TE RECOMENDAMOS
‘No me ames’, filme de Alexandros Avranas que cuestiona el valor de una vida humana
El realizador griego, ganador del León de Oro en Venecia, habla en entrevista de su nueva película.

Por Héctor González

Hay dos cosas que a Alexandros Avranas se le dan: cuestionar y el plano secuencia. Ambos elementos a perfilan un estilo que busca todo menos complacer. “Es muy importante para mí ofrecer algún tipo de despertar de un letargo que parece no tener fin”, apunta el director  ganador del León de Oro del Festival Internacional de Cine de Venecia por Miss Violence.

En No me ames, su nueva historia, el cineasta se enfoca en pareja que contrata a una joven inmigrante para que sea vientre de alquiler. Poco a poco la mujer y la joven comienzan a intimar, pero todo cambiará tras un asesinado. Inspirada en un caso real, el realizador ofrece un filme de una violencia aséptica y donde intenta trastocar la moral predominante.

No me ames se puede como una crítica del capitalismo. ¿La historia nació como una reacción a la crisis económica griega?

Desafortunadamente nuestras sociedades han creado necesidades que para el grueso de la población son imposibles de alcanzar.  En consecuencia abunda la frustración así como los egos insatisfechos porque es prácticamente imposible consumar la felicidad capitalista. Vivimos en un sistema que crea un vacío entre la moralidad y la humanidad del individuo; en un sistema que ha hecho del éxito una realidad distante. Ante todo esto sólo queda una decadencia caníbal.

La película plantea cómo en aras de conseguir lo que queremos podemos hacer cualquier cosa…

Yo diría que con tal de alcanzar  “sus sueños”, el ser humano es capaz de “matarse entre sí” sin arrepentimiento. La verdadera pregunta aquí es cuánto cuesta una vida humana y por supuesto, la respuesta es personal.

En tu película vemos a una pareja explotando la vulnerabilidad de una mujer migrante, situación cada vez más común.

No me ames parte de una historia real que fue mucho más dura e inhumana. Los verdaderos asesinos eran solo dos personas que consideraban que estaba bien matar a un inmigrante para tener una vida mejor. Y ese es el punto. Que creyeron que tienen derecho a hacerlo, porque para ellos los inmigrantes son ciudadanos de segunda clase.

Uno de los rasgos más provocadores de tu película tiene que ver con la soledad y cómo se usa a los hijos para llenar vacíos.

Es provocador porque confundimos el significado de solitud con soledad. Quizás es por eso que hacemos todo lo posible para llenar nuestro vacío emocional. Para algunas personas tener hijos es la única forma de no confrontar la verdad, una verdad que podría ser muy oscura.

En este sentido, tanto Miss violencia como No me ames, cuestionan lo que entendemos por felicidad.

El tema de la felicidad en una “sociedad podrida” es algo que concierne a mucha gente y que va más allá de las fronteras griegas. Al mismo tiempo, es cierto que la sociedad de mi país se está pudriendo cada vez más debido a sus problemas políticos y financieros. Es muy importante para mí ofrecer algún tipo de despertar de un letargo que parece no tener fin. Este es mi enfoque general del cine.

En esencia, tu cine cuestiona la identidad humana…

Me interesa enfatizar cómo “Nuestra naturaleza” se ha vuelto más sádica. Este sadismo proviene de la codicia, de la necesidad del poder. En ese aspecto, creo que la mejor manera de hablar sobre la sociedad es explorar el significado de la moral en ella.

¿De dónde viene tu afición por el plano secuencia?

La decisión de usar plano secuencia obedece a una cuestión de tempo cinematográfico. Creo que me ayuda para devolver al espectador a su propia realidad por muy violenta que sea. Es un plano que establece un diálogo entre la puesta en escena y espectador. Y en ocasiones este diálogo por duro que sea puede crear poesía.

¿Por qué contrastar una historia inquietante con una estética cuidada?

La pregunta aquí debería ser ¿qué es más soportable para el espectador? ¿La verdad tal cual o una hermosa mentira? Esto es algo para que ellos exploren. Quienes prefieren la verdad disfrutarán de la película. Por supuesto, siempre están quienes prefieren vivir en una burbuja. Así es la vida.

libros



Temas relacionados:
Cine
Cultura
Libros





Escribe un comentario

Nota: Los opiniones aquí publicadas fueron enviadas por usuarios de Aristeguinoticias.com. Los invitamos a aprovechar este espacio de opinión con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación. Cualquier comentario que no cumpla con estas características, será removido.