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Fracking, versión segundo piso de la 4T | Por David Ordaz

Este Comité tendrá la tarea de responder una pregunta clave para la política energética nacional: "bajo qué condiciones es factible -o no-, explotar estos recursos.

  • David Ordaz
21 Apr, 2026 14:13
Fracking, versión segundo piso de la 4T | Por David Ordaz
Foto: Cuartoscuro

Por: David Ordaz

Son tantos frentes los que tiene abiertos la presidenta Claudia Sheinbaum que es difícil aterrizar solo en uno. Desde frases desafortunadas referentes a los altos precios de la gasolina o el jitomate, hasta la indefendible estrategia narrativa del caos que es Pemex, el derrame petrolero, los pleitos internos de su partido político, la desastrosa respuesta sobre las desapariciones y la crisis humanitaria en el país, el ridículo con el Plan B electoral y hasta el uso faccioso del Mundial, que más que fiesta del futbol parece un escenario apocalíptico por una capital llena de cráteres, obras, tráfico, bloqueos y marchas, horas perdidas y evidencia del transporte público colapsado, entre muchas otras bondades.

Hoy nos enfocaremos en uno. Esta semana, la mandataria presentó al grupo de científicos e integrantes del gabinete que se encargarán de analizar las posibilidades del uso de fracking en México. Este ‘dream team’ está compuesto de rectores de universidades, ingenieros, científicos, secretarios de Estado, entre otros.

Este Comité tendrá la tarea de responder una pregunta clave para la política energética nacional: “bajo qué condiciones es factible -o no-, explotar estos recursos, en qué regiones y con qué implicaciones ambientales y sociales”.

El fracking es básicamente la perforación utilizada para extraer gas natural y petróleo de yacimientos no convencionales, a través de la inyección de agua, arena y productos químicos a alta presión. Los principales riesgos, además del uso de grandes volúmenes de agua, es la causa de sismos, contaminación de aguas subterráneas y el uso de grandes extensiones de territorio para su operación.

Como era de esperarse, ya comenzaron a correr los ríos de tinta y análisis sobre los pros y contra de esta acción y uno de los ángulos destacados es que derivado de las locas decisiones de Donald Trump de interrumpir el Estrecho de Ormuz y su innecesaria guerra contra Irán, nuestro país se verá envuelto en un escenario de alarma, ya que nuestras reservas de gas y algunos combustibles es apenas de unas horas a diferencia de países europeos que tienen reservas por meses.

De formación científica, Sheinbaum siempre advirtió de los riesgos que representa la extracción de gas natural a través del fracking, defendiendo los acuíferos y el medio ambiente. Hoy, ante las presiones mundiales, principalmente del vecino del norte, la presidenta se ubica entre el mundo ideal contra el real o en pocas palabras, no es lo mismo ser borracho que ser cantinero.

Vamos una década atrás cuando en 2015, en pleno gobierno de Enrique Peña Nieto, nombres como David Korenfeld, Roberto Ramírez de la Parra o Juan Armando Hinojosa salieron a relucir en el escándalo del Acueducto Monterrey VI, una mega obra con un costo estimado en 40,000 millones de pesos, de los cuales 17,000 millones de pesos fueron por el pago de servicios por varios lustros.

Desde ese tiempo ya se analizaba la forma de ejecutar una política nacional del agua, incluida la construcción y mantenimiento de infraestructura, pero también otorgamiento de concesiones para el uso de agua con fines agrícolas o industriales; además de supervisión y sanciones por el caso de las descargas.

Nuestro país es extremadamente vulnerable a los riesgos relacionados con el agua. Del territorio nacional, 52% es árido o semiárido. Tiene poca agua. En el otro extremo, hay 13 regiones con alto riesgo de inundarse. Algunas de ellas, muy pobladas, como el valle de México.

El súper “dream team” de la presidenta tiene una gran responsabilidad a cuestas y además de conocer los pros y contras de esta acción extractiva, tienen la obligación de blindar cualquier acción que se pueda convertir en un enorme negocio y donde seguramente ya están sobrevolando bastantes integrantes de la 4T, incluidos los hijos de Andrés Manuel López Obrador. Temporada de zopilotes.

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