Peña Nieto presenta hoy su Cruzada contra el Hambre, en Chiapas
El arranque del programa del gobierno federal definirá si se mantiene como una continuación de Pronasol, Progresa y Oportunidades de gobiernos anteriores, o todo un concepto para erradicar la pobreza, como ocurrió en Brasil con 'Hambre Cero'.
El Estado de México, Veracruz, Oaxaca, Puebla, Jalisco, Guanajuato, Distrito Federal, Michoacán, Chiapas y Guerrero, son las 10 entidades que más muertes registraron por desnutrición. (Fotos: Archivo/Cuartoscuro)

Cada día mueren 23 a causa del hambre y 21 millones de personas en México viven en pobreza alimentaria; 37 por ciento de los niños indígenas padecen desnutrición.

Con el fin de revertir esas cifras, este lunes arranca en el municipio de Las Margaritas, en Chiapasun programa del gobierno de Enrique Peña Nieto: la Cruzada Nacional contra el Hambre, apoyada sobre todo en la Secretaría de Desarrollo Social, encabezada por la ex perredista Rosario Robles.

Se trata de una campaña permanente que pretende contrarrestar la pobreza y el bajo desarrollo humano en 400 municipios que presentan los índices más altos de marginación social.

Así lo instruyó el presidente de la República al inicio de su sexenio, el pasado 1 de diciembre, cuando describió en Palacio Nacional el proyecto: “Estamos en pleno Siglo XXI. México ha logrado avances en diversos sectores, pero es indignante, es inaceptable que millones de mexicanos padezcan aún de hambre”. 

“Lograr que las familias mexicanas tengan un piso básico de bienestar, será la prioridad, el principio elemental de mi política social. He dado instrucciones a la Secretaría de Desarrollo Social, para que ponga en marcha en los próximos 60 días, la Cruzada Nacional Contra el Hambre. Convoco a la sociedad civil organizada, a empresarios, a los medios de comunicación, a las agrupaciones religiosas, a Gobernadores, Jefe de Gobierno, Presidentes Municipales y a todos los integrantes del Congreso de la Unión; a los jóvenes y a todo mexicano que quiera aportar tiempo y recursos para sumarse a esta gran causa, que es por todos los que tienen hambre en nuestro país”, indicó en ese entonces.

Los involucrados

Este programa de apoyo alimentario cuenta con presupuesto de 4 mil millones de pesos y, además de la Sedesol, se verán involucradas las secretarías de Salud; de Economía; de Turismo; de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y, de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) -antes de la reforma agraria; el proyecto convocará a participar al sector privado, aunque no se ha especificado de qué forma lo hará.

La cruzada, de acuerdo con El Universal, incluirá esquemas de nutrición para niños, mujeres y adultos mayores, brigadas de atención médica y programas productivos y de empleo.

Víctimas del hambre… donde gobernó Peña 

De acuerdo con Enfoque de Reforma, los estados en los que mueren cada año más personas víctimas del hambre, son el Estado de México (10 mil 820), donde gobernó el propio Peña; Veracruz, con 9 mil 589 al año; Oaxaca, con 8 mil 30; Puebla, con 8 mil 11; Jalisco, con 7 mil 376; Guanajuato, con 6 mil 579; el DF, con 4 mil 873; Michoacán, con 4 mil 495; y Chiapas, con 4 mil 445 al año.

Otro dato relevante es que el mayor número de personas que mueren por desnutrición en México son los menores de un año y los ancianos (de 65 años en adelante).

Una medición de la pobreza señala que en 2008 había en México 43 millones 800 mil personas cuyos ingresos no les permitían acceder a una canasta básica, aunque invirtieran todos sus recursos -lo que es considerado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social, como pobreza alimentaria. Para 2010, la cifra ascendió a más de 48 millones de mexicanos.

El Pronasol de Salinas

La cruzada tendrá similitudes con un programa de gobierno que existió en México hace más de dos décadas: el Programa Nacional de Solidaridad (Pronasol).

El ex presidente Carlos Salinas de Gortari puso en marcha al inicio de su sexenio este programa especial para combatir las necesidades básicas en alimentación, vivienda, educación y salud de los más pobres en México, en especial con los campesinos e indígenas.

Como parte de dicho operativo, se entregaron apoyos económicos de forma directa a la población, además de que se dieron “créditos a la palabra”, con lo que se apoyó económicamente a productores.

El programa terminó convertido, finalmente, en la Sedesol. Y este lunes pretenden resucitar aquella idea original, que también fue utilizada por los gobiernos panistas, como lo hizo con “Oportunidades”.

Reducción de la pobreza, en duda

En un estudio elaborado por Mercedes González –consultora de Cepal y profesora del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social de México-, se señala que a pesar de que México ocupa de los primeros 20 lugares en la escala de las economías del Banco Mundial, se caracteriza por “una fuerte desigualdad social y un número muy significativo de pobres”.

En el documento se expone que los programas en México como el Pronasol y el Progresa (en el sexenio de Ernesto Zedillo) no han demostrado cumplir con su objetivo de reducir la pobreza, e incluso se han desviado con fines electorales.

“Las acciones del Pronasol se orientaron hacia estados y regiones clave por razones electorales. Por otra parte, este programa se anunció como una acción concertada de combate a la pobreza, pero nunca se pudo demostrar que la redujera, salvo en el caso de las becas en efectivo del Programa Niños en Solidaridad”, indicó.

“El surgimiento del Programa de Educación, Salud y Alimentación (Progresa), creado durante el sexenio de Zedillo y antecesor del actual Programa Oportunidades, continúa y consolida el principio de selección de poblaciones objetivo por medio de criterios técnicos resumidos en indicadores de pobreza, procura impedir la interferencia de autoridades locales con el fin de evitar sesgos electorales y clientelistas, y establece como norma y requisito indispensable la corresponsabilidad de los beneficiarios”, señala.

¿Símil de Hambre Cero, de Lula en Brasil?

El 20 de septiembre de 2003, en la apertura de la Asamblea General de la ONU, el entonces presidente de Brasil, Luiz Inácio ‘Lula’ da Silva, propuso la campaña mundial contra el hambre.

En ese año, se presentó “Hambre Cero”, una política pública de inserción social, no sólo asistencialista, con la gente pobre.

“Nuestra primera decisión fue: aquí no se va a hacer una maratón de distribución de comida. Esa fue la primera decisión, porque hacerlo no lleva a ninguna parte”, detalló Frei Betto, ex asesor de Lula, en un artículo.

“Hambre cero es una política pública, un abanico que comprende sesenta programas públicos, con la participación de la sociedad civil. Va desde la reforma agraria, la capacitación laboral, el cooperativismo, la agricultura familiar, hasta un complejo de programas distintos que crean las condiciones para que la gente pueda salir de la miseria”, indicó Frei.

La campaña en Brasil contempló además becas de apoyo a las familias, una campaña nacional de alfabetización, un programa de salud y otorgó a todos los adultos mayores  un salario mínimo por mes.

Este lunes se sabrá si la cruzada en México tiene características similares a lo implementado en Brasil.

(Con información de Enfoque del diario Reforma, El Universal y estudio)



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