Museos de Historia Natural vs Cambio Climático
Museos de historia natural: nueva trinchera contra el cambio climático; traducen la ciencia en conciencia social.
- Redacción AN / GER

Por Museo de Historia Natural y Cultura Ambiental*
La inclusión del cambio climático en las salas y temáticas de estos recintos, responde a una necesidad urgente de contextualizar científicamente una problemática que, aunque ampliamente discutida en medios de comunicación, suele percibirse como lejana, abstracta e incluso gastada.
En un contexto global marcado por el aumento de las temperaturas, la pérdida acelerada de biodiversidad y la creciente frecuencia de fenómenos ambientales extremos, los museos de historia natural se están posicionando como actores fundamentales en la comunicación científica y en la construcción de una conciencia social informada frente al cambio climático.
Desde sus orígenes, los museos de historia natural han reunido colecciones que documentan la diversidad de la vida y los procesos geológicos del planeta a lo largo de millones de años: fósiles, especímenes biológicos, registros paleoclimáticos y representaciones de ecosistemas, constituyen una memoria material de cómo la Tierra ha cambiado con el tiempo. Esta perspectiva histórica resulta especialmente valiosa para entender el fenómeno climático actual, ya que permite comparar transformaciones pasadas con las alteraciones ambientales que se observan en la actualidad.
La inclusión del cambio climático en las salas y temáticas de estos recintos, responde a una necesidad urgente de contextualizar científicamente una problemática que, aunque ampliamente discutida en medios de comunicación, suele percibirse como lejana, abstracta e incluso gastada. Los museos ofrecen un entorno confiable para explicar que el calentamiento global no es un proceso aislado, sino el resultado de múltiples factores asociados a las actividades humanas, como la quema de combustibles fósiles, la deforestación y la modificación acelerada de los ecosistemas.
Una de las principales fortalezas de los museos de historia natural para este fin, es su capacidad para traducir información compleja en narrativas accesibles en las que los visitantes no solo observan datos, sino que viven una experiencia que puede sensibilizarlos al observar conexiones directas entre el clima y la biodiversidad. El vínculo entre cambio climático y pérdida de especies adquiere especial relevancia en las salas donde se exhiben especies extintas o amenazadas, cobrando un nuevo significado cuando se integran a un discurso que explica el papel del clima en estos procesos y mostrando que las crisis ambientales no son exclusivas del pasado remoto.
Estas instituciones cumplen además otra función educativa clave, son espacios de encuentro intergeneracional donde niños, adolescentes y adultos, se aproximan al conocimiento científico desde distintas perspectivas. Al abordar el cambio climático, no solo transmiten información, sino que fomentan el pensamiento crítico, la formulación de preguntas y la reflexión sobre las responsabilidades individuales y colectivas frente al deterioro ambiental a sus públicos.
La presencia de contenidos climáticos en los museos de historia natural y ciencias naturales, también contribuyen a combatir la desinformación. En un escenario donde circulan discursos que minimizan o niegan el cambio climático, la voz de estas instituciones, respaldada por décadas de investigación y evidencia científica, resulta esencial. Las exposiciones ofrecen argumentos sólidos, basados en datos verificables, que permiten al público distinguir entre opiniones y conocimiento científico.
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Cabe destacar que el compromiso de los museos de este tipo con el cambio climático, no se limita a sus discursos expositivos. Muchas instituciones han comenzado a replantear sus propias prácticas internas, adoptando estrategias de eficiencia energética, diseño museográfico sustentable y programas educativos orientados a la acción ambiental incluso hacia su interior, como la adecuada clasificación de los desechos en sus instalaciones. De este modo, el mensaje transmitido en las salas y al interior, se refuerza con acciones concretas, fortaleciendo la credibilidad institucional.
En tiempos de incertidumbre ambiental, los museos de historia natural se consolidan como puentes entre la ciencia y la sociedad. Al integrar el cambio climático en sus contenidos, asumen un papel activo frente a uno de los mayores desafíos del siglo XXI. Más que custodios del pasado, se convierten en espacios donde el conocimiento científico ayuda a comprender el presente y a imaginar, de manera informada y responsable, los posibles futuros del planeta.
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Acerca del Museo de Historia Natural y Cultura Ambiental*
El Museo de Historia Natural y Cultura Ambiental (MHNCA) es una institución cultural pública de divulgación científica sin fines de lucro. Es un espacio de encuentro y aprendizaje para visitantes de todas las edades, cuyo propósito es estimular, documentar y dialogar entorno a todas las actividades que promuevan el conocimiento acerca de las Ciencias Naturales (el universo, la Tierra y la vida) y el fomento a una cultura ambiental a través de un museo vivo que inspire el aprendizaje de la historia natural para toda la vida.
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