“Jaime Sabines, el poeta central del siglo XX mexicano”: Rogelio Guedea
El poeta y narrador analiza el legado de Sabines, en el marco del centenario de su nacimiento.
- Redacción AN / HG

Por Héctor González
El 25 de marzo de 1925 nació Jaime Sabines, uno de los poetas más queridos e influyentes de nuestra literatura. A cien años de su nacimiento, Rogelio Guedea (Colima, 1974), escritor y estudioso de la obra del autor chiapaneco hace un repaso por la trayectoria del autor de Algo sobre la muerte del Mayor Sabines y no duda en reconocer “fue un poeta tutelar para muchos de nosotros porque nos ayudó a oxigenar una parte de la poesía que estaba muy caída en desgracia”.
¿Qué lugar ocupa Jaime Sabines en la tradición de la poesía mexicana?
Jaime Sabines es el poeta central del siglo XX mexicano. Es fundamental en nuestra tradición poética. Desde mi punto de vista es el poeta más importante de la segunda mitad del siglo XX. Sin soslayar a Octavio Paz, quien es también clave. Si bien son muy diferentes, Paz reconoció una voz muy potente en Sabines. Me encanta que se recupere un poco de su poesía porque es un autor muy vigente. Su prosodia, su tono, la manera en que abordó los grandes temas de la poesía universal como son: el dolor, el amor, la muerte, dios y el tiempo, conserva una actualidad tremenda.
¿En qué radica su vigencia?
Es difícil decirlo, pero creo que tiene una dicción y un lenguaje, como sucede con César Vallejo, que todavía logra comunicar. No se siente lejano o que ya caducó, como sí sucede con poetas del romanticismo y el modernismo. A lo mejor voy a decir una barbaridad, pero cuando lees ciertos poemas del mismo Amado Nervo, que en su época fue el poeta de Latinoamérica, pareciera que ya no comunica con la fuerza que tuvo en su momento. En cambio, lees Horal, Tarumba o Algo sobre la muerte del Mayor Sabines y siguen teniendo fuerza expresiva.
En su momento su cercanía con el PRI, partido por el que fue diputado, le jugó en contra. ¿Ya se superó ese prejuicio?
A estas alturas estoy convencido de que eso ya es algo anecdótico. Obviamente en ciertos nichos y esferas su diputación pudo haber tenido un peso importante, pero la verdad es que si te acercas a su poesía descubrirás que no era un autor panfletario ni usaba la escritura como propaganda. Sabines se cuidó muy bien de eso. Pasado el tiempo nadie se acordará de él como político y en cambio seguirá leyéndose su poesía.
El hecho de que fuera un poeta popular también le jugo en contra ante la crítica de su época, ¿no?
Hubo una pugna con la corriente en la cual se insertó Jaime Sabines y de la cual fue fundacional. Antes de que Mario Benedetti escribiera Sólo Mientras Tanto, o Nicanor Parra los Antipoemas, Sabines ya había publicado Horal, en 1950. Fue alguien esencial dentro de la poesía que comunica. Tomó elementos cotidianos y de la cultura pop, por eso se le llamó coloquialismo. Era lo contrario a las vanguardias experimentales dentro de las que Octavio Paz fue muy poderoso. Sabines era un poeta peatón, de esos que se encuentran a la piedra y dicen pinche piedra y no hacen malabares o pirotecnia del lenguaje. En su momento en la poética mexicana estaba la vertiente que seguía a Paz con una poesía del lenguaje e intelectual, cercana a la tradición de Muerte sin fin, de José Gorostiza y a los Contemporáneos, pero había otra menos experimental arrastrada por Sabines. La realidad es que hubo un gran sector de lectores y poetas que nos formamos con Jaime Sabines. Fue un poeta tutelar para muchos de nosotros porque nos ayudó a oxigenar una parte de la poesía que estaba muy caída en desgracia.
¿En qué sentido, te marcó la poesía de Jaime Sabines? ¿Qué descubrimientos supuso para ti como escritor y como lector?
Me volteó como un calcetín. Siempre he sido un lector voraz de las diferentes tradiciones de la poesía. Leí con fervor a los románticos, a los modernistas y a los vanguardistas, a Paz y Gilberto Owen, pero en Sabines encontré una comunicación de los grandes temas de la condición humana. La parte sensorial de su poesía me conectaba con una tradición enorme de la poesía española, en particular con la Generación del 27, Federico García Lorca, el Romancero gitano, o Rafael Alberti. En Horal, encontré al poeta desgarrado, pero con un gran oído y mucha musicalidad.
¿La muerte, el amor y la soledad, son los grandes temas de Sabines?
Sí, además de dios y el tiempo. Ahí están los temas que subyugan al hombre.
¿Cuáles son tus libros favoritos de Sabines?
Un libro que me marcó muchísimo fue Horal, me parece fundamental. Ahora Tarumba me parece un libro lúdico, juguetón, entrañable. Sería políticamente incorrecto no decir que Algo sobre la muerte del Mayor Sabines también es maravilloso. Algo interesante es que no fue un poeta que escribiera novela o ensayo, tenía auténtica devoción por la poesía.
¿Alguien que no ha leído a Jamie Sabines por dónde empieza?
Siempre será un gran primer ingreso a Sabines Horal. Sigue siendo un libro fundamental y ya por el merece un lugar de primer nivel en la tradición poética mexicana.






