127 senadores aprueban la Guardia Nacional con mando civil
Entre los requisitos que tendrán que cumplir los mandos de dirección estará el de no formar parte del Ejército y la Marina, y que todos los elementos de las Fuerzas Armadas que pasen a la Guardia Nacional deberán ser civiles.

Este jueves el Senado aprobó por unanimidad, en lo general y particular, la Guardia Nacional.

127 senadores, de 128 (uno estuvo ausente), avalaron el dictamen tras llegar a un acuerdo entre todos los grupos parlamentarios para aprobar un cuerpo con mando civil.

Ricardo Monreal, de Morena, aclaró que “la participación de la Guardia Nacional es coadyuvante del Ministerio Público” y “no significa que van a sustituir ni a policías municipales ni estatales”. Para la aprobación del dictamen, dijo, “nadie nos puede reclamar, escuchamos a todos”.

“Le vamos a dar un instrumento al presidente de la República que será fundamental para su estrategia. Le damos marco jurídico a nuestras fuerzas armadas… es un gran logro para México”, anotó el el senador del PRD, Miguel Ángel Mancera.

Clemente Castañeda, de Movimiento Ciudadano, indicó que el dictamen establece el mando civil, “no habrá ni mando mixto” y “se establece un mando de actuación para las fuerzas armadas”.

Claudia Ruiz Massieu, a nombre del PRI, afirmó que “esta no es la Guardia nacional de un grupo o e un gobierno, es la guardia nacional que quiere la sociedad”. 

Julen Rementería del Puerto, del PAN, comparó que lo que se proponía con el anterior dictamen era “una especie de mando militar, reconocía el fuero militar, la militarización era prácticamente permanente”, pero todo eso ha quedado atrás. Ahora, “estamos a favor de una Guardia que le convenga al presidente pero que también le convenga a los ciudadanos”.

“México está herido de gravedad y requiere medidas extraordinarias”; “todos coincidimos en que la Guardia Nacional es el paso inicial” para combatir la inseguridad y la violencia, dijo Raúl Bolaños-Cacho, del PVEM.

Nancy de la Sierra, del PT, agregó que “México no está preparado para que el Ejército regrese inmediatamente (a los cuarteles), todavía nos esperan días difíciles”, por ello “la presente iniciativa es el comienzo de la pacificación de nuestro país” pues se establece una temporalidad de 5 años.

El dictamen sobre la Guardia Nacional aprobado este jueves en el Senado, incluye ocho modificaciones centrales respecto al documento que se recibió de la Cámara de Diputados, entre las que destacan la temporalidad de cinco años y la adscripción civil.

En un análisis sobre la minuta, dado a conocer por el área técnica del Senado, se destaca que el mando de la Guardia será civil y la institución policial, adscrita al ramo de Seguridad Pública.

Contrario a lo que se contemplaba en la minuta original, no habrá mando mixto, ni junta de jefes de estado mayor. Por el contrario, se establece una coordinación interinstitucional con las Fuerzas Armadas.

Se indica que entre los requisitos de los mandos de dirección se encuentran: no formar parte de las Fuerzas Armadas y que todos los elementos de éstas que pasen a la Guardia serán considerados como civiles.

Según el documento, “el presidente podrá disponer de las Fuerzas Armadas durante cinco años, pero deberá hacerlo bajo parámetros de convencionalidad (normado, subordinado, complementario y fiscalizado) y deberá informar de sus actividades al Senado”.

Entre los controles institucionales, que el Senado analizará y aprobará, se encuentra la Estrategia Nacional de Seguridad Pública y los informes anuales de la Guardia Nacional, donde se incluirá la actuación extraordinaria de las Fuerzas Armadas.

También destaca el fortalecimiento de las capacidades policiales de estados y municipios, con inversión de estados y federación, así como evaluación de metas.

“Se hace explícita la coordinación y colaboración de la Guardia Nacional con las entidades federativas y municipios y la ley preverá los supuestos y mecanismos”.

En materia de leyes secundarias, se establecen reformas a las leyes del Sistema Nacional de Seguridad pública, de la Guardia Nacional, a la Nacional de Uso de la Fuerza y a la Ley Nacional del Registro de Detenciones.

Respecto al fuero, se acordó no reformar el Artículo 13 constitucional, de manera que los elementos de la Guardia Nacional no serán sujetos a jurisdicción militar.

La Guardia Nacional no usará armas de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas y se reglamentará el uso de la fuerza bajo estándares internacionales de proporcionalidad y excepcionalidad.

Las reformas propuestas consisten en no modificar el Artículo 13, como se pretendía; establecer en el Artículo 16 que los detenidos tendrán que ser entregados a autoridades civiles, y en el Artículo 21, que la Guardia Nacional será civil, disciplinada y profesional.

En ese mismo artículo queda establecida la coordinación el Ministerio Público y las instituciones policiales de los tres órdenes de gobierno y la conformación del Sistema Nacional de Seguridad pública.

En los Artículos 31, 35 y 36 se establecen detalles sobre los cuerpos de reserva; en tanto que en el 73, se indica la necesidad de crear las leyes Nacional sobre Uso de la Fuerza y la Ley Nacional del Registro de Detenciones.

En el Artículo 76 se indica la obligación del Ejecutivo de presentar el informe anual de actividades sobre la Guardia Nacional y en el 89, la obligación del Ejecutivo de disponer de la Guardia Nacional.

Además, se contempla un cuerpo de siete artículos transitorios donde se reiteran los plazos para crear las leyes secundarias y que el Ejército podrá estar hasta por cinco años en las calles, mientras se conforma la Guardia Nacional.






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