A 20 años de su fundación, la editorial independiente Posdata se reinventa
La editora Violetta Ruiz hace un repaso por la historia del sello regiomontano y adelanta, que en breve volverán a publicar su revista en formato impreso.
- Redacción AN / HG

Por Héctor González
El sello regiomontanto Posdata Editores cumple 20 años de vida y para celebrarlo ha decidido reinventarse. Fundada en 2006 por el escritor y periodista José Jaime Ruiz, nació como una publicación periódica que desde sus inicios se convirtió en un punto de encuentro de escritores nacionales e internacionales.
Ahora, la casa cuenta con las colecciones Posdata, Versus, Hormiga Iracunda y Lágrima de Batavia, y tiene en su haber 49 títulos publicados que incluyen a autores como Ana Clavel, Francisco Hernández, Daniel Sada y Aurelio Asian, e internacionales como Ana María Shua, Juan Manuel Roca y Juan Gelman, y la Premio Nobel, Wisława Szymborska.
“A estas alturas te puedo decir que nos hemos mantenido a fuerza de terquedad”, explica en entrevista la editora Violetta Ruiz. Como parte de su relanzamiento, la editorial prepara al menos la publicación de cuatro títulos durante el año y el regreso al formato impreso de la revista Posdata, que desde 2009 se publicó en versión impresa ahora con una periodicidad trimestral.
¿Cómo llega Posdata a sus primeros veinte años?
Llega con una fuerte terquedad por seguir en el ámbito editorial. Somos un sello independiente y comenzamos con publicaciones periódicas. Cumplir veinte años también nos permite revisitar qué hemos hecho y a dónde queremos llegar. Nuestra vocación de resistencia y por pensar en los nuevos lenguajes es lo que nos ha llevado a relanzar la publicación periódica impresa.
Llama la atención que hables de nuevos lenguajes y decidan relanzar la edición impresa de la revista.
La edición digital fue lanzada en 2009, cuando todas las revistas empezaban a migrar a internet. A lo largo del tiempo hemos cambiado de dominio en tres ocasiones, pero la vocación de los contenidos se mantiene. Nos hemos encontrado con gente interesada en consultar nuestro archivo y que prefiere los materiales impresos, incluso autores que buscan sus textos en físico, o coleccionistas e investigadores que buscan las publicaciones. Es decir, mantenemos el proyecto digital, pero también queremos ofrecer un producto coleccionable con vocación gratuita y que sirva como soporte documental de un momento cultural en México.
¿Crees que hay una tendencia hacia los soportes en físico, algo similar a lo que sucede con los viniles en la música?
Creo que sí, aunque no de manera muy consciente. Me parece que hay cierto hartazgo de la fórmula del streaming, como que por esa vía todo se siente muy vaporoso. Pensar en un producto editorial, de proceso lento y pensamiento crítico, se alinea con el retorno a otros soportes.
En el marco de su aniversario también hacen una apuesta ambiciosa al publicar varios títulos a lo largo del año.
Sí, por ahora te puedo adelantar que en nuestra colección Versus publicamos el título Voto e Indecisión, de Rowena Bali, es distinto a lo que ella suele hacer, es conocida como narradora, pero este es poesía. Los otros títulos los iremos lanzando poco a poco a lo largo del año.
¿Cómo se mantiene una editorial independiente y literaria como Posdata?
Hace rato te hablaba de la palabra terquedad, en particular cuando hablamos de una editorial independiente que no necesariamente se rige por la industria, sino que se dedica a sobrevivir. En la editorial nos interesa la cultura, ser un soporte para nuevas voces y para voces consolidadas. Por supuesto no ha sido sencillo, hemos tenido años muy productivos gracias al apoyo de instancias como el INBAL o CONARTE, y recientemente la Universidad Autónoma de Nuevo León.
¿Sigue habiendo mucho centralismo cultural en el país?
Sí, se nota desde el ámbito de la literatura y las artes visuales hasta los sistemas de becas. Pareciera de pronto que para existir uno tiene que irse al centro. Para nosotros esto no es una condicionante. Nos interesa ser un contrapunto, de ahí que nuestro número de primavera esté dedicado al norte más allá de los clichés.
Desde hace varios años se dice que la literatura más pujante del país se escribe en el norte.
Justo queremos posicionar el norte como una región con temáticas universales. Nos interesa salirnos de los arquetipos y acercarnos a otros lenguajes. Monterrey es cuna de muchas editoriales independientes y de cultura de alto calibre en disciplinas como las artes visuales o la música.
¿Es una editorial que se mantiene por sí misma o lo hacen por amor al arte?
Hace uno o dos años estuvimos en un encuentro entre editoriales independientes de Guadalajara y de Nuevo León, y comentamos la subsistencia. Para lograrlo necesitamos trabajar desde otros lugares. Para conseguir que la revista impresa fuera de circulación nacional, gratis y con un tiraje amplio necesitamos ofrecer espacios publicitarios y hacer alianzas estratégicas, por ejemplo, teníamos este convenio con el Fondo de Cultura Económica para la distribución. Si en verdad eres terco encontrarás los engranajes necesarios para subsistir. En el ámbito editorial, como te contaba, hemos podido trabajar de la mano con universidades nacionales e instancias culturales. Las ventas en ferias y eventos nos permiten recuperar recursos para seguir produciendo.






