¿Qué es el 'whitewashing' y cómo se distingue de la representación con personajes de color?
Luego de la polémica en torno al elenco para el live-action de Lilo y Stitch, fanáticos de la película se quejaron por el 'blanqueamiento' de los personajes, mientras que otros lo compararon con el cast de La Sirenita. Pero la comparación no es tan sencilla como aparenta.
- Redacción AN / BJC

El pasado 14 de abril, Disney anunció el elenco que encarnará a los personajes de la versión live-action de Lilo y Stitch. La contratación de Sydney Elizabeth Agudong como Nani, la hermana de Lilo, causó indignación entre los fanáticos de la película animada. A pesar de que la actriz tiene ascendencia filipina y hawaiana, el hecho de que su tono de piel sea más claro que en la versión original causó una fuerte discusión en torno al “blanqueamiento” (whitewashing) de personajes.
“El conflicto que ocurre en Lilo y Stitch, que trata sobre el estado colonialista intentando separar a esta pequeña familia nativa hawaiana ‘rota’, se hace más evidente por ser ambas chicas de piel oscura. Elegir a una actriz hawaiana de piel más clara para interpretar a Nani interferiría con eso”, dice una de las críticas que se volvió viral.
En contraste, algunos usuarios restaron importancia al elenco elegido, comparándolo con el papel que tendrá Halle Lynn Bailey como Ariel en La Sirenita, lo que apodaron como blackwashing. Sin embargo, publicaciones académicas y libros de cine muestran que ambos términos no son equivalentes, por la manera en que Hollywood ha representado a las minorías y utilizado el whitewashing para borrarlas de papeles protagónicos.
¿Qué es el blanqueamiento de personaje?
En términos simples, el whitewashing hace referencia a la práctica de contratar actores caucásicos para interpretar personajes pertenecientes a minorías racializadas.
En los siglos XIX y XX esta práctica llegó al extremo de usar técnicas de maquillaje para que actores blancos fingieran ser de grupos afroamericanos —llamado blackface — o de personas asiáticas —en este caso yellowface.
La representación de estos grupos se hacía de manera estereotípica y exagerada. En específico se mostraba a las personas afroamericanas como perezosas, tontas o salvajes.
A pesar de que estas técnicas de maquillaje ya no son comunes, la costumbre de contratar a actores blancos para personajes protagonistas originalmente de minorías sigue vigente. Algunos ejemplos son:
– Johnny Depp haciéndose pasar como nativo americano en “El llanero solitario”.
– Ben Affleck, quien en Argo se dio a sí mismo el papel de un agente de la CIA que en la vida real era mexicoamericano.
– Scarlet Johansson dando vida a Major en la vapuleada adaptación del aclamado manga y anime Ghost in the Shell.
– Rooney Mara reemplazando al personaje nativo americano en el live-action de Peter Pan.
– Mickey Rooney siendo maquillado para interpretar al personaje japonés Mr. Yunioshi en “Breakfast at Tiffany’s”.

El historiador e intelectual estadounidense Michael Parenti explica en su libro “Make-Believe Media: the Politics of Entertainment” que en el cine hollywoodiense y la televisión norteamericana los papeles protagónicos y heroicos históricamente se han dado a actores blancos, mientas que los actores afroamericanos, latinos, asiáticos o de cualquier otra minoría se ven relegados a papeles mínimos, subordinados al protagonista caucásico, además de ser personajes estereotipados y utilizados como alivio humorístico (comic relief).
Uno de los múltiples ejemplos del libro es el programa de televisión “El Llanero Solitario” (1933) en el que “el patriótico y limpio Lone Ranger ‘construye el Oeste’ y vence al mal con la ayuda de su fiel compañero indio, Tonto, quien siempre cabalga varios pasos detrás de su jefe blanco”.
Lo anterior cerró el paso para que actores afroamericanos pudieran interpretar papeles de su comunidad sin convertirse en caricaturas estereotipadas, que, a su vez, repercutieron en la manera en que los espectadores veían y entendían a las personas de color. Así lo describe la actriz afro Ellen Holly en el libro de Parenti:
“Una y otra vez he visto a actores negros ser rechazados para papeles porque les dijeron que no se veían como un hombre negro debería o sonaban como un hombre negro debería. ¿Qué es esto de ‘debería’? ¿En qué tipo de caja nos están poniendo? He visto a escritores negros a los que se les dijo que los personajes negros que plasmaron en una página no eran creíbles porque eran demasiado inteligentes“.

Representación y la falsa equivalencia del blackwashing
Actualmente, Hollywood intenta dar revés a los estereotipos racistas que por años promovió. Uno de sus esfuerzos consiste en aumentar la representación de minorías en papeles protagónicos, por ejemplo, la elección de Halle Bailey como Ariel en La Sirenita.
El hecho de que tanto Lilo y Stitch como La Sirenita pertenezcan a Disney llevó a fanáticos a comparar los señalamientos del blanqueamiento de Nina con el rol de Bailey.
Sin embargo, el término blackwashing no es equivalente con el término aplicado para la apropiación de personajes por actores caucásicos: este último nació del racismo y estereotipos de la época (algunos todavía en uso) y el primero surgió para reducir los impactos de estas prácticas y dar mayor representación a quienes históricamente no la tuvieron.
“Las diferencias entre blanqueamiento y negrificación no son sutiles. La intención detrás del blanqueamiento es históricamente hostil y malintencionada. Al retratar a personas de color de manera estereotipada utilizando actores blancos, el blanqueamiento solo sirve para dañar las percepciones sociales de las personas de color. Por el contrario, la negrificación tiene solo un objetivo: diversificar el elenco en pantalla“, explica la académica Alyssa M. Smith en el artículo “Whitewashing v. Blackwashing: Structural Racism and Anti-Racist Praxis in Hollywood Cinema”.

Sin embargo, Smith advierte que si bien el blackwashing es un escalón hacia arriba en la representación de la comunidad negra en la industria hollywoodense, “no es una solución perfecta a los problemas de subrepresentación y mala representación de los negros a largo plazo”. Así como tampoco del resto de las minorías.