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“La movilización de la CNTE está perdiendo fuerza sin haber conseguido nada”: Alberto Sánchez Cervantes

El periodista y autor del libro ‘Maestros bajo control. Clientelismo político en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación’, analiza las movilizaciones de las últimas semanas, desde una perspectiva histórica.

  • Redacción AN / HG
18 Jun, 2026 06:33
“La movilización de la CNTE está perdiendo fuerza sin haber conseguido nada”: Alberto Sánchez Cervantes

Por Héctor González

¿Cómo opera la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación? ¿Cómo construyó su músculo político y de presión social? Desde hace varias décadas, el periodista Alberto Sánchez Cervantes se ha dedicado a estudiar la historia del organismo, así como la forma en que ha interactuado con el gobierno federal, desde su creación en diciembre de 1979.

Autor del libro Maestros bajo control. Clientelismo político en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la educación, el investigador advierte que la movilización y los plantones que los maestros han realizado desde hace varias semanas “está estancada” sin haber conseguido nada.

¿Qué tan cercana o lejana está la CNTE de sus motivaciones democráticas originales?

La CNTE surgió en diciembre de 1979 con dos demandas muy legítimas en ese momento: la primera era la democratización del sindicato, que estaba monopolizado por una corriente priista, Vanguardia Revolucionaria; la segunda, el aumento salarial que por las crisis económicas de ese periodo estaba muy castigado. Durante la década de los ochenta luchó por estatutariamente dirigir algunas secciones sindicales, particularmente la 7 de Chiapas y la 22 de Oaxaca. En 1989 los maestros democráticos se movilizaron en la Ciudad de México en respuesta a los repetidos fraudes en las elecciones sindicales. Pero todavía entonces la CNTE estaba integrada por grupos democráticos de base y las secciones no tenía el estatus de comités electos democráticamente en asambleas. Una vez que obtienen el reconocimiento estatutario desplazan a la fracción Vanguardia Revolucionaria y se empiezan a convertir en la opción hegemónica dentro de las secciones. Un gran salto se da en Oaxaca, en 1992, cuando se constituyen como una sección legalmente reconocida y empiezan a negociar con el gobierno en turno, en ese año se da la famosa minuta del 92, donde le ceden muchísimas cosas, entre ellas: el control de plazas, el nombramiento de direcciones de los niveles educativos en Oaxaca y una serie de beneficios que al paso del tiempo se convierten en prevendas, que implican la colonización del sistema educativo oaxaqueño. Algo similar se repite en la sección 7, aunque con menos fuerza. Durante esa década se afina su mecanismo clientelar y repite las prácticas que había criticado al punto que subordina los derechos laborales de los maestros a la participación política.

Una participación que hace de las movilizaciones su moneda de cambio.

Así es, creó un sistema donde el cambio de escuela, los ascensos o la asignación de plazas se otorgan en virtud de la participación en las movilizaciones de la Coordinadora. Es así como se crea el escalafón de participación sindical, popularmente conocido como marchómetro que consiste en que los maestros suman puntos conforme al tipo de movilización en la que participan. Una cosa es estar en una marcha o plantón en Oaxaca y otra, esa es la que da más puntos, un plantón en la Ciudad de México. Recién hablé con un maestro de los que están aquí y me dijo textual: “tengo que venir para sumar puntos”. En función de la participación de los maestros, la Coordinadora les entrega los beneficios que por ley les corresponden. Eso le da un plus a la CNTE porque funciona como un grupo de presión que dentro de la coyuntura del Mundial aprovechó para plantear la demanda, que me parece legítima, de la abrogación de la Ley de 2007, que eliminó las jubilaciones solidarias. El problema es que el gobierno no puede satisfacerla por falta de presupuesto.

¿Al ser un instrumento político es válido pensar que es o ha sido usado por gobiernos locales o federal?

Es verdad que los gobiernos empiezan a satisfacer las demandas de la Coordinadora para tener paz política y social, sobre todo en los estados. En 2006, por ejemplo, cuando se da la confrontación en Oaxaca y se constituye la APPO, la Coordinadora ya tiene una fuerza importante en la Sección 22. Desde el año 2000 hasta la fecha tiene más o menos la misma fuerza en muchas entidades. Por ahí tuvieron un momento de flaqueza, pero el gobierno de Andrés Manuel López Obrador les dio respiración de boca a boca y los volvió a fortalecer.

