El asesinato que hundió al “Jefe de Jefes”
"Tú sabes que no soy culpable, tú me metiste en un parte sabiendo que no tuve participación en ese hecho", aseveró el capo que hoy tiene 71 años y está recluido en el Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial, en Jojutla, Morelos.
Foto: Archivo Cuartoscuro

“Iniciamos las investigaciones sobre el caso de “Kiki”. Sospechábamos de los narcotraficantes más notorios de entonces: Miguel Ángel Félix Gallardo, Rafael Caro Quintero y Ernesto Fonseca Carrillo, del Cártel de Guadalajara”, refirió el ex agente de la DEA, Héctor Berrellez, quien supervisó la operación “Leyenda”, creada por la Agencia Antidrogas Estadounidense, para investigar el secuestro, tortura y asesinato del agente Enrique “Kiki” Camarena, cometido en Guadalajara en marzo de 1985.

En una amplia entrevista que le realizó el periodista Jesús Esquivel y fue publicada por Proceso en octubre 2013, da su testimonio que al parecer no llegó hasta el juzgado federal que el miércoles de esta semana sentenció al ex líder del cártel de Guadalajara a 37 años de prisión y al pago de 20 millones 810 mil pesos por reparación del daño, “por el homicidio de un agente de la DEA y de un piloto de nacionalidad mexicana”.

Previamente, en entrevista con Carmen Aristegui, Esquivel apuntó que la declaración de Phil Jordan, ex director del Centro de Inteligencia de El Paso (EPIC), es contundente: “La CIA mando levantar y torturar a Camarena, cuando lo mataron nos hicieron creer que fue Caro Quintero para así tapar todas las cosas ilegales que estaban haciendo”.

Señaló que el caso Camarena Salazar modificó la forma de operar en México por parte de organizaciones como la CIA y la DEA, pues se dieron a conocer casos de corrupción donde estaban involucradas.

“Es muy difícil tratar de aclarar las cosas con la CIA, ellos no responden a la prensa extranjera en sus oficinas en Virginia porque sería como si tácitamente aceptaran que operan fuera de EU”, dijo.

El reportero también habló sobre un personaje clave en la historia de Camarena  como fue Félix Ismael Rodríguez, quien era jefe de inteligencia de la agencia y de origen cubano que no solo trabajó por años con la CIA sino que era la clave de esta con el Cártel de Guadalajara para ingresar droga que venía de Colombia y era quien enviaba financiamiento para la guerrilla en Nicaragua.

El secuestro

Berrellez también dio a conocer información sobre el secuestro de KikiAgentes federales lo “arrestaron”, Camarena no se resistió. “Le pusieron una chamarra para taparle la cara”.

Lo llevaron a la casa de Lope de Vega, lo sacaron del coche y le vendaron los ojos. Ahí llegó Caro Quintero, le dio una patada a Camarena y lo tumbó. ‘Así te quería tener hijo de tu chingada madre’ le dijo el narcotraficante, según uno de los testigos cuya identidad se mantiene en el anonimato por seguridad.

Se les pasó la mano

El periodista de Proceso le preguntó a Berrellez: ¿Por qué mató Caro Quintero a Camarena?

Según el ex agente de la DEA -citando a dos testigos que estuvieron presentes durante la tortura- dicen que “se les pasó la mano”. Que Antonio Foneca, alias El Güerón, a quien nunca arrestaron, se subió a una cama, juntó las rodillas y se dejó caer sobre las costillas de Kiki. Se las rompió.

“Fue cuando en realidad se puso mal Camarena. Después regresó Ernesto Fonseca y pregunto cómo estaba Kiki. Uno de los testigos le informó que estaba todo jodido, que lo habían chingado.

“Fonseca salió del cuarto y le dijo a Caro Quintero: ‘hijo de tu chingada madre, te estás pasando’ . Discutieron a gritos y fue cuando decidieron traer al doctor Alvarez Machain a la casa”, señaló Berrellez.

Según la información de los testigos, Machain también tenía credencial de la DFS y vio que Camarena estaba grave y le dijo a Fonseca: “Jefe está muy mal”. Fonseca le preguntó si lo podía ayudar pero el doctor le dijo que la única manera de salvarlo era llevándolo a un hospital -pero se opusieron-.

Al final Camarena habría muerto cuando un sicario le dio un golpe con una barreta en la cabeza.

Phil Jordan: la otra pieza

Una serie de entrevistas en 2014 apuntan que el agente encubierto de la DEA en México,  Enrique Camarena Salazar, no fue asesinado 1985 por el narcotraficante mexicano Rafael Caro Quintero, sino por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos.

