Investigan origen de explosiones en Austin, hasta ahora van cuatro
 El hecho de que las víctimas hasta antes del último atentado fueran todas miembros de las minorías, motivó sospechas de que pudieran tratarse de un “crimen de odio”.
Foto: Rueters

El artefacto explosivo que detonó la noche de este domingo en el suroeste de Austin, Texas, lesionando a dos hombres jóvenes que circulaban en bicicletas, fue activado por un cable colocado exprofeso para ello y camuflado para mezclarse con el entorno, informó la policía.

Las autoridades investigan si la explosión fue obra de la misma persona responsable de otras tres explosiones que se han registrado en Austin desde el pasado 2 de marzo y que ya han provocado la muerte de dos personas y lesiones graves a una mujer de 75 años, o de algún otra persona que esté tratando imitar los primeros atentados.

El jefe interino del Departamento de Policía de Austin, Brian Manley, dijo sin embargo que en este último atentado “hemos visto algunas similitudes” con los anteriores.

El dispositivo utilizado en el atentado de este domingo estaría “mostrando un nivel diferente de habilidad por encima de lo que ya habíamos visto y estamos preocupados por lo que este sospechoso posea”, dijo el jefe interino del Departamento de Policía de Austin, Brian Manley.

Instó al público a proporcionar cualquier información, “por intrascendente que piense que es, esa puede ser la única prueba que necesitamos“.

Las autoridades creen que el explosivo de este domingo fue activado al pisar el cable del detonador cuando los jóvenes que resultaron lesionados circulaban en bicicleta.

Manley dijo en entrevista este lunes en el programa “Good Morning America”, de la cadena nacional de televisión ABC, que las víctimas del incidente de este domingo fueron dos hombres de origen anglosajón, a diferencia de los tres atentados anteriores que mataron a dos afroamericanos y lesionaron a una mujer hispana en vecindarios al noreste de Austin.

Las primeras tres bombas se dejaron como paquetes en las puertas de tres casas. La primera explosión, el 2 de marzo, mató a Anthony Stephan House, un afroamericano de 39 años. El segundo atentado registrado el 12 de marzo, mató a Draylen Mason, un adolescente también afroamericano de 17 años y dejo lesionada a su madre de 40 años.

La tercera explosión ocurrió el mismo 12 de marzo y lesionó a una mujer hispana de 75 años. El hecho de que las víctimas hasta antes del último atentado fueran todas miembros de las minorías, motivó sospechas de que pudieran tratarse de un “crimen de odio”.

“Las víctimas en este incidente fueron dos hombres anglos”, dijo Manley. “Hemos dicho desde el principio que no estábamos dispuestos a descartar nada, solo porque cuando se descarta algo, se limita su enfoque”.

Señaló que la policía trata de entender cuál es la ideología o el motivo detrás de los atentados. “En este punto, tenemos personas a las que hemos investigado, pero no hay un sospechoso principal en este momento”, mencionó.

El alcalde de Austin, Steve Adler, refirió que la creciente ansiedad entre los residentes de la ciudad es “legítima y real” después del cuarto atentado registrado este mes.

Adler consideró que los residentes no deberían pensar dos veces antes de llamar al número de emergencia 911 si ven algo sospechoso. (NTMX)








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