‘Creo que sólo yo podría haber escrito un libro sobre The Cure’: Lol Tolhurst
Quien fuera baterista y tecladista de la banda inglesa publica ‘Cured’, sus memorias.
(Redacción AN/Malpaso).

Por Héctor González

Cuando Lol Tolhurst terminó de escribir sus memorias, Robert Smith fue de las primeras personas en leerlas. El líder de The Cure respondió meses después, cuando el libro ya estaba en las tiendas. Más allá de un breve intercambio de puntos de vistas, no pasó nada. “El tiempo lo cura todo”, reconoce entrevista el baterista y cofundador de una de las bandas de rock más influyentes de las últimas décadas.

Después de algunos distanciamientos, rupturas y una demanda, Tolhurst y Smith se ven más o menos una vez al año. No hablan de música, pero sí de las familias, la salud. Cincuenta años de amistad no son fáciles de romper.

Gracias a la escritura de Cured, (Malpaso), Tolhurst pudo poner algunas cosas en orden y reencontrarse con una época tan creativa como intensa. Sin arrepentimiento alguno, el músico hoy es capaz de mirar por el retrovisor y señalar que, si algo ha acumulado, es conocimiento.

¿Con qué frecuencia regresas a la música de The Cure?

Todo el tiempo, constantemente. Mi etapa favorita por supuesto es en la que yo estaba. Particularmente mi disco preferido es Pornography. Para mi The Cure se divide en una versión de tres piezas y después en una versión de cinco piezas. Pornography es el pináculo de la versión de tres piezas. Es muy personal para mí.

En el libro cuentas que Pornography representa un disco muy intenso, la gira, todo lo que vino… Marcó la fractura de la banda…

Totalmente, éramos jóvenes, teníamos 22 o 23 años y habíamos estado de gira por meses, años. Teníamos esta rutina de hacer un álbum e irnos de tour, álbum, tour, álbum, tour. Vivimos juntos cuatro años, es lo más cercano a estar casado. Algo se tenía que romper, si pones a gente extrema en situaciones extremas tendrás una explosión y eso fue lo que pasó.

¿Qué sobrevive en ti del espíritu punk con el que empezó la banda?

Todo. En 1977 tenía 18 años y junto con Robert fui a ver a The Clash. Ahí sentí que Joe Strummer me dio permiso para dedicarme a esto y hacer rock. En Inglaterra el punk fue más político que en Estados Unidos. Significó un cambio de vida. Eso se quedó conmigo desde hace 40 años. Ahora tengo una vida diferente, pero los principios siguen ahí.

Hoy Inglaterra vive un periodo político complicado, sé que vives en Estados Unidos, donde también la situación social es intensa, ¿encuentras condiciones sociales similares entre aquellos años a lo que sucede ahora?

Sí, es exactamente lo mismo. La gente olvida la historia y tiende a repetirla, es lo mismo que pasa aquí, en Estados Unidos, Inglaterra, Brasil, en todo el mundo. En verdad espero que algunos músicos o artistas contribuyan a que la gente se una de nuevo.

En su momento, The Cure fue una banda inclasificable. Comenzaron con el punk y de ahí se fueron al dark.  ¿A estas alturas dónde los ubicas?

Las categorías son para programadores de radio. No haces música pensando: “seremos esto o seremos aquello”. Crecimos en los setenta, Robert y yo teníamos hermanos mayores, así que escuchábamos a Pink Floyd y otras bandas psicodélicas. Mi relación con Robert surgió porque a los dos nos gustaba Jimi Hendrix. En mi recámara había un gran póster de Hendrix, me dormía todas las noches mirándolo. El primer disco que compré fue Axis: Bold as Love, todavía me sé cada letra del álbum, sigo escuchándolo, pero algo pasó en 1977. Elvis, The Beatles, The Rolling Stones, hacían buena música, pero no me identificaba con ellos. Me identifiqué con Joe Strummer y The Clash, todas esas bandas me hablaban a mi y a Robert, así que juntamos las cosas que sabíamos y terminamos creando esta banda de punk psicodélico.

Quizá tu eres de la primera generación de músicos que tienen como referente a Jimi Hendrix o a David Bowie…

Absolutamente, porque Michael (Dempsey), que estuvo en los inicios de The Cure, solía trabajar en el hospital psiquiátrico donde estaba el medio hermano de David Bowie. Ellos crecieron a 12 kilómetros de donde nosotros, ahí está una conexión, pero también hubo una conexión musical. Mi álbum favorito de David Bowie es Low, salió en 1977, al mismo tiempo que el punk, pero no era punk, era algo totalmente diferente. Ese disco se encuentra en mis favoritos. Era el tipo de lugar en el que nosotros queríamos estar.

¿Qué ejercicio representó a nivel personal, la escritura de este libro?