Tres ex agentes de los Estados Unidos señalaron a la cadena de televisión Fox News y a Jesús Esquivel, corresponsal en Washington, DC del semanario mexicano Proceso, que la CIA asesinó a Kiki Camarena después de que éste descubrió que EU auspiciaba el ingreso de cargamentos de drogas del narcotraficante mexicano Caro Quintero a territorio estadounidense, y que los recursos que generaba la venta de esas drogas servían para financiar a la contrarrevolución en Nicaragua. 

El  reportaje de Fox News presenta entrevistas con Phil Jordan, exdirector del Centro de Inteligencia de El Paso (EPIC); Héctor Berrellez, ex agente de la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA) y Tosh Plumlee ex piloto de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

Los tres ex agentes federales coinciden en que durante sus investigaciones, el agente encubierto de la DEA, Enrique González Camarena “descubrió el papel del gobierno de su propio país en el negocio ilícito para financiar a La Contra (nicaragüense)”.

La tortura y el posterior asesinato de Camarena fue ordenada por la CIA y después culparon a Caro Quintero para tratar de “tapar” las acciones ilegales que el gobierno estadounidense hacía con el narcotráfico mexicano, dijo el ex director de (EPIC) Phil Jordan al semanario.

La historia oficial que se mantiene por las agencias estadounidenses y el mismo gobierno es que a Camarena lo secuestró, torturó y asesinó Caro Quintero en febrero de 1985 en venganza porque el agente estadounidense había descubierto su rancho conocido como El Búfalo, en donde tenía grandes campos de sembradíos y procesaba mariguana.

Rafael Caro Quintero fue liberado en agosto 2013, luego de que un tribunal federal de Guadalajara lo ordenó, tras permanecer recluido por 28 años, al considerar que fue juzgado en forma indebida por el crimen del agente de la DEA en 1985. Meses después se ordenó su reaprehensión, presionados por la justicia estadounidense, y actualmente permanece prófugo de la justicia.

“El Jefe de Jefes” se dice inocente

En “Memoria de un capo“, el periodista Diego Enrique Osorno apunta que Miguel Ángel Félix Gallardo siempre dijo ser inocente del asesinato de Camarena, en contraste con que nunca dijo nada de sus actividades relacionadas con el narcotráfico.

Se reproducen algunos fragmentos:

Todos estaban bajo órdenes de (Javier) Coello Trejo (entonces subprocurador de la PGR). El mp que dirigió las investigaciones del caso Camarena, me dijo: “Tú no participaste, pero las presiones que tenemos son fuertes. Florentino Ventura ordenó al último que te inmiscuyera porque no te pudo probar nada, te hizo famoso, ahora hay que hacer un teatro. Declara cualquier cosa del pasado o invéntala o te va a matar Coello Trejo, caíste como anillo al dedo, además por patriotismo, colabora”. Me pasó primero a que me investigara el Cte. Miguel G. Rodríguez Lorrabaquio, quien me dijo: “A quiénes les has dado dinero, dime todo”. Le contesté: “Tú sabes que no soy culpable, tú me metiste en un parte sabiendo que no tuve participación en ese hecho, pon que te di dinero a ti en el pasado”. Me contestó: “Mira, yo soy amigo, lo del parte nos lo ordenó Florentino Ventura Gutiérrez, pero eso no te perjudica, es paja, amacízate, te van a investigar otros comandantes”. Entre todos ellos hicieron un parte que supuestamente yo declaraba, mismo que no firmé. Me pasaron con ese parte a los ministerios públicos y al igual hacían y escribían, y no se llegaba a nada.

(…)

La última noche en los separos de Interpol me manda llamar Coello Trejo. Yo no podía caminar de lo hinchados que tenía los pies por los golpes y estar parado los días anteriores. Me dice: “Mire, ya le pedí que no ratificara el amparo que promovió su familia. Quiero que me haga un último favor, están aquí unos elementos de la dea, quiero que los vea, le van a hacer preguntas”. No contesté nada, fui llevado a una mesa de juntas donde había más comandantes y Coello, todos mirándome. Ahí fui presentado con los de la DEA. Recuerdo que uno dijo llamarse Edward Heath, nos saludamos, querían platicar, sólo contesté que no tuve participación en el caso Camarena y dije: “Ustedes dijeron que había sido un loco y yo no estoy loco, lamento profundamente la pérdida de su elemento”. Ellos vieron que estaba yo torturado, no pudimos seguir platicando porque Coello me levantó, me despedí de esos personajes a quienes nunca volví a ver, ignoro el motivo, pero fueron testigos de mi mal estado físico y también de cómo Coello no me permitió expresarles mi inocencia con pruebas del caso.

