EE.UU. avala cambios en mandos militares de México: María Idalia Gómez
Los cambios buscan concentrar funciones, frenar la corrupción y garantizar a EE.UU. mandos confiables para la coordinación en seguridad interior.
- Redacción AN / KC

La periodista de investigación María Idalia Gómez reveló en exclusiva que se preparan cambios en los mandos de más alto nivel de las Fuerzas Armadas mexicanas, incluidos la Subsecretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional, movimientos que —afirmó— ya fueron avalados por el Comando Norte de Estados Unidos y contaron con la opinión del Comando Sur.
Gómez explicó en Aristegui en Vivo, que los ajustes forman parte de una reconfiguración interna similar a la observada recientemente en la Marina y que alcanzará cargos estratégicos dentro de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).
Señaló que el general de división del Estado Mayor Guillermo Briseño Lovera, actual comandante de la Tercera Región Militar, sería designado en un nuevo encargo de alto nivel, en un movimiento que, dijo, “a muchos sorprenderá” por su trayectoria previa en estados como Sinaloa y Durango.
De acuerdo con la periodista, estos cambios incluyen la modificación de la Subsecretaría de la Defensa, un puesto que calificó como clave por su peso operativo y político dentro del Ejército.
Indicó que la decisión responde, entre otros factores, a la concentración de funciones administrativas que antes estaban distribuidas en tres oficialías mayores vinculadas a la Sedena, la Fuerza Aérea y la Guardia Nacional.
Gómez sostuvo que el objetivo de esta reestructura es cerrar espacios a la corrupción dentro de las Fuerzas Armadas y fortalecer la confiabilidad institucional ante Estados Unidos.
“Ha sido una propuesta que llega del secretario de la Defensa a la presidenta”, afirmó, aunque insistió en que los perfiles de los nuevos mandos fueron revisados y aceptados por instancias militares estadounidenses.
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En ese contexto, la periodista subrayó que no se trata de una intervención militar extranjera, sino de una participación activa de Estados Unidos en decisiones relacionadas con la seguridad interior de México.
Estamos hablando de una participación directa en la toma de decisiones y acciones.
Finalmente, advirtió que estos movimientos se inscriben en una dinámica más amplia de cooperación y presión en materia de seguridad, que incluye exigencias de depuración interna.
Además, dijo, de una mayor coordinación en inteligencia y combate a grupos criminales, sin que hasta ahora, el discurso oficial mexicano logre disipar la incertidumbre sobre el alcance de esta participación.




