Naturaleza AristeguiNaturaleza Aristegui

Romper el pacto criminal | Artículo de David Ordaz

Para la presidenta Claudia Sheinbaum el pacto criminal se rompió con su antecesor Andrés Manuel López Obrador asumió la Presidencia en 2018.

  • David Ordaz
22 May, 2026 14:29
Romper el pacto criminal | Artículo de David Ordaz
Foto: Archivo Cuartoscuro

Por: David Ordaz

Hace unos días durante su conferencia mañanera, Claudia Sheinbaum respondió con un estilo muy peculiar al llamado del Partido Acción Nacional (PAN) de ‘romper el pacto con los criminales’, ante los señalamientos de que Morena y el gobierno están coludidos con el crimen organizado.

Con ojos desorbitados y ademanes más remarcados de lo habitual, la presidenta refirió: “da risa al decir presidenta, rompa el pacto…” “presidenta, rompa el pacto criminal, ¿de verdad?… el pacto criminal se hizo en la época de Calderón y a nosotros nadie nos puede acusar de que hacemos pactos ni por debajo ni por encima de la mesa con algún criminal de cuello blanco o de delincuencia organizada”.

Más allá de la forma tan ‘curiosa’ de expresarse, lo cierto es que la presidenta sigue entrampada en una espiral narrativa de la que nunca va a salir bien librada. Su obsesiva defensa de personajes de la 4T, encabezados por su líder Andrés Manuel López Obrador, sus hijos, gobernadores, legisladores, alcaldes y muchos etcéteras más le están costando mucho capital político y de una imagen que de por sí ya va a la baja.

En la maestría de imagen pública alguna vez un profesor dijo que la comunicación no verbal es el pilar de la imagen, ya que es la definición de cómo te perciben los demás sin decir una sola palabra.

En cada vez más círculos sociales, Claudia Sheinbaum ya es percibida como desesperada, perdida, descolocada e incluso más mentirosa que su terrible antecesor. Lo peor es que de seguir así, con esa defensa a ultranza de un movimiento podrido, su popularidad de por si debilitada le podría jugar en contra en momentos de mucha relevancia, principalmente en materia de seguridad y de la próxima revisión del tratado comercial más importante que tiene el país.

Por supuesto que es un tema de narrativa. La presidenta dice convencida que ellos rompieron el pacto criminal en 2018 cuando llegaron al poder y por enésima vez culpó de dicho “pacto” al expresidente Felipe Calderón.

Quizá es una cuestión de lectura. Si para ellos en 2018 se rompió un pacto, allá ellos y sus creencias, pero lo cierto es que, al llegar a la presidencia, Andrés Manuel López Obrador selló un nuevo pacto criminal al enrolarse con grupos delincuenciales a cambio de no tocarlos durante su sexenio y probablemente en los que sigan.

Aún ahora que la silla del águila ya no está ocupada por un político rencoroso y vengativo como López Obrador, la primera mujer en ser presidenta, parece ser más la administradora de un despacho cooptado por todas las rémoras que se quedaron desde el sexenio pasado y que buscan seguir cobrando favores, saldando compromisos y queriendo perpetuarse en el poder.

Por semanas hemos escuchado: “pruebas, pruebas, pruebas”. Algunas de ellas ya se fueron a entregar a Estados Unidos.

El llamado a la presidenta para romper el pacto criminal no es para que busque dar una vuelta retórica o para que juegue con las palabras. Ya vimos que no se le da. Es para que rompa con el pacto que signó su antecesor con el crimen organizado.

Estamos a 20 días de que inicie el Mundial de Futbol que México compartirá con Estados Unidos y Canadá y en medio del torneo (1 de julio) comenzarán las rondas de revisión del T-MEC. El vínculo de Norteamérica está ante el reflector internacional. No es momento de jueguitos retóricos y narrativas ideologizadas solo para seguir dando impunidad a los delincuentes de su movimiento.