¿Cuál es la diferencia entre la forma en que la CNTE se ha relacionado con los gobiernos del PAN, PRI y Morena?

Con Morena hicieron algo que no habían hecho ni con el PRI ni con el PAN, se aliaron para apoyar a Andrés Manuel en el proceso electoral de 2018. Nunca se habían aliado para que un presidente llegara al poder, se habían arreglado para cargos de menor nivel. La Coordinadora anteriormente había salido muy golpeada de la jornada de lucha que mantuvo de 2013 a 2016, cuando se opuso como Elba Esther Gordillo, a la Ley del Servicio Profesional, pues eso regresaba el control a la autoridad sobre las plazas, los ingresos y los ascensos. Su oposición se basa en artículo mal planteado en la ley que permitía que los maestros fueran evaluados y si en tres ocasiones consecutivas no aprobaba las evaluaciones se le cambiada de función. De ahí se agarró la CNTE para cuestionar la ley y López Obrador los apoyó.

¿En qué momento se rompe esa alianza?

Se rompe con la llegada de Claudia Sheinbaum y por una promesa de campaña incumplida. Andrés Manuel los supo consentir, aunque de la Ley de Servicio Profesional sólo eliminaron el artículo punitivo. Como sea López Obrador los supo contener permitiéndoles que tuvieran intervención en los procedimientos de asignación de plazas, pese a que estaban prohibidos por la ley. Incluso los recibió y platicó con ellos en al menos diez ocasiones. En cambio, con Sheinbaum se han confrontado porque la presidenta les prometió la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007. La autoridad ya les ha explicado que eso es imposible por el costo que tendría para las finanzas públicas, pero lo que no sabe el gobierno es que a la Coordinadora basta con darle un pretexto para que estructure una jornada de lucha, que en este caso empezó el año pasado. Ese es el punto de quiebre.

¿Ves otro tipo de intereses políticos atrás de la Coordinadora? Mario Delgado ha declarado que hay otro tipo de intereses atrás de las movilizaciones.

Mientras no tengamos pruebas contundentes no se puede afirmar eso. Si la CNTE no se moviliza no tiene razón de ser, su esencia es la movilización. Es un grupo de presión y para ejercer presión tiene que salir a las calles. El motivo se los dio la presidenta. De sus tres peticiones la única posible es la derogación de la Ley de la USICAMM, que es la unidad de la carrera de las maestras y los maestros, Sheinbaum se comprometió a desaparecerla, pero para eso se necesita un proceso legislativo, cuestión de que se plantee y se hagan los cambios. En los últimos días, la presidenta ha dicho que consultará a todos los maestros, lo cual me parece bien porque los maestros son más de los que la Coordinadora tiene bajo su gestión. Una tercera petición es el 100 por cien de aumento salarial, es una demanda histórica pero que tampoco es posible.

Si ya sabe de antemano la CNTE sabe que dos demandas son imposibles y la presidenta ya dijo lo que va hacer, ¿a qué se aspira con mantener la movilización?

Ahorita su única carta para mantener el plantón es la petición de una reunión con la presidenta. La movilización ya se estancó en eso y no le veo salida. Conforme a cómo se han dado las cosas creo que la CNTE se está debilitando y perdiendo fuerza sin haber logrado nada. Eso va a tener repercusiones en los estados. Por el propio funcionamiento de la Coordinadora, entre más se alarga la movilización, sus autoridades quedan más atrapadas entre la espada y la pared. Si la salida no tiene beneficios para los maestros que estuvieron aquí en las calles, tendrá un costo político muy fuerte. Ahora bien, los maestros en cualquier caso sí se llevan un beneficio porque vinieron, estuvieron los cinco días que les corresponde -porque se van rotando- e incrementaron sus puntos para el proceso que quieran. A varios las demandas ni siquiera les interesan, ellos vinieron por los puntos que necesitan en el escalafón.

 

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