Ataque en cancha de Tuxtla Gutiérrez buscaba 'generar pánico': fiscal de Chiapas
El fiscal señaló que los detenidos por los hechos dijeron pertenecer a una célula vinculada con el Cártel de Sinaloa, que operaría puntos de venta de droga en la zona norte-oriente.
- Redacción AN / MDS

Por Ángeles Mariscal
El ataque armado que la noche del viernes 18 de septiembre dejó tres muertos y tres heridos en una cancha deportiva de la colonia Las Granjas, ubicado en la zona norte oriente de la capital de Chiapas, no estaba dirigido contra ninguna de las personas que ahí estaban, dio a conocer el fiscal general de Chiapas, Jorge Luis Llaven Abarca.
De acuerdo con declaraciones de las 15 personas que han sido detenidas por estos hehos, recibieron la orden de generar un hecho violento. “No fueron acciones dirigidas en lo particular a una persona, fueron simplemente indicaciones de generar eventos violentos”, dijo el fiscal en una transmisión en vivo desde la Fiscalía General del Estado.
El objetivo, explicó, era “conservar su territorio, de que ninguna otra célula de narcomenudeo estuviera en sus puntos de venta”; y para eso, “generar pánico y generar también zozobra en la población y también en los otros vendedores de droga al menudeo”.
Las personas que estaban en la cancha deportiva practicando furbol, no tenían relación con el conflicto. “Las personas estaban ahí conviviendo”, respondió el fiscal a una pregunta del público durante la transmisión.
Entre ellas había niños. Uno de los tres heridos es un menor de edad que recibió un impacto de bala en la cabeza y cuyo pronóstico las autoridades reportan como grave. Se trata de un niño de 11 años que jugaba como portero en un torneo infantil.
15 personas detenidas
Según el fiscal, hay dos autores materiales detenidos, son un adolescente de 17 años —el que bajó de la motocicleta y accionó el arma— y Jesús “N”, de 21 años, quien conducía. Ambos pertenecen, dijo Llaven Abarca, a una célula que controla los puntos de venta de narcomenudeo en la zona norte-oriente de Tuxtla Gutiérrez. Su líder sería José Luis “N”, alias “El Bebé”, de 32 años, a quien la Fiscalía señala como uno de los autores intelectuales.
Según esta versión, estas personas recibieron orden de una persona encarcelada en el penal de Ocosingo, de nombre Limber, alias “El Hueso”, quien encabezaría a la célula del crimen organizado, y quien dio la orden de ejecutar las “acciones violentas”. Está sentenciado y recluido en el penal de Ocosingo. “Desde ahí está operando, por lo cual también vamos a fincarle responsabilidad por estos lamentables hechos”, afirmó.
Las otras personas detenidas, dijo, realizaban labores de halconeo, vigilaban mientras se cometía el ataque, o encubrieron y ocultaron a los agresores en sus domicilios.
Consultado sobre la adscripción de la célula, el fiscal respondió que, según los propios detenidos, “trabajan para un grupo delictivo del cártel del Pacífico” -denominación que en el lenguaje de las autoridades federales corresponde al Cártel de Sinaloa-, “que son ellos quienes controlan este punto de venta”.
Otros ataques
La Fiscalía vinculó el ataque de Las Granjas con otros dos hechos ocurridos en las semanas previas en la misma zona de la capital.
El primero fue el 16 de agosto, alrededor de las 23:00 horas, en la colonia Vida Mejor, donde Alberto Armando Tondopó recibió varios disparos —en la pierna derecha, el antebrazo y la mejilla— sin que mediara palabra. El segundo ocurrió el 6 de septiembre, cerca de las 3:00 de la mañana, en una cancha deportiva de la colonia 27 de Febrero: ahí resultaron heridos un menor de identidad reservada, con tres lesiones, y José Joel Cruz González, con una herida a la altura de la costilla derecha.
En los tres casos, dijo el fiscal, el modo de operar fue idéntico: dos hombres en una motocicleta, uno baja y dispara sin decir nada. El comparativo de balística arrojó que se usó la misma arma calibre .380. Las cámaras de videovigilancia mostraron además la misma motocicleta y el mismo casco rojo. En Las Granjas, el segundo agresor llevaba un casco amarillo con la figura de un Pikachu, que la Fiscalía dice haber identificado en los videos y asegurado en los cateos.
Significa que en menos de cinco semanas la misma pistola disparó contra personas en tres colonias de Tuxtla, y que dos de esos ataques ocurrieron en canchas deportivas.
El ataque del viernes ocurrió siete días después de que, desde la VII Región Militar en Tuxtla Gutiérrez, la presidenta Claudia Sheinbaum informara una reducción de 64 % en el promedio diario de homicidios dolosos en Chiapas entre diciembre de 2024 y agosto de 2026, al pasar de 2.5 a 0.9 víctimas diarias, y la atribuyera al trabajo del gobierno de Eduardo Ramírez Aguilar y a la coordinación con el Gabinete de Seguridad federal.
La percepción ciudadana corre en sentido contrario: de acuerdo con la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del INEGI, la percepción de inseguridad entre los tuxtlecos supera el 74 %.
El fiscal ubicó el caso dentro de la estrategia estatal contra el narcomenudeo. Informó que en Tuxtla Gutiérrez hay 519 personas detenidas por ese delito, y sostuvo que combatirlo de manera frontal es la vía, porque “después deriva de otras conductas violentas”.
Ese marco explicativo -una disputa de menudeo entre células- convive, sin embargo, con una disputa mayor. Las colonias Las Granjas y Patria Nueva han sido el epicentro de la confrontación entre grupos del crimen organizado en la capital, donde al menos una docena de menores de edad han quedado entre las víctimas en los años recientes.
Esa confrontación se detonó en Tuxtla Gutiérrez: el 7 de julio de 2021 un comando vinculado al CJNG asesinó en la capital a Ramón Gilberto Rivera Estrada, “El Junior”, hijo del principal operador sinaloense en el estado.
El vacío que dejó fue disputado por “El Güero Pulseras”, enviado por Sinaloa, mientras el líder local Juan Manuel Valdovinos Mendoza, “El Señor de los Caballos”, rompía con esa organización y se aliaba con el CJNG y con la familia Calderón Calderón, alianza de la que surgió el Cártel de Chiapas y Guatemala (CCyG), que opera como filial del CJNG en territorio chiapaneco.
La disputa sigue activa. El 11 de septiembre, horas antes de la visita de Sheinbaum a Tuxtla Gutiérrez y Cintalapa, se reportó un enfrentamiento armado en la zona de Las Palmas, en Cintalapa, atribuido a grupos vinculados con el Cártel de Sinaloa y el CCyG. Dos semanas antes, el 27 de agosto, un choque entre fuerzas federales y estatales y presuntos integrantes del CCyG en el ejido Emiliano Zapata, también en Cintalapa, dejó un muerto y un detenido.
Con la versión del fiscal queda explícita la disputa entre cárteles de la droga por el control del territorio.