La historia secreta

La CIA, Camarena y Caro Quintero. La historia secreta, un libro de Jesús Esquivel, refiere que lo que Héctor Berrellez sostiene: que a Camarena no lo mataron por haber descubierto el Rancho Búfalo de los grandes sembradíos de mariguana, sino porque descubrió que la CIA estaba ayudándole al Cártel de Guadalajara a meter cocaína a Estados Unidos a cambio de que estos narcotraficantes le mandaran armas a la contra de Nicaragua.

Camarena empezó a descubrir que se estaba moviendo mucho dinero, pero el Departamento del Tesoro de Estados Unidos les bloqueaba muchas investigaciones, ahí es donde entra la CIA. En 1984 viene Camarena a la Ciudad de México a proponerle a sus jefes a la Embajada que se creara la “Operación Padrino”, que era confiscar las cuentas bancarias y movimientos de dinero al Cártel de Guadalajara.

La gente del cártel se empieza a poner nerviosa y se empiezan a reunir con Félix Rodríguez,un cubano que era el representante de la CIA para colaborar con la Dirección Federal de Seguridad y es el contacto directo con el cártel, relató el periodista.

“Descubre Camarena a la CIA, la mano de la CIA, y ahí es cuando se tomó la decisión de levantar a ‘Kiki’ Camarena, pero no lo iban a matar, le iban a sacar información”, dijo.

En Veracruz en un rancho de Caro Quintero, Félix Rodríguez estaba a cargo de un campo de entrenamiento de la contra nicaragüense, que uno de los testigos protegidos describe perfectamente, incluso el tamaño, las pistas que tenía el rancho de aterrizaje y Berrellez no solo se basó en esos testimonios de un testigo protegido, “Kiki” Camarena dejó también parte de su investigación, una vez que tocó una vena interna un propio agente de ellos, un agente federal, el tema se desmesuró culpando a los narcotraficantes, porque la verdad todos los participantes en este cártel aseguran que la intención no era matar a Camarena, se le pasó la mano tanto a Caro Quintero como al sicario que mandó para que lo torturaran, le iban a dar una calentadita, porque querían saber a quién en Estados Unidos “Kiki” Camarena ya le había avisado de lo que descubrió, querían tapar el escándalo para que no creciera, recordó Esquivel.

“Nunca se había dicho que el caso Camarena tenía que ver con la CIA…  Berrellez sostiene que ‘Kiki’ Camarena ni siquiera fue uno de los agentes que descubrió el Rancho el Búfalo, que fue uno de los agentes que como todos participaron en el decomiso de la marihuana y la destrucción de los plantíos como les correspondía esa es la clave, de ahí que puse la historia secreta y la CIA, sobre todo porque Félix Rodríguez tuvo varias reuniones en varias casas de seguridad, que ni eran de seguridad porque en ese momento el cartel de Guadalajara era el dueño del país, el narcotráfico tenía controlado a todo el mundo, mencionan a Manuel Bartlett, secretario de Gobernación… que estuvieron en varias reuniones con ellos, en sus fiestas de varios días, incluso en la casa de Lope de Vega donde torturaron y mataron, porque lo reventaron, ese fue el problema, brincaron sobre él con las rodillas un sicario a quien le decían ‘el Güero’ que estaba muy drogado y lo reventó por eso no pudieron salvarlo y ahí fue el error”, indicó.

En cuanto a las fuentes que sustentan sus dichos, Esquivel dijo que cuenta con “documentos clasificados que me proporcionó una de las fuentes y que no pueden ser desmentidas por el Departamento de Justicia ni por nadie”.

Comentó que la manera en que entrevistó a los testigos protegidos fue por separado, nunca los tuvo juntos. Las versiones que le dieron empezaban a encajar y a tomar sentido.

“Uno de los testigos protegidos era el jefe de la escolta de seguridad de Ernesto Fonseca Carrillo” entonces “cuando me lo proporcionaron, Berrellez me dijo, vas hablar con uno de los tipos que mejor maneja el cuerno de chivo, vas hablar con un tipo que mato muchísima gente, él ni siquiera acepta haber participado en actos de tortura”.

“Ese testigo protegido fue con sus declaraciones que el juez federal en California sentencia Javier Zuno Arce porque además Guillermo González Calderoni tuvo mucho que ver en estas investigaciones, él estuvo en Estados Unidos y allá lo mataron y con documentos a los cuales no tengo acceso le dio validez a las declaraciones del testigo”, explicó.

El periodista tuvo acceso a documentos que ya han sido desclasificados, y se calcula que el 90 por ciento de los documentos están clasificados, y según Berrellez no se van a conocer porque aparecen los nombres de varios políticos.



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