El periodismo y las redes sociales ante los sismos del 19 de septiembre
Periodistas y escritores reflexionaron sobre ambos temas en la FIL del Zócalo.
(Secretaría de Cultura).

Como parte de la #CulturaSolidariaCDMX que promueve la XVII Feria Internacional del Libro en el Zócalo de la Ciudad de México, se llevaron a cabo mesas para reflexionar en torno a cuál fue la respuesta ciudadana y el manejo informativo que se tuvo en 1985 y este año, ante los terremotos del 19 de septiembre.

En el Foro Javier Valdez Cárdenas se reunieron el periodista Humberto Musacchio, el activista Jesús Robles Maloof, el escritor Jorge Belarmino Fernández y Marina Taibo, de la Brigada para Leer en Libertad, para compartir a través de su experiencia algunos aprendizajes que les dejaron ambos fenómenos naturales.

“Del 85 recuerdo la ciudad devastada; recuerdo a miles y miles y miles de personas en la calle; recuerdo a mi abuela cocinando como loca para todo aquel que pasara por la casa. Y de pronto, 32 años después, todos los recuerdos vinieron de golpe”, narró Marina Taibo al inicio de la tertulia “El sismo del 19S y sus repercusiones”.

A semejanza de lo que ocurrió en el 85, argumentó Humberto Musacchio, en esta ocasión también se ha vivido un gran proceso de organización y movilización popular. “Lo que ocurrió en el 85 desembocó en una nueva relación entre gobernantes y gobernados”, y resultado de ello fue que la izquierda conquistó por la vía electoral a esta ciudad. “Hoy para bien o para mal contamos con un gobierno democrático”, afirmó.

Reconoció la vigilancia de la ciudadanía que hace 32 años impidió que la desgracia fuera mayor ante la rapiña y mal uso de recursos que amenazaban la reconstrucción de la capital, ya que vecinos, colonos, agrupaciones políticas y sociales se organizaron para sacar adelante al país.

“Hoy los damnificados del 85 cuentan con departamentos modestos con servicios básicos, ejemplo de lo que se puede lograr cuando la sociedad se moviliza, se organiza y exige a sus gobernantes que cumplan el deber mínimo que tienen, que es manejar con honradez el dinero. En esa ocasión se pudo hacer y no veo por qué ahora no se haga”, dijo.

Agregó que, a diferencia de entonces, donde se aprovechó el dinero para dar vivienda a quienes la perdieron, ahora se opta por dar dinero en efectivo a los damnificados. “Creo es una manera equivocada, porque dejan a cada damnificado atendido a sus propias fuerzas, con unos cuantos pesos en la bolsa, en lugar de echar a andar grandes planes de vivienda”, opinó.

Para Robles Maloof, una de las tareas fundamentales para quienes han vivido alguno de estos fuertes sismos en México es contar la historia y repasar lo que se ha escrito para no olvidar y prevenir. “Ese conocimiento, sobre todo en sus vertientes de solidaridad, de respeto por la vida, de empatía, debe ser contado”, sugirió.

De la tragedia de hace 32 años, compartió, la lección que aprendió fue que la ayuda para las personas damnificadas es algo sagrado “porque representa ese espíritu humano de solidaridad y de empuje por la vida que no puede ser tomado si no es para dicho fin”.

Al final de la tertulia se entregó a los asistentes del foro el folleto ¿Qué hacer antes, durante y después de un sismo?, una iniciativa de la organización La Vida es Primero, con apoyo de la Secretaría de Cultura de la CDMX y la Brigada para Leer En Libertad.

Respuesta inmediata en redes sociales

Después del sismo de 7.1 grados Richter del pasado 19 de septiembre, que sacudió la Ciudad de México, miles de personas y organizaciones se volcaron a las calles para ayudar en las labores de rescate, guiados por la información circulante en Twitter y Facebook. El sociólogo Raúl Trejo, Miguel Ángel Ángeles, del Centro Horizontal, y Jerónimo Esquinca, representante de #Verificado19S, explicaron la respuesta inmediata en redes sociales tras el sismo y a esta última iniciativa.

En una charla realizada en el Foro Roberto Bolaño moderada por Baltazar Domínguez, el también académico e investigador de la UNAM, Raúl Trejo señaló que en esta ocasión a diferencia de 1985 “no sólo las calles fueron ocupadas, también las avenidas digitales” e indicó que la arquitectura de internet permitió la generación de grupos de apoyo usados con rapidez e intuición.

Recordó que tras el sismo fueron las redes sociales las primeras formas de contacto entre la gente para saber cómo se encontraban sus familiares y seres queridos, por ello ni los medios tradicionales tuvieron inmediata certeza del desastre causado por el sismo hasta que los edificios colapsados fueron difundidos en redes sociales, donde también se difundió información falsa, como el supuesto daño estructural al segundo piso del Periférico.

“Ante la falta de información completa, o falsa, surgió el grupo #verificado19s que aportó una enorme contribución, fue el hashtag que mucha gente empezó a poner en redes sociales Twitter, Facebook e Instagram para legitimar la información. Sí hubo una situación de confusión en redes, pero también de ahí mismo surgió el antídoto”, expresó Trejo.

Ángeles y Esquinca abundaron sobre el surgimiento de esta iniciativa, que tuvo como objetivo verificar la información compartida en redes sociales a través de gente en campo y visibilizar la necesidad de ayuda para canalizarla: “La respuesta era inmediata, se podían necesitar palas y gracias a las redes sociales llegaban en minutos; para los diez minutos ya no eran la prioridad, por ello es importante reflexionar que mucha información quizá no fue falsa, pero estaba desactualizada”, compartió Esquinca.

Los participantes exhortaron a la ciudadanía a asumir la responsabilidad de compartir información haciendo uso del recurso digital “Huellas del tiempo” en redes sociales, donde se coloca hora, fecha, lugar, actores y una breve descripción del suceso que se quiere compartir para que la información pueda ser actualizada.

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