Saltar al contenido principal

El legado de Kati Horna llega al Museo del Palacio de Bellas Artes

Es la primera exposición retrospectiva de gran escala de la fotógrafa en la Ciudad de México y la primera muestra individual de su obra en el Museo del Palacio de Bellas Artes.

  • Redacción AN / HG
22 Oct, 2026 08:38
El legado de Kati Horna llega al Museo del Palacio de Bellas Artes

El Museo del Palacio de Bellas Artes, presenta Kati Horna. Lo insólito es lo cotidiano, una exposición que recorre distintas etapas de la trayectoria de la fotógrafa, desde su formación y sus primeros trabajos en Europa hasta su experiencia durante la Guerra Civil española, su llegada a México en 1939 y las series fotográficas y los fotoensayos que desarrolló en el país.

Se trata de la primera exposición retrospectiva de gran escala dedicada a su obra en la Ciudad de México y de la primera muestra individual de su trabajo en este recinto.

La obra de Kati Horna (1912-2000) abarcó la fotografía documental, el fotoperiodismo y el retrato, así como la experimentación con imágenes construidas, la creación de escenas y las intervenciones fotográficas. Su producción temprana refleja el encuentro entre las convenciones del realismo y las exploraciones de las vanguardias europeas previas a la Segunda Guerra Mundial. Posteriormente, en México, desarrolló nuevas formas de trabajar con la imagen y participó en la creciente industria editorial mediante colaboraciones con revistas de circulación masiva, publicaciones especializadas y proyectos vinculados con otros artistas.

La artista en México

Katalin Deutsch nació en 1912 en Budapest, Hungría, donde inició su formación como fotógrafa. Durante los años treinta vivió en París, ciudad en la que comenzó a desarrollar una práctica documental y experimental. En 1937 viajó a España para documentar la Guerra Civil, experiencia durante la cual conoció a José Horna, con quien se casó y posteriormente se exilió en México. En 1939 ambos llegaron al país, donde ella adoptó el nombre de Kati Horna.

A partir de entonces, México se convirtió en el lugar donde desarrolló la mayor parte de su trayectoria. Además de colaborar con publicaciones periódicas, realizó retratos y reportajes, así como series fotográficas con un sentido narrativo. En estas últimas exploró distintas posibilidades de construcción de la imagen y trabajó en colaboración con amigas y diversos artistas.

La exposición también aborda las relaciones que Horna estableció con artistas, intelectuales y otros agentes culturales. Muchas de estas conexiones surgieron de experiencias compartidas de exilio, afinidades creativas y sensibilidades comunes, y contribuyeron a la formación de redes que tuvieron un papel relevante en el desarrollo del arte y la cultura en México durante la segunda mitad del siglo XX. De esta manera, la muestra permite aproximarse a su obra no solo desde su producción fotográfica, sino también a partir de los contextos, las colaboraciones y los vínculos que acompañaron su trayectoria.

Kati Horna. Lo insólito es lo cotidiano estará integrada por alrededor de 205 obras, entre impresiones de época, facsimilares y ampliaciones contemporáneas, esculturas en pequeño formato, pinturas y obra plástica. También incluirá cartas de Leonora Carrington, Remedios Varo y Pedro Friedeberg, artistas con quienes Horna mantuvo una estrecha amistad y complicidad.

Postales de una vida

La curaduría de Yolanda Guasch Marí y Daniel Garza Usabiaga abarca la producción europea de Horna, sus vínculos y diálogos creativos con artistas en México, así como sus principales series y fotoensayos. La muestra reúne distintos momentos de su trayectoria y permite aproximarse a los contextos en los que desarrolló su práctica. El recorrido se articula en torno a cuatro secciones:

Europa: años de formación y de definición de una práctica reúne trabajos tempranos realizados durante sus estancias en Hungría, Francia y España. Esta sección permite reconocer el contexto en el que Horna comenzó a desarrollar su lenguaje fotográfico, así como su acercamiento a técnicas y soluciones de vanguardia, como el fotomontaje y la escenificación de imágenes, además de la fotografía de carácter narrativo.

En tiempos de guerra: mirada y testimonio aborda su experiencia durante la Guerra Civil española, periodo en el que realizó fotografías centradas en los efectos del conflicto sobre la población y la vida cotidiana. Durante esta etapa conoció a José Horna y ambos experimentaron con técnicas como el diseño de carteles y otros medios de propaganda.

Series e historias fotográficas: registros documentales y escenas construidas reúne la producción de Kati Horna en México a partir de los años cuarenta, desde sus series documentales hasta sus proyectos fotográficos construidos mediante puestas en escena. Entre sus trabajos documentales destacan los realizados en espacios poco accesibles o inusuales de la Ciudad de México, como el Manicomio General La Castañeda y un sanatorio para muñecas y juguetes rotos. Por su parte, sus puestas en escena, desarrolladas principalmente en 1962, muestran una mayor libertad creativa y su interés por el surrealismo, lo gótico y una sensibilidad de carácter romántico.

La banda: redes vivas explora las redes de relaciones que Kati Horna construyó durante el exilio y que fueron fundamentales para el desarrollo y la circulación de su obra. A través de sus vínculos personales, profesionales y creativos, formó una red transnacional que conectó distintos contextos culturales, desde la Europa de entreguerras hasta el México de mediados del siglo XX. El recorrido presenta sus relaciones con figuras como Leonora Carrington, Remedios Varo, Bridget Tichenor, Pedro Friedeberg, Alan Glass, Mathias Goeritz y Ángela Gurría, entre otras.

Como parte del proyecto y en conmemoración de los 90 años del inicio de la Guerra Civil española, se publicará un catálogo con ensayos de Michel Otayek, sobre el trabajo de Horna en Hungría, Alemania y Francia; Mónica Carabias, sobre su producción en España durante la Guerra Civil; Daniel Garza Usabiaga, sobre sus series y fotoensayos; Yolanda Guasch, sobre sus relaciones creativas con otras artistas, y José de Santiago, sobre su labor docente. La publicación será posible gracias a la colaboración y coedición de la Fundación Jenkins.

Kati Horna. Lo insólito es lo cotidiano estará abierta al público del 22 de octubre de 2026 al 7 de febrero de 2027.

 

Temas Relacionados