'No dan las finanzas': Siller advierte presión por deuda, programas sociales y pensiones
La economista señaló que el costo financiero de la deuda, junto con las pensiones y transferencias sociales, dejará un margen limitado para atender rubros como educación, salud y defensa.
- Redacción AN / MDS

La economía mexicana enfrenta riesgos para su crecimiento por la persistencia de la inflación, la depreciación del peso, el estancamiento de la inversión y el deterioro de las finanzas públicas, advirtió Gabriela Siller, directora de Análisis Económico en Grupo Financiero BASE.
Durante una entrevista con Aristegui en Vivo, destacó que el Fondo Monetario Internacional (FMI) elevó su expectativa de crecimiento para México en 2026 a 1.5 por ciento, aunque revisó ligeramente a la baja su previsión para 2027. Señaló que el ajuste responde, en parte, al crecimiento registrado durante el segundo trimestre.
Sin embargo, indicó que el avance previsto para este año todavía se encuentra por debajo del promedio de 2.2 por ciento que registró el Producto Interno Bruto (PIB) mexicano en 2018.
Siller señaló que México tampoco se encuentra entre las economías con mayores expectativas de crecimiento en América Latina y contrastó el desempeño del país con el de EE.UU., su principal socio comercial. Explicó que, en términos per cápita y respecto de 2018, el PIB por habitante de México apenas ha crecido 0.22 por ciento hasta 2026, mientras que el de EE.UU. aumentó poco más de 15 por ciento.
La economista consideró positivo que México crezca más este año, después de que el PIB avanzó apenas 0.6 por ciento el año pasado, pero advirtió que persiste el rezago en la inversión fija bruta, particularmente en la realizada por el sector privado.
En materia de inflación, señaló que México todavía se encuentra fuera de la meta del Banco de México y que la reciente depreciación del peso puede generar presiones adicionales. Detalló que el tipo de cambio pasó del mínimo alcanzado el 4 de septiembre al máximo del año registrado el día previo, de 18.60 pesos por dólar, lo que representa una depreciación de poco más de 10 por ciento.
De acuerdo con Siller, el efecto no necesariamente se trasladará a todos los precios, pero sí podría reflejarse en mercancías importadas y productos que utilizan insumos provenientes del exterior. “Una mayor inflación, pues es un menor poder adquisitivo para la población”, señaló.
La pérdida de poder adquisitivo también representa un riesgo para el consumo, que ha mostrado un crecimiento limitado. Siller explicó que el consumo de bienes nacionales acumula un crecimiento inferior a 1 por ciento en el año, mientras que una parte del aumento se ha concentrado en bienes importados.
Otro factor de riesgo es que una parte del consumo ha sido impulsada por los programas sociales y las transferencias gubernamentales, en un marco de presión sobre las finanzas públicas. Siller señaló que, de acuerdo con las principales agencias calificadoras, la calificación crediticia y la deuda soberana de México se encuentran a un escalón de perder el grado de inversión con dos de las tres principales firmas.
La analista también señaló una reducción de las remesas, tanto en términos nominales como por su pérdida de poder adquisitivo, y consideró probable que continúen disminuyendo debido a la política proteccionista de Estados Unidos.
Identificó a las exportaciones como uno de los principales motores recientes del crecimiento mexicano, particularmente las de equipo de cómputo. No obstante, señaló que este sector genera relativamente poco valor agregado en México. Aunque esas exportaciones acumulan un aumento de 200 por ciento en el año, afirmó que el crecimiento no se ha reflejado en la misma proporción en el empleo ni en la inversión que recibe el país.
Sobre la Ley de Ingresos 2027 aprobada por la Cámara de Diputados, que autoriza al gobierno un endeudamiento neto interno de 1.7 billones de pesos y de 13 mil 500 millones de dólares de deuda externa, Siller señaló que el nivel de endeudamiento representa un riesgo para las finanzas públicas.
Explicó que, aunque existe una consolidación fiscal y el déficit se ha reducido, el ajuste no ha sido significativo, lo que mantiene la presión sobre el endeudamiento. Añadió que el aumento de la deuda también eleva el costo financiero que debe cubrir el gobierno.
De acuerdo con la economista, para 2027 y con base en el presupuesto hasta ahora planteado, alrededor de 70 por ciento de los ingresos tributarios estaría comprometido entre el costo financiero de la deuda, los programas sociales y las pensiones contributivas y no contributivas. “Entonces esto hace que quede 30% para todo lo demás”, afirmó, al señalar que en ese porcentaje deben financiarse rubros como educación, salud y defensa.
Siller también cuestionó las estimaciones de una mayor recaudación del impuesto sobre la renta para el próximo año, al señalar que durante este año se ha registrado una caída asociada con la reducción de los márgenes de las empresas. Advirtió que los cambios a la legislación podrían afectar particularmente a mayoristas y distribuidores con bajos márgenes de utilidad y generar incluso el cierre de algunas empresas, lo que dificultaría alcanzar la recaudación prevista y podría elevar todavía más el endeudamiento.
Explicó que las reformas hacendarias aprobadas junto con la Ley de Ingresos 2027 incluyen modificaciones al impuesto sobre la renta que limitan las deducciones y la posibilidad de deducir pérdidas de años anteriores al 100 por ciento. Aunque Hacienda argumenta que los cambios buscan evitar abusos, la especialista advirtió que también podrían afectar a empresas que operan legítimamente con márgenes reducidos. “Es probable que desaparezcan algunas”, sostuvo, y señaló que esto también podría tener efectos sobre el empleo.
