opinión*
“¿Para eso queríamos el nuevo Ifai?”, artículo de Miguel Pulido
Alegatos por Miguel Pulido
(Foto: Cuartoscuro)

Se reproduce un fragmento del texto publicado por Miguel Pulido, director de Fundar, en El Universal, este miércoles 13 de agosto. El texto fue publicado previo a la decisión del IFAI de no ejercer una acción de inconstitucionalidad por las reformas a la ley de telecomunicaciones:

 “¿Para eso queríamos el nuevo Ifai?”

Por Miguel Pulido

Periódico El Universal, 13 de agosto 2014

Hay momentos que ponen en riesgo la credibilidad de las instituciones y a prueba el compromiso de quienes las conducen. Al llamado nuevo IFAI y a los 7 comisionados y comisionadas que integran su pleno les llegó muy temprano el suyo. Y no es una situación cualquiera. Para decirlo en buen castellano: será la primera oportunidad para mostrar si luchar por tener un órgano constitucional autónomo con fuertes atribuciones de regulador fue un acierto o una contribución más a la larga lista de instituciones que subejercen sus atribuciones. Es una oportunidad de oro para ver si cuando se trata de defender derechos se está a la altura de las circunstancias, aunque la tensión política o la presión gubernamental se incrementen.

Hablemos del caso y no de generalidades, porque aunque esto suene por demás técnico, en realidad tiene tanto que ver con la vida cotidiana y los derechos de las personas como con la institucionalidad democrática. Durante la pasada borrachera de reformas legislativas se aprobó la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión. Allende la polémica sobre su funcionalidad o no a los intereses de ciertas empresas y de la paupérrima calidad de la deliberación en la sede legislativa, dicha ley aborda aspectos relacionados con la vida privada y la intimidad de las personas.

El texto de la llamada Ley telecom es una expresión más del desaforado impulso policiaco y transgresor de la intimidad que experimentamos. Los artículos 189 y 190 permiten que instancias gubernamentales recurran a la geolocalización de personas en tiempos reales a través de sus celulares y también accedan a una base de datos, que contiene los detalles de todas las comunicaciones realizadas por los usuarios de telecomunicaciones en el transcurso de los últimos dos años.

Como si fuera una provocación, nuestra clase política contraviene las tendencias internacionales. Es una muy exótica adaptación nacional de las buenas prácticas. Así, por ejemplo, mientras en otros países exploran, como parte de políticas estructurales contra la corrupción, medidas razonables para divulgar información personal relevante sobre los servidores públicos, en México apelamos a la protección de su intimidad y a rancios conceptos de secrecía. En cambio, en donde otros ponen límites a la intervención del Estado, nosostros exploramos medidas desproporcionadas de invasión de la vida privada con supuestos fines públicos.

Ver texto completo en El Universal.

Miguel Pulido

Miguel Pulido es abogado. Ha sido director de Fundar, profesor en la Universidad Iberoamericana y visitante en la Universidad de Yale. Actualmente participa en Antifaz (www.antifaz.org.mx) un proyecto que busca abordar críticamente los asuntos públicos, las élites políticas y las dinámicas de poder.

*La opinión aquí vertida es responsabilidad de quien firma y no necesariamente representa la postura editorial de Aristegui Noticias.


Escribe un comentario

Nota: Los comentarios aquí publicados fueron enviados por usuarios de Aristeguinoticias.com y han sido editados en orden de llegada. Invitamos a los usuarios a aprovechar este espacio de opinión con responsabilidad, sin ofensas, vulgaridad o difamación. Cualquier comentario que no cumpla con estas características, será removido.

Si encuentras algún contenido o comentario que no cumpla con los requisitos mencionados, escríbenos a [email protected]