Elefanta con su cría muerta protagonizan el Wildlife Photographer of the Year 2026
Una elefanta que carga a su cría muerta en Namibia protagoniza la imagen ganadora del Wildlife Photographer of the Year 2026, capturada por Federico Veronesi.
- Redacción AN / SH

Una elefanta camina por el lecho seco de un río en Namibia mientras sostiene el cuerpo de su cría fallecida entre la trompa y uno de sus colmillos. La escena, capturada en blanco y negro por el fotógrafo italiano Federico Veronesi, fue reconocida como la mejor imagen del Wildlife Photographer of the Year 2026, organizado por el Museo de Historia Natural de Londres.
La fotografía, titulada The Aftermath (Las secuelas), fue tomada en el valle del río Huab y muestra un comportamiento que ha despertado preguntas entre los científicos sobre la manera en que los elefantes responden a la muerte de otros integrantes de su grupo.
La imagen fue seleccionada entre un récord de 65 mil 403 candidaturas de 121 países y territorios, en la 62.ª edición del certamen internacional.
La historia detrás de la fotografía de Federico Veronesi
Veronesi se encontraba siguiendo el rastro de un grupo de elefantes cuando descubrió unas marcas inusuales sobre la arena del lecho seco de un río.
Las huellas parecían indicar que algo había sido arrastrado por el terreno. El fotógrafo continuó su recorrido hasta alcanzar a una familia de elefantes y encontró el origen de aquellas marcas.
Una hembra avanzaba con el cuerpo de su cría muerta, sosteniendo una de sus patas entre el colmillo y la trompa.
Fue entonces cuando Veronesi capturó la escena que le otorgaría el máximo reconocimiento del Wildlife Photographer of the Year.
Aunque la fotografía puede evocar sentimientos de pérdida y tristeza, la ciencia todavía busca comprender qué significan estos comportamientos para los elefantes.
Tanto en elefantes africanos como asiáticos se han documentado conductas relacionadas con la muerte, entre ellas vocalizaciones, protección de los cuerpos, inspección de huesos e incluso el traslado de individuos fallecidos.
Algunos investigadores consideran que estas respuestas podrían reflejar cierta comprensión de la muerte, mientras que otros las estudian como posibles manifestaciones de duelo.
La imagen de Veronesi ofrece una oportunidad para observar de cerca estas interacciones, sin que sea posible determinar únicamente a partir de la fotografía qué experimentaba el animal.
“Esta fotografía funciona a muchos niveles. Emocionalmente es un golpe directo al corazón, desgarradoramente conmovedora”, expresó Kathy Moran, presidenta del jurado.
Para Moran, la imagen también invita a reflexionar sobre las capacidades cognitivas de los animales y la complejidad de sus comportamientos.
Además del premio absoluto, Veronesi fue reconocido en la categoría de Comportamiento de Mamíferos.
Dos fotografías en blanco y negro hacen historia
La edición de 2026 marcó un precedente para el Wildlife Photographer of the Year: por primera vez en sus 62 años de historia, tanto el reconocimiento absoluto como el premio juvenil fueron otorgados a fotografías en blanco y negro.
El galardón juvenil fue para Oscar Whitfield, fotógrafo británico residente en Zimbabue, por Labour of Love (Trabajo de amor), una imagen que muestra a un escarabajo pelotero mientras empuja una bola de estiércol.
Para conseguirla, Whitfield se tumbó en el suelo y fotografió al insecto desde su propia altura, capturando su movimiento entre el polvo y la luz del sol.
Aunque pequeños, estos escarabajos desempeñan una función importante en los ecosistemas: al fragmentar y enterrar el estiércol, contribuyen a su descomposición, ayudan a reducir las condiciones que favorecen la producción de metano y disminuyen algunas plagas que afectan al ganado y a otros animales.
La fotografía fue reconocida por su composición y por mostrar uno de los procesos naturales que suelen pasar inadvertidos.
Wildlife Photographer of the Year: una mirada a la vida silvestre
Desde hace más de seis décadas, Wildlife Photographer of the Year reúne imágenes que permiten acercarse a la biodiversidad, conocer comportamientos animales y observar las transformaciones que experimentan los ecosistemas.
Este año, el certamen también reconoció trabajos sobre océanos, humedales, plantas, hongos, fauna urbana y fotoperiodismo ambiental.
Las fotografías ganadoras fueron seleccionadas de manera anónima por un jurado internacional de especialistas en fotografía de naturaleza, conservación, cine y ciencia.
Las imágenes podrán verse en el Museo de Historia Natural de Londres a partir del 16 de octubre de 2026, en una exposición que permanecerá abierta hasta el 11 de julio de 2027 y posteriormente recorrerá otras sedes internacionales.

