Un clic basta para echar a perder la comida de cientos de supermercados en Francia | Texto de Manuel Rivera
La próxima crisis informática podría encontrarnos frente al mostrador de lácteos. La seguridad digital ya forma parte de lo que necesitamos para sentarnos a comer tranquilos.
- Redacción AN / JSC

Por: *Manuel Rivera*
NEKT Group
El supermercado abre, pero la leche, la carne y los congelados van camino a la basura. Durante la madrugada, un ciberdelincuente tomó el control de la refrigeración y convirtió una compra cotidiana en una emergencia. Los trabajadores intentan salvar mercancía mientras los clientes se preguntan si lo que llevan a casa sigue siendo seguro.
Esa escena ocurrió en Francia entre el 11 y el 12 de octubre. Más de 700 supermercados, incluidos establecimientos de Carrefour, Intermarché y Coopérative U, sufrieron alteraciones en sus sistemas de frío. El 13 de octubre, el ministro francés de Finanzas situó la afectación en unos 700 comercios. Hubo reportes de equipos que alcanzaron 50 grados centígrados durante seis horas. Thierry Cotillard, presidente de Intermarché, estimó pérdidas de decenas de millones de euros en el país en un solo día.
¿Cómo puede alguien calentar un refrigerador desde lejos?
Muchos supermercados utilizan un sistema industrial que coordina sus equipos de refrigeración a distancia. Este control permite ajustar temperaturas, recibir alertas y hacer mantenimiento a distancia. También administra el deshielo, una función necesaria para eliminar la escarcha acumulada. Según los reportes, los atacantes manipularon ese proceso y prolongaron el calentamiento. Una función de mantenimiento utilizada para destruir alimentos.

La alerta del CERT-FR, el organismo francés que responde a incidentes informáticos, confirma numerosas intrusiones principalmente en controladores Danfoss (fabricante Danes de soluciones de refrigeración con presencia en México), pero también las italianas Copeland y Dixell. La autoridad advierte sobre el peligro de dejar sus interfaces de administración accesibles directamente desde internet.
Danfoss señaló que buena parte de los dispositivos afectados eran antiguos y habían dejado de recibir actualizaciones, o funcionaban con programas desactualizados. El camino exacto de la intrusión sigue bajo investigación.
La pregunta más inquietante es para qué hacerlo. Hasta el 13 de octubre, las fuentes consultadas no permiten identificar a los responsables ni documentan una exigencia pública de rescate o una reivindicación verificable.

Una hipótesis que merece examinarse es el hacktivismo: usar ataques informáticos para impulsar una causa política o social. Si el propósito fuera castigar a una empresa, provocar indignación o exhibir la vulnerabilidad de un país, destruir mercancía podría ser el objetivo mismo. El daño económico y las imágenes de comida desperdiciada permitirían generar atención sin necesidad de cobrar un rescate.
Hay antecedentes de ese comportamiento. Una investigación de la industria publicada en marzo analizó más de 200 ataques contra sistemas de control industrial (OT/ICS) -que controlan procesos físicos- solo durante 2025. Identificó actores oportunistas que buscan equipos expuestos en internet para amplificar mensajes políticos o sociales. Esto hace plausible la hipótesis, aunque no permite atribuirle un motivo al caso francés.
Francia atraviesa, además, movilizaciones que podrían formar parte de ese contexto. El 10 de octubre hubo una convocatoria en París en solidaridad con Palestina y contra la guerra en Gaza; La Asociación Francia Palestina Solidaridad también documentó una acción de boicot frente a Carrefour el 3 de octubre, motivada por los vínculos que los convocantes denuncian entre la empresa y su causa. Para un eventual atacante con esa agenda, una cadena comercial podría representar un blanco simbólico.

Otra causa presente en las calles son las demandas estudiantiles. La convocatoria respaldada por La France insoumise para el 13 de octubre reclamaba mejores condiciones educativas, contratación de personal y comidas de un euro para todos los estudiantes. Un eventual sabotaje podría buscar expresar descontento social más amplio, aunque el vínculo con supermercados sería mucho menos específico.
La falta de rescate hace razonable considerar una motivación distinta del lucro inmediato, pero también caben vandalismo digital, sabotaje u otros intereses.
Para quienes trabajan en la industria del comercio, las lecciones y las consecuencias son concretas:
a) Romper la cadena de frío obliga a retirar alimentos y puede comprometer su seguridad si no se detecta a tiempo (interrumpir un proceso industrial crítico para el buen funcionamiento del supermercado es letal). A las pérdidas se añaden gastos de limpieza, reparación y reposición, además de ventas suspendidas. La Fiscalía de París investiga también reportes de incendios. Aún falta conocer el alcance total del daño.
b) La prevención empieza por exigir a los supermercados que sepan quién puede controlar sus equipos (esto es identificar a sus proveedores de operación crítica y el alcance de sus servicios). Fabricantes y empresas de mantenimiento deben demostrar que actualizan sus sistemas, protegen sus accesos y pueden responder a una emergencia. Contratar un servicio no elimina la responsabilidad de vigilarlo.

Los comercios también necesitan restringir las conexiones remotas, sustituir equipos sin soporte y separar la refrigeración de otras redes. Las alarmas independientes de temperatura y un procedimiento para recuperar el control local pueden evitar que una intrusión termine con toneladas de comida desechada.
Como consumidores, necesitamos información clara cuando ocurre una interrupción: qué productos fueron retirados y cómo se verificó su conservación. La confianza en un supermercado incluye que proteja los alimentos mientras están bajo su cuidado.
La próxima crisis informática podría encontrarnos frente al mostrador de lácteos. La seguridad digital ya forma parte de lo que necesitamos para sentarnos a comer tranquilos.
*Manuel Rivera es CEO y socio fundador de NEKT Group, empresa especializada en servicios de ciberseguridad. manuel@nektgroup.com | @mriveraraba | www.nektcyber.com*