la concentración del ingreso en todos los países del orbe. Por ejemplo, mientras que en 1980 en Estados Unidos el 1% más rico concentraba 10.7% de su ingreso nacional y el 50% más pobre el 19.9%, para 2014, los porcentajes eran de 20.2% y 12.5%, respectivamente, lo que significa que mientras el 1% duplicó su ingreso, el 50% más pobre se empobreció aún más. Algo parecido, sucedió en China cuyo 1% pasó de concentrar 5.6% a 12.7% entre 1980 y 2015, mientras que el 50% más pobre redujo su participación de 27.4% a 15.1%.

Ante el panorama de una creciente robotización, aparejada de una mayor concentración del ingreso y la riqueza, vale la pena preguntarse qué alternativas tiene la humanidad para garantizar una existencia digna de las personas. Una de las propuestas es la de la implantación del Ingreso Ciudadano Universal (ICU), que consiste en que el Estado otorgue una cantidad de dinero a cada miembro de la sociedad o residente, desde el nacimiento hasta la muerte, sin que medie condición alguna para su otorgamiento. Existen actualmente programas piloto o permanentes en varias partes del mundo (Finlandia, la India, Alaska), y en la Ciudad México existe algo similar pero acotado a la población de 68 años y más.

De acuerdo con la iniciativa que presenté en la Cámara de Diputados, en México existen los recursos y las condiciones para implementar el ICU que propongo que se haga en dos etapas. La primera otorgando un ICU que permita adquirir una canasta básica de alimentos (incluyendo lo necesario para la conservación, preparación y consumo), en un horizonte de 20 años, y la segunda, un ICU que cubra una canasta completa de satisfactores esenciales que cubra todas las necesidades, lo cual tomaría 20 años más, de tal suerte que, a finales de la década de los cincuenta del presente siglo, todos los mexicanos podríamos contar con este derecho.

Araceli Damián

Es Diputada Federal por Morena y preside la Comisión de Seguridad en la Cámara de Diputados. Es Profesora-Investigadora con licencia del Centro de Estudios Demográficos, Urbanos y Ambientales de El Colegio de México. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Es Doctora en economía urbana por la Universidad de Londres, Inglaterra.

*La opinión aquí vertida es responsabilidad de quien firma y no necesariamente representa la postura editorial de Aristegui Noticias.


Escribe un comentario

Nota: Los comentarios aquí publicados fueron enviados por usuarios de Aristeguinoticias.com y han sido editados en orden de llegada. Invitamos a los usuarios a aprovechar este espacio de opinión con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación. Cualquier comentario que no cumpla con estas características, será removido.

Si encuentras algún contenido o comentario que no cumpla con los requisitos mencionados, escríbenos a [email protected]