“Una obra es interesante cuando está cargada de tensión y energía”: Alberto Castro Leñero
El artista reúne treinta años de trabajo en la exposición ‘Entreredes’, disponible en la Galería 526 del Seminario de Cultura Mexicana.
- Redacción AN / HG

Por Héctor González
Para Alberto Castro Leñero (Ciudad de México, 1951) su trabajo se puede entender como una gran red atravesada por sus ideas, experimentaciones y obsesiones artísticas. Algo de esto es lo que se puede ver en Entreredes, su exposición más reciente y que se puede visitar en la Galería 526 del Seminario de Cultura Mexicana.
El montaje está conformado por treinta piezas -pintura, escultura y grabado-, realizadas entre 1994 y 2006. Egresado de la Academia de San Carlos, Castro Leñero se reconoce como un artista que encuentra en la pintura un territorio fértil para la experimentación. “La mayor parte de mi trabajo mezcla diferentes lenguajes”, reconoce el artista, en entrevista.
La exposición reúne obras de los últimos 30 años. ¿Bajo que criterios realizó la selección?
La pieza principal es un políptico de cuadros rojos llamado “Red Codex”, es una gran recopilación de obras abstractas con diferentes motivos. Algunas tienen figuras, pero la intención es que en su conjunto se muestren como una pieza abstracta. Esa fue la primera idea y a partir de ahí seleccioné grupos o núcleos de obras que coloqué en la galería pensando que podrían tener relación unas con otras. Es decir, no me fijé en la temporalidad, sino en la compatibilidad de las piezas.
¿Cuando ve hacia atrás su trabajo lo piensa en términos de temas y conceptos, más que en función del tiempo?
Sí, de hecho, cuando preparo una exposición pienso en la sensación de habitar la arquitectura del lugar. Me interesa mucho el espacio y cómo las piezas se relacionan unas con otras. Por eso la exposición se llama Entreredes, es una red de formas y ritmos, la propuesta es que puedan ser compatibles.
¿Cuándo comenzó a tener esta relación con el espacio?
Llevo alrededor de diez años haciendo este tipo de exposiciones donde las obras son planteadas como sistemas o recorridos. Una de las muestras más importantes en este sentido la montamos en el MUCA hace como ocho años.
¿Su relación con su obra y los materiales cambian con el tiempo?, ¿qué tanto se han modificado sus preocupaciones creativas?
Creo que ha habido diferentes descubrimientos en lo material, incluso podría hablar de familias de obras. Tengo esculturas hechas en placa de acero que a su vez resultaron del corte de la madera que hago con sierras que producen ángulos. Es decir, los resultados se geometrizan y la tecnología no se diga, los recursos digitales son una gran fuente de información para trabajar.
Se lleva bien con la tecnología.
Sí, intento usarla. A veces estoy pintando un cuadro y mientras lo hago pruebo colores de manera digital, hasta que me acerco más o menos a la sensación que quiero lograr.
Ver piezas de hace treinta años ¿qué sensación le produce?, ¿regresa a donde estaba parado en su vida en ese momento?
Hacer una exposición de este tipo requiere una especie de acto de reflexión, búsqueda o conciencia. En el fondo creo que aquella energía continua pues muchas piezas las siento cercanas a lo que soy ahora. Creo que con el tiempo siguen conectando. No me considero una persona nostálgica, prefiero detenerme en el efecto que se produce cuando traemos el pasado al presente.
¿Cómo mantiene viva la curiosidad, el acto creativo y la imaginación?
Para mí la pintura es en sí misma una posibilidad para experimentar. La mayor parte de mi trabajo mezcla diferentes lenguajes. Trabajo la figura no desde lo figurativo sino como un registro que enriquece la obra, entra como si fuera un color u otra forma. Una obra es interesante cuando está cargada de tensión y energía.
¿Cómo ha cambiado su proceso creativo?
Creo que ahora soy más preciso, aunque a veces soy muy desordenado. Puedo estar con varias piezas al mismo tiempo, pero ahora me interesa más conseguir un toque más elaborado, fino y estético.
¿Después de esta exposición qué viene?
Hice un proyecto para la glorieta del Metro Insurgentes. Con mi equipo propusimos tres esculturas de gran formato para el EFIARTES. Me interesa mucho es espacio público y la forma en que el artista puede participar en el mundo de la calle por donde transita la gente. Por lo pronto están pensadas para exhibirse seis meses, pero mi idea es proponerlas para que se queden como acervo del Metro.
¿Tiene un aproximado de cuándo podrían estar listas estas esculturas?
EFIARTES ya aceptó el proyecto, ahora estamos en la búsqueda de empresas que lo apoyen a través de sus impuestos. Las bases del estímulo establecen que uno debe conseguir el patrocinio lo más pronto posible, así que en eso estamos.







