Negociación entre EE.UU. y Cuba apunta a transición o cambio de régimen en la isla: Pascoe
El exembajador mexicano dijo que la reciente postura del gobierno cubano sugiere negociaciones con Estados Unidos sobre el futuro del sistema político en la isla.
- Redacción AN / MDS

El exembajador de México en Cuba, Ricardo Pascoe Pierce, afirmó que los recientes movimientos políticos en la isla y las declaraciones de su presidente apuntan a un proceso de negociación con Estados Unidos que podría involucrar cambios profundos en el modelo político y económico cubano.
Durante una entrevista con Aristegui en Vivo, Pascoe señaló que la situación actual responde a la convergencia de varios factores internacionales y políticos. Explicó que el contexto está influido por la estrategia del presidente estadounidense, Donald Trump, quien había pospuesto conversaciones con La Habana para concentrarse en el conflicto con Irán. Sin embargo, el escenario podría haber cambiado ante las dificultades en ese frente.
Según el exdiplomático, “estamos frente a la coincidencia o la confluencia de muchos factores que aparentemente están desligados, pero en realidad están muy ligados”. En ese marco, consideró que Washington podría haber retomado el tema cubano ante el estancamiento de su estrategia en Medio Oriente y el contexto político interno en Estados Unidos.
Pascoe indicó que la reciente conferencia del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, resultó particularmente reveladora. “Salió de repente Díaz-Canel a esta conferencia de prensa, yo diría tensa y sorpresiva, para de alguna manera dar a entender, porque no lo dice, pero da a entender que hay una negociación seria con Washington acerca del futuro próximo […] de la revolución cubana”, afirmó.
A su juicio, las conversaciones no se limitarían a cuestiones bilaterales, sino que podrían abordar transformaciones estructurales del sistema político cubano. En ese sentido, sostuvo: “Creo que están discutiendo el futuro de la revolución cubana”.
El exembajador comparó el contexto actual con el proceso de apertura impulsado en la Unión Soviética por Mijail Gorbachov a finales del siglo XX. Señaló que un escenario posible sería una reforma similar a la perestroika y la glasnost, con cambios simultáneos en el modelo político y económico.
“Algo en el amplio mundo del perestroika y glasnost que hizo Gorbachov en la Unión Soviética en el 91, es decir, un cambio de modelo económico y un cambio de modelo político”, explicó. En su opinión, la dirigencia cubana podría impulsar transformaciones por iniciativa propia para evitar que el proceso esté determinado exclusivamente por Washington.
Pascoe también planteó que la viabilidad del sistema cubano ha dependido históricamente de apoyos externos, primero de la Unión Soviética y posteriormente de Venezuela. “Sí estamos ante el fracaso del modelo, un modelo que sobrevivió porque sobrevivió con patrocinadores externos y cuando estos desaparecen, desaparece absolutamente la viabilidad de su modelo”, sostuvo.
En ese contexto, advirtió que cualquier transición tendría que evitar un escenario de ruptura violenta. Consideró que el gobierno estadounidense y figuras como el secretario de Estado, Marco Rubio, buscarían impulsar cambios sin provocar un colapso institucional en la isla. Afirmó que el objetivo sería “llevar a cabo una transición que sea viable, que no degenere en una catástrofe social y de violencia en la isla”.
Respecto a la situación interna en Cuba, Pascoe mencionó reportes de protestas y signos de deterioro social. Citó las observaciones de la periodista cubana Yoani Sánchez sobre manifestaciones nocturnas en las que se queman fogatas como forma de protesta. “Las fogatas hoy están simbolizando una forma de protesta, y la gente grita y exige pan y libertad”, relató.
El analista también se refirió a la aparición pública de Raúl Guillermo Rodríguez Castro junto a Díaz-Canel, un hecho que ha generado atención mediática en los últimos días.
En la entrevista, Pascoe criticó la convocatoria del expresidente Andrés Manuel López Obrador para reunir recursos financieros para Cuba, al considerar que podría tener fines políticos. Recordó el fideicomiso creado tras el sismo de 2017 y afirmó que “se convirtió en un mecanismo para financiar la campaña del 18”.
También planteó que la reaparición pública del exmandatario podría tener implicaciones en la dinámica política interna y en la relación con Estados Unidos. Señaló que su presencia podría afectar la percepción del liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum.
“yo creo que la perjudica porque automáticamente hace recordar que ella no es la actora principal en términos políticos”, dijo, y agregó que la situación “es un poquito parecido a la situación de Díaz-Canel y Claudia”.
Sostuvo que el regreso a la escena pública del exmandatario genera incertidumbre sobre el equilibrio del poder político en México. “Desequilibra el poder, porque reafirma que el polo de decisión está en otro lado y uno no sabe lo que se está tramando”, concluyó.
