“En Estados Unidos se está generando una situación de incertidumbre e ingobernabilidad”: Sergio Arau
El músico y cineasta regresa al Teatro de la Ciudad para presentar su obra ‘Tocada y fuga’.
- Redacción AN / HG

Por Héctor González
Sergio Arau no sabe lo que es estarse quieto. “Estoy recabando firmas para conseguir que los días sean de 48 y no de 24 horas”, dice.
Quien fuera parte fundamental de Botellita de Jerez y líder de Sergio Arau y los mismísimos ángeles, se encuentra en los últimos detalles de lo que será la presentación de su espectáculo teatral Tocada y fuga, el próximo 20 de febrero en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris.
El montaje protagonizado por el músico y alter ego Lazlo de la Vega, contará con la participación de artistas invitados, hasta el momento el único confirmado es Salvador Moreno, de La Castañeda. “No puedo revelar más por ahora”, advierte. Lo que sí adelanta es que tiene en mente hacer una versión cinematográfica de este espectáculo, claro que esto será después de un par de exposiciones que está cocinando con su trabajo plástico en España y Francia.
¿Qué representa para ti llevar Tocada y fuga al Teatro Esperanza de la Ciudad?
El Teatro de Ciudad es mi lugar favorito. Todas las veces que he tocado ahí ya sea con Botellita de Jerez o con otras bandas me ha ido muy bien. Además, crecí ahí. Corona y Arau, o sea mi papá y mi tío Sergio Corona, se presentaban ahí para presentar teatro de revista y pues yo iba muy seguido. Estoy emocionado.
Ya llevas algo de tiempo con este espectáculo, ¿cómo ha evolucionado?
Es verdad que ha evolucionado, ahora ya tiene otro final y un tercer acto que no tenía. Algunos arreglos han cambiado. Recuerda que el disco lo grabé en la pandemia con la ayuda del ingeniero y productor Germán Briceño a quien convencí para que nos viéramos una vez a la semana. Nos juntábamos los martes, tres o cuatro horas, yo digo que es un ingeniero de clóset porque su estudio es su clóset.
¿Cómo músico qué retos te ha implica tocar en vivo esta mezcla de música clásica con rock?
Es verdad que es un reto, yo no leo música, bueno sí, leí la biografía de Bowie, así que sí leo. Mi formación no es de escuela, sino de calle, en cambio German si le sabe más. Por momentos discutíamos porque yo no soy muy respetuoso de las estructuras y de la tradición. Entonces sí es un reto porque la música clásica puede ser muy sofisticada.
¿Qué música escuchas ahora?
Lo que más escucho es rock, aunque en general oigo muchos estilos. Soy de la generación hippie entonces me tocó toda la psicodelia, también el rock pesadón. Hay un grupo que me fascina que casi nadie conoce, que se llama Vanilla Fudge, es una banda de covers, pero suenan como si fuera una orquesta, su concepción es muy sofisticada. También escucho música latinoamericana, muchas de mis canciones son huapangos o sones jarochos con forma de rock. Mi “Frida Sufrida”, es un corrido rockero dedicado a Frida Kahlo, pero rítmicamente es un huapango.
Lo último que escuchaste que te voló la cabeza, ¿qué habrá sido?
Maneskin, el grupo italiano. Tiene muchos elementos del rock tradicional, pero los timbres, las voces y la voz de la cantante es espectacular. Me encanta el balance de los instrumentos. Otro grupo que en su momento me voló la cabeza fue Nirvana, apareció cuando se usaba la computadora para corregir, era una época en la que toda la música sonaba muy limpia y las grabaciones eran impecables. Y de pronto surge esta banda y toca de una manera brutal, eso me gustó muchísimo, como verás ya estoy viejo.
De Botellita de Jerez, ¿qué es lo que más escuchas?
En la computadora tengo un playlist con todo Botellita de Jerez, bueno no con todo, solo lo de mi época. El otro día me encontré una canción de 1986, se llamaba “Saque de Meta y Pique”, que, por cierto, nunca pudimos tocar en televisión. Una vez intentamos tocarla en un noticiero y en la prueba de sonido nos regañaron.
¿En qué noticiero fue?
En el que hacían Guillermo Ochoa y Lourdes Guerrero, y eso que siempre nos apoyaron mucho. Pero el albur era muy claro, pero también a quien se le ocurre poner de mascota a un chile.
¿Cómo percibes que has cambiado la situación de los migrantes desde que hiciste Un día sin mexicanos?
Cuando regresó Trump muchos pensamos que sería el mismo niño hablador de antes, pero la verdad es que sí hemos visto un cambio brutal. Ahora su persecución ya no es solo contra los migrantes, sino contra toda la gente. Se está creando un estado de incertidumbre e ingobernabilidad tremendo. En lo personal me divido entre Los Ángeles y la Ciudad de México. El año pasado me pasé la mayoría del tiempo en México haciendo los videoclips de Tigres del Norte. Ahorita la verdad sí me da miedo salir a la calle. El documental sobre migración que estábamos preparando ha tenido muchos problemas porque varios inversionistas se han retirado del proyecto y porque la propia gente tiene miedo de conceder entrevistas.
¿Por qué, cómo es el ambiente en la calle?
Yo vivo en Hollywood y no me ha tocado ver ninguna redada, por supuesto en Beverly Hills tampoco pasa nada. Pero en las universidades sí está muy difícil la situación. Cuando estoy en Los Ángeles me clavo en pintar e ilustrar. La mayoría de las tocadas las tengo en México.
¿En lo musical qué viene después del concierto?
Me gustaría hacer una película sobre Tocada y fuga. Como sabes, en la obra cuando Dios le estaba poniendo caducidad a los bebés pasé yo, que era un bebé con corte de pelo y guitarra, y se distrajo porque le entró una llamada. De modo que yo salí sin fecha de caducidad y por eso he tenido la chance de trabajar con Vivaldi, Beethoven y Tchaikovsky. Creo que la historia y más ahora que aumentamos un acto, veo la obra como una película.






