Ruffo Appel detectó que ferrotanques tenían mayor capacidad que la asentada en permisos, afirma su hija
Verónica Ruffo señaló que Crismon era la empresa principal y única con la que Ingemar tenía operaciones y que se encargaba de la comercialización y renta de los ferrotanques.
- Redacción AN / MDS

Verónica Ruffo, hija del exgobernador de Baja California Ernesto Ruffo Appel, afirmó que su padre comenzó a detectar inconsistencias en las operaciones relacionadas con la empresa Ingemar desde 2024 y que, a partir de entonces, intentó vender su participación accionaria, aunque no pudo concretarlo porque requería la autorización del socio mayoritario.
Ruffo explicó que su padre es socio minoritario de Ingemar y que su participación comenzó alrededor de 2021, cuando fue invitado a incorporarse a la empresa. Señaló que posteriormente los porcentajes accionarios cambiaron debido a que otros socios dejaron de invertir capital y Ruffo Appel, junto con su socio Merino Cuervo, aportaron recursos adicionales.
Afirmó que el exgobernador nunca tuvo la mayoría accionaria ni representación legal en la compañía y que, de acuerdo con lo que él mismo le ha relatado, únicamente acudió dos veces a las oficinas de la empresa en la Ciudad de México.
Según su hija, Ingemar contaba con un permiso para transportar líquido, pero no realizaba directamente la compra del combustible ni contrataba los ferrotanques. La empresa mantenía una relación operativa con Crismon Hidrocarburos y Derviados, una compañía de Nuevo León encargada de la comercialización y de la renta de los ferrotanques.
“Crismon es la empresa principal y única con la que Ingemar tenía operaciones, con las que tenía la relación de trabajo”, explicó Ruffo. También mencionó a Belar Fuels y Kansas City Southern entre las empresas relacionadas con las operaciones, aunque insistió en que, según la información que conoce, las operaciones de Ingemar pasaban por Crismon y no directamente por las otras compañías.
Ruffo sostuvo que la participación de su padre en Ingemar era limitada y que no tenía funciones operativas. Aseguró además que el exgobernador no había recibido ganancias de la empresa ni un salario por esa actividad.
En cuanto a los 18 millones de pesos que aparecen en el expediente de la Fiscalía General de la República, explicó que se trató de un préstamo otorgado por Ingemar a su padre, condicionado a las utilidades futuras de la empresa y con un plazo de tres años para su devolución.
“Obtuvo 18 millones de pesos, los cuales los otorgó Ingemar a mi papá por medio de préstamo. O sea, ese dinero era por medio de préstamo en condición de utilidad, cuando la empresa tuviera utilidades”, dijo.
La hija del exgobernador señaló que, según lo que conoce, Ingemar todavía no había llegado al punto de generar utilidades cuando se produjeron esos movimientos financieros.
Ruffo Appel detectó diferencias en la capacidad de los ferrotanques
Uno de los episodios que, de acuerdo con Verónica Ruffo, llevó al exmandatario a cuestionar las operaciones ocurrió en 2024, durante un viaje a Nuevo León para firmar un poder relacionado con Crismon.
Señaló que, al salir de la reunión, su padre comenzó a preguntar a Guadalupe Hernández Hinojosa, la representante legal de Ingemar, sobre los ferrotanques utilizados para transportar el combustible. Según dijo, Ruffo observó que estos tenían una capacidad de almacenamiento superior a la cantidad que aparecía en los permisos.
“Los ferrotanques tienen la capacidad de almacenar una cantidad mucho más grande de lo que te están diciendo del límite del permiso”, habría planteado entonces el exgobernador, de acuerdo con lo mencionado por su hija.
Verónica Ruffo precisó que desconoce la capacidad exacta de los ferrotanques y que tampoco tiene certeza sobre el tipo de poder que su padre firmó durante aquella visita. Sí señaló que, ante la pregunta sobre por qué se utilizaban unidades con una capacidad superior, la respuesta que recibió fue que los ferrotanques ya estaban rentados y debían ser movilizados.
La hija de Ruffo Appel sostuvo que Ingemar no tenía la responsabilidad de verificar que el volumen de combustible asentado en la documentación correspondiera con el contenido de los ferrotanques. Sin embargo, afirmó que las dudas de su padre a partir de aquella visita lo llevaron a buscar asesoría especializada y a recopilar documentación. “Ingemar no tenía esa responsabilidad de verificar, no”, dijo.
Posteriormente su padre contrató a un abogado especializado en aduanas y a una persona para realizar labores administrativas dentro de la empresa, con el propósito de reunir información sobre las operaciones.
“Es cuando empiezan estas sospechas de mi papá y él contrata a un abogado de aduanas y también contrata a una persona administrativa para que esté ahí, para que sea a sus ojos, por decirlo así, dentro de la empresa y él poder empezar a recopilar toda la documentación”, afirmó.
