opinión*
Anaya, un mago en el debate presidencial, encabezó el “bulling” (Artículo)
por Redacción AN
Foto: Cuartoscuro

¿Quién ganó el debate?

Julio Moguel

I

La maestría con la que Ricardo Anaya lideró el bullyng contra Andrés Manuel López Obrador es encomiable, y no sería justo que frente a ello los analistas se hicieran de la vista gorda para quitarle algún mérito al susodicho golpeador. Y fue precisamente eso lo que se calificó en el mayor número de encuestas, que colocó al representante del partido blanquiazul como el “ganador” del primer debate presidencial.

Pero eso fue todo lo que el mérito anayista representó: dueño de tablas y escenarios, niño “de nueva generación” al que se le enseñan desde el kínder trucos propios de un mago como Copperfield, rápido en el movimiento de manos y con sofisticados instrumentos tecnológicos para sorprender y engañar al respetable, apareció y desapareció en un santiamén dinosaurios y castillos y envolvió el ambiente con los vapores artificiales que suelen usarse en el oficio.

Detrás del escenario del debate y del “triunfo” anayista, la caída: la representada por el desplazamiento, justo unas horas antes del encuentro en el Palacio de Minería, de las preferencias electorales del gobernador de Michoacán hacia los colores políticos de la candidatura de José Antonio Meade, lo que no es factor menor en el análisis si se considera que éste era el último de los grande políticos en la nomenclatura del perredismo nacional, pensando en este caso la “grandeza” en términos de su posicionamiento formal por el cargo político que ocupa (y digo “último”, porque en este caso y por obviedades de las que no hablaré en este espacio Graco Ramírez simplemente no cuenta en el registro).

II

El papel de Jaime Rodríguez Calderón (El Bronco) fue otra de las distinguidas presencias en el mencionado escenario del bullyng. Con una distinción frente a Anaya: le tocó el papel de hacer el trabajo sucio que le correspondía desde lo grotesco y desde la bufonería. Y sin recato alguno para convertir su magia propia –distinta sin duda a la que presentó el candidato del partido blanquiazul– en un acto de locura: transportando imaginariamente al observador del debate a algún siglo medieval, pidió que a quienes cometieran algún delito extremo o a los funcionarios corruptos “se les cortara las manos”.

La inteligente conductora del debate no pudo evitar revirar y preguntar, palabras más, palabras menos: “¿pero lo está usted diciendo de manera metafórica? ¿O no?” La respuesta quedará sin lugar a duda fijada para la historia: el Bronco simplemente dijo “No”: “No estoy utilizando en este caso una metáfora: hay que cortarles las manos”.

Mi hijo Diego, de nueve años de edad, desvelándose porque quiso ver el debate, simplemente me dijo: “Papá, ¿quién es ese señor?; está totalmente loco”.

III

Margarita Zavala cantó mejor las rancheras que el Bronco, pero se mantuvo en esa medianía discursiva que la ha caracterizado hasta el momento: sin recurso retórico ni conceptual que pudiera registrarse como evidente, aprovechó el único reducto que le quedaba: victimizarse en su calidad de “mujer que ha perdido” rostro y nombre por el avasallamiento masculino que aún mueve en México las principales palancas de vida y del poder, prometiendo con ello encabezar una verdadera cruzada por cubrir “en su mandato” la deuda histórica que a su género se le debe. En dicho lance, y acaso con poco o nulo registro de sus efectos, dio a su esposo Calderón un golpe seco, sin duda “de circunstancia”, sólo neutralizado un poco por las dos o tres ocasiones en que expresamente tuvo que salir en defensa de algunos conocidos desaguisados del mandato presidencial de su marido.

IV

La participación de José Antonio Meade tiene que ubicarse en mi opinión en un plano distinto al de los anteriores. Y no por no haber sido uno de los principales operadores del bullyng mediático señalado, sino porque representa sin duda la pieza clave en la confrontación política que se juega. Más mesurado –o acaso sólo menos elocuente– que Anaya en sus críticas a AMLO, hizo un esfuerzo supremo por establecer algunas líneas sustantivas en el marco de las propuestas. No casualmente fue justo ello lo que al día siguiente presumió con insistencia en los medios radio-televisivos.

Pero por increíble que parezca, Meade no tuvo más remedio que ganar sus puntos extras en el debate con una declaración que vale la pena registrarla para la historia, al deslindarse prácticamente de la traza histórica de corrupciones del PRI y declararse “el primer” candidato ligado a tal institución política libre de “toda culpa”.

V

Andrés Manuel López Obrador acudió al debate correspondiente a sabiendas de que él era el “enemigo a vencer” y que se le tendería una celada. Con la plena conciencia de que en el zipizape televisivo la ventaja “táctica” estaba del lado de los organizadores y ejecutores del bullyng. Pero no cedió ante las provocaciones y –como manifestó quejosamente la candidata Zavala en entrevista con Ciro Gómez Leyva– sencillamente mostró un bien administrado desprecio. ¿Su estrategia en el debate? No entrar en dimes y diretes específicos y enviar los mensajes clave correspondientes: “Esto no es un debate; es una celada, un bullyng”: tal pudiera ser la traducción correcta de lo que mencionó en dos o en tres ocasiones.

¿Cometió algún error en sus respuestas? Acaso le faltó precisión o mayor desarrollo en algunos de los temas. Pero “su asunto” era salir con vitalidad del acoso, para reemprender la marcha positiva en la que lo guían ahora las encuestas.

Pocas veces he coincidido con las opiniones políticas de Héctor Aguilar Camín, cargado en los últimos años a posicionamientos de derecha. Pero recojo de él, ahora, unas líneas que, para el caso, suscribo sin condición: “Si la elección no es cerrada el secreto de la victoria está antes o después de los debates, en la campaña misma y en el movimiento de la opinión pública, no en lo que puedan decirse o decirnos los candidatos en una hora de intercambios acartonados”. Y, justamente, estamos ahora en el escenario de una elección que no es cerrada, pues AMLO lleva más de 20 puntos de ventaja a su más cercano contrincante. Al tiempo.

Redacción AN

*La opinión aquí vertida es responsabilidad de quien firma y no necesariamente representa la postura editorial de Aristegui Noticias.




    Contenido Relacionado


  1. AMLO dice haber rebasado el 50% de intención del voto
    abril 23, 2018 7:13 pm
  2. Debate presidencial fue visto por unas 18 millones de personas
    abril 23, 2018 3:52 pm
  3. El extraño mensaje en Facebook durante transmisión del #DebateEnAristegui
    abril 23, 2018 3:10 pm
  4. Constitución prohíbe “mochar manos” como propone ‘El Bronco’
    abril 23, 2018 2:52 pm
  5. ¿Y la respuesta a la inseguridad y la violencia?: Meyer tras debate (Video)
    abril 23, 2018 1:42 pm
  6. Lo mejor del posdebate con Aristegui y Reforma (Video)
    abril 23, 2018 1:08 pm
Escribe un comentario

Nota: Los comentarios aquí publicados fueron enviados por usuarios de Aristeguinoticias.com y han sido editados en orden de llegada. Invitamos a los usuarios a aprovechar este espacio de opinión con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación. Cualquier comentario que no cumpla con estas características, será removido.

Si encuentras algún contenido o comentario que no cumpla con los requisitos mencionados, escríbenos a [email protected]