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Gobernadora de Chihuahua ve que EE.UU. puede protegerla más que el Estado mexicano: Buscaglia

El analista sostuvo que agencias estadounidenses seguirán operando en territorio mexicano 'con o sin el permiso' de la presidenta Claudia Sheinbaum mientras persista la debilidad institucional.

  • Redacción AN / MDS
23 Apr, 2026 10:23
Gobernadora de Chihuahua ve que EE.UU. puede protegerla más que el Estado mexicano: Buscaglia
Fotos: Archivo Cuartoscuro/Pexels. Tratamiento: AN

El analista y académico Edgardo Buscaglia afirmó que, ante la expansión del crimen organizado y la fragilidad institucional en distintas regiones del país, autoridades estatales pueden considerar que el gobierno de EE.UU. les brinda mayores condiciones de protección que el propio Estado mexicano, al referirse al caso de Chihuahua y a la señalada presencia de agentes de la CIA en un operativo en la entidad.

Durante una entrevista con Aristegui en Vivo, Buscaglia sostuvo que Washington parte de la premisa de que en amplias zonas del territorio nacional “existe un estado fallido en donde gobierna la delincuencia organizada”.

Aseguró que frente a ello, las agencias estadounidenses desarrollan operaciones directas o encubiertas en México, independientemente de autorizaciones formales del gobierno federal. Recordó que desde el año pasado había anticipado que el presidente estadounidense Donald Trump actuaría en territorio mexicano “con o sin el permiso de la presidenta Sheinbaum”.

Buscaglia explicó que la CIA no sería la única instancia involucrada en este tipo de operaciones, sino una entre diversas corporaciones de seguridad e inteligencia estadounidenses con presencia internacional. “Hay 18 agencias de inteligencia federales y militares en territorio norteamericano que operan alrededor del mundo y la CIA es solamente una de ellas que opera en México”, indicó.

Al abordar lo ocurrido en Chihuahua, aseguró que la relación entre autoridades locales y organismos de EE.UU. responde a criterios de seguridad práctica. “La gobernadora de Chihuahua [María Eugenia Campos] considera con total naturalidad, por simple lógica y experiencia, que el estado norteamericano, Estados Unidos, puede protegerla más que el estado mexicano”, afirmó.

Añadió que, en un contexto marcado por asesinatos de candidatos, funcionarios y episodios de violencia política, una autoridad estatal que reciba ofrecimientos de protección tendería a responder “con mucha más efectividad y mucha más reacción que al estado mexicano”.

Así se refirió a la polémica por el operativo ocurrido en Chihuahua, donde murieron dos personas señaladas en versiones periodísticas como presuntos agentes de la CIA, así como dos funcionarios estatales. El caso detonó cuestionamientos sobre la presencia de personal estadounidense en territorio nacional y sobre el nivel de conocimiento que tuvieron autoridades mexicanas.

Buscaglia sostuvo que lo ocurrido no debe analizarse como un hecho aislado, sino como parte de una estrategia aplicada por EE.UU. en países donde considera que existen territorios bajo control criminal o con instituciones penetradas por redes ilícitas. Mencionó experiencias en Afganistán, Yemen y la frontera con Pakistán.

Relató que en esos escenarios observó a agentes estadounidenses operar de manera encubierta, incluso haciéndose pasar por integrantes de grupos locales para infiltrar organizaciones y desmantelarlas desde dentro. Según dijo, métodos similares estarían siendo utilizados ahora en México.

“Se disfrazan de policías estatales o de policías municipales, como en Afganistán se disfrazaban de talibanes o en Yemen se disfrazaban de hutíes”, señaló.

El especialista afirmó que el problema central radica en la pérdida de confianza hacia las instituciones mexicanas. Señaló que cuando no existen cuerpos confiables ni mecanismos de depuración internos, Washington evita compartir información sensible o coordinar operativos de manera abierta con autoridades mexicanas.

Contrastó esa situación con lo que, dijo, ocurría en la década de los noventa. Recordó que en ese periodo existían grupos de élite del Ejército mexicano y de la entonces PGR que colaboraban de forma estrecha con la CIA, el Departamento de Justicia y otras dependencias estadounidenses.

“Así fue como se capturaron a capos y se desmantelaron redes criminales en la década del 90”, afirmó al señalar que en ese entonces había mejores condiciones de cooperación bilateral.

“Infiltrado desde abajo hacia arriba y desde arriba hacia abajo”

A su juicio, ese modelo dejó de funcionar por el avance de la infiltración criminal en estructuras políticas y administrativas. “El estado mexicano ha sido infiltrado desde abajo hacia arriba y desde arriba hacia abajo”, expresó.

Buscaglia sostuvo que esa penetración alcanza niveles federales, estatales y municipales, lo que vuelve complejo establecer alianzas operativas estables. Señaló que los grupos criminales han perfeccionado durante años mecanismos para capturar funcionarios y obtener protección política.

En ese contexto, consideró que la respuesta del gobierno mexicano no debería limitarse a protestas diplomáticas por la violación de soberanía, sino centrarse en reconstruir capacidades institucionales y generar confianza internacional.

Propuso que la administración federal seleccione células específicas del Ejército, fuerzas de seguridad e inteligencia mexicanas para cooperar formalmente con agencias extranjeras, bajo controles permanentes y revisiones patrimoniales.

Explicó que esos grupos tendrían que ser monitoreados de manera continua por autoridades mexicanas y también por instancias de EE.UU. y Europa, con el objetivo de garantizar que no hayan sido contaminados por organizaciones criminales.

El especialista aseguró que existen bases jurídicas para ese tipo de cooperación en convenciones internacionales de Naciones Unidas contra la corrupción y la delincuencia organizada transnacional. En su opinión, un esquema de esa naturaleza permitiría actuar con legalidad y evitar incursiones unilaterales.

“Lo van a seguir haciendo”

No obstante, advirtió que mientras no exista una reforma institucional profunda, EE.UU. mantendrá sus operaciones. “Lo van a seguir haciendo con mayor y mayor frecuencia porque para Estados Unidos es un problema de seguridad nacional”, señaló al referirse a la situación de la frontera compartida.

Foto: Reuters

También vinculó estas acciones con la coyuntura política estadounidense. Dijo que Trump busca mostrar resultados en materia fronteriza de cara a las elecciones intermedias de noviembre, en un contexto de desgaste interno por otros temas internacionales y económicos.

Para Buscaglia, el control de la frontera con México forma parte de las principales cartas políticas del mandatario estadounidense, por lo que prevé una intensificación de medidas de seguridad y operaciones de inteligencia en los próximos meses.

El académico comparó el momento actual con procesos ocurridos en Colombia, Italia y Rumania, donde, dijo, hubo presión internacional para depurar sistemas políticos infiltrados por mafias y fortalecer instituciones judiciales.

En ese sentido, consideró que México enfrenta una oportunidad para emprender un “pacto político de integridad antimafia” que permita limpiar estructuras de gobierno y recuperar capacidades estatales.

Si ello no ocurre, concluyó, el escenario seguirá deteriorándose. “Ya estamos de mal en peor en la situación de peor y vamos hacia peor todavía”, advirtió.

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