Aumento de riqueza de superricos pone en riesgo la democracia, alerta Oxfam
Carlos Slim es el hombre más rico de América Latina y su fortuna llegó a un nivel sin precedentes tras la pandemia, señala Oxfam.
- Redacción AN / BJC

El incremento “sin control” de la riqueza de los multimillonarios en América Latina y el Caribe en los últimos años, equivalente casi al PIB conjunto de Chile y Perú, pone en riesgo la democracia en la región al crear un “desequilibrio” social mediante la “compra de influencias políticas”, aseguró a inicios de semana Oxfam.
“Mientras la riqueza de los milmillonarios ha crecido en promedio un poco más de 491 miles de dólares al día, un trabajador con salario mínimo necesitaría 102 años para alcanzar esa misma fortuna”, advirtió la directora regional de Oxfam en América Latina y el Caribe, Gloria García-Parra.
Y agregó que “este desequilibrio perpetúa élites que compran influencia política y reproducen la desigualdad por generaciones, condicionando decisiones de políticas públicas y limitando los recursos que podrían destinarse en beneficio de las mayorías”.

Foto: Genet Schneider vía Unsplash
En el marco del Foro Davos, que comenzó este lunes en la ciudad suiza del mismo nombre, Oxfam publicó los informes ‘Riqueza sin control, democracia en riesgo: ¿por qué América Latina y el Caribe necesitan un nuevo pacto fiscal? y Contra el imperio de los más ricos. Defendiendo la democracia frente al poder de los milmillonarios’.
Oxfam señala que la región registra un récord de 109 milmillonarios (14 más que a fines de 2024), con una riqueza conjunta de casi 622 mil millones de dólares, casi equivalente al PIB combinado de Chile y Perú.
En concreto, desde el año 2000, esta riqueza ha aumentado en “un sorprendente 443 %” y “tan sólo en el último año, creció un 39 %, 16 veces más rápido que la economía regional”.

Ricardo Salinas Pliego | Foto: Archivo Cuartoscuro
Además, a día de hoy “el 53.8 % de los superricos de la región heredaron total o parcialmente su fortuna, muy por encima del 37.3% mundial”.
“Es una amenaza directa a los derechos”
Así, solo cinco países de la región “aplican impuestos al patrimonio neto y apenas nueve gravan herencias o donaciones”, un “vacío fiscal (que) refuerza la concentración simultánea de poder económico y político, en una especie de dinastías de ultrarricos, que se perpetúan de generación en generación, debilitando la capacidad redistributiva del Estado y perpetuando un modelo de desigualdad heredada”.
El informe apunta que “no es casualidad” que el 65% del patrimonio de los milmillonarios en Latinoamérica y el Caribe esté “en sectores estratégicos como finanzas, telecomunicaciones, medios de comunicación y energía, sectores altamente desregulados y en los que la cercanía al poder es clave”.
Además, según Oxfam, entre 2000 y 2025, al menos 16 presidentes en 11 países de Latinoamérica llegaron al poder tras dirigir grandes empresas.

Imagen: Oxfam
“Cuando la riqueza compra influencia política, la democracia deja de ser representativa y se convierte en privilegio de unos pocos. No es solo un problema económico: es una amenaza directa a los derechos y a la voz de las mayorías”.
En México, Slim gana en un segundo lo que a una persona le toma una semana de trabajo
En su informe, Oxfam destaca la figura del empresario Carlos Slim Helú, quien se mantiene como la persona más rica de la región. Según los datos recopilados por Oxfam, en 2025 Slim alcanzó una fortuna sin precedentes.
La organización subraya la brecha de ingresos mediante una comparación estadística, al afirmar que en los últimos cinco años desde el inicio de la pandemia, Slim ganó en un segundo lo que a una persona promedio en México le toma una semana de trabajo.

Foto: Archivo Cuartoscuro
“Las élites con mayores fortunas también se sirven de su posición para lograr un acceso preferente tanto a los responsables políticos como a los procesos de formulación de políticas de los propios Gobiernos a través de mecanismos más oficiales, como por ejemplo los consejos consultivos empresariales“, afirma Oxfam al tiempo que recuerda que en 2018 el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador creó el Consejo Asesor Empresarial con diversos magnates.
Te puede interesar > Slim se consolida en el sector petrolero: Grupo Carso compra participación de Lukoil en Campeche
Este Consejo estaba constituido principalmente por los hombres más ricos del país: Carlos Slim y Ricardo Salinas Pliego, además de ser coordinado por Alfonso Romo.
Administración de Trump favoreció concentración de riqueza
Oxfam sostiene que el aumento de la concentración de riqueza extrema coincide con dinámicas políticas internacionales, como la administración de Donald Trump en Estados Unidos, la cual, según la organización, favoreció los intereses de los sectores más acaudalados mediante la reducción de impuestos y el bloqueo de avances en cooperación fiscal.
Sobre esta influencia en la vida pública, el informe calcula que los milmillonarios tienen 4,000 veces más probabilidades de ocupar un cargo político que un ciudadano común. Amitabh Behar, director ejecutivo de Oxfam, manifestó al respecto que la pobreza económica produce hambre, mientras que la pobreza política genera indignación.

Foto: Archivo Reuters
Ante estos hallazgos, la organización insta a los gobiernos a implementar planes nacionales para reducir la desigualdad y a establecer gravámenes sobre la riqueza y las herencias del 1% más rico de la población.
Insta a gravar la riqueza
Ante ello, Oxfam insta a los Gobiernos a priorizar la implementación de “planes nacionales para reducir la desigualdad, con metas claras y seguimiento” y “gravar la riqueza y las herencias del 1 % más rico para limitar el poder de los superricos”.
Asimismo “regular la influencia política y mediática de las élites, garantizando independencia y transparencia” y “proteger las libertades democráticas y fortalecer la participación ciudadana”.

Foto: Jingming Pan vía Unsplash
“Que el poder económico decida nuestro futuro no es aceptable. Los gobiernos de América Latina y el Caribe tienen la responsabilidad ineludible de actuar para reducir la desigualdad y frenar la amenaza que la concentración extrema de riqueza representa para la democracia”, concluye García-Parra.
(Con información de EFE)





