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'El Rey Puma', documental que descubre al hombre que alteró la relación entre futbol y publicidad | Video

Hans Henningsen, español (tinerfeño) de origen alemán, publicista y periodista deportivo, muy relacionado con la élite del futbol mundial, fue el creador de estrategias para la firma alemana Puma que revolucionaron el marketing deportivo en los años 70, entre ellas lograr que Pelé, en México 70, o Maradona a lo largo de su carrera, se atarán las agujetas de los zapatos en el campo de juego, argucia que dio proyección mundial a la marca.

  • Redacción AN / EC
22 Apr, 2026 14:50
'El Rey Puma', documental que descubre al hombre que alteró la relación entre futbol y publicidad | Video
(Foto: IA)

En el Mundial de México 70, la imagen de Pelé deteniéndose para atarse los zapatos justo antes de iniciar el partido alteró para siempre la relación entre futbol y publicidad. Detrás de aquel gesto, había una argucia ideada para la firma alemana Puma por un tinerfeño de origen alemán, Hans Henningsen, una figura discreta, pero habituada a codearse con la élite del futbol mundial.

Más de medio siglo después, Henningsen, que también era periodista deportivo, es el protagonista del documental ‘El Rey Puma’, dirigido por Fernando Ureña y Jorge Arroyo, con el periodista Arturo Lezcano como creador y productor ejecutivo, todos ellos de la mano de Mediareport, Televisión Canaria y Ailalelo Producións, que han reconstruido la trayectoria de un personaje cuya influencia fue determinante en la transformación del deporte en industria global.

En una entrevista con EFE en el estreno del documental en Tenerife, Lezcano, Ureña y Arroyo coinciden en describir a Henningsen como una figura decisiva pero acostumbrada a moverse en los márgenes, lo que no le impedía establecer vínculos personales con algunas de las mayores estrellas del futbol del siglo XX.

Lezcano, que cita uno de los testimonios recogidos en el documental, una imagen que condensa la dimensión de un personaje que, sin ocupar nunca el foco, estuvo presente en los momentos clave de los orígenes del futbol moderno, describe así a Henningsen:

Era alguien que podía desayunar con Di Stéfano, comer con Cruyff, merendar con Maradona y cenar con Pelé.

Henningsen, cuentan los responsables del proyecto, formaba parte del entorno cotidiano de jugadores y selecciones en una época en la que las fronteras entre periodistas, futbolistas y figuras culturales eran más difusas.

“Don de gentes absoluto”

Esa posición, ahondan, no se explicaba solo por su trabajo, sino por una combinación de carisma personal e intuición.

Ureña destaca su “don de gentes absoluto”, una capacidad para generar confianza que le permitía moverse con soltura entre perfiles muy distintos, desde deportistas hasta dirigentes o personalidades ajenas al futbol, como el exsecretario de Estado estadounidense Henry Kissinger.

A esa habilidad social se sumaba, según los autores, una visión preclara del potencial económico del deporte. Henningsen, añaden, entendió antes que otros que el valor del futbol residía en sus figuras y en su capacidad de arrastre.

Un adelantado

“Se adelantó décadas a su tiempo”, sostiene Ureña, pues Henningsen entendió que el valor económico del juego pasaba por sus protagonistas y, en concreto, por un elemento tan básico como el calzado.

“El futbolista trabaja con el pie y la bota es lo que está entre el pie y el balón”, apunta, en una idea que, según el director, permitió a Henningsen poner por primera vez precio a ese vínculo y convertirlo en un motor de negocio que hoy mueve cifras millonarias.

Esa intuición cristalizó en el episodio de Pelé en el Mundial de 1970, considerado por los responsables del documental como el punto de partida del marketing deportivo contemporáneo.

La escena, emitida en el primer Mundial televisado en color a escala global, convirtió un gesto cotidiano en un fenómeno de alcance masivo.

A partir de ahí, Henningsen participó en la vinculación de otros grandes nombres del futbol con la marca Puma, entre ellos Diego Armando Maradona. También estuvieron bajo su órbita jugadores como Mario Kempes o Enzo Francescoli, en una estrategia basada en la proyección de las estrellas.

Arroyo señala que una de las sorpresas del proceso de documentación fue comprobar la admiración que le profesaban figuras como Pelé, Maradona o Johan Cruyff.  “Normalmente somos nosotros los que admiramos a los futbolistas, pero aquí era al revés”, indica.

Esa relación de cercanía se reflejaba en gestos y en una presencia constante junto a las grandes figuras, lo que refuerza la idea de un actor que operaba desde la confianza personal más que desde estructuras formales.

Para Lezcano, ese perfil es recurrente en la historia:

Siempre hay alguien en las fotos que no sabes quién es, pero que está en todos los momentos importantes.

Adidas vs. Puma

El documental también sitúa la trayectoria de Henningsen en el contexto de la rivalidad entre Puma y Adidas, dos marcas surgidas de la división de los hermanos Adolf y Rudolf Dassler y que continuó durante generaciones.

En ese escenario, su figura se convirtió en un elemento clave para la expansión de Puma en el mercado futbolístico, especialmente en Sudamérica, donde su conocimiento del entorno y sus contactos resultaron determinantes, explican los responsables.

El propio equipo destaca el contraste al recuperar el primer acuerdo de Maradona con Puma, cifrado en apenas 100 dólares mensuales, una cantidad significativa para la época pero simbólica si se compara con el mercado actual.

Ese salto, señalan, permite dimensionar la intuición de Henningsen, hasta el punto de que, según uno de los testimonios recogidos, figuras como Messi o Neymar deberían “ir a su tumba a dejarle una flor” por el impacto de su legado.

Hans Henningsen también despertaba admiración entre la firma rival, Adidas, y, de hecho, Ureña expresa que uno de los exdirectivos de la firma que aparece en el documental describe al tinerfeño como “un unicornio” para el sector, “pero con la diferencia de que, en su caso, sí existió”.

(EFE)