David Remnick: el periodista entre las leyendas de la música pop (Reseña)
El director de ‘The New York’, reúne algunos de sus mejores perfiles sobre figuras de la música en ‘Sostener la nota’.
- Redacción AN / HG

Por Héctor González
David Remnick (Nueva Jersey, 1958) es director de la prestigiosa revista The New Yorker desde 1998. Encabezar una de las publicaciones más importantes del mundo le ha permitido no solo acceder a personalidades de todo tipo, también ha podido conocer historias antes que la mayoría de los mortales. Un ejemplo, por ahí de 2004, cuando Bob Dylan iba a publicar su libro de memorias Crónicas, el periodista pudo ir a la oficina de Jeff Rosen, el agente que gestiona varios de los negocios del músico, para leer de un tirón el primer tomo de la esperada autobiografía del autor de “Like Rolling Stone”.
Remnick buscó publicar en exclusiva un adelanto del libro, pero Dylan puso como moneda de cambio la portada. Cabe recordar que The New Yorker nunca ha publicado en portada la foto de una figura. Además, era temporada electoral en Estados Unidos y la agenda política marcaba el pulso de los medios de comunicación. Con todo el dolor de su corazón, el editor se apretó el cinturón y no cedió. Al final el fragmento se lo llevó Newsweek.
Este tipo de episodios son los que se encuentran en Sostener la nota (Debate), un volumen donde el periodista reúne perfiles de figuras de la música popular que ya rebasan el sexto piso. Ganador de un Premio Pulitzer, el reportero sabe lo que hace y va a donde sea necesario para conseguir lo que necesita. A Pavarotti lo acompañó a Singapur y otros lugares con tal de mostrar al inmenso tenor con todas sus aristas y pescar frases como “Los diez minutos anteriores a mi salida a escena no se los desearías a tu peor enemigo”.
Más que la anécdota y la declaración escandalosa, Remnick va tras el carácter y la personalidad de su protagonista. No oculta su admiración por Aretha Franklin y le reconoce sus aportaciones en la lucha por los derechos de la comunidad afroamericana, pero al mismo tiempo narra las contradicciones y desplantes de la “reina del soul”.
Sobre la vejez y el escenario
Pocos textos han tomado el pulso de Bruce Springsteen como “Estamos vivos”, material donde se cuenta el ascenso del ídolo de Nueva Jersey, como también sus puntos flacos. The Boss, el jefe de la clase trabajadora norteamericana que no sabe lo que es levantarse temprano para ir a trabajar y no solo eso, es también uno de los rockeros más acaudalados del planeta. De cara al reportero Springsteen habla con una honestidad poco habitual en el show business.
La lista incluye a Leonard Cohen, su perfil es tal vez el más entrañable, entre otras cosas porque fue escrito en la recta final del músico canadiense. Cohen, quien tuvo que regresar a los conciertos después de que su contador lo estafara, sostuvo varias conversaciones con David Remnick, alguna de ellas ya enfermo del cáncer que le quitó la vida.
Atento a los detalles y a las exigencias de cada trabajo, el periodista pregunta una y otra vez, y a quién haga falta. Buddy Guy, Mavis Staples, Patti Smith, Keith Richards y Paul McCartney, bajan la guardia y en ocasiones hablan incluso de más. “No estoy seguro de que quede bien decirlo, pero son (los Rolling Stones) una banda de blues dedicada a hacer versiones”, dice el ex Beatle.
Ojo con los perfiles de Mavis Staples, la intérprete que se echó sobre los hombros la herencia de una familia que hizo historia en los orígenes del soul; y con los de Buddy Guy y Patti Smith. El oficio lleva al escritor a no conformarse con la historia de cada artista. Sostener la nota, es un volumen sí, sobre música, pero en particular sobre el paso del tiempo, el legado, la vejez y la pulsión vital que supone pisar un escenario. Todo en un tono ligero, personal, íntimo y de gozo que contagia pasión y ganas de sacar la colección de viniles.
*David Remnick. Sostener la nota. Debate. Trad. Juan Rabasseda Gascón y Teófilo de Lozoya. 328 pp.







