4 libros básicos de Alfredo Bryce Echenique (1939-2026)
Hacemos repaso por cuatro títulos imprescindibles del escritor peruano.
- Redacción AN / HG

La ironía, el humor y la melancolía son los rasgos que marcaron la literatura de Alfredo Bryce Echenique. Considerado uno de los mayores narradores en español del siglo XX, el narrador peruano nos dejó varios títulos clásicos.
Aquí encontrarás una guía para descubrir o reencontrarte, según sea el caso, con cuatro libros que en su momento propusieron una forma de ver el mundo única y singular.
Un mundo para Julius. Anagrama. 480 pp.
Novela que nació por proliferación de un breve relato que no debía rebasar las diez páginas y que, en el curso de escritura de la novela, hubiera debido constituir un epílogo que finalmente nunca fue escrito. Desde cierto punto de vista, la obra es el retrato de un sector feliz y despreocupado de la oligarquía limeña que, en realidad, refleja el mundo de la oligarquía de otras muchas ciudades contemporáneas. El personaje central, Julius, un niño inteligente y bien tratado por la fortuna, es principalmente un pretexto, el punto de continua confluencia de un sistema de costumbres y de ideas que configuran una situación teñida de buen gusto, amenazada por la fragilidad y subrayada por una injusticia terrible.
La vida exagerada de Martín Romaña. Anagrama. 584 pp.
Martín Romaña, hombre que no puede concebir la vida sin una buena dosis de humor, ha sucumbido a una crisis de melancolía y soledad. Se hunde literalmente en su sillón Voltaire, y empieza a anotar en un cuaderno azul las peripecias vividas por él y otros latinoamericanos en París. Años más tarde, este entrañable personaje empieza a escribir en su cuaderno azul. Sus recuerdos se van enriqueciendo a medida que resurgen su humor y su imaginación, hasta que descubre que está escribiendo por fin una novela sobre aquel mundo de latinoamericanos en “una Ciudad Luz a la que se le han quemado los plomos”. Esta novela, que fue galardonada con el premio Passion por los libreros franceses, es la primera de un díptico a la que le sigue El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz.
Permiso para vivir. Antimemorias. Anagrama. 504 pp.
Bryce Echenique recoge de Malraux el término “antimemorias” para calificar lo que no sólo es un “Permiso para vivir”, sino también un permiso para contar múltiples peripecias vitales por orden de azar y a su manera. ¿Cómo transcurrirá la vida de un hombre que, desde niño, prefirió siempre jugar la primera mitad de un partido de fútbol en un equipo y la segunda en el otro? La respuesta nos la da este libro, en donde el autor se apresura a reírse de todo ante el temor de que todo le haga llorar y que entre dos angustias opta siempre por el humor en su afán de relativizar el dramatismo de la finitud humana y de trascenderlo por vía de la paradoja.
Permiso para retirarme. Antimermorias III. Anagrama. 240 pp.
Alfredo Bryce Echenique pide permiso para retirarse. Esta es la tercera y última entrega de Antimemorias. Dividido en cinco partes, de sus páginas emergen las emotivas y tragicómicas evocaciones de sus andanzas: la infancia en Perú, el entorno escolar y familiar, el padre aventurero y la madre sensible y lectora; el traslado a París en la década de los sesenta con el propósito de ser escritor, el descubrimiento de la libertad y el paso por otras ciudades europeas como Barcelona; los grandes amigos, como Julio Ramón Ribeyro; los encuentros con figuras como García Márquez; los lances amorosos; las copas; los achaques y arrebatos melancólicos; las lecturas. Con su habitual capacidad para contar historias, el autor repasa por última vez su pasado, siempre con un dejo de ironía.





