Día Mundial del Agua 2026 | Acceso al agua y equidad de género: una crisis que afecta desproporcionadamente a las mujeres
La Conagua señala que el 77 % de la población mexicana habita en regiones donde hay menor disponibilidad de agua, señala Eduardo Vázquez Herrera.
- Redacción AN / ES

Por Eduardo Vázquez Herrera
Agua Capital
Este 22 de marzo, como todos los años desde 1993, la Organización de las Naciones Unidas impulsa la conmemoración del Día Mundial del Agua, en el cual se selecciona un tema para resaltar una problemática que afecta a los 2,100 millones de personas que aún carecen de acceso al agua potable, en cantidad y calidad adecuada, cerca de sus hogares.
Alrededor del mundo, las mujeres y las niñas se llevan la peor parte de la crisis mundial del agua, y es necesario que ocupen un lugar central en las soluciones alrededor de la gestión y acceso a los recursos hídricos.
Por ello, la celebración de este año aborda este tema particularmente relevante bajo el lema es “Donde fluye el agua, crece la igualdad”, que plantea el cómo el acceso al agua potable y saneamiento se constituyen en factores críticos para lograr la igualdad de género.
Algunos datos clave dejan ver con claridad la magnitud de estos retos:
• Más de 1 000 millones de mujeres —una cuarta parte de las mujeres de todo el mundo— carecen de acceso a servicios de agua potable gestionados sin riesgos. De ellas, se estima que 205 millones de mujeres beben agua procedente de fuentes no mejoradas (ONU-Mujeres/DAES, 2023).
• 380 millones de mujeres y niñas, es decir, el 9,5 % de la población femenina mundial, vive en contextos de estrés hídrico alto o crítico, y se calcula que esa cifra aumentará a 674 millones en 33 países de aquí a 2050 (ONU- Mujeres/DAES, 2023).
• 1,800 millones de personas siguen careciendo de agua potable en sus hogares y, en dos de cada tres hogares, las mujeres son las principales responsables de ir a por agua (OMS/UNICEF, 2023).
• En los 53 países sobre los que se dispone de datos, las mujeres y las niñas dedican 250 millones de horas al día a la recolección de agua, más del triple que los hombres y los niños (ONU-Mujeres/DAES, 2024).
• 156 millones de niñas de entre 10 y 19 años siguen sin tener acceso a servicios básicos de higiene en todo el mundo, lo que pone en peligro su salud, dignidad y educación (UNICEF, 2024).
• A escala mundial, se estima que 1 500 millones de mujeres y niñas viven en países expuestos o muy expuestos a la sequía (ONU-Mujeres, 2023).
• Alrededor del 14 % de los países aún no dispone de mecanismos que garanticen la participación de las mujeres en igualdad de condiciones en la toma de decisiones relacionadas con el agua y en la gestión de los recursos hídricos (PNUMA-DHI, Asociación Mundial para el Agua, ONU-Mujeres, 2025).
México no está ajeno a estas realidades. La Comisión Nacional del Agua señala que el 77 % de la población habita en regiones donde hay menor disponibilidad de agua; el INEGI estima que para 2023 aproximadamente el 6.9 % de los hogares en el país (2.5 millones de hogares), no contaba con agua entubada dentro de su vivienda, mientras que Agua Capital, la Red de Agua de la UNAM, y el Centro UNESCO de Seguridad Hídrica, subrayan que 7 de las 13 regiones hidrológico-administrativas que cubren el 71% del territorio nacional, tienen un grado de presión hídrico alto o muy alto.
La Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo 2024, destaca que las mujeres dedican el 66.8% de su tiempo total a actividades no remuneradas (incluyendo la gestión del agua). Es decir, que se dedican casi 40 horas a la semana para labores domésticas y de cuidados, que depende directamente del agua. Todos estos datos impactan de manera puntual las realidades que enfrentan las mujeres y niñas en nuestro país.
Resulta fundamental por tanto, en el marco del Día Mundial del Agua, comprender que cuando las mujeres y las niñas disponen de agua potable y saneamiento cerca de sus hogares, ganan tiempo, salud, seguridad, oportunidades y voz, lo cual implica, entre otras cosas, involucrar a los hombres y niños como aliados en la promoción del agua potable, el saneamiento y la higiene para todos.
Por todo esta situación, esta conmemoración pone de relieve la necesidad de un acción colectiva para entender este problema y atender sus retos asociados a través de impulsar el cambio de costumbres, hábitos, políticas, normas y comportamientos que impiden a las mujeres y las niñas alcanzar su pleno potencial, siendo que ellas son las más perjudicadas cuando el derecho al agua y al saneamiento no está garantizado y abordar las distintas soluciones y retos en la gestión del agua, con una perspectiva de género de manera adecuada.


