Exnegociador del T-MEC prevé avances limitados en tercera ronda y pide no apresurar un acuerdo con EE.UU.
Kenneth Smith sostuvo que el tratado aún puede extenderse en los próximos años y llamó a proteger sectores como el agro, además de mantener para México las mejores condiciones de acceso al mercado estadounidense.
- Redacción AN / MDS

La tercera ronda de negociaciones para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) continuará centrada en temas que ambos gobiernos han venido discutiendo durante los últimos meses, entre ellos las reglas de origen del sector automotriz, los aranceles al acero y aluminio, la integración de las cadenas de suministro de Norteamérica frente a China, los asuntos laborales y el comercio agrícola, explicó Kenneth Smith Ramos, exjefe de la negociación técnica del T-MEC.
Durante una entrevista con Aristegui en Vivo, señaló que Washington mantiene como una de sus principales prioridades alinear la estrategia de seguridad económica de la región para contener a China, mientras que uno de los temas más delicados para México será el agrícola. Advirtió que existen presiones en Estados Unidos para restringir las exportaciones mexicanas de productos frescos, cárnicos y otros bienes agropecuarios, por lo que consideró que “esta debe ser una línea roja que se debe tratar con mucha seriedad”.
Respecto al anuncio realizado por Estados Unidos el pasado 1 de julio de no extender por ahora la vigencia del tratado, el especialista consideró que se trata de un resultado “desafortunado”, aunque descartó que ello represente un escenario crítico debido a que el acuerdo permanece vigente durante diez años y puede extenderse más adelante si las partes alcanzan un consenso. “Hay tiempo, pero también hay urgencia para asegurar que no se le haga un daño estructural importante al tratado”, afirmó. Añadió que la prioridad de México debe ser reducir al mínimo los aranceles o lograr que enfrente “el arancel más bajo que cualquier país en comercio con Estados Unidos”.
El exnegociador también consideró positiva la reunión prevista entre la presidenta Claudia Sheinbaum, el equipo negociador mexicano y el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, al estimar que permitirá transmitir un mensaje sobre la importancia de la economía mexicana para la competitividad estadounidense frente a China. En ese sentido, destacó que la Secretaría de Economía ha presentado datos que muestran una reducción de las importaciones mexicanas de productos industriales procedentes de China, aunque indicó que el gobierno de Donald Trump ha mantenido los aranceles por razones de carácter político.
Smith sostuvo que México no debe acelerar el cierre de las negociaciones ni aceptar concesiones anticipadas. “Yo no creo que debamos apresurarnos. Tenemos tiempo y ciertamente no hay que dar concesiones sobre los temas de reglas de origen, ciertamente no en agricultura o los temas relativos con China”, dijo.
Añadió que cualquier entendimiento deberá ir acompañado de un compromiso claro de Estados Unidos para reducir o eliminar los aranceles vigentes, pues, de lo contrario, “México debe estar dispuesto a seguir platicando, a seguir negociando, pero no cerrar un acuerdo que vaya a ser en detrimento de la economía mexicana”.
Sobre el mecanismo de revisión del T-MEC, explicó que la decisión estadounidense de no extender el tratado en 2026 no implica su terminación automática. Precisó que el propio acuerdo permite continuar las negociaciones posteriormente y que, si los tres países alcanzan un acuerdo en cualquier momento, la vigencia del tratado se extenderá por otros 16 años a partir de esa fecha. Según expuso, ello significa que existe margen para negociar sin la necesidad de aceptar condiciones desfavorables.
“Tampoco tenemos que llegar a un acuerdo rápido para satisfacer las demandas más absurdas o extremas del presidente Trump”, expresó. Aunque reconoció que el resultado final podría incluir algún nivel de aranceles, insistió en que éstos tendrían que ser inferiores a los aplicados a cualquier otro socio comercial de Estados Unidos para preservar la competitividad de Norteamérica.
Al abordar el incremento de aranceles estadounidenses contra diversos productos canadienses, Smith afirmó que la medida complica el diálogo entre Washington y Ottawa y la atribuyó a una escalada de represalias comerciales. Explicó que, a diferencia de ocasiones anteriores, Estados Unidos decidió aplicar el gravamen incluso a mercancías que cumplen con las reglas de origen del T-MEC, lo que, dijo, incrementa la tensión entre ambos socios. También consideró que esta situación podría retrasar el inicio formal de las negociaciones entre ambos países.
Respecto a México, señaló que la estrategia de mantener el diálogo ha sido correcta, aunque advirtió que el panorama podría complicarse si Washington decide sustituir los actuales aranceles por nuevas medidas vinculadas con argumentos de seguridad nacional o trabajo forzoso.
En su opinión, el principal riesgo es mantener un entorno de incertidumbre permanente en el que el gobierno estadounidense pueda imponer nuevos gravámenes de manera unilateral. “México no va a tomar represalias, pero sí tenemos que ser claros con Estados Unidos de que no podemos seguir en un entorno de incertidumbre donde tenga un cheque en blanco el presidente Trump para en cualquier momento imponer aranceles”, afirmó.
El especialista también explicó que, tras la decisión de la Suprema Corte de Estados Unidos de invalidar los aranceles globales impuestos mediante la Ley IEEPA, la administración Trump recurrió temporalmente a la Sección 122, cuyos gravámenes expiran el 24 de julio, por lo que ahora prepara nuevos mecanismos legales para mantener la presión comercial sobre sus socios.
Consideró probable que los productos mexicanos que cumplan con las reglas de origen del T-MEC vuelvan a quedar excluidos de los nuevos aranceles, aunque señaló que aún no existe certeza sobre esa posibilidad. Asimismo, indicó que las investigaciones relacionadas con trabajo forzoso buscan principalmente presionar a distintos países para que adopten medidas comerciales contra China, más que señalar directamente a México.
Smith anticipó que la tercera ronda concluirá sin acuerdos de gran alcance. “Vamos a tener un empate a cero goles y el anuncio más, digamos, ambicioso que vamos a tener probablemente sea el anuncio de una siguiente ronda”, dijo.
Reiteró que México cuenta con margen para negociar porque Estados Unidos, aunque decidió no extender todavía el tratado, tampoco ha manifestado su intención de abandonarlo, lo que fortalece la posición negociadora mexicana. “Hay que aprovecharlo, jugar con cabeza fría e irnos ronda por ronda”, concluyó.