Intentó vender sus acciones
Ruffo añadió que durante 2025 su padre también buscó desprenderse de su participación en Ingemar. Dijo que la intención surgió después de que comenzó a considerar que algunas de las operaciones de la compañía no eran claras.
“También tengo entendido que le dijo: ‘bueno, pues cómprame tú’, pero nunca sucedió esto”, relató.
Según su versión, Ruffo Appel quería vender sus acciones, pero necesitaba el consentimiento del socio mayoritario y finalmente la operación no se concretó. Afirmó que esta intención de salir de la empresa ocurrió desde el año pasado.
La hija del exgobernador agregó que durante el verano de 2025, cuando su padre se recuperaba en su casa de una operación de cadera, ya estaba tratando de entender qué ocurría en la empresa. Según su narración, fue durante ese periodo cuando contrató al abogado de aduanas y al personal administrativo para comenzar a revisar la información.
El documento MUF
Otro de los elementos que, según Verónica Ruffo, su padre considera relevante para entender las operaciones es el Manifiesto Único Ferroviario (MUF), relacionado con el traslado ferroviario del combustible.
Explicó que su padre le ha señalado que ese documento es generado por la empresa encargada de los ferrotanques cuando estos se encuentran en tránsito y que posteriormente se entrega a la aduana. “Mi papá ha mencionado, y ayer lo volvió a mencionar, que este documento es sumamente importante”, afirmó.
De acuerdo con Ruffo, su padre considera necesario comparar la información contenida en esos documentos con los registros presentados ante las autoridades aduaneras para identificar posibles diferencias.
“Dice: ‘bueno, hay que investigar dónde está este documento’, porque este es el documento que sale de Kansas City Shelter, y es el que le reporta a la aduana, entonces habría que ver estas dos comparativas de lo que reportaba el MUF de Kansas City Shelter y lo que se estaba reportando la aduana”, relató.
El papel de Crismon
Ruffo afirmó que su padre comenzó a sospechar que algo no correspondía con lo que estaba ocurriendo en la empresa a partir de aquella visita a Nuevo León. Según su relato, fue entonces cuando empezó a formular preguntas sobre las operaciones y a buscar información adicional.
Dijo que, durante una visita previa, Ruffo Appel había comenzado a notar elementos que no le cuadraban y que posteriormente buscó asesoría para revisar las operaciones de Ingemar.
La hija del exgobernador también señaló que, según las conversaciones que ha tenido con él durante su permanencia en prisión, la investigación debería profundizar en la participación de Crismon.
Afirmó que recientemente escuchó de parte del abogado de su padre que podría existir una orden de aprehensión contra una persona relacionada con esa empresa, aunque aclaró que no tenían certeza sobre ese dato. “Pero nada más, no ha existido una mayor investigación en cuanto a esta empresa Crismon”, sostuvo.
Sobre los propietarios de Crismon, explicó que su padre le ha señalado que se trata de una empresa de Nuevo León y que conoce algunos nombres relacionados con ella, aunque decidió no mencionarlos públicamente porque no tenía certeza suficiente para hacerlo.
Verónica Ruffo también afirmó que su padre ya habría informado a las autoridades sobre las dudas que comenzó a tener respecto de las operaciones de Ingemar.
Señaló que cuando fue citado a declarar en la Ciudad de México, inicialmente le resultó extraño que no hubiera ninguna persona esperándolo en el lugar al que había sido convocado. “Dice que se le hizo muy extraño cuando lo llaman y se presenta y no había nadie”, dijo.
Según su versión, Ruffo Appel permaneció en el sitio durante varias horas hasta que llegó una persona para tomarle declaración como testigo. De acuerdo con lo que le contó su padre, esa persona desconocía que él acudiría y la diligencia no estaba debidamente organizada.
Ruffo dijo estar convencida de que su padre relató a las autoridades los elementos que ahora ella ha expuesto públicamente, incluida la forma en que comenzó a detectar inconsistencias, la contratación de personal para revisar la documentación y su intención de vender sus acciones. “Yo estoy convencida que en esta declaración él lo hizo, todo esto que he estado contando”, afirmó.
La hija del exmandatario sostuvo que el proceso ha sido difícil para la familia y que ha tenido que involucrarse cada vez más en la revisión del caso. Aseguró que mantiene la convicción de que su padre es inocente y que decidió hacer pública su versión sobre los hechos. “Sabemos que mi padre es inocente”, expresó.
Ruffo Appel permanece recluido en el penal de máxima seguridad del Altiplano mientras continúa el proceso judicial relacionado con las acusaciones que enfrenta, mientras su familia ha solicitado que pueda llevar el proceso bajo prisión domiciliaria, petición cuya revisión fue ordenada mediante una suspensión definitiva concedida esta semana por un juez federal.