Me retiré, crie a mi hijo, después él dejó la casa y me pregunté qué haría ahora, siempre había querido escribir. Me gusta leer, amo la literatura. La escritura del libro fue el siguiente paso. Quería explicarme mi vida a mí mismo y explicarla a mí hijo. Una vez que empecé fue tan emocionante como hacer un disco, creativamente, sentí que estaba haciendo lo más maravilloso del mundo. Cuando comenzamos con The Cure, creo que lo digo en el libro, no pensaba que tenía que ser esta persona, o la otra, el baterista, el cantante, o el pintor. En mi cabeza nunca tuve la idea de ser una sola cosa. Siempre amé los libros y la escritura, por eso decidí intentarlo. Al principio estaba muy nervioso, pasé seis meses sin regresar la llamada a nadie, estaba aterrado. Luego me senté y comencé a escribir. Mi agente me mandó a ver a una escritora que me gusta y conozco su trabajo. Me dijo: “ve a verla, enséñale lo que has hecho”. Fue algo muy inteligente, porque se lo enseñé. Me senté como un niño pequeño y cuando terminó me dijo: “eres un escritor” y en ese momento respiré y me dije: “ok, ahora puedo hacerlo”.

Este no es el típico libro de rock and roll, dada la honestidad de tu testimonio.

The Cure, no fue una banda típica y por lo tanto no podía escribir un libro típico. He leído muchas biografías de músicos, muchas de ellas son muy aburridas, es la misma historia. Quería mostrar la verdad y ser honesto. Leí Who I Am, de Pete Townshend y no me gustó porque no es transparente. Pete no habla de su adicción a la heroína. Si vas contar tu historia tienes que mostrar lo malo y lo bueno, de otra manera no plasmas la película completa. Sabía en mi corazón que eso tenía que pasar, hablé con mis amigos, con mi esposa, hablé con mi hijo y le dije: “voy a contar todo esto” y él respondió que estaba bien. A partir de su publicación he conocido a gente de todo el mundo que tiene una conexión positiva con él, es halagador, pero también me llena de humildad porque eso era lo que quería, ayudar a alguien.

Creo que podría poner tu libro en la misma línea de Éramos unos niños, de Patti Smith.

Sí. Amé Éramos unos niños, de Patti Smith. Si eres honesto, auténtico, la gente entiende, conecta, pero si no lo eres, el lector se da cuenta de que no estás diciendo la verdad.

¿Qué te comentó Robert Smith sobre Cured?

Es gracioso porque él fue la primera persona a la quien le di el libro. Le pedí que me dijera si encontraba algo que no lo hiciera feliz o no estuviera correcto. No supe nada de él, el libro salió y tiempo después me buscaron para hacer una película, así que le escribí a Robert para contarle y me escribió señalando algunas cosas. Al final me dijo que estaba muy feliz de que hubiera escrito el libro, pero revisé los datos que señaló y me di cuenta de que ninguno estaba en el texto. Imagino que sus observaciones las sacó de entrevistas o reseñas. Se lo dije, me contestó: “Ok, beso grande”. Fue gracioso. De alguna forma, creo que sólo yo podría haber escrito un libro sobre The Cure. No sé si Robert lo haría porque al final es como David Bowie, sabe que de hacerlo rebelaría demasiado.

De alguna manera el libro es la historia de una gran amistad…

Así es, conozco a Robert desde hace 55 años, desde que tenía 5 años. Lo conozco más que a mi madre y a mi padre, porque ellos ya murieron, es familia. Nos vemos una vez cada año, o algo así. Cuando veo a Robert, a Michael y a Pearl, nunca hablamos de música, hablamos de nuestras familias. Conocí bien al padre de Robert y hace algunos meses cuando falleció, le escribí para decirle: “mientras crecía, tu padre fue una gran influencia para mi”, porque el mío era bastante distante, De eso tipo de cosas hablamos cuando nos reunimos. Somos familia, y no siempre es fácil negociar con la familia. Sé cosas de Robert que nadie más sabe y viceversa. Mientras leí Éramos unos niños, me identifiqué mucho cuando Patti Smith habla de ella y Robert Mapplethorpe. No es el mismo tipo de relación, pero tiene similitudes.

¿El tiempo lo cura todo?

A veces, sí, lo hace, porque he hecho las paces con ciertas cosas, sé que Robert también. Sí, el tiempo cura las cosas del pasado, pero tienes que lidiar con lo que pasa ahora.

No percibo arrepentimiento en tu libro.

Tengo conocimiento, no arrepentimiento.

¿Volverías a hacer todo de la misma manera?

Sí, como dice Édith Piaf: Je ne regrette rien, no me arrepiento de nada, no puedes, la vida es este momento, los planes que tenga para el futuro, tal vez pasen o tal vez no, el pasado no se puede cambiar. Soy capaz de mirarlo a lo lejos, 20, 10, o 30 años después, eso es mucho mejor que mirarlo de cerca.

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